joomla visitor
AuditorŪa
MEMORIAS DEL PATIO TRASERO
Buscar Autor o Artículo
ÔĽŅ
PULSE LA TECLA ENTER
Voces Diario
Banner
Noticias
389 Suplemento
Banner
Voces del Periodista EnVivo
Banner
Radioteca
Posada del Periodista
Banner
Club de Periodistas
408
407
Banner
406
Banner
405
Banner
ÔĽŅ

Ver Otros Artículos de Este Autor

Ediciòn 291

MEMORIAS DEL PATIO TRASERO
ABRAHAM GARC√ćA IBARRA


Petr√≥leo: Hasta la √ļltima gota

‚ÄúCarta‚ÄĚ a Enrique Pe√Īa Nieto


‚ÄúDadme cincuenta, cuarenta o treinta a√Īos¬†
m√°s de vida y os proporcionar√© la posesi√≥n del continente americano‚ÄĚ.

William H. Seward
Secretario de Estado norteamericano (1867)

.

Benito Juarez

 

 

DISPUESTO A GASTAR hasta el √ļltimo centavo del presupuesto para placeres vicarios, el presidente panista saliente Felipe Calder√≥n Hinojosa aprovech√≥ el mes de la Patria para escaparse a Rusia y Singapur, donde hizo gala p√ļblica de su mejor ingl√©s -en Vladivostok denunci√≥ que el PAN le pidi√≥ apoyos ilegales a Josefina V√°zquez Mota en las elecciones presidenciales. Qu√© pase√≠llo diplom√°tico de tan alto vuelo. De regreso, s√≥lo cambi√≥ petacas para irse a los Estados Unidos, su querencia. De su lado, el priista Presidente electo Enrique Pe√Īa Nieto revis√≥ la rosa de los vientos y prefiri√≥ explorar el sur de Am√©rica, con el af√°n -dijeron sus voceros- de rescatar el¬† liderazgo latinoamericano de¬† M√©xico, despreciado durante los cuatro √ļltimos sexenio tecnoburocr√°ticos. En tanto, la Rep√ļblica se plaga de espec√≠menes practicantes de ‚Äúturismo‚ÄĚ pol√≠tico. Algunos no tan misteriosos.

Las andanzas de Tony Blair

Este no es un acertijo, pero igual puede plantearse como tal: ¬ŅEn qu√© se parecen la trasnacional Glencore, la gigante sudcoreana del petr√≥leo UI Energy Corporation, y el dictador de Kazajst√°n, Nursult√°n Nazarb√°yev? En que los ‚Äúgrandes‚ÄĚ medios mexicanos parecen no conocer su existencia. Ni les interesa.

tONY bLAIR
Tony Blair

Glencore exhibe su acta constitutiva en Suiza, pero el cuartel de sus transacciones internacionales está situado en la Isla Jersey, en el Canal de la Mancha, un solicitado paraíso fiscal internacional. De aquella trasnacional se habla escandalosamente desde los tiempos de la Sudáfrica del Apartheid y se le reputa como un astuto cártel que se las sabe de todas, todas, en materia de rodeo o violación de contradictorias regulaciones nacionales de los países hasta donde extiende el teatro de sus operaciones.

Aunque la coartada de su constituci√≥n es la actividad minera, Glencore se las arregla para aplicar sus traders a la competencia financiera, que le redit√ļa, seg√ļn los expertos, m√°s ganancias que las que obtienen los bancos. Que ya es decir. No hace mucho Glencore, que gusta de columpiarse en la cuerda floja, fue nombrada desde Qatar -sede del cuartel desde donde el Comando Central de los Estados Unidos para el Golfo P√©rsico- por cierto arreglo salvador que tuvo como¬† coprotagonista a la minera Xstrata.

Qatar es gobernado por una monarquía absoluta; por supuesto, nunca ha tenido elecciones. Ha sido el escenario del affaire Glencore-Xstrata. El tercer actor fue el Fondo Soberano de Qatar. El amable componedor fue el ex Primer Ministro inglés Tony Blair.

UI Energy Corporation tiene especial predilección por la Familia Real de Kuwait, desde donde dirige sus operaciones al resto de la región. Kuwait es un referente obligado para recordar la heroica Operación Tormenta del Desierto, del no menos heroico George Bush, padre.

Kuwait, donde opera UI Energy Corporation, es un expediente imprescindible para seguirle la pista a la posterior tragedia de Afganistán e Irak. Para desencadenar estas guerras por el petróleo, George W. Bush hijo contó como aliado con el ex Primer Ministro inglés Tony Blair.

Nursult√°n Nazarb√°yev, es dictador de Kazajt√°n, peque√Īo pero poderoso enclave energ√©tico de Asia Central, al que Mijael Gorbachov le reconoci√≥ la independencia en 1990. Desde entonces, Nazarb√°yev ocupa el trono. Su √ļltima ‚Äúelecci√≥n‚ÄĚ en 2010 la logr√≥ con 95.54 de los votos. Debe tener su IFE. Su tripi√© es: petr√≥leo, gas y mano dura. Nazarb√°yev tiene contratado como asesor al ex Primer Ministro ingl√©s Tony Blair.

Tony Blair ha operado desde 2007 como emisario plenipotenciario del llamado cuarteto: EU-ONU-Uni√≥n Europea-Rusia, para ‚Äúdemocratizar‚ÄĚ el Medio Oriente. Blair pretendi√≥ mantener en secreto sus contratos privados, hasta que el Comit√© de Consejo para Empleos Comerciales del Reino Unido le quit√≥ la careta. Aunque se habla de que por esos servicios ha capitalizado unos 37 millones de d√≥lares,¬† vox populi londinense de tabloide da por buena la versi√≥n de que, despu√©s de que dej√≥ su encargo -y al Partido Laborista en la estaca- ha acumulado fortuna por unos mil millones de d√≥lares.

Sus vocaciones: El petróleo y la guerra

Ese es el flem√°tico Tony Blair que, en el mes de la Independencia de M√©xico, estuvo en el Distrito Federal para aromatizar al gobierno saliente de Felipe Calder√≥n Hinojosa y dar consejos al Presidente electo Enrique Pe√Īa Nieto. Lawrence de Arabia redivivo, su fuerte son petr√≥leo y guerra. Dicho con m√°s propiedad, la guerra para apropiarse del petr√≥leo ajeno.

Venustiano Carranza
Venustiano Carranza

Si bien la agenda de Tony Blair en M√©xico estaba programada semanas atr√°s, su consejera presencia coincidi√≥ con la explosi√≥n en un Centro de Recepci√≥n de Gas de Petr√≥leos Mexicanos (Cuenca de Burgos) en Reynosa, Tamaulipas, de la que se han¬† contabilizado -al redactar estas l√≠neas- al menos 30 muertos, la mayor√≠a empleados de contratistas privados, no de la paraestatal; suceso que ha dado pie al recalentamiento de la ofensiva medi√°tica para extinguir Pemex y entregar los saldos de la industria insignia de M√©xico a particulares porque, a decir del coordinador de la bancada del PRI en San L√°zaro, Manlio Fabio Beltrones Rivera, hay que echar al bote de la basura tab√ļs y dogmas del r√©gimen constitucional que, entre otros imperativos, postula nuestra soberan√≠a energ√©tica.

‚ÄúL√≠deres‚ÄĚ dan mandato a Enrique Pe√Īa Nieto

Con la propaganda que le hace Felipe Calderón Hinojosa a su guerra narca, uno se imagina que México se ha quedado sin líderes libres. Los boletines oficiales hablan de que la mayoría de esos líderes está a buen recaudo, y las bandas del crimen organizado desbandadas, acéfalas, debilitadas, extinguidas, exterminadas, Rip. Salvo, por supuesto, la de Joaquín El Chapo Guzmán Loera.

Pero -en este M√©xico lindo y querido- hay todav√≠a muchos l√≠deres mexicanos -seg√ļn clasificaci√≥n de una autorizada asociaci√≥n de servicio humanitario- que andan sueltos por ah√≠, como Pedro por su casa. En la selecci√≥n (de 300, en la l√≥gica del Duque de Otranto y don Agust√≠n Legorreta), de esa asociaci√≥n -no se sabe con qu√© metodolog√≠a- aparecen patriotas mexicanos (su liderazgo ‚Äúes incuestionable‚ÄĚ)¬† como Carlos Mar√≠a Abascal Carranza (+), Pedro Aspe Armella, Joel Ayala Almeida, Mariano Azuela G√ľitr√≥n, Francisco Barrio Terrazas, Manuel Bartlett D√≠az, Manlio Fabio Beltrones, Eduardo Bours Castelo, V√≠ctor Manuel Camacho Sol√≠s,¬† On√©simo Cepeda Silva, Diego Fern√°ndez de Cevallos, Pedro Ferriz de Con, Vicente Fox Quesada, Francisco Gil D√≠az, Jorge Emilio Gonz√°lez Mart√≠nez, Elba Esther Gordillo Morales, Fauzi Hamdan Amad, Francisco Hern√°ndez Ju√°rez, Roberto Hern√°ndez Ram√≠rez‚Ķ

Germ√°n Larrea Mota Velasco, Roberto Madrazo Pintado, Ricardo Monreal √Āvila, Arturo Montiel Rojas, Ram√≥n Mu√Īoz Guti√©rrez, Jes√ļs Ortega Mart√≠nez, Adal Ramones, Norberto Rivera Carrera, Leonardo Rodr√≠guez Alcaine (+), Carlos Antonio Romero Deschamps, Marta Sahag√ļn de Fox‚Ķ

De todo, como en botica: Burócratas descontinuados, ministros de la iglesia y de la Corte, caciques sindicales, abogados, legisladores que fueron o siguen siendo; empresarios, desde luego.

A comparecer ante esa pl√©yade en congregaci√≥n, fue convocado recientemente Enrique Pe√Īa Nieto. Antes de aparecer, sin embargo, hab√≠a sido emplazado como Presidente electo por los fabricantes de l√≠deres citados: El ‚Äútoma y daca‚ÄĚ de Pe√Īa. En el centro de gravedad del toma y daca aparece el petr√≥leo: ‚ÄúEl gobierno del nuevo PRI de Enrique Pe√Īa Nieto quiere un Pemex renovado‚ÄĚ.

Reforma Constitucional ¬°Ya!

Y dice as√≠: ‚ÄúLa reforma energ√©tica que permita la participaci√≥n de capital privado en la exploraci√≥n y extracci√≥n de gas as√≠ como producci√≥n, transporte, almacenamiento y distribuci√≥n de combustibles que perfil√≥ el candidato electo Pe√Īa Nieto, requiere necesariamente una reforma constitucional‚ÄĚ. ¬°√ďrale!

El magnicida Le√≥n Toral y √Ālvaro Obreg√≥n
El magnicida Le√≥n Toral y √Ālvaro Obreg√≥n

Para eso, ‚Äúel tricolor tendr√° (n√≥tese el acento imperativo) que cambiar el art√≠culo 19 de la Declaraci√≥n de Principios donde los pri√≠stas ratifican que ‚Äúel dominio directo, inalienable e imprescriptible de la Naci√≥n sobre los hidrocarburos y dem√°s recursos naturales del subsuelo‚ÄĚ. Con eso est√° dicho todo.

De cómo se construye Patria

Para llegar al feliz desenlace de esa emocionante trama, los que quieren ver e ir hacia adelante a la mejor tienen deseos -al menos curiosidad- de mirar hacia atrás. Después de todo, hay sangre derramada y luto nacional:

Patria

La Patria no es producto de la generaci√≥n espont√°nea, ni surge de la ciencia infusa. Hombres -suele haberlos-, hombres de excepci√≥n apuestan la vida por darse una para compartirla con el pr√≥jimo. Hombres como Hidalgo y Morelos, y otros de inigualable tama√Īo, proclamaron la Independencia de M√©xico.

Entre el freno a pretendido Imperio mexicano y la gestaci√≥n de la Rep√ļblica, la mexicana sociedad fluctuante -que apenas vence los residuos de la Colonia- ha de encarar la primera prueba de su Independencia.

Primera reacción: La de los esclavistas

Colocados frente al decreto insurgente que proclama la abolici√≥n de la esclavitud en la Am√©rica Mexicana, los esclavistas sure√Īos de los Estados Unidos acometen la primera intriga para apoderarse de Texas. Temen que sus esclavos crucen la l√≠nea fronteriza para declararse libres. El primero que paga las consecuencias, es el presidente norteamericano Martin Van Buren, que ha de renunciar, acusado por los esclavistas de traici√≥n, por oponerse a la anexi√≥n de Texas. Sus detractores¬† le imputan complicidad con Inglaterra que -dir√≠an- quiere abrir brecha en ese territorio para cobrarse la revancha.

Guillermo Howard Taft.
Guillermo Howard Taft.

Subyace a√ļn el cuestionamiento: ¬ŅPor qu√© el gobierno derechista de Felipe Calder√≥n Hinojosa, en 2010 se fue de largo entre el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revoluci√≥n, rompiendo el hilo conductor que ata gestas de la Reforma y la restauraci√≥n de la Rep√ļblica? Por prejuicios hist√≥ricos relacionados con el factor religioso, cultivados hasta la fecha por la Iglesia romana.

La Triple Alianza entra en escena

Ese ciclo intermedio est√° datado por la primera invasi√≥n de M√©xico por Francia entre 1838 y 1839. Queda ese como un t√≥pico ante el gran despojo estadunidense 1846-1848 (Dos millones de kil√≥metros cuadrados/ Tratados de Guadalupe Hidalgo), condenado por el diputado norteamericano Abraham Lincoln. Luego vendr√° la puntilla con el Tratado de la Mesilla, para culminar la trapacer√≠a anexionista. Guerra de Tres A√Īos y la perfidia de Inglaterra convoca en 1861 a la codicia de Francia y Espa√Īa para tramar, pactada la Triple Alianza, la nueva invasi√≥n, ahora de los zuavos, y entronizar a Maximiliano. Ju√°rez sabe qu√© hacer y sabe c√≥mo hacerlo. Despu√©s transitaremos por‚Ķ

Escenario 1) En periodo aciago de nuestra historia nacional, el 22 de diciembre de 1884, el gobierno mexicano promulgó el Código Minero; el 4 de junio de 1892 y 25 de noviembre de 1909, las leyes mineras; el 6 de julio de 1887 la Ley de Protección a la Industria Minera, y el 24 de diciembre de 1901 (¡Qué bonita Noche Buena), la Ley del Petróleo. Es, pues, el tramo de la dictadura porfirista.

Memorias5

Para blindarse contra cualquier tentaci√≥n soberana, las empresas petroleras siempre quisieron ver en el C√≥digo de Miner√≠a de 1884, que el petr√≥leo y dem√°s combustibles minerales (art√≠culo 10), eran propiedad del due√Īo del suelo, ‚Äúquien, por lo mismo, sin necesidad de denuncia ni de adjudicaci√≥n especial podr√° explotar y aprovechar‚Ķ el petr√≥leo y los manantiales gaseosos‚ÄĚ.

‚ÄúCasualmente‚ÄĚ, en 1885, el reverendo estadunidense Josiah Strong, propone la ‚Äúcristiandad‚ÄĚ como ariete para imponer la civilizaci√≥n anglosajona ‚Äúen M√©xico, en las Am√©ricas Central y del Sur, en islas lejanas, en √Āfrica, y en otros lugares‚ÄĚ. Es la Doctrina Monroe, recalentada. Tres a√Īos despu√©s de promulgado c√≥digo de 1884, la familia Rockefeller lanza desde los Estados Unidos su primer globo de sonda sobre M√©xico con la Walter Pierce Oil Company. En la d√©cada siguiente, William McKinley est√° situado en Washington acosado por los expansionistas que, de entrada, maquinan la posesi√≥n de Cuba. El Presidente se resiste, pero como es de los que hablan con Dios -seg√ļn les dijo a cl√©rigos metodistas-, el Supremo le recomend√≥ el dominio del Caribe. Ya entrado en gastos, se lanza sobre Filipinas.

Abraham Lincoln.
Abraham Lincoln.

Escenario 2) En un esfuerzo por garantizar la neutralidad e independencia del campo de lucha mexicano, los cient√≠ficos porfiristas se volvieron con diverso √©xito hacia Francia, Alemania, Gran Breta√Īa (¬°Ojo! sobre el se√Īor Blair). El 28 de abril de 1901, el ministro franc√©s inform√≥ a su metr√≥poli acerca de una conversaci√≥n con el presidente de la C√°mara de Diputados, Jos√© L√≥pez Portillo y Rojas (abuelo del √ļltimo presidente de la Revoluci√≥n mexicana, el priista Jos√© L√≥pez Portillo y Pacheco). Aqu√©l don Jos√© ‚Äúhabl√≥ largamente de los esfuerzos que en los √ļltimos a√Īos hab√≠an llevado a cabo los Estados Unidos para realizar una invasi√≥n general de M√©xico, con capital, industria y ferrocarriles norteamericanos. ‚ÄėNo cabe duda que no podemos responder a esta invasi√≥n en forma extremista, ya que los Estados Unidos han contribuido al desarrollo de nuestro pa√≠s (‚Ķ) Por otra parte, tenemos el derecho y tambi√©n el deber de buscar en otras partes un contrapeso a la influencia continuamente creciente de nuestro poderoso vecino‚Äô‚ÄĚ.

Ocho meses después, Díaz promulga la Ley del Petróleo, incitando a inversionistas ingleses, holandeses, francés y canadienses.

Weetman Pearce ‚Äúnuestro hombre en M√©xico‚ÄĚ

Escenario 3) La √ļnica potencia que desafiaba seriamente el predominio norteamericano en M√©xico (¬°Ojo! sobre el se√Īor Blair), era la Gran Breta√Īa. Principal inversionista y socio comercial de M√©xico durante la mayor parte del siglo XIX, hab√≠a sido desplazada de esa posici√≥n por los Estados Unidos, despu√©s de que se construyeron los ferrocarriles que enlazaron a M√©xico con su vecino del norte. Weetman Pearson, quien m√°s tarde ser√≠a Lord Cowdray, vino por primera vez a M√©xico en 1889 como director de una compa√Ī√≠a constructora brit√°nica, pero la verdadera importancia de Pearson ‚Äúreside en el hecho de que fund√≥ la que lleg√≥ a ser la mayor productora de petr√≥leo en M√©xico, El √Āguila Oil Company, camuflageada como Compa√Ī√≠a Mexicana de Petr√≥leo que, para 1910, controlaba el 58 por ciento de la producci√≥n petrolera del pa√≠s. Posteriormente esta compa√Ī√≠a adquiri√≥ una crucial importancia para el imperio brit√°nico, ya que su flota estaba justamente entonces sustituyendo¬† el carb√≥n por el petr√≥leo... (¬°Ojo! sobre el se√Īor Blair, quien, desde luego, no vino a M√©xico a hablar en p√ļblico de esos temas, sino de sus arrumacos con Bill Clinton.)

La contraparte: Edward Doheny

Escenario 4) Edward Lawrence Doheny sabe de aventuras. Presa de la fiebre del oro, hizo fortuna en California. Con esa experiencia incursiona en nuestro país como ejecutivo de obras del Ferrocarril Central de México. Y al olor del chapopote, llegó para quedarse.

En 1900, con 300 mil d√≥lares, se alz√≥ con la Mexican Petroleum Company: 90 mil hect√°reas del predio de Tulillo, entre los estados de Tamaulipas, Veracruz y San Luis Potos√≠. Sobre chapopoteras y fangales establece el primer campamento, El √Čbano. Para 1901 tiene 19 pozos. Ya encarrerado, desde su residencia en Tampico, en 1906 se hace del predio Chapacao, y a El √Čbano se anexan Casiano y Cerro Azul. Suma 62 millones de pesos y un expediente de fraudes, despojos y asesinatos. Con el est√° William Green, √©ste en la Huasteca Petroleum Company y tributarias, ahora bajo el rubro de Standard Oil. Pero el ingl√©s Weetman Pearson, con su poderoso Pearson Trust, no se amilana y sigue rindiendo frutos a la Corona brit√°nica. Ya est√° en Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potos√≠, Tabasco y Chiapas.¬† Son la pinza que atenaza M√©xico y le vac√≠a el oro negro.

Filibusteros al fin, pronto los invasores petroleros -que tienen ya la referencia de las matanzas de mineros en Cananea y de los textileros de Río Blanco y Santa Rosa- arman guardias blancas para proteger su Franja de Oro. (Donde ahora medra también la Roy Dutsch Shell). Su comandante favorito es el general bandolero Manuel Peláez, predador de la región que hace frente a Lucio Blanco, quien amenazó con incendiar los pozos petroleros para frenar la intromisión extranjera contra el levantamiento revolucionario.

Porfirio D√≠az deja de ser √ļtil

Escenario 5) M√©xico es ya el s√©ptimo productor de petr√≥leo en el mundo. En el deleite de tan rico men√ļ, los Estados Unidos quedan en desventaja frente al Reino Unido. El reci√©n desempacado Guillermo Howard Taft est√° convencido de que Porfirio D√≠az no sirve m√°s al Destino Manifiesto. Taft emplaza al dictador: O te vas, o ah√≠ va el coronel E. Z. Steaver al frente de 20 mil hombres. Para redondear el amago, Washington recibe en 1910 un informe, cuyas l√≠neas centrales son √©stas: M√©xico es, por el momento, la √ļnica fuente de donde podemos extraer grandes cantidades de petr√≥leo; es la fuente que nos ofrece mayores ventajas entre las que ahora han sido localizadas en el mundo. Lo firma Edward Lawrence Doheney. Un fantasma recorre territorio mexicano: El tal Francisco I. Madero. Buques de la Armada norteamericana merodean en Aguas del Golfo de M√©xico.

Ese es el largo, tortuoso, grave y definitorio periodo, anunciador de la Revoluci√≥n, que el gobierno de Calder√≥n Hinojosa quiso omitir en sus ‚Äúfestejos‚ÄĚ del Bicentenario.

El Ypiranga se llevó a don Porfirio
El Ypiranga se llevó a don Porfirio y regresó con armamento

En efecto, el crepuscular Porfirio D√≠az no sirve m√°s a la Casa Blanca. El 25 de mayo de 1911 lo ponen sobre rieles rumbo al Ypiranga y de ah√≠ a Par√≠s, donde culminar√° su registro biol√≥gico el 2 de julio de 1915. Veinte d√≠as antes, sin embargo, le deja la v√≠bora chillando al iluso Francisco I. Madero: Le otorga el fiat al Partido Cat√≥lico Nacional (PCC) -progenitor directo del Partido Acci√≥n Nacional-, al que se lo hab√≠a negado en 1904. El PCN -que en las elecciones 1911 fingi√≥ apoyar la candidatura de Madero, a condici√≥n de que aceptara como cu√Īa a Francisco Le√≥n de la Barra- se constituye en el brazo pol√≠tico del nuevamente beligerante clero cat√≥lico. No es asunto de poca monta. Para entonces se asegura en los Estados Unidos que, en posesiones territoriales en M√©xico, s√≥lo el gringo William Randolf Hearst (recordar al Ciudadano Kane) le compite a una la Iglesia cat√≥lica resarcida por el dictador D√≠az.

En 1923, en Silao, Guanajuato, el clero incurre en un¬† acto de provocaci√≥n contra el gobierno revolucionario-constitucional al convocar a la colocaci√≥n de la primera piedra de un monumento a Cristo Rey en el Cerro de El Cubilete. Preside la ceremonia el delegado apost√≥lico Ernesto Fillipi, quien es expulsado por el secretario de Gobernaci√≥n, √Ālvaro Obreg√≥n. Hace dos d√©cadas, rescatamos en Roma una investigaci√≥n de un periodista italiano sobre la actividad mafiosa. En ella habla del capell√°n de la mafia siciliana y lo presenta como ex apoderado de las propiedades mineras de la Iglesia cat√≥lica en M√©xico en los aciagos a√Īos veinte del siglo pasado. El autor le pone nombre: Monse√Īor Ernesto Fillipi.

Revolución que transa, no avanza

De grueso calibre fue el memorial que el 23 de enero de 1913 le dirigi√≥ al Presidente Madero el Bloque Liberal Renovador, de la XXVI Legislatura federal: Pero la Revoluci√≥n se hizo Gobierno, se hizo Poder, y la Revoluci√≥n no gobierna la Revoluci√≥n. Las transacciones y complacencias con individuos del r√©gimen pol√≠tico derrocado, son la causa eficiente de la situaci√≥n inestable en que se encuentra el gobierno emanado de la Revoluci√≥n. Y es claro, y por otra parte, es elemental, ¬Ņc√≥mo es posible que personalidades que han desempe√Īado o que desempe√Īan actualmente altas funciones pol√≠ticas o administrativas en el gobierno de la revoluci√≥n, se empe√Īen en el triunfo de la causa revolucionaria, si no estuvieron, ni est√°n, ni pueden estar identificados con ella, si no la sintieron, si no la pensaron, si no la amaron, ni la aman, ni pueden amarla?

De ahí que algunas de esas personalidades hubiesen pasado por las Secretarías de Estado para sólo aprovecharse de su alta posición oficial en fundar y acrecentar su personalidad política, sin curarse para nada del programa de la revolución y aun llevando a cabo sordas maquinaciones contra el gobierno de la misma.

Est√°n prefiguradas, pues, las condiciones pol√≠ticas para que el embajador de los Estados Unidos, Henry Lane Wilson, que abominaba de Madero -quien, en t√≠mido rapto, en 1912 quiso gravar las ganancias de las empresas petroleras: 20 centavos por tonelada de crudo-, haga su labor de zapa para que,¬† el 18 de febrero, Victoriano Huerta se proclame ‚Äúencargado‚ÄĚ del Poder Ejecutivo. Aparece el 19 de febrero el texto de la supuesta renuncia de Madero y Jos√© Mar√≠a Pino Su√°rez, acaso firmada ya desde ultratumba. En abril de 1914, las tropas gringas desembarcan en las costas de¬† de Tamaulipas y Veracruz. ¬ŅEl pretexto?: Un oficial de la Armada gringa plant√≥ su bandera en el puerto de Tampico y le pidi√≥ a los lugare√Īos rendirle honores. La respuesta mexicana no se hizo esperar.

De las leyendas de época, cuéntase que por aquellos meses navegaba de nuevo en aguas del Golfo de México el Ypiranga: Un buque cargado de… armamento para Venustiano Carranza, a quien se le atribuía arreglos secretos con Alemania. El agente que trasegaría ese armamento sería un tal Higinio Hank. No sería leyenda si no tuviera un complemento. Este ciudadano alemán acaso fue el padre de una celebridad mexiquense: El profe Carlos Hank González.

En todo caso, el Ejército constitucionalista se erige vencedor. Vendrá la Constitución de 1917 y su temible y temido artículo 27. El de la declaratoria hoy deshilachada: Corresponde a la Nación el dominio directo de todos los recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos submarinos de las islas; de todos los minerales o sustancias que en vetas, mantos, masas o yacimientos constituyan depósitos cuya naturaleza sea distinta a los componentes de los terrenos, tales como los minerales de los que se extraigan metales, metaloides utilizados en la industria; los yacimientos de piedras preciosas, de sal, de gama y las salinas formadas directamente por descomposición de aguas marinas; los productos derivados de la descomposición de rocas, cuando su explotación necesite trabajos subterráneos. Los yacimientos minerales u orgánicos de materias susceptibles de ser utilizadas como fertilizantes; los combustibles minerales sólidos, el petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos…

Una Declaración de Principios

“Si fuéramos a intervenir en México, avivaríamos indudablemente las más graves sospechas de todas las Naciones de América. Por intervención quiero decir el uso de la fuerza de los Estados Unidos para establecer allí el orden sin invitación de México y para determinar la naturaleza y el método de sus instituciones políticas.

‚ÄúHemos sostenido la creencia de que cada naci√≥n, cada pueblo, tiene el derecho de constituir sus propias instituciones seg√ļn sus deseos, y debemos sostener esa creencia en nuestras acciones con absoluta buena fe.

‚ÄúM√°s todav√≠a: El ‚Äėorden‚Äô ha sido comprado en M√©xico a un terrible costo cuando ha sido obtenido con ayuda. La extranjera generalmente ha venido en forma de ayuda financiera.

‚ÄúEsta ayuda financiera casi invariablemente ha sido obtenida en forma condicional a cambio de ‚Äėconcesiones‚Äô que han puesto en manos de capitalistas extranjeros la mayor parte de los recursos del pa√≠s no explotados a√ļn, y del mismo modo, bajo la ‚Äėprotecci√≥n‚Äô de los gobiernos extranjeros. Aquellos que han estabilizado en M√©xico el orden con √©xito por esos medios, como D√≠az, han encontrado que eran servidores, no de M√©xico, sino de concesionarios extranjeros.

Thomas Woodrow Wilson.

‚ÄúEl desarrollo econ√≥mico de M√©xico se ha logrado hasta ahora por medio de tales ‚Äėconcesiones‚Äô y por la explotaci√≥n de los f√©rtiles campos de la Rep√ļblica por un n√ļmero muy reducido d propietarios que han acumulado bajo un uno t√≠tulo de miles de acres, siendo absorbida la mayor parte de la propiedad en los Estados por un solo hombre y reducida la poblaci√≥n del pa√≠s a la condici√≥n de peonaje.

‚ÄúM√©xico es uno de los lugares m√°s ricos del mundo. Es codiciado con exceso por todos aquellos que pretenden amasar fortunas. Sus recursos son en realidad √ļtiles a todo el mundo y hasta para las industrias de todo el mundo. Ninguna empresa capitalista puede mirar hacia M√©xico sin¬† codiciarlo.

“Lo que México necesita por encima de es ayuda económica que no implique la venta de su libertad ni la esclavitud de su pueblo...

‚ÄúEl sistema por el cual M√©xico ha sido ayudado financieramente en el pasado, por lo regular lo ha atado de pies y manos y lo ha dejado de hecho sin un gobierno libre. Casi en todos los casos ha privado a su pueblo de la parte que √©ste ten√≠a derecho a desempe√Īar en la determinaci√≥n de su propio destino y desarrollo‚ÄĚ.

No prejuzguen, se√Īores narconeoliberales. Esa declaraci√≥n de principios no la hace El Gran Expropiador L√°zaro C√°rdenas del Rio. La suscribi√≥ un virginiano nacido en Staunton, Estados Unidos en 1856, cuando en M√©xico se convocaba al Constituyente de Quer√©taro. Pero la suscribi√≥ en octubre de 1916 -en la publicaci√≥n Ladies Home Journal-, cuando el gobierno de Venustiano Carranza ya hab√≠a promulgado la primera ley agraria revolucionaria y convocaba al Congreso Constituyente de Quer√©taro de 1917. El firmante fue Thomas Woodrow Wilson, Presidente en funciones de los Estados Unidos de Am√©rica. Nada m√°s, pero nada menos.

Pero esto no se acaba hasta que se acaba. Nom√°s que no sea la √ļltima gota de petr√≥leo ‚Äúmexicano‚ÄĚ.



More articles by this author

Urge restaurar el Estado constitucionalUrge restaurar el Estado constitucional
  Urge restaurar el Estado constitucional Abraham Garc√≠a Ibarra SI LE QUITAMOS algunas...
Friedman sigue hospedado en Palacio NacionalFriedman sigue hospedado en Palacio Nacional
  Friedman sigue hospedado en Palacio Nacional Abraham Garc√≠a Ibarra   CONSTA, en los...
Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy
¬ŅQui√©n est√° en l√≠nea?
Tenemos 397 invitados conectado(s)
Tenemos visitas de:

224
Banner
273 Suplemento
Banner
404
Banner
403
Banner
402
Banner
401
Banner
400
Banner
399
Banner