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Edición 414

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Los nuevos desafíos

para gobiernos y partidos de izquierda

Juan Bautista Rojo

Libertad de movimiento con responsabilidad vs. control social

*Se prevé una caída hasta del 9.1 del PIB en América Latina

Las manifestaciones sociales realizadas en las principales capitales de distintos países, tanto de Europa, América Latina como en Estados Unidos, en contra del confinamiento, normas y leyes que inhiben la inmovilidad social, son un termómetro social que señala que algo no está bien o algo se dejó de hacer en tiempo y forma.

LA PROTESTA SOCIAL,derivada en principio de una crisis de salud y humanitaria, las cuales ya suman más de un año, con desastrosas consecuencias económicas para todo el mundo, deberá ser tomada muy en serio, como una llamada de atención para que los gobiernos rectifiquen la forma y método de resguardo social, ante una pandemia para la que no hay una solución final inmediata.

Compromisos y retos importantes para las distintas formas de los gobiernos globales que hoy, sin distinción son acechados por el letal virus —en tanto que unas decenas de vacunas para combatir a esa amenaza alcanza más de dos millones de muertos en el mundo y en México—, está por alcanzar los 200 mil fallecidos.

La derecha disfrazada de crítica social, por su parte, acecha a los legítimos gobiernos de izquierda.

También se alerta de agentes y facciones de la derecha en el mundo, que tratan de aprovechar este momento para impedir realizar profundas acciones en el sector salud y respuesta inmediata ante contagios por gobiernos elegidos democráticamente, y que hoy ondean banderas de izquierda y centro izquierda.

Interés de las farmacéuticas

En esta guerra bacteriológica, el sistema capitalista desde hace mucho tiempo cultivó a sus células capaces de subsistir ante cambios políticos y que en alianza con el gran capital, controlaron el sector salud y a través de farmacéuticas, estiran la cuerda para cumplir en su ruta comercial y de influencia en el alivio de la salud pública, y así incidir para presionar a los gobiernos y negociar en su favor de intereses estrictamente financieros y económicos, con remanente a las posiciones de la balanza política en favor de una ruta marcadamente de derecha.

Por ellos, los gobiernos democráticos, deben actuar de forma inteligente. Y ahora tienen dos retos, primero: convencer de un resguardo seguro, de adoptar medidas de protección a toda su población para contener esta segunda ola de contagios y para no transgredir el respeto, en todo momento, a los derechos humanos de los ciudadanos; segundo: promover y realizar convenios para procesar convenio con países generadores de la vacuna salvadora y coordinar su aplicación en forma gratuita sin mediar más que el interés por salvaguardar la vida de los ciudadanos, sin medrar intereses políticos de por medio.

El presidente de México, al participar en la Cumbre Virtual del Grupo G-20, celebrada el 21 de noviembre de este 2020, sobre el tema de seguridad y resguardo solicitó: “Garantizar ante toda circunstancia la libertad, y abandonar la tentación de imponer medidas autoritarias como el confinamiento excesivo o el toque de queda, nada por la fuerza, todo por el convencimiento y la razón…”.

Sobre el tema de la seguridad y resguardo de los ciudadanos, alertamos el evitar transgredir o romper, la delgada línea que existe entre la legítima manifestación social y la defensa de los derechos políticos y humanos en el espacio público. No se criminalizará a la protesta social, aun cuando agentes externos o nacionales de oposición a los gobiernos legítimos insistan en romper pactos sociales y constitucionales, o bien, con otros propósitos, inserten campañas desestabilizadoras…

Alberto Anaya, líder del Partido del Trabajo (PT), en una reciente conferencia se pronunció por mantener la unidad ante este fenómeno de salud y evitar se contamine el quehacer político:

Nos parece muy irresponsable, en medio de una pandemia mundial, tan catastrófica, que ha generado una crisis económica mundial y que ha repercutido a nivel nacional, con todas sus consecuencias lamentables que han afectado a todo el país. Esta pandemia, ha llevado a una recesión, que provocará consecuencias graves para todos los mexicanos. No podemos en este contexto de urgencia, no debemos en este contexto de crisis sanitaria y económica, añadir y trabajar por una crisis política: es momento de Unidad. Es momento de cerrar filas para resolver el tema de esta pandemia y juntos impulsar la economía de este país por el bien de todos los mexicanos”.

Hoy, los gobiernos que llegaron al poder por el voto libre y la convicción democrática ciudadana en la construcción de un mundo mejor y que depositaron su confianza en un desarrollo con paz, justicia y bienestar social, no deben caer en la represión policial, en criminalizar la protesta social y menos, socavar y minimizar la esencia de los derechos humanos.

Más de 20 mil cargos en juego

El caso de México, vive en este momento, una particular crisis sanitaria, en medio de un ambiente de alto contraste por la realización de las elecciones más concurridas en los últimos diez años, la renovación de más de 20 mil cargos de elección popular, la renovación de 15 gubernaturas, y toda las curules en la cámara de diputados y 16 alcaldías en la ciudad de México y una buena parte de las más de dos mil municipios, elecciones a celebrarse este próximo 6 de junio.

El respeto a las leyes, sin restricciones ni toques de queda

Derechos humanos y el regreso a la normalidad, ¿de qué normalidad hablamos?, renta básica, seguridad social y sistemas de salud

 

México, registra un avance del letal virus que llegará a los 200 mil fallecidos y más de dos millones de contagios a fines de febrero de este 2021.

Esta crisis no se puede enfrentar con la vieja visión neoliberal, es necesario cambiar de paradigma y establecer como prioridad, la vida de los individuos ante todo y su bienestar, resguardo, cobijo social y acompañamiento con políticas públicas sociales y horizontales que sirvan de puente, de salvavidas en esta emergencia humanitaria, para llegar a buen puerto y, entonces sí, hablar de otra realidad.

Las cifras para la recuperación económica, para el mundo y en especial para América Latina, no son alentadoras. Un reciente Informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, en colaboración con la Organización Internacional del Trabajo, indican que el costo de la pandemia arrojará una caída del 9.1 por ciento, en relación al Producto Interno Bruto para este 2021.

El número de personas en pobreza crecerá en 231 millones (lo que representa un retroceso de 15 años)…

La pobreza extrema aumentará en 96 millones de seres humanos (Esto se traduce en un retroceso de 30 años)…

Las exportaciones, se desplomarán en un 14 por ciento…

Las pérdidas de empleo sumarán 47 millones…

La informalidad avanzará 54 por ciento y cerrarán 2.7 millones de empresas…

Esta crisis, señala el documento, es la peor en los últimos 100 años

Los grupos más afectados son aquellos que no pueden realizar tareas de teletrabajo. Las mujeres, por ejemplo, además de caer su empleo, tuvieron que retirarse a cuidar hogares; los trabajadores informales, cerradas sus posibilidades ante el encierro y nula circulación fueron afectadas; también cayeron los sectores del comercio, manufactura, construcción y servicios (turismo y entretenimiento); los jóvenes, un sector altamente golpeado por la falta de generación de nuevos empleos, así como las pequeñas y medianas empresas, también sufrieron pérdidas y otras cerraron. Sólo para este segundo trimestre del año en curso, se estima la pérdida de 47 millones de empleos en conjunto con la región, con respecto al año anterior.

Los análisis económicos más conservadores, indican, que esta crisis de salud, permanecerá de tres a seis años para alcanzar una recuperación óptima y lograr regresar a los niveles que se tenían en el 2019, con la letal carga de miles de muertos por el virus, en tanto no se apliquen las vacunas y se esperan mejores resultados…

En México, se han mantenido políticas de aislamiento y protección, se ha invertido en infraestructura hospitalaria, se han adquirido respiradores, se mantiene una política de convenios internacionales con farmacéuticas nacionales y extranjeras, para adquirir las vacunas y éstas estén en plena disposición y además se ha insistido en que la vacuna sea gratuita y universal, esto último incluso, ante un pronunciamiento ante las Naciones Unidas.

El primer mandatario, recientemente, ante el grupo del G-20, insistió en ello: “La salud es un derecho fundamental que el Estado debe garantizar, haciendo a un lado el afán de lucro. La atención médica, las vacunas y las medicinas, deben ser gratuitas y de aplicación universal, como lo establece la resolución de México aprobada, casi por unanimidad, en las Naciones Unidas, por 179 países a favor”.

Esta coyuntura es de grandes desafíos y retos para los partidos de izquierda. Y bueno sería tomaran en cuenta los temas sensibles de la agenda social y lo que pasa en la realidad en las calles, en el campo en fábricas y universidades, para incorporarlos a la agenda legislativa.

1. Apoyar, desde los congresos, desde la práctica legislativa, toda iniciativa que ayude y contribuya a resolver el tema de la pandemia, con una visión horizontal, privilegiando a los sectores más débiles y con carácter de género.

2. Implementar programas legislativos que adquieran nuevos enfoques educativos con una visión y evaluación a distancia.

3. Fomentar políticas públicas laborales y de capacitación, con nuevas ópticas de teletrabajo y a distancia, y focalizar la ayuda a los jóvenes, hombres y mujeres.

4. Instrumentar, esquemas legislativos que incentiven la economía a través del cooperativismo, fortalezcan los circuitos de producción y consumo en áreas regionales y a nivel de municipios y alcaldías.

5. Demandar la instrumentación de una política de emergencia laboral con miras a fortalecer la idea de la renta básica para aquellas poblaciones afectadas y que no sean autosuficientes.

6. Establecer políticas de asesorías legales a los trabajadores, que por alguna razón perdieron, su empleo y no fueron liquidados conforme a la ley.

7. Y, en lo internacional, construir políticas de cooperación entre países, entre parlamentos para intercambiar información y soluciones, en lo cultural, económico, social y científico, que contribuya a allanar el camino de solución ante esta pandemia.

La economía, el desempleo, el encierro, un desafío para los gobiernos

La economía en América Latina no crecerá este 2021, como años anteriores

 

La agenda laboral con perspectiva de género

Estas son, algunos de los importantes temas que se encuentran en la mesa en espera de ser retomados por los partidos político en México.

Según los recientes informes en materia laboral, señalan el incremento del desempleo, el subempleo, y la reducción de la percepción salarial en los centros de trabajo, argumentando la baja productividad.

Una situación que somete a profunda revisión a los partidos políticos y su forma de actuar en favor de la clase trabajadora, con acento también en la pérdida de empleo del sector femenino, una delicada situación que hoy tiene consecuencias profundas para una sociedad con altos desniveles de desigualdad en percepción económica y en oportunidades laborales, hoy hay menos plazas para las mujeres, las oportunidad laborales no son iguales, nos comenta la experimentada líder sindical, Magda Salcido.

El sector femenino, afirma Salcido, tiene hoy más desafíos, primero no perder el empleo, y si las despiden, las corren, establecer su defensa legal; después, conseguir otro empleo, y encima de ello, mantener a una familia en medio de un férreo confinamiento, sin percibir una remuneración económica, y peor los escenarios para aquellos centenares de madres solteras o que viven en independencia, donde ellas, sólo ellas son las proveedoras del sustento en el hogar. Por eso se hace imprescindible que las políticas labores, en medio de esta pandemia y postcovid-19, consideren en forma profunda y global la protección laboral, la certeza en el empleo y el fomento permanente inserción de las mujeres a las cadenas de producción.

Los partidos políticos, las fuerzas de izquierda hoy deben tener ese compromiso, defender ese legado, como un irrenunciable principio de equidad. La equidad de género, no puede quedar en un discurso, tiene que estar sustentado y reflejado en leyes y en la realidad. Por eso estamos proyectando, hacia el mes de junio, el Primer Encuentro Internacional de Sindicalistas y trabajadores con perspectiva de género, en esa tarea estamos para que los partidos hoy retomen esa prioritaria agenda y no solo quede en el aire”, concluye Magdalena Salcido, secretaria de la cartera sindical del Partido del Trabajo.

Los retos para la clase trabajadora en el devenir histórico inmediato, es de grandes desafíos y solo su organización, la aplicación de distintas formas de lucha y estrategias, con las leyes en la mano, para establecer políticas firmes que operen en forma permanente y no solo coyunturales, ante y después de este difícil tránsito en la oferta laboral y la generación de nuevos mercados.

 

 



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