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ITINERARIO 2018 : Catecismo para tiranos remisos
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Edición 364

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ITINERARIO 2018

Catecismo

para tiranos remisos

Abraham García Ibarra

EN LA MUY REVUELTA y enfangada realidad mexicana, hay horas en que uno se ve tentado a convocar el ánima de Dante para que nos auxilie en la descripción de eso que se autodenomina clase política y nos precise en cuál de sus círculos infernales la refundimos.

No apelamos a Kafka porque seguramente, no por falta de dominio del espa√Īol, sino por los galimat√≠as que se nos ofrecen como discurso p√ļblico, le resultar√≠a imposible entender su significante y su significado; si los tuviera en esta era del spot.

La tentación es consultar a La Chimoltrufia, experta en el grotesco equilibrio: Así como digo una cosa, digo la otra. Pasamos: Hay que ponerse serios.

Nos quedamos con nuestro maese de cabecera, don Jos√© Ortega y Gasset: El m√©todo de la continuidad cultural (es) el √ļnico que puede evitar en la marcha de las cosas humanas ese aspecto patol√≥gico que hace de la historia una lucha ilustre y perene entre los paral√≠ticos y los epil√©pticos.

Inmersos ya en el enlodado terreno de la sucesión presidencial de 2018, nos da pie para estas notas una exposición de Miguel Alemán Velasco ante el foro de octubre México Cumbre de Negocios, a saber:

Una democracia sin demócratas

‚ÄúLa reforma que falta en M√©xico es la del estado de derecho. Pero para que entendamos qu√© es eso, debemos darnos cuenta de qu√© es la democracia. Pero si √©sta no cuenta con dem√≥cratas, entonces salen l√≠deres como (Andr√©s Manuel) L√≥pez Obrador, que empieza a utilizar las redes sociales y a la gente que no tiene trabajo para decir que va a cambiar eso o que va a hacer lo otro‚Ķ‚ÄĚ (Se respeta la sintaxis).

De lo que pueden extraerse dos conclusiones preliminares: 1) A la democracia mexicana le faltan dem√≥cratas, y 2) Si se respetaran los resultados electorales, el tabasque√Īo tendr√≠a asegurada fatalmente su victoria.

El ejército laboral de reserva cuenta con gruesas e inconformes divisiones de desempleados o subempleados que son la audiencia más buscada por el presidente del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Habla con conocimiento de causa

La de Alem√°n Velasco no es una voz cualquiera: Hijo del primer priista presidente de M√©xico, hombre fuerte que fue de Televisa cuando su ejecutivo mayor, Emilio Azc√°rraga Milmo, se autoproclamaba ‚Äúsoldado del presidente‚ÄĚ, secretario de Finanzas del Comit√© Ejecutivo Nacional del PRI y, en su momento gobernador de Veracruz, aspirante presidencial para 2000.

El empresario-político veracruzano alertó con miras al 18: El reto consiste en que los votantes opten por la oferta política que demuestre con evidencia que hay visión de Estado, metas viables, concretas y sustentables.

Dada su condición de priista, la piedra arrojada por Alemán Velasco cae como roca al blanco en el tejado del PRI. Y la cuestión subyacente en su mensaje, es si la caótica situación por la que atraviesa ahora mismo México es atribuible o no a la falta de visión de Estado.

Lo que resulta anticlim√°tico en ese tipo de arengas es que -despu√©s de las usurpaciones del poder presidencial de 1988 y 2006 y las indagatorias de los patrocinios econ√≥micos a la campa√Īa de 2012-, desde el PRI se pretenda hablar de democracia.

Para la sucesi√≥n presidencial de 1994, meses antes de que se conociera candidato del PRI, Carlos Salinas de Gortari convoc√≥ a una cena a conspicuos empresarios; un evento que los cronistas presentaron como ‚Äúoperaci√≥n charolazo‚ÄĚ, en la que se solicit√≥ a los invitados donaciones para financiar la campa√Īa tricolor en la que, a la postre, fue asesinado el candidato Luis Donaldo Colosio.

Para que entendamos qu√© es el estado de derecho, dijo Alem√°n Velasco, ‚Äúdebemos darnos cuenta de qu√© es la democracia‚Ķ‚ÄĚ

Lincoln dijo: Poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo

21

Cada quien su fuente de consulta. Para nosotros, puede ser el ateniense Pericles, pero preferimos la fatalidad geográfica: El 19 de noviembre de 1863, en Gettysburg, el presidente Abraham Lincoln quiso rendir homenaje en el Cementerio Nacional del Soldado a combatientes, expresó, por los principios de libertad e igualdad.

Lo dijo as√≠ quien antes, como representante ante el Congreso, conden√≥ la guerra injusta de los Estados Unidos contra M√©xico -la del despojo: (Poder) del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Que ‚Äújam√°s perezca en la Tierra‚ÄĚ, remat√≥ su breve discurso.

Ya entrados en gastos, del propio Lincoln otra máxima: El político se convierte en estadista cuando piensa en las futuras generaciones, no en las próximas elecciones.

El estado de las nuevas generaciones22

Recientemente, en otros espacios, consignamos que, en la suma de muertes violentas registradas en lo que va del sexenio, el n√ļmero de j√≥venes sacrificados pasa de 30 mil; peor a√ļn: Son ya ocho millones de ninis, la gran masa juvenil que no estudia ni trabaja por falta de oportunidades para construirse un futuro.

¬ŅPiensan los gobernantes priistas en las futuras generaciones? Sospechamos que no: La ‚Äúvisi√≥n de Estado‚ÄĚ de la que habla Alem√°n Velasco se reduce a la pugna por un bot√≠n de m√°s de cinco billones de pesos s√≥lo para 2018. Multiplicados por seis, conservados en los mismos t√©rminos cuantitativos, nos dar√≠an la apetitosa suma de 30 billones de pesos.

La ‚Äúvisi√≥n de Estado‚ÄĚ, pues, es la alegre feria de los nuevos Cresos.

Alguna vez se habló en México de democracia sustancial

El punto en cuestión, es la aspiración democrática de los mexicanos. En cenáculos de la Academia, el tema se estudia ahora sólo para efectos de tesis de titulación en carreras de Ciencias Políticas o Sociales, particularmente.

Para la sedicente y autocomplaciente ‚Äúclase pol√≠tica‚ÄĚ -basta para comprobarlo la visita a las bibliotecas de los partidos (los que las tienen)-, no hay lectura, por ejemplo, de La democracia en M√©xico, aquel vasto y profundo aporte cient√≠fico a la cultura nacional del doctor Pablo Gonz√°lez Casanova de los a√Īos sesenta.

Uno se imagina la reacci√≥n de algunos de los rapaces usufructuarios de la partidocracia a la sola menci√≥n de la Sociolog√≠a de la explotaci√≥n. Ser√≠a una suerte de masoquismo que los priistas acometieran la haza√Īa de adentrarse en la obra del gran humanista que sigue siendo Gonz√°lez Casanova: Su texto es un vivo retrato de los a√Īos de vino y rosas del Partido de la Revoluci√≥n.

La clave de La democracia en M√©xico, es el empe√Īo de su autor por conocer la Historia, especialmente la de nuestro pa√≠s, a fin de extraer sus rendimientos social y pol√≠ticamente perdurables, y denunciar las prevaricaciones de los detentadores del poder.

Para los nuevos próceres nativos, enfermos de arrogancia, las luchas sociales y sus productos, sustanciados en las Constituciones, no son más que mitos y dogmas que hay que expulsar de la literatura política y de la realidad mexicana. La memoria histórica es una morbosa anomalía que debe borrarse del imaginario popular.

El pronunciamiento de González Casanova es por una democracia efectiva. Sus discípulos la entendieron como democracia sustancial: Aquella que legisla para una sociedad de desiguales y tiene como fin no sólo buscar el voto electoral, sino traducirlo, en el ejercicio del poder político, en oportunidades de acceso al disfrute de los bienes comunes, producto del trabajo voluntaria y dignamente devengado.

Nada de privatizar las ganancias y socializar las perdidas.

Lincoln al revés: De los empresarios, por empresarios y para empresarios

La perversi√≥n de las tesis de Gonz√°lez Casanova se condens√≥ en un plagio ret√≥rico de gobernante brasile√Īo (del general Jos√© Baptista de Figueiredo): La democracia sin adjetivos. Esto es, desembarazar al poder pol√≠tico de su imperativo y su misi√≥n fundamental de velar por el bien mayor: El del ser colectivo, el pueblo.

El zafio Vicente Fox, que suele digerir mal el inglés, invirtió radicalmente la proposición de Lincoln. Vomitó: Un gobierno de los empresarios, por los empresarios y para los empresarios.

En esas andamos en el séptimo sexenio de Estado neoliberal (y fallido), mientras el locuaz guanajuatense, se recrea -pensión vitalicia de por medio- en la producción de lideres compasivos en su San Cristóbal Center.

Cuando desde Washington se decret√≥ la muerte de las ideolog√≠as y se proclam√≥ el ‚Äúfin de la historia‚ÄĚ, precisamente con el arribo de Fox a Los Pinos aqu√≠ se dio por consumada la ‚Äútransici√≥n democr√°tica‚ÄĚ. Hubo intelectuales incluso que anunciaron su fase superior: La Metapol√≠tica, seg√ļn la patentaron.

Democracia, plebiscito de todos los días

Sigue vigente, sin embargo, una oración de Ernest Renan (1882): La creación de una Nación es el plebiscito de todos los días. Ilustrados mexicanos parafrasearon en la segunda mitad del siglo XX: La democracia no se construye de una vez y para siempre. Es un plebiscito de todos los días. Es un proceso en permanente construcción; es la sociedad en ininterrumpida y militante acción.

Desde que Ernesto Zedillo Ponce de Le√≥n -suplente de Luis Donaldo Colosio- declar√≥ la restauraci√≥n de la ‚Äúnormalidad democr√°tica‚ÄĚ, hubo publicistas despistados que lo tomaron a t√≠tulo de fe. Lo siguen tomando a titulo de verdad revelada.

Los priistas que ahora detentan el poder, adolecen de pereza mental. Si se sacudieran la modorra, podr√≠an darle una breve lectura al pensador tuxpe√Īo don Jes√ļs Reyes Heroles, l√≠der de veras del PRI:

23

Cultura y Política, una ecuación indivisible

Por el verbo, por la reflexión y por la decisión, el político del más alto rango procura moldear, valiéndose de ella hasta donde sea posible, una realidad rebelde, nada plástica, de conformidad con las ideas en que cree.

La cultura tiene un claro sentido pol√≠tico, pues, en cuanto no se entiende como yuxtaposici√≥n o hacinamiento de conocimientos, supone la b√ļsqueda de perfeccionamiento, empezando por el propio y por lo tanto, implica perenne transformaci√≥n y constante renovaci√≥n, e impele a estar dentro de la sociedad en que se vive en una posici√≥n cr√≠tica, con el deseo de cambiarla o conservarla.

Cualquier obra cultural, por individual que sea, por mucho que agote una individualidad, la trasciende, adquiere sentido objetivo cuando los dem√°s la aprecian, consumen o rechazan. (Don Jes√ļs fue tambi√©n secretario de Educaci√≥n P√ļblica. El encargo lo desempe√Īa ahora el presidenciable Aurelio Nu√Īo Mayer. Fragment√≥ esa secretar√≠a, porque no tiene tiempo para la cultura, seg√ļn confes√≥. Para esta disciplina, Enrique Pe√Īa Nieto cre√≥ oootra secretar√≠a encargada del despacho).

El imperio de la plutocracia demagógica

A propósito de la obra de Reyes Heroles, preciso es dar siquiera un vistazo a su estudio-tesis (1944) Tendencias del Estado moderno y detenerse en el apartado en que analiza el Estado fascista.

Asistido con la consulta de diversos autores, entre ellos Pareto, Reyes Heroles cita el fen√≥meno tipificado como ‚Äúcirculaci√≥n de las aristocracias‚ÄĚ, del que deriva la conclusi√≥n de que la historia documenta la incesante repetici√≥n de minor√≠as en el ejercicio del poder. Se identifica en este proceso el predominio de la plutocracia demag√≥gica.

Al plantearse la correlaci√≥n entre el fascismo italiano y el nacional-socialismo alem√°n, se encuentra el motor de sus motivaciones: El resentimiento. Este sentimiento mueve a clases que se sienten v√≠ctimas de su ‚Äúdesclasamiento‚ÄĚ por la irrupci√≥n de nuevos actores en la competencia pol√≠tica y econ√≥mica en medio de la crisis socioecon√≥mica y emocional.

El escenario auspicioso es el caos y la tolerancia o la impotencia del Estado frente a la violenta subversi√≥n. La mec√°nica funcional que caracteriza al fascismo, nos resulta familiar en el M√©xico actual: Minor√≠as-hordas aceleradas toman por asalto peri√≥dicos e instalaciones de partidos adversarios, incendian recintos obreros, rompen huelgas y atacan formaciones antag√≥nicas, hasta lograr la implantaci√≥n del partido √ļnico, aniquilando a los dem√°s.

No son, dicho por nuestra parte a la luz de lo que ocurre ya en algunos enclaves europeos, trasplantes extralógicos. A mayor abundamiento, los gringos nos siguen viendo como su patio trasero, pero también ven a su presidente Donald Trump como rencarnación de Adolfo Hitler.

La literatura de corte castrense injerencista en los Estados Unidos tiene dise√Īada la Operaci√≥n Azteca de ocupaci√≥n territorial ¬°Aguas!

Son consideraciones, las anteriores, que deben tomarse muy en serio cuando estamos a escasos meses de elecciones generales y un prominente miembro del establishment reconoce que, la de México, es una democracia sin demócratas.

Tenerlo en mente cuando empiecen a actuar aquellos que, alienados, quieran ‚Äúvivir la vida peligrosamente‚ÄĚ. (Benito Mussolini dixit). Es cuanto.



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