joomla visitor
AuditorŪa
EN LA ERA POSTCOVID-19 LA GUERRA POR NAGORNO-KARABAJ ES AMENAZA ANTIRRUSA
Buscar Autor o Artículo
ÔĽŅ
PULSE LA TECLA ENTER
Voces Diario
Banner
Noticias
389 Suplemento
Banner
Voces del Periodista EnVivo
Banner
Radioteca
Posada del Periodista
Banner
Club de Periodistas
408
407
Banner
406
Banner
405
Banner

Ver Otros Artículos de Este Autor

Edición 410

 41011

EN LA ERA POSTCOVID-19

LA GUERRA POR NAGORNO-KARABAJ

ES AMENAZA ANTIRRUSA

Salvador Gonz√°lez Brice√Īo

Desde que el mundo se volvi√≥ peque√Īo con la globalizaci√≥n, la historia se hace tan obligada como el curso de los acontecimientos.

El conflicto regional que se desarrolla ahora en el Cáucaso del Sur, o la Transcaucásica, no es mera casualidad. Solo que, en la disputa por Nagorno Karabaj entre Armenia y Azerbaiyán por lo general se manejan para su comprensión dos enfoques, los cuales podemos resumir así:

  1. Sobre el curso de la guerra. El enfoque es exclusivamente sobre los bandos, compuestos no por tres sino por cuatro pa√≠ses implicados: Armenia y Karabaj por un lado y Azerbaiy√°n-Turqu√≠a por el otro, como batalla tradicional de artiller√≠a y entre ej√©rcitos. Incluye la escalada, as√≠ como la descripci√≥n de los arsenales ‚Äúenemigos‚ÄĚ, los ataques y hasta los ca√≠dos de ambos frentes; las v√≠ctimas de siempre ‚ÄĒlos ‚Äúda√Īos colaterales‚ÄĚ de la OTAN‚ÄĒ que resultan civiles, quienes siempre pagan los platos rotos.
  1. Entre el abandono sovi√©tico y el ‚Äúgenocidio armenio‚ÄĚ, como causales. Las viejas rencillas por el exterminio, as√≠ como herencia de la URSS. O las diferencias √©tnicas y religiosas y el caos que hoy le toca cosechar a Rusia.

Este enfoque recoge los antecedentes, las otras confrontaciones por Nagorno Karabaj escenificadas entre armenios y azer√≠es, poniendo el ojo en el ‚Äúgenocidio armenio‚ÄĚ de 1919 por los turcomanos, y el antecedente sovi√©tico que deriv√≥ en la disputa.

Incluso esta segunda explicaci√≥n incorpora elementos de interpretaci√≥n geopol√≠tica, como es el caso de los recursos energ√©ticos de la regi√≥n ‚ÄĒel gas como reserva potencial de Azerbaiy√°n, reci√©n descubierta como una de las m√°s grandes del mundo‚ÄĒ, que permite el capital para la compra masiva de arsenal de origen ruso-turco-israel√≠, por este pa√≠s de credo musulm√°n.

El conflicto en las tierras exsoviéticas genera zozobra al país eslavo

41011a

Algunos antecedentes

Nagorno-Karabaj o Artzaj. En su etapa final, el conflicto ‚ÄĒque pretende alimentarse de lo √©tnico-religioso‚ÄĒ en la zona data de la disoluci√≥n de la Uni√≥n Sovi√©tica en 1991.

Entonces, los pa√≠ses declararon su independencia: Armenia el 21 de septiembre de 1991 y Azerbaiy√°n un mes despu√©s, el 18 de octubre del mismo a√Īo. La rep√ļblica ‚Äúindependiente‚ÄĚ de Nagorno-Karabaj hizo lo propio en diciembre de 1991.

Qued√≥ en el limbo porque ning√ļn pa√≠s le reconoci√≥ la independencia. Al contrario, entre 1991 y 1994 ocurrieron una serie de enfrentamientos ‚ÄĒque ve√≠an desde 1988‚ÄĒ entre las partes armenio-azer√≠, por el Alto Karabaj.

Antes, en 1915 ocurri√≥ lo que se conoce como ‚Äúgenocidio armenio‚ÄĚ, ejecuci√≥n masiva tanto de intelectuales como l√≠deres comunitarios armenios, a quienes adem√°s les fueron confiscados sus bienes, y provocado por el gobierno turcomano.

La región sur del Cáucaso. Nagorno Karabaj, región asentada en territorio de Azerbaiyán, es habitado por mayoría armenia desde la caída de la URSS.

Un conflicto difícil que amenaza escalar hacia una guerra potencial o generalizada entre ambos países, gracias a la intromisión de terceros, en función de la geografía, los recursos naturales, la ubicación regional con la proximidad vecinal y que no hay conflicto en ninguna parte del mundo hoy que no presente o tenga interés para las grandes potencias.

Hoy se disputan la zona monta√Īosa dos pa√≠ses, una potencia gas√≠fera de la regi√≥n, el otro pobre, pero con una tradici√≥n cultural fuerte y una di√°spora solidaria presente en muchos pa√≠ses del mundo.

Sobre el curso de la guerra

Es verdad que la comprensión de los acontecimientos de coyuntura resulta siempre complicada. Pero para eso están los motivos preexistentes entre las partes involucradas. Más allá de la diplomacia y cuando los límites del derecho internacional son rebasados.

Con enfrentamientos a lo largo de la línea fronteriza, la guerra por Nagorno Karabaj estalló entre Azerbaiyán y Armenia el pasado 28 de septiembre de 2020, y avanza sin escuchar los llamados del alto al fuego, siquiera con fines humanitarios.

No se respetó el acuerdo entre los ministros de relaciones exteriores de ambos bandos, con Sergey Lavrov como intermediario, tampoco los tibios llamados del Grupo de Minsk: EE.UU., Rusia y Francia para detener los ataques.

Conflicto en escalada con todo tipo de armamento en los varios frentes de batalla: artillería, tanques, drones y aviones de combate. Entre los involucrados, Azerbaiyán cuenta con el apoyo total de Turquía, que encabeza Tayyip Erdogan y su preferencia no la oculta.

No hay datos confiables sobre el n√ļmero de muertos, entre militares y principalmente civiles. Los bombardeos de ambos frentes alcanzan ciudades importantes, ataques intencionales contra las poblaciones.

Como si una de las partes, claramente Azerbaiyán, quisiera modificar el estatus quo anterior al conflicto. Por dos aparentes motivos: llegar a la mesa de negociaciones con ventaja, recuperando territorio del entorno a Karabaj y regresar a los límites antes perdidos; o porque hay intenciones de utilizar el conflicto con fines ajenos, como sería el interés oculto de Erdogan.

Por cierto, Erdogan no est√° actuando solo. De ser as√≠, estar√≠a firmando su sentencia de muerte, como prev√© Thierry Meyssan. Y como es un art√≠fice o t√≠tere, no cosechar√° sino aplausos de sus colegas de la OTAN. Aparte sus ambiciones, y sus frentes varios lo marcan, en Siria, en el Mediterr√°neo con Grecia y Chipre; adem√°s, Arabia Saudita, Israel y Rusia tambi√©n. Un so√Īador turcomano inc√≥modo.

Turqu√≠a, como miembro del grupo Trasatl√°ntico de la ‚Äúguerra fr√≠a‚ÄĚ, apoya directamente a Azerbaiy√°n. Armenia se√Īala que con armamento, soldados y terroristas tra√≠dos desde el norte de Siria. De Israel, aparte de abastecer armas, igual se presume ansioso por sacudirse presiones regionales, con el desv√≠o de atenci√≥n por sus conflictos con su vecindad.

De Francia, el presidente Macron está tan activo en la región, como si tratara de no quedar fuera a la hora del reparto del pastel: los recursos energéticos, principalmente el gas.

Rusia no puede inclinarse por alguna de las partes. No podr√≠a por tratarse de las exrep√ļblicas sovi√©ticas; ser√≠a ponerse la soga al cuello. Y Occidente ans√≠a pon√©rsela. De apoyar a Armenia perder√≠a el control sobre Erdogan. Por eso le conviene promover la paz. Para EE.UU. en cambio qu√© mejor que el escenario de guerra es en la antigua regi√≥n cauc√°sica postsovi√©tica.

Rusia está en la mira de Occidente-OTAN desde la caída de la URSS

La Era Postcovid-19

El mundo ‚Äúmoderno‚ÄĚ vive ya en la ‚ÄúEra Postcovid-19‚ÄĚ, producto de la tambi√©n ‚ÄúGuerra Bacteriol√≥gica‚ÄĚ en curso, similar a cuando el mundo comenz√≥ a ser distinto al paso de los atentados del 11/S a las Torres Gemelas de Nueva York, el Plan Ofensivo perfectamente orquestado por los halcones del gabinete de George W. Bush, so pretexto del ‚Äúterrorismo‚ÄĚ para ir por el petr√≥leo en el Medio Oriente.

41011c

Aquella ofensiva, la ‚Äúguerra contra el terrorismo‚ÄĚ, pas√≥ a los anales de la historia como la Primera Guerra del Siglo XXI; √©sta, la Guerra Bacteriol√≥gica pasar√° a los registros como la Segunda Guerra del Siglo XXI; la primera de invasi√≥n militar, la segunda de inundaci√≥n del virus letal.

41011b

No importa, igual en cada caso, los or√≠genes o las causas, interesa la justificaci√≥n. Por un lado, qui√©nes orquestaron los atentados, por otro, qui√©nes, los creadores o propagadores del virus, pese a ser ‚Äúnatural‚ÄĚ y su letalidad tambi√©n. No se indaga en las causas, se procede. Tampoco qui√©n la hace, sino quien la pague. Antes fueron Hussein y bin Laden en el Oriente Medio; ahora, Xi Jinping y el PCCH, en el Pac√≠fico, la China ‚Äúcomunista‚ÄĚ. Antes fue Bush, ahora no se sabe: ¬ŅTrump o Biden?

Son los fines que importan para justificar las guerras. En la ‚Äúguerra contra el terrorismo‚ÄĚ no importaron los 2.4 millones de muertos iraqu√≠es, tampoco los 1.2 millones aproximadamente entre afganos y paquistan√≠es asesinados. Contra los 3 mil que perdieron la vida en las Torres Gemelas, y los 6 mil heridos. El precio del oro negro.

Por la pandemia el dato es superior: a la fecha son 1.1 millones de víctimas en el mundo, con más de 42.5 millones de casos infectados. Y tampoco interesan los muertos por la pandemia. Aquella sirvió para robar el petróleo, ésta para sortear la crisis económica en curso, para contener a China y pegarle a Rusia (país entre los más afectados por el covid-19).

Las secuelas de la Segunda Guerra del Siglo todav√≠a son oscuras. Lo √ļnico cierto es que el mundo vive ya en la Era Postcovid-19. Con elementos ‚Äúsuficientes‚ÄĚ para culpar a China y al PCCH, por la propagaci√≥n del virus en el mundo. Por ello EE.UU. pretende relanzar acciones en su contra, ese es el fin de las declaraciones de Trump sobre el tema. Ambas guerras han causado miedo, incertidumbre y muerte, la √ļltima de escalada global (los pa√≠ses pobres de Am√©rica Latina, entre los m√°s afectados).

Claro que la Guerra Bacteriol√≥gica es m√°s peligrosa: el objetivo es reducir la poblaci√≥n mundial. De la Primera data la clasificaci√≥n de los estados pertenecientes al ‚ÄúEje del Mal‚ÄĚ, pa√≠ses como Irak, Ir√°n y Corea del Norte primero, a los que pronto se agregar√≠an Libia, Somalia, Sud√°n, Siria, Yemen, Cuba y Afganist√°n. Los ‚Äúenemigos‚ÄĚ a la ‚Äúseguridad nacional‚ÄĚ del Departamento de Estado de EE.UU.

Ahora, la Segunda es porque se quiere ‚Äúsobrevivir‚ÄĚ a las causas de la crisis econ√≥mica (m√°s profundas que las del 29) y para no perder la hegemon√≠a. Por eso EE.UU. est√° fraguando modernizar las estrategias ‚ÄĒsiempre de ‚ÄúSeguridad Nacional‚ÄĚ‚ÄĒ apuntando contra China, pero ‚ÄĒruleta‚ÄĒ, tambi√©n a Rusia. A los competidores geopol√≠ticos ‚Äúenemigos‚ÄĚ promotores principales de la multipolaridad.

Jugada de varias bandas, atr√°s del conflicto est√°n occidente y EE.UU.

Estrategia RAND Co.

Esta interpretaci√≥n se corresponde con la geopol√≠tica global. Guerra bacteriol√≥gica como escenario ‚Äúmoderno‚ÄĚ ‚ÄĒde alta tecnolog√≠a en era digital, la robotizaci√≥n, la inteligencia artificial, el 5G, etc.‚ÄĒ, el terreno desde donde se gestan los nuevos conflictos ya, entre la ciberseguridad y la ciberguerra.

Importa que sean regionales, porque a nadie conviene la guerra nuclear entre las potencias; por lo mismo funciona todav√≠a la pol√≠tica de ‚Äúcontenci√≥n‚ÄĚ at√≥mica. Se trata de una renovaci√≥n de escenarios para nuevas guerras entre las potencias que se disputan hegemon√≠a y supervivencia.

41011e

Es el caso de EE.UU. que no quiere perder el control mundial, contra sus más cercanos competidores. Es la disputa entre viejo unilateralismo estadounidense y la multilateralidad de hoy con varios países al frente.

Eso es lo que est√° en juego. Y Nagorno Karabaj es el escenario de guerra, en este caso por el control regional cauc√°sico.

Por ello, tanto Rusia como China lo deben tener claro. Rusia, porque la guerra concurre en su ‚Äútraspatio‚ÄĚ. Armenia y Azerbaiy√°n pertenecieron a la URSS y fueron proclama socialista durante la guerra fr√≠a.

41011d

El elemento adicional de esta guerra sui g√©neris, es que se trata de un conflicto ‚Äútradicional‚ÄĚ ‚ÄĒcon ej√©rcitos y todo‚ÄĒ, pero cuyo desarrollo se inserta en el marco general de la otra guerra, la ‚Äúguerra bacteriol√≥gica‚ÄĚ con vigencia global.

As√≠ como contra China Trump no para la ofensiva, con su declarada ‚Äúguerra econ√≥mica‚ÄĚ, contra Rusia hace lo propio cercando su entorno propagando conflictos. Desde la OTAN, con pa√≠ses inciertos como Alemania, cuya postura ambivalente como cobarde juega con Rusia en materia de energ√≠a, mientras en la pr√°ctica sigue lineamientos de la OTAN.

As√≠, queda claro que el conflicto provocado por Azerbaiy√°n ‚ÄĒcon el apoyo turco‚ÄĒ contra Armenia, es la piel bajo la cual anida la estrategia geopol√≠tica estadounidense contra Rusia. EE.UU. acude por la ansiedad de perder hegemon√≠a en el orden internacional, raz√≥n por la cual la estrategia de Seguridad Nacional ‚ÄĒsiempre de largo plazo‚ÄĒ, lo dice claramente.

Por ejemplo, la RAND Co. lo asienta como sigue, citando la ‚ÄúEstrategia Nacional de Defensa de 2018‚ÄĚ. Para contener a Rusia, EE.UU. podr√≠a explotar las ‚Äúvulnerabilidades rusas‚ÄĚ. Como ‚Äúmedidas no violentas‚ÄĚ: Hacer que Rusia compita en terrenos o dominios con ventaja competitiva para EE.UU., obligar√≠a a extenderse militar o econ√≥micamente y perder prestigio.

La principal vulnerabilidad rusa es su econom√≠a, comparativamente peque√Īa y dependiendo te las exportaciones de energ√≠a. La otra ‚Äúansiedad‚ÄĚ es de direcci√≥n, sobre la ‚Äúestabilidad y durabilidad del r√©gimen‚ÄĚ.

A las vulnerabilidades hay que agregar las ‚Äúansiedades‚ÄĚ. Mismas que incluyen ‚Äúpresiones econ√≥micas, iniciativas ideol√≥gicas a inform√°ticas, maniobras geopol√≠ticas y pasos militares en tierra, mar, aire y espacio‚ÄĚ. A ello, la RAND promueve las ‚Äúsanciones econ√≥micas‚ÄĚ, duras que degraden m√°s la econom√≠a rusa, con precios bajos del petr√≥leo y medidas ‚Äúamplias y multilaterales‚ÄĚ.

Y hay más: “En el ámbito aeroespacial, los fuertes contendientes para una estrategia de imposición de costos contra Rusia incluyen inversiones en misiles de crucero de largo alcance, misiles antirradiación de largo alcance y, si resultan lo suficientemente asequibles para producirse en grandes cantidades, aviones autónomos o piloteados a distancia.

‚ÄúDe manera similar, el despliegue de misiles de crucero antibuque terrestres o lanzados desde el aire en la costa del Mar Negro de la OTAN podr√≠a obligar a Rusia a fortalecer las defensas de sus bases de Crimea, limitar la capacidad de su armada para operar en el Mar Negro y, por lo tanto, disminuir la utilidad de sus bases de Crimea.‚ÄĚ (James Dubbins, ‚ÄúManeras no violentas en que Estados Unidos podr√≠a explotar las vulnerabilidades rusas‚ÄĚ, miembro de la RAND y principal autor del estudio: Ampliando Rusia: Competir desde el terreno ventajoso, 2019).

Mientras la ‚Äúguerra bacteriol√≥gica‚ÄĚ, producto del covid-19, representa una amenaza para la humanidad, EE.UU. se empe√Īa en ampliar su radio de confrontaci√≥n antirrusa. Por eso conflictos como el reciente de Karabaj. En esta √©poca, no existe guerra en cualquier parte del mundo, que excluya la disputa entre potencias. M√°s, trat√°ndose de una zona de influencia en la exURSS.



More articles by this author

EL IMPERIO ESTADOUNIDENSE EST√Ā DE REGRESO, CON TODO Y GUERRAS
  EL IMPERIO ESTADOUNIDENSE EST√Ā DE REGRESO, CON TODO Y GUERRAS Salvador...
MAURICIO LAGUNA, EL AMIGO, EL COLEGA: IN MEMORIAM
  MAURICIO LAGUNA, EL AMIGO, EL COLEGA: IN MEMORIAM Salvador Gonz√°lez Brice√Īo *Reportero...
¬ŅQui√©n est√° en l√≠nea?
Tenemos 473 invitados conectado(s)
Tenemos visitas de:

224
Banner
273 Suplemento
Banner
404
Banner
403
Banner
402
Banner
401
Banner
400
Banner
399
Banner