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Las falacias de Hernán Cortés, cinco siglos después
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Edición 420

 4206

Cort√©s enga√Ī√≥, amenaz√≥ y traicion√≥ a sus aliados que actuaban seg√ļn sus costumbres, de aliarse varios pueblos en equidad para lograr hegemon√≠a.

Las falacias de Hernán Cortés,

cinco siglos después

Pablo Moctezuma Barrag√°n

El VOX, partido ultraderechista de Espa√Īa, lanz√≥ un tuit el 13 de agosto diciendo: ‚ÄúUn d√≠a como hoy de hace 500 a√Īos, una tropa de espa√Īoles encabezada por Hern√°n Cort√©s y aliados nativos consiguieron la rendici√≥n de Tenochtitl√°n, en M√©xico.

ESPA√ĎA LOGR√ď liberar a millones de personas del r√©gimen sanguinario y de terror de los aztecas. Orgullosos de nuestra Historia‚ÄĚ.

As√≠ hablan los hispanistas en Espa√Īa seguidores de Cort√©s, y en M√©xico numerosos acad√©micos del m√°s alto prestigio. Las mentiras de Hern√°n Cort√©s sobreviven luego de cinco siglos, pero es hora de aclarar y recuperar nuestra memoria hist√≥rica de tergiversaciones europeas medievales.

Las cosas claras, en el Anáhuac había una gran civilización. México-Tenochtitlan era miembro de una alianza que pertenecía a una Confederación, junto con Texcoco y Tacuba y se dividían tareas, cada quien era autónomo. El gobierno supremo descansaba en el Tlatocan o Consejo que encabezaba una dualidad: El tlahtoani y el Cihuacóatl. El tlahtoanis era el vocero. No era ni déspota ni tirano.

No exist√≠an ‚Äúse√Īor√≠os‚ÄĚ, ni reinos, ni emperadores, nuestra cultura era original y distinta a la euroasi√°tica, en instituciones, gobierno, vida social, conceptos filos√≥ficos. Algo que los europeos nunca han comprendido, aunque pasen 500 a√Īos. La base social que cimentaba la sociedad eran los calpullis, que se hermanaban en Icniuhyotls. Tenochtitlan desarroll√≥ la educaci√≥n y salud gratuitas, cada persona ni√Īo o anciano era protegido en su calpulli y el gobierno se responsabilizaba en pandemias, inundaciones o sequ√≠as.

Había zoológicos y jardines botánicos antes que en Europa. Era una gran civilización. En toda la Cuenca tenían como base los calpullis familiares, que se unían en los llamados Icniuyotls (que quiere decir hermandad) formando pueblos. Todos los pueblos tenían la cultura del maíz. Eran autosuficientes en la alimentación, pues en los calpullis todos producían maíz, frijol, calabaza, chile, etc. Además, tenían la especialidad en siembra de flores, tomates, herbolaria, saberes medicinales, artesanía, comercio y transporte por los lagos.

Grandes obras precuauhtémicas

Uno de los calpulli se especializaba en el gobierno. Los Mexicas desarrollaron la ingenier√≠a, arquitectura, el arte pict√≥rico y escult√≥rico, la medicina, las matem√°ticas, comunicaciones, transporte. Tuvieron zool√≥gicos y jardines bot√°nicos 200 a√Īos antes que en Europa.

En Tenochtitlan se construyeron grandes calzadas y se urbanizó el espacio. Muchas de las grandes avenidas actuales son precuauhtemicas: México-Tacuba, Tacuba-Azcapotzalco, Tlalpan, Iztapalapa, Vallejo, Tepeyac, Nonoalco-Tlatelolco, Tenayuca. Se hicieron grandes obras hidráulicas acueductos como el de Huitzilopochco (Churubusco) y el de Chapultepec y el albarradón de Nezahualcóyotl de 16 km para separar el agua salada de la dulce. La innovación de su gran desarrollo nos sorprende hasta nuestros días.

En la cuenca había alrededor de 60 altepetls que eran centros urbanos con diversos pueblos o icniuyotls: Xochimilco, Tlalpan, Coyoacan, Cuajimalpa, Mixcoac, Iztapalapa, Iztacalco, Tlahuac, Tacuba, Tizapan, Azcapotzalco, Tultitlan, Cuauhtitlan, Chimalhuacan. Las decisiones se tomaban en asambleas, cada calpulli tenía dos calpulleques. A nivel del Consejo supremo las decisiones se tomaban democráticamente, hasta ser posible por consenso.

La triple alianza ten√≠a 38 pueblos aliados. No les impon√≠a gobierno, religi√≥n, econom√≠a, lengua, tan solo un cobrador de los tributos para conservar esa red en la que ten√≠an libertad de comercio. Para la guerra, primero se entrevistaban, se enviaban regalos, y recibirlos en su ciudad no fue una se√Īal de sometimiento.

Como refiere Jackes Sousstelle, era la costumbre antes de un combate entablar contacto con las embajadas extranjeras, mandar regalos, recibirlos para negociar, tener tres entrevistas que se efectuaban cada mes (que eran de 20 días), el más fuerte regalaba al más débil alimentos, y armas para hacer equitativo un posible enfrentamiento, luego de tres entrevistas sin acuerdo, la batalla era al mes en fecha prefijada, a la luz del día, entre ejércitos, en batallas en las que no se mataban, solo hacían prisioneros.

Había naciones independientes en Metztitlan, Tlaxcala, Cholula, Teotitlán, Yopitzinco y desde luego los purépechas. Cuando se enfrentaban lo hacían guardando reglas de equidad.

Es hora de que los mexicanos nos conozcamos a nosotros mismos y a nuestros verdaderos orígenes y recuperemos el orgullo por la gran civilización del Anáhuac.

 

Las mentiras de Cortés al rey

Para liquidar a los pueblos, los pa√≠ses conquistadores se empe√Īan en privarlos de la memoria. Destruyen tu cultura, inventan historias, escriben libros e inventan cr√≠menes, cosas horribles que pretenden destruir la autoestima del pueblo y distorsionar su pasado. Actualmente tras 500 a√Īos sigue predominando la narrativa hispanista que parte de los escritos de los militares que invadieron el An√°huac.

La versi√≥n de Hern√°n Cortes que mand√≥ en sus ‚Äúcartas de relaci√≥n‚ÄĚ al Rey se convirti√≥ en la historia oficial. Esta se impuso tanto en Espa√Īa como en el An√°huac, y recordemos que la censura de la Iglesia y la Corona era implacable y no dejaban publicar una letra con informaci√≥n que difiriera de la Oficial. El Consejo de Indias, la Corona, la Iglesia, la Inquisici√≥n y el grupo de conquistadores y encomenderos con intereses a defender, dejaron la versi√≥n de Cort√©s como la √ļnica aceptable, pues en aquella √©poca se consideraba que las experiencias narradas por una autoridad no pod√≠an someterse a duda.

En pleno siglo XXI son las informaciones que siguen teniendo m√°xima difusi√≥n. Propagan la idea que el Imperio Mexica estaba basado en el miedo y el terror, cruel dominio y amenaza, lo que en realidad representaba el Imperio Espa√Īol que as√≠ actu√≥.

Se pinta a Moctezuma Xocoyotzin como un ‚Äútirano‚ÄĚ, ‚Äúcobarde‚ÄĚ, ‚Äúentreguista‚ÄĚ, porque as√≠ le conven√≠a calificarlo a los invasores espa√Īoles, para esconder que lo hicieron prisionero a traici√≥n, que lo encadenaron, mantuvieron como reh√©n y luego lo asesinaron. No s√≥lo a √©l, tambi√©n a su familia, hijos, a muchos dirigentes mexicas y de decenas de pueblos aliados. No pod√≠an decirlo porque eso violaba el concepto espa√Īol de ‚ÄúGuerra Justa‚ÄĚ, a la que deb√≠an acatarse.

Adem√°s de que mintieron, inventaron y ocultaron los hechos, los militares espa√Īoles no pod√≠an entender la mentalidad, las instituciones, la sociedad de los habitantes del An√°huac. Por otra parte, no pod√≠an decir la verdad porque llegaron huyendo del virrey de Cuba, Diego Vel√°zquez, y sin permiso del Rey para conquistar, lo que seg√ļn la Ley de las Siete Partidas de Alfonso X el Sabio que databan del siglo XIII, el que conquistara sin permiso del Rey era reo de pena de muerte.

Entonces Cort√©s escribi√≥ una historia en la que ellos tan solo recibieron de un confundido Moctezuma el ‚Äúreino‚ÄĚ en una entrega voluntaria, una historia de sacrificios humanos y terror que obligaba a los ‚Äúcristianos‚ÄĚ a intervenir para salvar a los pueblos ind√≠genas. Hoy se llega m√°s all√°, tan lejos que existe quien afirma que la Conquista Espa√Īola no existi√≥ y que todo fue un levantamiento general contra los Mexicas. Y siempre dejan bien parados a los reyes espa√Īoles y a sus huestes encabezadas por Hern√°n Cortes, sin cuestionar el fondo de su historia.

La historia hispanista basada en los cuentos de Cortés y de Bernal es mentirosa y falsea la realidad, todos los cómplices de Cortés esconden sus crímenes en textos escritos a décadas de la invasión, y la mayoría luego de la muerte de Cortés a quien temían. Gonzalo Fernández de Oviedo, designado cronista de Indias, parafrasea a Cortes, en su Historia general y natural de las indias, escrita entre 1535 y 1557.

La Relaci√≥n de algunas cosas de las que acaecieron al muy ilustras se√Īor don Hernando Cort√©s marqu√©s del Valle, en la Nueva Espa√Īa, de Andr√©s de Tapia, la escribi√≥ quien desde la salida de Cuba estuvo al lado de Cort√©s en todo momento. Francisco L√≥pez de G√≥mara nunca estuvo aqu√≠ y fue secretario y amanuense de Cort√©s en Argelia, Francisco Cervantes de Salazar y Bernal D√≠az del Castillo, escribieron su obra luego de la muerte de Cort√©s, en 1575 el primero y en 1568 la Historia verdadera de la conquista de la nueva Espa√Īa, el segundo.

Conocer para extirpar: Sahag√ļn

Bernal, para obtener m√°s tierras e ind√≠genas encomendados, escribe su historia presumiendo m√©ritos y se atrevi√≥ a contradecir en algo a Cortes, pero no en los hechos esenciales y cruciales. Alonso de Aguilar, soldado de Cort√©s con m√°s de ochenta a√Īos escribi√≥, hacia 1569, una relaci√≥n breve de la conquista bas√°ndose en las Cartas de Relaci√≥n de Cort√©s.

Bernardino de Sahag√ļn y Diego Dur√°n se daban a la tarea de ‚Äúcristianizar‚ÄĚ a los pueblos originarios y si bien conoc√≠an el n√°huatl, la divisa de Sahag√ļn era ‚Äúconocer para extirpar‚ÄĚ. Este lleg√≥ al An√°huac hasta 1529 y comienza sus investigaciones sobre las culturas ind√≠genas en la d√©cada de 1540 en el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco. Ah√≠ se encargaron de escribir la versi√≥n hispanista, traducida al n√°huatl, con elementos de la cultura original, siempre bajo el tamiz del catolicismo.

Sahag√ļn siempre trabaj√≥ censurado y bajo vigilancia. Adem√°s, que la misi√≥n que √©l se dio fue adoctrinar a los ind√≠genas. A lo largo de 30 a√Īos, su Historia General de las Cosas de la Nueva Espa√Īa, escrita en n√°huatl y espa√Īol fue censurada dos veces por el Consejo de Indias. Su C√≥dice Florentino se mantuvo archivado. Luego apareci√≥ el C√≥dice Ram√≠rez de 1585, que es la carta escrita por Jos√© de Acosta, hermano de orden de Tovar.

Muchos de los c√≥dices conservados en la actualidad fueron realizados durante el periodo colonial, en su totalidad durante el siglo XVI. Los frailes-cronistas de la Conquista, sabios e historiadores, como Olmos, Motolin√≠a, Mendieta, Sahag√ļn, Dur√°n, Valad√©s, Torquemada y muchos laicos, trabajaron los c√≥dices que se pretenden ind√≠genas, en la colonia, bajo el estricto control de las autoridades civiles y religiosas. Y sin cuestionar nada que tocara los intereses coloniales.

El franciscano Fray Juan de Torquemada nacido en Torquemada Espa√Īa, escribi√≥ su Monarqu√≠a Indiana en 1613. Antonio de Herrera y Tordesillas autor de sus D√©cadas, escribi√≥ en Espa√Īa, siendo cronista de Felipe II y Felipe III. Antonio de Sol√≠s y Rivadeneyra fue otro espa√Īol, cronista de Indias, que en Espa√Īa escribi√≥ Historia de la Conquista de M√©xico en 1684.

Para reclamar derechos que les hab√≠an prometido se elabor√≥ en 1550 el Lienzo de Tlaxcala, re√ļne im√°genes sobre la participaci√≥n de los tlaxcaltecas en la conquista como aliados de los espa√Īoles, como una forma de reclamo. El C√≥dice Tlaxcala fue obra de Diego Mu√Īoz Camargo en 1585. El Lienzo de Cuauhquecho fue escrito mucho despu√©s entre 1650-1700.

Sobre esa falsa base se apoyan grandes investigadores, acad√©micos, medios de comunicaci√≥n en el siglo XXI. Que adem√°s les da por inventar novedades para que su obra ‚Äúvenda‚ÄĚ. Ya es hora de que los mexicanos nos conozcamos a nosotros mismos y a nuestros verdaderos or√≠genes y recuperemos el orgullo por la gran civilizaci√≥n del An√°huac, que pretendi√≥ ser destruida y denigrada.

500 a√Īos de la ca√≠da

Se cumple el 13 de agosto de 2021, 500 a√Īos de la ca√≠da de Tenochtitlan, tras f√©rrea resistencia de Moctezuma, Cuitl√°huac, Cuauht√©moc al frente de su pueblo y apoyados por sus aliados. Cort√©s por medio de enga√Īos impuso el total dominio espa√Īol, dado que lleg√≥ sin permiso del rey para conquistar, junto con Bernal y compa√Ī√≠a tuvo que justificarse inventando que Moctezuma voluntariamente colabor√≥ para entregar todo, lo que es falso.

Moctezuma los recibió siguiendo su costumbre hospitalaria ante visitantes extranjeros, él y su comitiva los condujeron al Palacio de Axayacatl y ahí en cuanto pudieron lo hicieron prisionero a él y a todos los principales. Falso que fue conciliador y cobarde, por lo contrario. Tuvo una actitud de resistencia.

Es muy desconocido que Moctezuma Xocoyotzin, siendo prisionero y mantenido como reh√©n en el Palacio de Axayacatl, encadenado y bajo severa vigilancia, declar√≥ la guerra a los espa√Īoles, pero no le entendieron, lo hizo en los siguientes t√©rminos, seg√ļn Bernal D√≠az del Castillo.

‚ÄúLa respuesta y mando que nuestros teules han dado a nuestros papas y a m√≠ y a todos mis capitanes y es que os demos guerra y os matemos y os hagamos ir por la mar adelante, lo que he colegiado de ello y me parece que antes que comiencen la guerra, que luego salg√°is de esta ciudad y no quede ninguno de vosotros aqu√≠, y esto, se√Īor Malinche os digo que hag√°is de todas maneras que os conviene: si no mataros han y mirad que se os va la vida.‚ÄĚ (Bernal: Verdadera Historia, p. 625).

Lo que traduciendo a sus costumbres quer√≠a decir: Luego de consensar y evaluar la situaci√≥n, la respuesta a que se ha llegado y a nombre y por determinaci√≥n del Consejo (Tlatokan), que ha dado √≥rdenes a m√≠ y a mi ej√©rcito que les d√© a Ustedes, un ultim√°tum, as√≠ que mejor s√°lganse de la ciudad y no quede ninguno aqu√≠ antes de que comience la guerra, as√≠ que se√Īor Cort√©s te advierto que lo vas a tener que hacer y les conviene porque si no ser√°n muertos y quedar√°n sin vida. As√≠ les declar√≥ la guerra a los espa√Īoles a su manera tradicional misma que sus captores no comprendieron porque ellos nunca avisaban antes de atacar.

Tras la matanza del Toxkatl se dej√≥ de enviar alimentos al Palacio de Azayacatl. Cort√©s exigi√≥ a Moctezuma que mandara traer abasto y √©l fue hecho prisionero. Moctezuma gestion√≥ la liberaci√≥n de Cuitl√°huac y sacrific√°ndose le dio la orden, no de traer alimentos, sino de dar guerra a muerte. El tlatoani fue obligado a subir a la azotea en medio del ataque y la lluvia de piedras, pero se neg√≥ a hablar. Los espa√Īoles lo asesinaron (lo dicen los cronistas ind√≠genas y religiosos espa√Īoles), y aventaron su cad√°ver para huir mientras se le hac√≠an honras f√ļnebres.

‚ÄúLa Nueva Espa√Īa‚ÄĚ

Ahora han salido con el cuento de que los Mexicas fueron derrotados en una guerra intestina entre pueblos ind√≠genas. Esto debido al hecho de que los invasores espa√Īoles contaron con aliados ind√≠genas. En primero lugar hay que decir que aqu√≠ no hab√≠a una sola naci√≥n, sino decenas de naciones originarias y que cada qui√©n pod√≠a hacer las alianzas que le conviniesen.

Cort√©s enga√Ī√≥, amenaz√≥ y traicion√≥ a sus aliados que actuaban seg√ļn sus costumbres ancestrales, de aliarse varios pueblos en equidad para lograr hegemon√≠a. Tras 500 a√Īos ya hay que abandonar la versi√≥n hispanista. Espa√Īa invadi√≥ todo el territorio del An√°huac y estableci√≥ ‚ÄúLa Nueva Espa√Īa‚ÄĚ. Aqu√≠ no exist√≠a un Imperio sino Confederaciones, hab√≠a muchos pueblos que acostumbraban a hegemonizar por medio de la Triple Alianza: M√©xico, Tacuba, Texcoco en 1519 que sustituy√≥ a la de: Azcapotzalco, Texcoco y Culhuac√°n.

Los tlaxcaltecas, huejotzincas, totonacas, cholultecas, pretend√≠an con su alianza con Cort√©s establecer una nueva Alianza hegem√≥nica en el An√°huac, con equidad entre los aliados. Cort√©s los enga√Ī√≥ e impuso el total dominio espa√Īol, como lleg√≥ sin permiso del rey para conquistar; junto con Bernal y compa√Ī√≠a tuvo que justificarse inventando que Moctezuma voluntariamente colabor√≥ para entregar todo. Falso.

En toda invasi√≥n hay aliados locales, los hubo en la Independencia, la invasi√≥n norteamericana y la francesa, el que el ocupante tenga aliados no implica que no sea una invasi√≥n. No hubo tal sublevaci√≥n de todos contra los mexicas, sino un invasor que se aprovech√≥ de aliados coyunturales a los que luego tambi√©n someti√≥ al dominio de la corona espa√Īola.

Durante la Invasión del Anáhuac, los mexicas tenían como aliados a los matlaltzincas, los malinalcas y cohuixcas, tepanecas, tlalnepantlenses; a los pueblos de Cuautitlán, Tenayuca, Otumba, Cuautlalpan, y a los pueblos tlatelolcas. para ayudar en una ofensiva externa a los mexicas.

Pese a la heroica resistencia de Moctezuma, Cuitl√°huac y Cuauht√©moc vino la derrota, la viruela diezm√≥ a las tropas defensoras, las armas europeas: ca√Īones, fusiles, armaduras, caballos, picas de acero, enfrentaron armas de madera y obsidiana, la falta de uni√≥n en el territorio del An√°huac, todo ello llev√≥ a la derrota y al inicio de 500 a√Īos de resistencia, la esperanza en el futuro se refleja en el √ļltimo mensaje de Cuauht√©moc.

La tradici√≥n oral atribuye este poema como el √ļltimo mensaje del Tlahtokan (consejo de gobierno) de Mexhiko Tenochtitlan. Dado a conocer por Cuauht√©moc como mandato de su √ļltimo acto el 12 de agosto de 1521, d√≠a ze koatl (uno serpiente) de la veintena tlaxochimako (‚Äúse obsequian flores‚ÄĚ) del a√Īo yei kalli (tres casa).

 

Nuestro Sol se ocultó

Nuestro Sol desapareció su rostro

Y en completa oscuridad nos ha dejado

Pero sabemos que otra vez volver√°

Que otra vez saldr√°

Y nuevamente nos alumbrar√°

Pero mientras allá esté y en la mansión del silencio permanezca

Muy prontamente reunámonos y estrechémonos

Y en el centro de nuestro ser ocultemos

Todo lo que nuestro corazón ama

Y que sabemos es gran tesoro.

Destruyamos nuestros recintos al principio creador

Nuestras escuelas, nuestros campos de pelota

Nuestros recintos para la juventud, nuestras casas para el canto y el juego.

Que nuestros caminos queden abandonados

Y nuestros hogares nos resguarden

Hasta cuando salga nuestro nuevo sol.

Los papacitos y las mamacitas

Que nunca olviden guiar a sus jóvenes

Y hacer saber a sus hijos mientras vivan

Cu√°n buena ha sido

Hasta ahora nuestra amada tierra An√°huac.

Al amparo y protección de nuestro destino

Y por nuestro gran respeto y buen comportamiento,

Confirmados por nuestros antepasados

Y que nuestros papacitos muy animosamente

Sembraron en nuestro ser.

Ahora nosotros les encargaremos a nuestros hijos

Que no olviden informar a sus hijos

Cu√°n buena ser√°, como se levantar√°

Y alcanzar√° fuerza

Y cu√°n bien realizar√° su gran destino

Esta nuestra amada madre tierra An√°huac.

 

 

 

 



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