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El expediente oscuro de los accidentes marítimos en México, fatalidades sin esclarecer
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Edición 417

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El expediente oscuro

de los accidentes marítimos en México, fatalidades sin esclarecer

Hugo Sergio Gómez Smith

Uno de los temas controlados con m√°s rigor por algunos Estados mar√≠timos de Am√©rica Latina, es la informaci√≥n que se genera entorno a los grandes accidentes tanto en el mar abierto como en los puertos. Otros Estados ‚ÄĒlos m√°s avanzados‚ÄĒ instituyen √≥rganos independientes al gobierno como el National Safety Board of Transport de Estados Unidos (NTSB) o bien como el Transport Safety Board de Canad√° (TSB). La estrategia lleva como objetivo recuperar la confianza en el sistema de seguridad mar√≠tima.

UNA VEZ que se investiga un accidente se publican las causas y las medidas para mitigar su recurrencia, as√≠ como las lecciones aprendidas. Para apoyar esta tarea, la Organizaci√≥n Mar√≠tima Internacional (OMI) ‚ÄĒen el rubro de los buques‚ÄĒ ha publicado el C√≥digo de Investigaci√≥n de Accidentes. Esto significa vetar a esas comisiones oficiosas con las que los gobiernos o cuerpos legislativos, tratan, de ocultar y/o politizar las causas de los siniestros cuando se vislumbra irresponsabilidades u omisiones en los niveles altos. Y es que de inmediato los resultados entran al rubro de seguridad nacional, un tema en el cual no se ha logrado establecer una pol√≠tica p√ļblica para seleccionar, qu√© informaci√≥n entra en esta esfera y cu√°l no.

Otra importante causa, es que no se tiene una política en cuanto a instalaciones críticas se refiere. No hay un catálogo de éstas, ni revisiones periódicas de las medidas o barreras para evitar las catástrofes. No existe una instancia sólida que exija anualmente tanto los simulacros como los planes de seguridad; protección y medidas de seguridad por caso (Safety Case).

Pemex, el mayor usuario de servicios mar√≠timos, act√ļa de manera oficiosa como sucedi√≥ en el caso del buque Quetzalc√≥atl, ¬Ņc√≥mo?: Se nombra un grupo de funcionarios notables y se utiliza la famosa metodolog√≠a ampliamente manipulable que llaman An√°lisis Causa Ra√≠z (ACR) para culpar al factor humano;0 al personal de los estratos bajos y cuidar que la responsabilidad nunca llegue a los niveles m√°s altos; solo personal desechable como si fueran fusibles de una l√≠nea de alta tensi√≥n. Mire, cu√°ntos casos tenemos en los expedientes oscuros de la Marina Mercante y los puertos.

Ahkatum, el futbol como dram√°tico distractor

Las mortales hechos vinculan a cuatro barcos gaseros y una lancha auxiliar de Pemex, una calurosa ma√Īana del 15 de junio de 1985, en que se atend√≠an las labores cotidianas enclave que forma en la terminal mar√≠tima de Pajaritos en el puerto de Coatzacoalcos. Por un lado, el buque tanque Nuevo Laredo se encontraba en el muelle n√ļmero uno del lado oeste. Terminaba de inertizar sus tanques, maniobra que evita explosiones y barr√≠a los residuos con aire seco. Pero adem√°s, el equipo de aire acondicionado entr√≥ en etapa de mantenimiento y se ventilaban los camarotes mediante las puertas y rejillas abiertas.

En el mismo muelle, pero del lado opuesto, llegaba con máquina lenta otro buque de bandera extranjera, el Mundo Gas Río, con un piloto abordo que llamaban Pelo Fino y un solo tripulante mexicano en la lista de despacho, el capitán Zumárraga, que fungía como segundo oficial de cubierta. Presuroso lanzaba los cabos al muelle con miles de toneladas de amoniaco abordo que serían descargadas para su proceso.

Otro barco de Pemex, el Reynosa, se encontraba en el muelle 9, lado oeste ambientado y listo para recibir carga mientras los tripulantes animosos ve√≠an en la televisi√≥n el partido de futbol de M√©xico contra Alemania, a la vez que otros jugaban un ‚Äúcascarita‚ÄĚ en un campo cercano. A mismo tiempo el barco gasero ‚ÄúAHKATUN‚ÄĚ. destacaba en el Muelle Pajaritos‚ÄĚ N¬į 2 lado este.Cargando solo 66 por ciento de su capacidad o sea 22,000 toneladas de LPG que llevar√≠a para Guaymas. El gigante pod√≠a recibir 32,000 toneladas, pero solo en ocasiones realizaba esta maniobra.

De repente aquel panorama de calma marinera mud√≥ al caos. Ante el asombro de los espectadores la manguera de carga se fue inflando hasta reventar en medio de un estruendo similar al disparo de un ca√Ī√≥n. El gas se fue esparciendo formando una densa nube que avanz√≥ impulsada por el viento hasta los muelles vecinos envolviendo la peque√Īa embarcaci√≥n de pasaje que yac√≠a atracada por un costado.

El oficial de guardia del buque tanque Reynosa recibi√≥ una llamada angustiosa: Era el patr√≥n de costa de la lancha Pemex... (el n√ļmero no lo registra la mente de los actores) avisando que se mover√≠a porque ol√≠a mucho a gas. En este intento, el motorista (Manuel, al que apodaban el Pel√≥n) desat√≥ el infierno. Al sentir el peligro, puso en servicio el motor de la lancha y sali√≥ huyendo a trav√©s de la nube de gas. No fue muy lejos S√≥lo recorri√≥ unos 200 metros.

De repente se produjo la explosi√≥n de la peque√Īa embarcaci√≥n. La combinaci√≥n fatal ox√≠geno y gas solo esperaba al tercer elemento y el motor se lo proporcion√≥ con la chispa del escape. El cuerpo del infortunado motorista sali√≥ disparado ante el estruendo ocasion√°ndole la muerte. Al incendiarse el gas el fuego form√≥ figuras tr√°gicas, como si fuese bolas de fuego lazadas de alg√ļn arma mortal se desplazaron √°vidas hacia el Ahkatum y el Nuevo Laredo que se encontraba enfrente y subieron por popa a las dos embarcaciones incendiando a ambos barcos.

El siniestro espect√°culo del Ahkatum saliendo en llamas hacia el fondeadero fue una de las maniobras m√°s audaces de la Marina mercante que nunca reconoci√≥ a los verdaderos h√©roes, pero el n√ļmero de v√≠ctimas fatales se mantiene en secreto.

Remolcador Pemex 32, un desafío a la furia del Golfo de México.

La fatalidad empieza a tejer su trama all√° a mediados de septiembre de 1992 en la l√≠nea que separa el verano del oto√Īo, despu√©s del d√≠a 25, cuando el remolcador PEMEX 32 que depend√≠a de Coatzacoalcos sali√≥ para apoyar una patrulla de la Armada de M√©xico que yac√≠a varada sobre los bajos de Ant√≥n Lizardo, frente al puerto de Veracruz.

Durante varios días la nave se mantuvo en la ruda maniobra hasta que desistió ya que los fuertes vientos del norte le obligaron a entrar a puerto. Una vez que el viento amainó, el capitán Alberto Reyes Pérez El Tiburón, como se le conocía en toda la flota petrolera, se hizo a la mar de nuevo y retomó la maniobra. Dicen que el Norte recobró su fuerza, por lo que todas las patrullas de la Armada de México regresaron a Veracruz.

√Čl se qued√≥ a capotear el mal tiempo. Tom√≥ como referencia que en Tampico ya hab√≠a bajado su fuerza. Datos tomados de la √ļltima comunicaci√≥n que sostuvo el remolcador con el capit√°n del Buque Tanque Vicente Guerrero, Samuel Aguilar que serv√≠a de enlace con la jefatura de operaciones, indican que estaba fallando un generador y que a√ļn con la orden de entrar a puerto se qued√≥ en el mar consider√°ndolo menos riesgoso debido a que si viraba el rumbo la fuerte marejada pod√≠a hundir la embarcaci√≥n.

Alberto era un marino muy experimentado, nativo de Tampico. Se hab√≠a fogueado como capit√°n de los caza huracanes, como llamaban a los remolcadores PEMEX, 38,39 y 40 que sal√≠an a la mar precisamente en tiempos de Norte para auxiliar a las barcazas Reforma y Revoluci√≥n de la Perforadora M√©xico. Perdieron contacto dos d√≠as con la embarcaci√≥n y despu√©s en el caf√© la Parroquia se coment√≥ que no se sab√≠a nada del remolcador lo que conmocion√≥ a los directivos y fue clave para una condena p√ļblica. Al d√≠a siguiente.

Se inici√≥ un operativo de b√ļsqueda y rescate y por la tarde se devel√≥ la inc√≥gnita: Un naufrago, √ļnico sobreviviente llega a la Gerencia y pidi√≥ hablar con los jefes. Subi√≥ y lo cobijaron en el m√°s absoluto secreto. Durante el d√≠a poco a poco el mar fue arrojando por diversas partes a los difuntos, trece en total, el √ļnico cuerpo que nunca fue encontrado fue el del Capit√°n. De ah√≠ surgieron temerarias especulaciones de que el Capit√°n no estaba abordo. De que la nave no estaba en condiciones de navegar. Los deudos enardecidos reclamaron justicia por diversos medios a la luz de supuestas revelaciones filtradas desde adentro.

Y el √°nimo persecutorio de una Procuradur√≠a General de la Rep√ļblica alimentado por los grupos de poder que perviven dentro de PEMEX lo que arruina la vida de cinco funcionarios para concluir lo que todo mundo sabe: fue un desafortunado accidente mar√≠timo surgido de los riesgos propios del mar.

Quetzalcoatl, una serpiente de fuego

La historia del Quetzalc√≥atl es otro tema opaco de la gesti√≥n de D√≠az Serrano: Fue construido en 1979 en Triestie Italia. Desde su adquisici√≥n, sus traves√≠as en aguas nacionales est√°n plagadas de incidentes; de largas estancias en diques y muelles para reparaciones. Perteneci√≥ a los buques tanque italianos que se pens√≥ eran los prototipos que requer√≠a la flota petrolera en los a√Īos dorados en que se so√Ī√≥ tener marina mercante.

La tragedia inicia su trama cuando el barco descargaba combust√≥leo en el puerto de Tuxpan, un catorce de octubre de 2006 cuando sufri√≥ una aver√≠a en el freno de la gr√ļa y cay√≥ uno de sus brazos golpeando la barandilla. Ya casi vac√≠o, lleg√≥ a la Terminal de la Bah√≠a de Pajaritos en Coatzacoalcos para su reparaci√≥n y atrac√≥ en el muelle seis. Hab√≠a dejado su carga en las instalaciones de la Comisi√≥n Federal de Electricidad.

Lleg√≥ a puerto en s√°bado y se hicieron los arreglos para que a una compa√Ī√≠a contratista hiciera la reparaci√≥n.Al d√≠a siguiente siete personas de la empresa L√≥pez Garc√≠a abordaron la embarcaci√≥n. Llevaban equipo de soldar y no se hab√≠a hecho ninguna inspecci√≥n de seguridad por lo que el capit√°n de la nave se dirigi√≥ a la oficina de los jefes para protestar ya que no se hab√≠an firmado los permisos de seguridad. La maniobra era asaz riesgosa y deber√≠a buscarse otra soluci√≥n.

Una alternativa hubiese sido inertizar los tanques con gases emitidos por una planta que por dise√Īo est√°n equipados estos buques para evitar mezclas explosivas, pero ¬Ņqu√© cree? la planta estaba descompuesta. La otra salida era inundar los tanques de carga con agua para neutralizar cualquier explosi√≥n y posteriormente sacar dicha agua contaminada con los residuos de la carga a unas instalaciones depuradoras que seg√ļn el Convenio Marpol deben tener las terminales petroleras, pero en M√©xico muchas regulaciones no se cumplen a cabalidad: cuando se presenta una emergencia se depositan los residuos oleosos en unas presas a cielo abierto.

Pero en el caso del Quetzalc√≥atl no ten√≠an suficiente capacidad y se opt√≥ por lo m√°s peligros: Sin medir la potencial explosivo del buque se autorizaron trabajos de soldadura con cortinas de agua. Reza el peritaje en cuesti√≥n en sus conclusiones: ‚ÄúLa gerencia nunca estuvo enterada de los trabajos‚ÄĚ y por supuesto culparon a los pobres soldadores muertos, cuyos cuerpos se estarcieron de manera terror√≠fica tras la explosi√≥n y al personal de abordo, as√≠ como al personal de la superintendencia de mantenimiento de Pajaritos. Influy√≥ de sobremanera la consigna del ex presidente Felipe Calder√≥n que en una visita a Pajaritos pidi√≥ literalmente: ¬°A esa gente la quiero en la c√°rcel! La Justicia por consigna.

 

La necesidad de investigaciones ser√≠as, profesionales y p√ļblicas

Es preciso instituir en esta nueva era en que la Secretar√≠a de Marina retoma en control de las actividades mar√≠timas, un cuerpo profesional e independiente a las estructuras de gobierno que efect√ļe los dict√°menes periciales de las causas de los accidentes catastr√≥ficos conforme a la pr√°ctica internacional. Si bien las estad√≠sticas apuntan a que en la mayor parte de las veces es negligencia del factor humano. Tambi√©n hay causas empresariales y visos de irresponsabilidad.

El caso del Ahkatum es emblem√°tico pues se supo de la falta de comunicaci√≥n entre la terminal y el buque, ambos distra√≠dos por un partido de futbol. Otro elemento que pudo llevar a la cat√°strofe fue el mal dise√Īo de los muelles pues el buque estaba amarrado con la proa hacia tierra firme violando la pr√°ctica internacional y una alarma en mal estado a la que no se prest√≥ atenci√≥n. Todav√≠a hasta la fecha hay datos que permanecen ocultos. Nunca se hicieron p√ļblicas las causas oficiales de siniestro.

El Pemex 32 es un caso m√°s de una nave que pese al mal estado en que se deja a criterio del Capit√°n la decisi√≥n de salir pese al mal tiempo y peligro al que se expone por la falta de comunicaci√≥n ¬Ņc√≥mo es que se pierde contacto con un buque m√°s de 24 horas en una situaci√≥n de peligro? Quedan entre los mitos la especulaci√≥n de que el Capit√°n no estaba a bordo. Que a√ļn vive oculto en la sombra cargando su culpa.

En cuanto a Quetzalcóatl, es un caso más de una reparación de emergencia en un fin de semana muy mal planeada. Una maniobra en extremo peligrosa donde se ocultó información pues nunca se les notificó a los soldadores que prácticamente manejarían flamas sobre unos tanques que contenían un gran remanente de producto de gasificó y convirtió la atmósfera interior en una una verdadera bomba de tiempo. Una chispa se filtró por una válvula de vacío y desató el infierno.

Cuentan los testigos que los cuerpos desmembrados de los soldadores se esparcieron en un dantesco espect√°culo. Pemex form√≥ un grupo de notables que llevaron a cabo una ‚Äúinvestigaci√≥n‚ÄĚ que en primera instancia exculp√≥ a los altos niveles de la Gerencia. Obvio que se fue contra el capit√°n que pese a que a su oposici√≥n y a que le obligaron aceptar la maniobra recay√≥ la culpa.

¬ŅUsted cree ante tanta omisi√≥n no hace falta seriedad? ¬ŅD√≥nde qued√≥ la autoridad mar√≠tima? Una ficha m√°s del domin√≥ que forman la red de responsables de los siniestros que se mueven seg√ļn la jugada. ¬ŅQu√© no es el encargado de que se cumplan las normas de seguridad en los buques? A√ļn hay expedientes cerrados como el Pozo Ixtoc I, las diversas plataformas como Usumacinta y Abkatum Alfa y otros. Ojal√° en el plano terrestre, alg√ļn d√≠a sepamos la verdadera historia de la l√≠nea 12 del Metro. Es hora de cambiar la cultura de la opacidad y vivir en una sociedad abierta. En una verdadera democracia.

 

 



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