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A 40 a√Īos del homicidio del Papa Juan Pablo I
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Edición 376

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A 40 a√Īos del homicidio

del Papa Juan Pablo I

José Alberto Villasana

AL POCO TIEMPO DE QUE FALLECIERA el Papa Albino Luciani, el 28 de septiembre de 1978, apenas treinta y tres días después de ser electo sucesor de Paulo VI, comenzaron a correr diversas versiones de que Juan Pablo Primero había muerto asesinado y no de muerte natural, como sostenía la versión oficial.

Pero pocos prestaron atenci√≥n a los se√Īalamientos por el hecho de que √©stos proven√≠an de fuera de la Iglesia. Osho, Yallop, Cornwell, Szymanski y otros dec√≠an haber obtenido informaci√≥n fidedigna sobre el homicidio, el cual se habr√≠a dado en medio de esc√°ndalos de corrupci√≥n en El Vaticano y por instigaci√≥n de la masoner√≠a eclesi√°stica. Lo que pretenden, dec√≠a la mayor√≠a de los cat√≥licos, es embarrar a la iglesia y acarrearle mala fama mediante una historia calumniosa y sin fundamento.

La sospechosa muerte

No fue sino hasta el a√Īo 2000, cuando se alz√≥ la primera voz proveniente del interior de la Iglesia y, adem√°s, de un miembro respetable y con altos cargos eclesiales. El sacerdote espa√Īol Jes√ļs L√≥pez S√°ez, fundador de la Comunidad de Ayala, experto en Juan Pablo Primero, miembro del Equipo Europeo de Catecumenado, responsable de la Comisi√≥n de Pastoral de los Adultos en el Secretariado Nacional de Catequesis de Espa√Īa, public√≥ un libro "El d√≠a de la cuenta", en el que document√≥ c√≥mo altos funcionarios vaticanos afiliados a la masoner√≠a, asesinaron al Papa Juan Pablo Primero con relaci√≥n a hechos de corrupci√≥n que se estaban dando entre dicho banco -conocido como Instituto para las Obras Religiosas (IOR)- y el Banco Ambrosiano de Mil√°n. Los m√°s probables responsables del homicidio: el cardenal Secretario de Estado Jean Villot y el secretario del Banco Vaticano, el obispo Paul Marcinkus.

La investigaci√≥n, que le llev√≥ a L√≥pez S√°ez quince a√Īos (1985-2000), es riguros√≠sima, no afirma nada que no est√° basado en documentos y testimonios de primera mano. Entre los m√°s elocuentes, el de Sor Vincenza, la cual revel√≥ que el poderoso Secretario de Estado la hab√≠a silenciado, que Juan Pablo Primero no muri√≥ con el Kempis en las manos, como se hab√≠a dicho, sino con unos documentos eclesiales. Tambi√©n el testimonio del doctor Da Ros, m√©dico personal de Luciani, afirmando que el Papa estaba en perfectas condiciones de salud, no enfermo de coraz√≥n, como se hab√≠a dicho, y que √©l no le recet√≥ nada telef√≥nicamente aquella tarde del 27 de septiembre, como se present√≥ a la opini√≥n p√ļblica.

El comunicado de la Secretar√≠a de Estado dec√≠a que el Papa Luciani hab√≠a fallecido por un "infarto agudo de miocardio". Pero, seg√ļn el testimonio de Comunidad de Ayala, profesor del Seminario Diocesano de Roma, cercano a Albino Luciani, el Papa habr√≠a muerto, m√°s bien, por la ingesti√≥n de un fuerte vasodilatador que un m√©dico de El Vaticano le hab√≠a recetado, sabiendo que √©l sufr√≠a de baja presi√≥n.

Todos los testigos habían sido silenciados y obligados a sostener la versión oficial, pero una vez muerto Villot (1979) y enviado Marcinkus a los Estados Unidos (1999) se acabó el temor a las represalias y se animaron a declarar la verdad de los hechos.

¬ŅSab√≠a demasiado?

Pero ¬Ņqu√© sab√≠a Albino Luciani que resultaba tan inc√≥modo para ese grupo?

En 1972, siendo Patriarca de Venecia, hab√≠a enfrentado √°speramente a Marcinkus porque √©ste √ļltimo hab√≠a vendido la Banca Cat√≥lica del V√©neto al "cat√≥lico" Banco Ambrosiano de Mil√°n presidido por Roberto Calvi, el as√≠ llamado "banquero de la mafia". Marcinkus hab√≠a realizado esa operaci√≥n sin consultar a los obispos de la regi√≥n, es decir, al propio Luciani.

Cuando Luciani fue a El Vaticano para preguntar y reclamar porqué la Iglesia se deshacía de una banca popular dedicada a ayudar a los más necesitados con préstamos de bajo interés, el cardenal Benelli le contestó que Marcinkus, Calvi y Michele Sindona ejecutaban operaciones para aprovechar el amplio margen de maniobra de El Vaticano. Básicamente, se facilitaba la evasión de impuestos de grandes empresas italianas, y de los valores en cartera de El Vaticano, hacia paraísos fiscales como Nassau, Bahamas, Liechtenstein y Panamá.

Sindona, quien trabajaba desde 1957 para la mafia de Palermo reinvirtiendo los beneficios del tráfico de heroína, había entablado una estrecha amistad con el recién nombrado arzobispo de Milán, Giovanni Battista Montini, después Paulo VI. Cuando éste fue electo Papa, se llevó a Sindona para colaborar en las finanzas vaticanas.

En nombre de las ganancias

La reacci√≥n de Luciani, al escuchar las revelaciones de Benelli sobre las operaciones financieras de El Vaticano fue decirle, con gran decepci√≥n: "¬Ņy que tiene que ver todo eso con la Iglesia de los pobres ¬°en el nombre de Dios!". El cardenal Benelli lo interrumpi√≥ y le dijo "No Albino, no en nombre de Dios, en nombre de las ganancias". Esto se lo coment√≥ Luciani a su propio secretario, Mario Senigaglia, tras su conversaci√≥n con Benelli, como lo refiere L√≥pez S√°ez.

Las relaciones de Montini con la masoner√≠a eclesi√°stica y el comunismo nacieron en 1944, en una reuni√≥n de alto nivel que, como refiere la cronista vaticana Mary Ball, tuvo lugar entre entre Montini y Palmiro Togliatti, l√≠der del Partido Comunista Italiano, quien hab√≠a vuelto de su exilio de 18 a√Īos en la Uni√≥n Sovi√©tica. En esa reuni√≥n, documenta, pactaron un acuerdo entre la Democracia Cristiana, los socialistas y los comunistas, para obtener el control total de Italia en cualquier gobierno de la post-guerra, y tambi√©n se esbozaron las condiciones para un acuerdo de acercamiento entre la Iglesia Cat√≥lica y la Uni√≥n Sovi√©tica. Esa reuni√≥n, subraya Ball, se hizo sin el conocimiento de P√≠o XII, puesto que Montini se encarg√≥ h√°bilmente de ocultarle el asunto. En el libro "¬ŅLa iglesia eclipsada?" se menciona que Montini y Togliatti eran amigos desde la infancia. Y afirma que no fue esa la √ļnica traici√≥n y enga√Īo de Montini a P√≠o XII.

Andreas Böhmler explica que la gota que colmó el vaso, y evidencia que se agotó la paciencia del Papa Pío XII, fue un desagradable incidente ocurrido en 1954, en el que se vio salir de El Vaticano a un hombre esposado que fue subido a un coche. Este hombre, despojado de su sotana por orden del Papa, no era otro que Mons. Alighiero Tondi, jesuita, secretario particular de Montini.

Seg√ļn trascendi√≥, el secretario de Montini ten√≠a acceso al Archivo Secreto Vaticano, y de all√≠ obten√≠a los nombres de los sacerdotes que eran enviados detr√°s de la Cortina de Hierro. De ello le informaba a Togliatti, quien a su vez se lo transmit√≠a a sus camaradas rusos quienes se encargaban de martirizar y asesinar a esos sacerdotes. En cuanto P√≠o XII tuvo conocimiento de estos grav√≠simos hechos, expuls√≥ a Mons. Alighiero Tondi y lo someti√≥ a juicio, en el que confes√≥ ser agente de la KGB formado en Mosc√ļ e infiltrado en la Iglesia. Pio XII se quit√≥ de encima a Montini envi√°ndolo a Mil√°n como arzobispo, pero siempre le neg√≥ el birrete cardenalicio impidiendo as√≠, al menos temporalmente, que pudiera ser considerado "papabile". Este grav√≠simo caso hizo enfermar a P√≠o XII.

El tercer secreto

No solo al pro-comunista Montini, sino a varios modernistas y ecumenistas espantaba la posible publicación del Tercer Secreto de Fátima a la muerte de la Hermana Lucía en 1949. El Hno. Michel de la Trinité en el Cap. VIII del Tomo III de su Corpus sobre Fátima, después citado por el P. Paul Kramer, dice que, además de Montini, existían otros opositores a la revelación del Secreto, entre los que destacaba el jesuita Edouard Dhanis. Ellos fraguaron la sustitución de la verdadera Hermana Lucía por una impostora "Lucía", así como el ocultamiento de la segunda parte del Tercer Secreto, que hasta hoy día El Vaticano no ha querido revelar.

La persona a la que López Sáez denomina el "testigo de Roma" (quien fue el cardenal Eduardo Pironio), reveló que, apenas electo, Juan Pablo Primero tomó decisiones firmes en temas financieros (reforma del IOR y destitución de Marcinkus), así como hacer frente abiertamente a la masonería eclesiástica y a la mafia. Además, reforma de la curia y sustitución de ese grupo de clérigos masones por pastores apegados a la pobreza evangélica. El "testigo de Roma" narra que Juan Pablo Primero le dijo al Secretario de Estado Jean Villot: "las cabezas del IOR tienen que ser sustituidas, yo he padecido como obispo amarguras y ofensas por hechos vinculados al dinero. No quiero que esto se repita, el IOR debe ser íntegramente reformado. Además, la masonería, cubierta o descubierta, como la llaman los expertos, no ha muerto jamás, está más viva que nunca, como no ha muerto esa horrible cosa que se llama mafia. Debemos plantarnos con valentía ante sus perversas acciones".

Aquel grupo de eclesiásticos masones y de financieros infiltrados en El Vaticano pertenecían, al igual que prominentes italianos, a la Logia masónica Propaganda Dos (P2), logia encubierta del Gran Oriente comandada por Licio Gelli. El 12 de septiembre de 1978, dos semanas antes del homicidio de Juan Pablo Primero, el periodista Mino Pecorelli, arrepentido integrante de la P2, publicó la lista de miembros adheridos a la Logia. El artículo fue publicado en su revista Osservatore Politico con el título "La Gran Logia Vaticana". En la lista aparecían eclesiásticos, altos funcionarios del gobierno, generales del Ejército, miembros del Parlamento, oficiales de la policía y de los servicios secretos, jueces, propietarios de periódicos y ejecutivos de televisión, el general de Guardia Financiera Raffaele Giudice, el empresario Silvio Berlusconi, el magistrado del Tribunal Supremo Ugo Ziletti, el Ministro de Justicia Adolfo Sarti, financieros y, por supuesto, los banqueros Michele Sindona y Roberto Calvi.

La lista negra

En la lista aparecían 121 eclesiásticos entre los cuales los cardenales Bea, Casaroli, Villot, Bugnini, Lienart, Suenens, Dadaglio, Pappalardo, Baggio, Mons. Marcinkus y decenas de obispos.

Inmediatamente después de la publicación de las listas, el fiscal de Milán Pierluigi Dell'Osso ordenó el cateo de la mansión de Licio Gelli, donde se encontraron las listas referidas por el periodista Mino Pecorelli. Licio Gelli fue detenido a los pocos días. Pecorelli fue asesinado el 21 de marzo de 1979. Magno mensaje de la Hermandad.

A ra√≠z de eso, la Logia se desmembr√≥, despu√©s de que en Italia se expidiera una ley prohibiendo las asociaciones clandestinas. En 1981 se atent√≥ contra Juan Pablo Segundo (con el conocimiento del secretario de Estado Agostino Casaroli, colaboracionista, al igual que Paulo VI, del r√©gimen sovi√©tico) y el presidente Ronald Reagan. Ambos atentados resultaron frustrados y fortalecieron moral y pol√≠ticamente a las v√≠ctimas. A inicios de 1982 el Banco Ambrosiano quebr√≥ estrepitosamente y fue asumido por el Banco de Italia. El 17 de junio de ese a√Īo Roberto Calvi fue asesinado en Londres y al d√≠a siguiente su cuerpo apareci√≥ colgado bajo el puente de Los Hermanos Negros. Otro magno mensaje. En marzo de 1986 Michele Sindona muri√≥ en la c√°rcel, envenenado con cianuro en su caf√©.

El Vaticano fue acusado de concentrar fondos secretos provenientes de los Estados Unidos para el sindicato polaco Solidaridad, para operaciones encubiertas de la CIA y para la Contra nicarag√ľense, todo a trav√©s del Banco Ambrosiano. Las acusaciones se diluyeron mediante la diplomacia pol√≠tica.

Respecto a Paul Marcinkus, la justicia italiana actuó con extrema lentitud, pero en 1987 la Fiscalía de Roma ordenó finalmente su detención. El Papa Juan Pablo Segundo prefirió crear un conflicto diplomático con Italia antes que dejar caer a Marcinkus, quien había desviado fondos para el Sindicato polaco Solidaridad, y se negó a entregarlo invocando la inmunidad diplomática. Marcinkus había canalizado más de $50 millones de dólares del IOR hacia el sindicato católico en Polonia, algo que Juan Pablo Segundo siempre agradeció enormemente. Por ello, Marcinkus se había convertido en una figura todopoderosa dentro de El Vaticano. Por su parte, Calvi y Sindona encubrían las pérdidas del IOR a través del Ambrosiano, siendo el Banco de El Vaticano uno de los accionistas. El agujero total era de $1,400 millones de dólares. Ambos, Calvi y Sindona, fueron sacrificados para encubrir el hoyo.

Cuando los cateos, en los archivos del Ambrosiano se encontraron cartas de patrocinio firmadas por Mons. Marcinkus, en nombre del IOR, respaldando las operaciones de Roberto Calvi. Tratándose de un compromiso de carácter moral El Vaticano se vio obligado a asumir el pago de millones de dólares a los acreedores del banco. Para salvar la quiebra del Ambrosiano, Roberto Calvi recurrió al Opus Dei, el cual compró el 16% de las acciones del banco por $240 millones de dólares a cambio de posteriores privilegios dentro de la Iglesia.

Marcinkus permaneci√≥ encerrado durante mucho tiempo tras las murallas vaticanas, hasta que la orden de detenci√≥n fue revocada por el Tribunal Supremo, a instancias de El Vaticano, invocando los Tratados de Letr√°n de 1929. Juan Pablo Segundo finalmente ces√≥ a Marcinkus del IOR en 1989, y diez a√Īos despu√©s lo transfiri√≥ a Sun City, en los suburbios de Phoenix, Estados Unidos, donde sigui√≥ jugando golf hasta su muerte, ocurrida el 21 de febrero de 2006 por una crisis cardiaca.

Respecto al atentado contra Juan Pablo Segundo, el turco Ali Acca confesar√≠a, a√Īos m√°s tarde, que pudo ejecutarlo gracias a los servicios secretos b√ļlgaros, la Embajada de Alemania en Italia y a varios funcionarios vaticanos que lo ayudaron a llegar hasta la Plaza San Pedro.

Sabía del complot

Seg√ļn el testimonio de don Germano Pattaro, consejero teol√≥gico personal de Albino Luciani, a los pocos d√≠as de iniciado el pontificado el Papa ya sab√≠a que se fraguaba un complot en su contra, intu√≠a su muerte y sab√≠a qui√©n ser√≠a su sucesor. Esto no es normal en un Papa reci√©n elegido, con buena salud y de no avanzada edad. Don Germano refiere que un d√≠a el Papa le dijo: "Me siento y soy m√°s pobre que antes. Soy el instrumento de un designio de Dios que me supera y me transciende. Por cu√°nto tiempo, no lo s√©. Pero no ser√° por mucho. Ya hay uno que tomar√° mi puesto. En el c√≥nclave estaba sentado frente a m√≠. Pablo VI lo hab√≠a preconizado cuando lo escuch√≥ en las meditaciones tenidas en el Vaticano durante los ejercicios espirituales en la cuaresma del 77".

A cuarenta a√Īos de su asesinato, es justo hacer honor a la memoria de Juan Pablo Primero.

El patriarca de Venecia siempre recibía a los pobres, a quienes llamaba "los verdaderos tesoros de la Iglesia". Hacía sus recorridos pastorales en bicicleta o usando una barca prestada por los bomberos o los hospitales de la diócesis. Asimismo, autorizó a rectores y párrocos de los santuarios a vender tiaras y objetos preciosos (él mismo vendió su pectoral de oro, de Pio Xll) para las obras de misericordia de Don Orione.

Luciani com√≠a muy frugal y r√°pido, sin prestar atenci√≥n a la comida. A veces, con las sobras del alg√ļn banquete mandaba preparar su comida del d√≠a siguiente.

Al asumir como Papa desestimó la tiara de rubíes, zafiros y esmeraldas, la silla gestatoria y el pomposo protocolo. Simplemente subió los escalones del altar y celebró la misa.

Se aparecía de improviso en las oficinas de la curia (que pensaba reformar) y había empezado a recorrer los hospitales y asilos de Roma.

A los pocos d√≠as de que Mino Pecorelli publicara "La Gran Logia Vaticana", nombrando a encumbrados personajes adheridos a la masoner√≠a, el Papa Luciani le dijo al cardenal Villot que pensaba aplicar cirug√≠a mayor. Despu√©s de larga discusi√≥n, le entreg√≥ el proyecto con los cambios que pretend√≠a impulsar: todos los prelados masones perder√≠an su puesto. Y agreg√≥: "en lo que me concierne, mi √ļnica misi√≥n es la de no traicionar a Nuestro Se√Īor Jesucristo".

Decía Luciani: "la Iglesia no debe tener poder ni poseer riquezas. Quiero ser el padre, el amigo, el hermano que va como peregrino y misionero a ver a todos, que va a llevar la paz, a confirmar a hijos y a hermanos en la fe, a pedir justicia, a defender a los débiles, a abrazar a los pobres, a los perseguidos, a consolar a los presos, a los exiliados, a los sin patria y a los enfermos". Ese era su programa de vida y de pontificado.

¬ŅFue un m√°rtir?

En justicia, a cuarenta a√Īos de su homicidio, debemos rechazar la idea de un Papa d√©bil, enfermo, incapaz, a quien el peso de la curia y de la iglesia le ocasion√≥ un infarto. No, no fue la curia, sino algunos que, dentro de ella, vieron amenazados sus intereses.

Y si Juan Pablo Segundo emprendió una reforma canónica para que las causas de martirio se acrediten no sólo por "odio a la fe", sino también por "amor heroico", bien se podría afirmar que Juan Pablo Primero es un mártir, y su causa de beatificación, que ya concluyó la fase diocesana, se vería decididamente acelerada. Sería un gran reconocimiento para el "Papa de la sonrisa" que en pocos días cautivó al mundo con su sencillez.

Si tantas canonizaciones ha habido para liberales como Paulo VI, incluso pastores adheridos a la masoner√≠a como Juan XXIII, es justo preguntarse si tambi√©n causas de conservadores, como Pio XII, y ¬Ņm√°rtires? como Juan Pablo I, no merecen tambi√©n un poco de promoci√≥n.

Por cuanto toca al sacerdote Jes√ļs L√≥pez S√°ez, hay que agradecerle enormemente que haya realizado tan valiente investigaci√≥n en medio de no pocas dificultades, y que finalmente se haya decidido a subir su libro a la Internet para poder ser descargado gratuitamente. Es un monumento hist√≥rico a la verdad.

Dispuesto Washington a dinamitar la iglesia ortodoxa

EL NUEVO EMBAJADOR de Estados Unidos en Grecia, Geoffrey R. Pyatt ‚Äďquien, como embajador en Ucrania, organiz√≥ el putsch de la Plaza Maid√°n en 2014, junto a la entonces secretaria de Estado adjunta Victoria Nuland ‚Äď se dedica actualmente a la creaci√≥n de una iglesia ortodoxa independiente en Ucrania.

La iglesia ortodoxa est√° organizada en siete patriarcados, siendo el Patriarcado de Constantinopla primus inter pares (‚Äúprimero entre los iguales‚ÄĚ), lo cual constituye una primac√≠a honor√≠fica. El patriarca ecum√©nico de Constantinopla, Bartolom√© I, pr√°cticamente no tiene fieles en Turqu√≠a, pero se ocupa de la di√°spora griega en todo el mundo. El patriarca de Mosc√ļ, Cirilo I, est√° a cargo de los ortodoxos rusos, incluyendo los de Ucrania.

Una separaci√≥n de los ortodoxos ucranianos en relaci√≥n con el patriarcado de Mosc√ļ significar√≠a un duro golpe para la cultura rusa en Ucrania.

Desde mayo de 2018, Bartolom√© I no esta otorgando visas a los sacerdotes ortodoxos del patriarcado de Mosc√ļ que desean viajar al Monte Athos.

El 31 de julio de 2018, Bartolom√© I firm√≥ con los jefes de las religiones minoritarias en Turqu√≠a una declaraci√≥n en la que todos afirman que Turqu√≠a es un pa√≠s maravilloso donde las religiones se desarrollan libremente, aunque no es eso lo que ha podido verse all√≠ en el pasado [2]. Ese texto fue recibido con c√≥lera entre los fieles de las diferentes confesiones que sufren cotidianamente los abusos y humillaciones de las autoridades turcas.

El 31 de agosto, los patriarcas Cirilo y Bartolom√© sostuvieron un encuentro amistoso en Estambul. Pero el 6 de septiembre el patriarca de Constantinopla nombr√≥ dos enviados especiales para que se encarguen de crear una iglesia independiente en Ucrania, enviados que la iglesia ortodoxa de Kiev se neg√≥ a reconocer.

Por su parte, el l√≠der eclesi√°stico ucraniano Filareto de Kiev, un ex agente del KGB excomulgado tras la desaparici√≥n de la URSS, cre√≥ una secta denominada ¬ęIglesia ortodoxa autoc√©fala ucraniana¬Ľ, respald√≥ el putsch de Maid√°n y ha calificado al presidente ruso, Vladimir Putin, de ¬ęCa√≠n¬Ľ y ¬ęJudas¬Ľ. Filareto se considera ahora jefe de la iglesia independiente ucraniana ‚Äďdesvinculada del patriarcado de Mosc√ļ‚Äď a la que el Patriarca de Constantinopla Bartolom√© I podr√≠a otorgar su reconocimiento.

Filareto viaj√≥ a Estados Unidos el 14 de septiembre de 2018 y fue recibido en el Departamento de Estado junto a los dos enviados especiales de Bartolom√© I, que acababan de reunirse en Kiev con el presidente ucraniano Petro Porochenko. Tambi√©n se entrevist√≥ entonces con el ex vicepresidente estadounidense Joe Biden, con quien mantiene estrechas relaciones desde 2014. El hijo de Joe Biden, R. Hunter Biden, es actualmente miembro del consejo de administraci√≥n de Burisma Holdings, la principal compa√Ī√≠a de explotaci√≥n del gas ucraniano. Filareto de Kiev incluso entreg√≥ a Joe Biden la Orden de San Vladimir, que ya hab√≠a otorgado antes al senador estadounidense John McCain.

Tambi√©n est√° resurgiendo un antiguo diferendo sobre la iglesia ortodoxa de Macedonia, a la que el patriarcado de Constantinopla niega su reconocimiento mientras siga utilizando la denominaci√≥n de Macedonia, que Grecia considera de su exclusiva propiedad.

En Mosc√ļ, el patriarca Cirilo reuni√≥ un s√≠nodo especial y la iglesia ortodoxa rusa decidi√≥, el 14 de septiembre, retirar de la liturgia la referencia al patriarca de Constantinopla, o sea dejar de rezar por √©l, ¬ęsuspender¬Ľ toda celebraci√≥n conjunta con √©l y ¬ęromper¬Ľ toda relaci√≥n de trabajo en las instancias a las que pertenecen ambos patriarcas.

El 19 de septiembre, el patriarca de Alejandr√≠a y de toda √Āfrica, Teodoro II, llam√≥ ambas partes a la raz√≥n pero la amenaza de cisma se mantiene.



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