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Edición 280

ITINERARIO 2012
ABRAHAM GARC
√ćA IBARRA

ENTRE EL PRIATO Y LA GUERRA NARCA

Dos fraudes:
2 usurpaciones

Itinerario1Desde el cierre del sexenio del priista Miguel de la Madrid, hasta el cierre del segundo sexenio de la alternancia panista en la presidencia de la Rep√ļblica -24 a√Īos sumados-, la vida pol√≠tica en M√©xico ha estado marcada a fuego por dos fraudes y dos usurpaciones, impunes transgresiones ambas que frustraron la transici√≥n democr√°tica y han conducido del Estado de bienestar¬† al Estado de ingobernabilidad.

Dos n√ļmeros relativos, son el macabro indicador del tr√°nsito de la paz a la guerra: 00.04 por ciento, el primero; 00.56 por ciento el segundo. En 1988, los operadores del fraude del Carlos Salinas de Gortari recurrieron a la quema de boletas de votaci√≥n cruzadas, para fabricarle artificialmente al candidato del PRI a la presidencia de M√©xico una mayor√≠a relativa. En 2006, los √≥rganos electorales manipularon cibern√©ticamente el conteo de los votos para endosarle al candidato del PAN, Felipe Calder√≥n, una precaria ventaja sobre su m√°s cercano contendiente.

 

Salinas no pudo con el legado

Salinas de Gortari se hizo con el poder abrumado por una diferencia a la baja de 37 puntos porcentuales menos respecto de la votaci√≥n lograda por Adolfo L√≥pez Mateos (1958); 33 respecto de Luis Echeverr√≠a √Ālvarez (1970); 37 respecto de Jos√© L√≥pez Portillo (1972) y 18 respecto de su inmediato antecesor (De la Madrid) en 1982. Todos los nombrados, candidatos del PRI. En abril 1983, bajo los auspicios del embajador de los Estados Unidos en M√©xico, John Gavin, la elecci√≥n de De la Madrid hab√≠a sido denunciada internacionalmente como un robo al PAN. Ya con una participaci√≥n electoral en descenso, en 1988 se fabric√≥ una mayor√≠a relativa de 50.4 por ciento para forzar un resultado ‚Äúlegal‚ÄĚ artificial sobre la votaci√≥n obtenida en su conjunto por la oposici√≥n.

Salinas
Salinas de Gortari: La vesania.

La noche del 6 de julio de 1988, la maquinaria electoral del gobierno priista, entonces tripulada por la Comisión Federal Electoral (CFE), había recurrido a lo que se trató de explicar como la caída del sistema (de cómputo) para detener y reorientar el conteo de la votación que no le era favorable a Salinas de Gortari, cuyo resultado preliminar, en palabras de De la Madrid, provocó un terremoto político en el interior del PRI y de Los Pinos. Los representantes del Partido Acción Nacional (PAN) en aquella época, eran los abogados Diego Fernández de Cevallos y Fernando Gómez Mont.

Zedillo confirm√≥ su peque√Īez

En campa√Īa, la direcci√≥n nacional del PRI se hab√≠a comprometido a obtener 20 millones de votos para su abanderado a la Presidencia. Al hacerse por el Colegio Electoral de la C√°mara de Diputados la declaraci√≥n de Presidente electo en septiembre de ese a√Īo, s√≥lo se logr√≥ acreditar a Salinas de Gortari nueve millones 687 mil 926 votos. Menos de la mitad de los ofrecidos. Para poner ese resultado en perspectiva, conviene recordar que seis a√Īos despu√©s, al candidato presidencial del PAN, Diego Fern√°ndez de Cevallos, se le reconocieron nueve millones 221 mil 747, no obstante haber aflojado su campa√Īa despu√©s de haber ganado el debate presidencial. Si ambos candidatos (Salinas de Gortari y Fern√°ndez de Cevallos) hubieran contendido en un mismo proceso, sobre el resultado final se podr√≠a hablar, hipot√©ticamente, de un empate t√©cnico.

Precisamente en 1994, en que la aparición de la guerrilla zapatista y el asesinato del priista Luis Donaldo Colosio sirvieron de coartada para imponer el voto del miedo, el candidato suplente del PRI triunfante, Ernesto Zedillo Ponce de León, en resultados no impugnados, logró 17 millones 333 mil 931 sufragios. Unos dos millones de votos menos que el total obtenido en 1988 por todos los candidatos juntos.

La manipulaci√≥n de los resultados electorales de 1988, primero en el Colegio Electoral en San L√°zaro para la autocalificaci√≥n de los diputados federales, y posteriormente para la calificaci√≥n de la elecci√≥n presidencial se dio en una atm√≥sfera de violencia y terror, uno de cuyos datos es que en el interior del recinto legislativo agentes de seguridad¬† interceptaron a un ciudadano extranjero, espa√Īol para m√°s se√Īas presuntamente en posesi√≥n de una bomba. Se procedi√≥ apresuradamente a dep√≥rtalo al estado de Texas (USA).

Uno de los momentos más enervado del desarrollo de aquellos colegios electorales se dio cuando un candidato a diputado federal por el Frente Democrático Nacional (FDN), Félix Salgado Macedonio, sacudió desde la tribuna un costal desde el que se esparcieron sobre el pleno las cenizas de boletas electorales quemadas total o parcialmente, con votos para la oposición en el estado de Guerrero, y que fueron recogidas en orillas de ríos y arroyos que cruzan la entidad. Los salinistas bautizarían al guerrerense como el diputado costales, pero les fue imposible desmentir la evidencia.

Quemaron Palacio y los paquetes

En la madrugada del 5 mayo de 1989, el Palacio Legislativo de San L√°zaro, donde estaban bajo custodia militar los paquetes electorales de 1988, fue incendiado, pero esa documentaci√≥n no sufri√≥ da√Īo.¬† Tres a√Īos despu√©s, ya en la siguiente legislatura, aquellos paquetes, fueron quemados definitivamente con el consentimiento del coordinador de la banca del PAN, Diego Fern√°ndez de Cevallos.

Diego Fern√°ndez de Ceballos
Diego de todos los moles

En pleno debate para la calificaci√≥n de la elecci√≥n presidencial de 1988, el constitucionalista y entonces flamante diputado del PRI por segunda ocasi√≥n, don Antonio Mart√≠nez B√°ez tipific√≥ ese proceso como un golpe de Estado t√©cnico. Tiempo despu√©s, el an√°lisis de un √≥rgano de estudios estrat√©gicos de la Confederaci√≥n Patronal de la Rep√ļblica (Coparmex), que desagreg√≥ los resultados por distritos y secciones electorales, concluy√≥ que la suma de irregularidades detectadas, de acuerdo con la norma legal vigente, daba para la declaraci√≥n de nulidad del proceso.

Muere protagonista incómodo

En octubre de 1989, uno de los protagonistas de la campa√Īa presidencial del a√Īo anterior, el empresario sinaloense Manuel de Jes√ļs El Maqu√≠o Clouthier del Rinc√≥n, muri√≥ en sospechosas circunstancias, v√≠ctima de un supuesto carreterazo.

Clouthier
El indoblegable Maquío

Clouthier hab√≠a sido el m√°s agresivo impugnador de los resultados del 6 de julio citado. Los consejeros del PAN reprobaron a su candidato que hab√≠a puesto sobre rieles la estrategia de resistencia civil activa, reacci√≥n que no impidi√≥ que la direcci√≥n nacional del PAN se presentara en Los Pinos, la primera semana de diciembre, para firmar con el usurpador la llamada Alianza estrat√©gica, con base en el otorgamiento de la legitimidad de gesti√≥n, a cambio de las primeras concertacesiones electorales. Al tiempo, el PAN levantar√≠a un monumento a Clouthier en el parque de La bombilla, en la Delegaci√≥n √Ālvaro Obreg√≥n del Distrito Federal, sitio donde en julio de 1928 fue ejecutado por el fan√°tico cat√≥lico Le√≥n Toral, el presidente reelecto √Ālvaro Obreg√≥n.

Despu√©s de que, en 2000, la salida del PRI de Los Pinos estuvo primada por las trapacer√≠as -la mayor√≠a impunes- de los Amigos de Fox y el Pemexgate, en m√©rito del cual el PRI vuelve a recompensar al dirigente petrolero Carlos Romero Deschamps con la candidatura Senado de la Rep√ļblica, en 2006 el proceso de sucesi√≥n presidencial fue administrado por el Instituto Federal Electoral, con consejeros negociados en 2003 en la C√°mara de Diputados por la cacique magisterial, Elba Esther Gordillo Morales, entonces secretaria general del PRI y coordinadora de la banca tricolor, luego defenestrada de ambas posiciones. El proceso hab√≠a avanzado en su digitalizaci√≥n y expuesto a los algoritmos (m√©todo concebido para fabricar resultados deseables, no siempre de uso perverso.)

Los magistrados del 00.56

Fue resultado de ese proceso el ingenioso pero incre√≠ble 00.56 por ciento que ha servido de tema para documentales y pel√≠culas pero, sobre todo para identificar el estigma tatuado sobre su usufructuario, Felipe Calder√≥n Hinojosa, a quien no nos ha quedado m√°s remedio que bautizar como el presidente designado en grado de usurpador. Hecha una obscena depuraci√≥n del resultado final de la votaci√≥n, que empez√≥ por eliminar los votos para candidatos no registrados (298 mil 204) y la sospechosa anulaci√≥n, por razones varias, no siempre explicitadas, de un importante porcentaje de sufragios (900 mil 373 en n√ļmeros absolutos), se acreditaron 14 millones 916 mil 927 votos al candidato del PAN, contra 14 millones 683 mil 096, al de la Coalici√≥n por el Bien de Todos, Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador, quien previamente hab√≠a sido desaforado de su encargo como jefe de Gobierno del Distrito Federal, en una conjura urdida en Los Pinos por el presidente Vicente Fox y el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Naci√≥n, Mariano Azuela G√ľitr√≥n, para evitar su participaci√≥n en la contienda.

Calderón
Presidente Militarizado

Si en el Instituto Federal Electoral, el peso de la sentencia popular se carga sobre el consejero presidente Luis Carlos Ugalde, en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci√≥n, al que por mandato constitucional le corresponde el dictamen final de la declaraci√≥n de Presidente electo, la responsabilidad la comparten por su fallo un√°nime los magistrados Leonel Castillo Gonz√°lez (presidente), Eloy Fuentes Cerda, Alejandro Luna Ramos, Alfonsina Berta Navarro Hidalgo, Jos√© Fernando Ojesto Mart√≠nez Procayo, Jos√© de Jes√ļs Orozco Henr√≠quez y Mauro Miguel Reyes Zapata, quienes, s√≥lo para la elecci√≥n presidencial, tuvieron en sus manos 376 recursos de inconformidad.

Desde entonces, do√Īa Josefina

Con el antecedente del desafuero de L√≥pez Obrador promovido por Vicente Fox (quien hab√≠a fallado en la tentativa de heredar a su mujer el poder presidencial) y la comisi√≥n de otras trasgresiones p√ļblicas del C√≥digo, el IFE public√≥ el 23 de febrero de 2006 un supuesto Acuerdo de neutralidad cuyas reglas restrictivas abarcaba a funcionarios p√ļblicos, empezando por el propio presidente de la Rep√ļblica, cuyas declaraciones podr√≠an atentar contra la libertad del voto.

Vazquez Mota
Josefina en transas con Televisa

Para entonces, era obvia la mano que mov√≠a la cuna en la promoci√≥n de reformas a las leyes federales de Radio y Televisi√≥n y de Telecomunicaciones -iniciativa bautizadas como Ley Televisa- aprobadas por unanimidad y tan solo en siete minutos en la C√°mara de Diputados el 22 de noviembre de 2005 y enviada al Senado, de cuya intencionalidad era posible derivar por que calle transitar√≠a el duopolio televisivo durante la campa√Īa presidencial.

Antes de la firma del acuerdo de neutralidad, en la primera semana de febrero Felipe Calder√≥n se hab√≠a reunido con los ejecutivos de Televisa. De acuerdo con un testimonio del legislador panista Javier Corral Jurado, ‚ÄúJosefina V√°zquez Mota, coordinadora de la campa√Īa de Felipe Calder√≥n, hab√≠a acordado con Bernardo G√≥mez (vicepresidente de Televisa) el apoyo a la ley, a cambio de aumentar el puntaje a Felipe Calder√≥n en las encuestas, diferir los pagos de spots y presionar en forma medi√°tica al IFE para la realizaci√≥n de los debates‚ÄĚ (Medios de Comunicaci√≥n y Elecciones/ La Televisi√≥n en el Proceso Electoral Federal del 2006. Los L√≠mites de la Democracia en M√©xico/ Elecciones 2006.)

En este pueblo no hay ladrones

En el paquete de impugnaciones que conoci√≥ la autoridad electoral, se incluy√≥ una denuncia contra la sesgada intromisi√≥n en el proceso de Elba Esther Gordillo, comprobada en grabaciones de conversaciones telef√≥nicas. Los magistrados llegaron a la magistral conclusi√≥n de que carec√≠an de valor probatorio por no haberse obtenido legalmente (sic). El tiempo decantar√≠a la conducta de Gordillo Morales, al grado de que se confirm√≥ que hab√≠a operado sobre un grupo de gobernadores priistas para orientar la votaci√≥n a favor de Calder√≥n Hinojosa. A la hora de redimir facturas, ‚Äúla maestra‚ÄĚ tuvo recompensas tangibles que causaron envidia de panistas que fueron excluidos en el reparto de ‚Äúpremios‚ÄĚ a la llegada de la nueva administraci√≥n.

Fox
Fox: El √°guila mocha

Desde luego, los recursos m√°s recurrentes vistos en el Tribunal Electoral tuvieron como actores a Vicente Fox y a los organismos empresariales. Las declaraciones analizadas del Presidente de la Rep√ļblica Vicente Fox Quesada, se constituyeron en un riesgo para la validez de los comicios que se califican en esta determinaci√≥n que, de no haberse debilitado su posible influencia con los diversos actos y circunstancias concurrentes examinados detenidamente, podr√≠an haber representado un elemento mayor para considerarlas determinantes para el resultado final, de haber concurrido otras irregularidades de importancia que quedaran acreditadas. (Se solicita un hermeneuta.)

Sobre la propaganda negra contra López Obrador, para los magistrados no existieron condiciones que permitan establecer de manera objetiva o al menos en grado aceptablemente probable, que la intención del voto de los electores fue afectada de manera preponderante por la difusión de los spots en cuestión. (Los magistrados hablan de objetividad, pero tiempo después el ex presidente del Tribunal, Castillo González, confesó que las insuficiencias y deficiencias de la ley obligaron a esos jueces a interpretar la norma legal, sin explicar cómo esa discrecionalidad se ejerce a salvo de la subjetividad.)

Para la biograf√≠a de los magistrados del Trife, queda esta perla: As√≠ pues, vistos en conjunto los acontecimientos se√Īalados, no generan convicci√≥n de una afectaci√≥n importante a los principios rectores de las elecciones democr√°ticas, principalmente a la libertad del voto‚Ķ ¬ŅC√≥mo se explican entonces los magistrados que, para rendir su protesta el 1 de diciembre de 2006, el presidente designado haya requerido entrar a hurtadillas al recinto donde se celebrar√≠a la sesi√≥n de Congreso General bajo la protecci√≥n de un comando armado y, sin posibilidad de acreditar su legitimidad, se haya apoyado en las Fuerzas Armadas para tratar de gobernar, desencadenando una guerra que ha producido m√°s de 60 mil muertos?

 


 

Muertes dolorosas
pero convenientes

SI BIEN LA HISTORIA ES OBRA del hombre colectivo: El pueblo -concepto √©ste, parad√≥jicamente, borrado del discurso p√ļblico por sedicentes dem√≥cratas-, es imposible negar que la influencia -el liderazgo, a veces- ejercida por individuos de excepci√≥n en el √°nimo y la acci√≥n de determinados segmentos sociales, contribuye darle causa y cauce al curso transformador de las comunidades humanas.

Presidentes
Consigna de la Casa Blanca: Humillar el orgullo de México

No son individuos insustituibles, ciertamente, pero su ausencia pesa significativamente en la oportunidad, la velocidad y la direcci√≥n de los procesos de cambio. La poda suele ser lenta y no siempre el reto√Īo resulta de la calidad deseada para continuar la tarea inconclusa, m√°s ahora que los medios electr√≥nicos fabrican al vapor √≠dolos de pastiche.

En d√≠as pasados, M√©xico ha registrado el fallecimiento de tres figuras que, en la academia y la pol√≠tica, grabaron su impronta, aunque el balance final de sus vidas p√ļblicas no sea lineal ni uniforme, desde la variada √≥ptica de sus cr√≠ticos o detractores, o aun de sus panegiristas: Jorge Carpizo MacGregor, Miguel de la Madrid Hurtado y Juventino V. Castro y Castro, ya no votar√°n el pr√≥ximo 1 de julio.

Tres universitarios tres que encarnan la tragedia humana: Su testimonio de buena fe en la esfera privada y su impotencia para cristalizar su voluntad en el ejercicio del poder p√ļblico. La sincera convicci√≥n personal avasallada por la implacable¬† praxis pol√≠tica. Su ortodoxia acad√©mica rendida¬† al obsceno condicionamiento de la pugna entre lo deseable y lo posible en la funci√≥n del estadista.

Carpizo
Temperamental, pero brillante

El doctor Carpizo fue uno de los¬† m√°s prol√≠ficos productores de investigaci√≥n jur√≠dica, cuyos trabajos, en la suma, pueden tomarse como fundamentos para darle una nueva oportunidad a la doctrina del Derecho Constitucional mexicano. Quiz√° uno de sus textos m√°s consultados sea aqu√©l en el que expone y discierne sobre las facultades metaconstitucionales del presidente de la Rep√ļblica que violentan la teor√≠a de la divisi√≥n de poderes y el imperativo de los contrapesos que atemperen y equilibren la operaci√≥n de las funciones p√ļblicas.

Sin embargo, como ministro de la Suprema Corte o¬† como primer presidente de la Comisi√≥n Nacional de Derechos Humanos, pero, sobre todo, como titular de la¬† Procuradur√≠a¬† General de la Rep√ļblica y finalmente como secretario de Gobernaci√≥n poco pudo lograr para contener los excesos presidenciales al servicio de un jefe del Ejecutivo federal -Carlos Salinas de Gortari-, que, desde su origen electoral, fue imputado de usurpaci√≥n y, en el ejercicio del poder, dej√≥ constancia de su naturaleza desp√≥tica.

Cruzado con la espada de la ley por el Estado laico, el campechano jugó a las vencidas con la jerarquía católica y a sus ministros llegó a acusar, con conocimiento de causa, de protección a las bandas del narcotráfico, pero no logró sanción penal alguna contra los detentadores de la cruz, ni su autorizada voz fue escuchada al instrumentarse la contrarreforma constitucional que resarció derechos y prebendas al clero político que, hasta el final de sus días, permaneció hostilizándolo.

Tres episodios, no precisamente accesorios, definieron el temperamento del campechano: 1) Cuando, en su papel de titular de la PGR, dirigió la investigación del asesinato en Guadalajara del cardenal Juan José Posadas Ocampo en mayo de 1993, y precipitó la controvertida hipótesis del fuego cruzado entre comandos de bandas antagónicas, en cuyo caso la de los Arellano Félix intentaría ejecutar a Joaquín El Chapo Guzmán Loera. El capítulo se enervó cuando se conoció tiempo después que los Arellano Félix fueron recibidos en la sede de la nunciatura apostólica a cargo de Girolamo Prigione, pretendiendo incluso una cita en Los Pinos para dar su versión de los hechos.

2) Crispada la atm√≥sfera pol√≠tico-electoral por la irrupci√≥n guerrillera del Ej√©rcito Zapatista de Liberaci√≥n Nacional el 1 de enero de 1994, y el asesinato del candidato del PRI en marzo del mismo a√Īo, Carpizo MacGregor, actuante en el proceso de sucesi√≥n presidencial, renunci√≥ a la Secretar√≠a de Gobernaci√≥n semanas antes de la votaci√≥n, y aunque se retract√≥, pasadas las elecciones, y en la tesitura de la presentaci√≥n de su informe sobre los resultados, sorprendi√≥ con el anuncio de que hab√≠a entregado una carta lacrada y bajo reserva a miembros del consejo general del Instituto Federal Electoral, de cuyo contenido guard√≥ reserva sin conocerse contenido e intencionalidad.

De la Madrid esboz√≥ en su tesis profesional cierto perfil liberal en los t√©rminos te√≥rico-ideol√≥gicos en que defendi√≥ esta doctrina decimon√≥nica don Jes√ļs Reyes Heroles; en su campa√Īa por la presidencia de M√©xico postul√≥, entre siete, las tesis del nacionalismo revolucionario, la sociedad igualitaria y la renovaci√≥n moral de la sociedad, pero en el ejercicio del poder sent√≥ las bases de un neoliberalismo tecnocr√°tico, depredador y deshumanizado que a la larga impuso¬† a los mexicanos una cruel agon√≠a socioecon√≥mica de la que a√ļn no logran emanciparse.

Tuvo, De la Madrid, la virtud de la honestidad intelectual. Esquiv√≥ la coartada de que las crisis econ√≥mica son producto s√≥lo de factores externos y reconoci√≥ ineficiencias, ineficacias y corrupci√≥n de nuestro¬† sistema pol√≠tico y econ√≥mico; desde los primeros d√≠as de su mandato anunci√≥ sin pliegues ni ambig√ľedades una econom√≠a de guerra que exig√≠a las recurrentes medidas dolorosas pero necesarias y, en pol√≠tica internacional resisti√≥ la sentencia de la Casa Blanca: humillar el orgullo mexicano y, a contrapelo, abander√≥, con el Grupo Contadora, los esfuerzos de pacificaci√≥n de Am√©rica Central.

Reh√©n de los extranjerizados y extranjerizantes tanques pensantes de la Secretar√≠a de Programaci√≥n y Presupuesto, De la Madrid fue incapaz de evitar su infiltraci√≥n en el Partido Revolucionario Institucional, utilizado por sus m√°s cercanos colaboradores, despu√©s de hundirlo en la crisis interna,¬† para instrumentalizar la candidatura de Salinas de Gortari, pero un a√Īo ante de su muerte se confes√≥ decepcionado de su decisi√≥n de impulsarlo a la sucesi√≥n y lo acus√≥ de corrupci√≥n, delincuencia y complicidad con sus hermanos Ra√ļl y Enrique, a los que vincul√≥ con el narcotr√°fico‚Ķ pero en aquel entonces no ten√≠a yo elementos de juicio sobre la moralidad de los Salinas.

A bote pronto, Carlos Salinas de Gortari y sus compinches¬† atribuyeron a De la Madrid¬† locura senil. El ex presidente, escribi√≥ Salinas de Gortari, se encuentra delicado de salud. ‚ÄúAl principio (sus familiares) supusieron que se trataba de lo que se conoce como ‚Äėsenilidad prematura‚Äô, cuyos s√≠ntomas principales son p√©rdida de la memoria y confusi√≥n, provocado por el envejecimiento de las funciones de un tejido espec√≠fico, en este caso partes del cerebro‚Ķ‚ÄĚ. Estas humillantes afirmaciones no obstaron para que el infame grupo y su jefe se presentaran en los servicios funerarios a derramar l√°grimas de cocodrilo.

Castro y Castro
Castro y Castro: Varón de una sola pieza

Al extinto diputado Castro y Castro se le recuerda por ser el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Naci√≥n que en 1998 vot√≥ en contra de consagrar la usura (encubierta bajo el eufemismo anatocismo), pero no impidi√≥ que la mayor√≠a de sus pares (que hab√≠an renegociado sus deudas con los bancos) aprobara el dictamen que configur√≥ el ruin expolio a miles de deudores que acabaron y algunos murieron en la ruina, despu√©s de ver disparado sus d√©bitos geom√©tricamente con la carga de intereses sobre intereses sobre intereses que hicieron humanamente imposible sus pagos. El ministro hab√≠a actuado tambi√©n en el caso del asesinato m√ļltiple de Aguas Blancas, Guerrero, que culmin√≥ con la defenestraci√≥n del gobernador Rub√©n Figueroa Alcocer.

Hacia mayo de 2007, ya como ministro en retiro, Castro y Castro profetiz√≥ que, si Felipe Calder√≥n Hinojosa se hab√≠a hecho con el poder presidencial tomando con comando militar el Palacio Legislativo de San L√°zaro para su toma de posesi√≥n, con las Fuerzas Armadas intentar√≠a gobernar. El 18 de marzo de 2011, el diputado Castro y Castro, al hacerse p√ļblico que el gobierno de Calder√≥n hab√≠a consentido los vuelos de drones estadunidenses (aviones no tripulados) sobre territorio mexicano, y conocerse la introducci√≥n de armas a M√©xico por agencias norteamericanas, afirm√≥ que resultaba deplorable la actitud de Calder√≥n, porque no cumple con la defensa irrestricta del inter√©s nacional. La soberan√≠a nacional se encuentra afectada‚Ķ Anunci√≥ entonces una iniciativa de reforma a la Constituci√≥n para que todo tratado o acuerdo con otros gobiernos sea sometido a la aprobaci√≥n mediante la consulta ciudadana.

Obviamente, a Calder√≥n le vale lo que un ministro en retiro o un legislador de oposici√≥n diga en defensa de la soberan√≠a nacional. Un a√Īo despu√©s de la cr√≠tica de Castro y Castro, allan√≥ la firma para la exploraci√≥n y explotaci√≥n de yacimientos petroleros transfronterizos con el Departamento de Estado (USA). Por supuesto, la presidencia de la Rep√ļblica se condoli√≥ de la muerte de ese respetable mexicano.

Tres compatriotas pues, han marchado hacia el insondable infinito. Tres que tuvieron que ver, unos como actores, el tercero como opinante, en procesos de sucesión presidencial, en los que México ha transitado de la dictablanda a la acerada dictadura crematística y armada.


V√°zquez Mota,
¬Ņqu√© se mueve bajo el agua?


EN 1976, EL PARTIDO Acción Nacional (PAN), ya en  el umbral del neopanismo, se quedó sin candidato presidencial como consecuencia del canibalismo interno. En 1982 abanderó la candidatura de Pablo Emilio Madero, pero éste, después de firmar un texto titulado Las mentiras del PAN,  nominado por el Partido Demócrata Mexicano (PDM) contendió 1994 contra Ernesto Zedillo Ponce de León, proceso en el que el panista Diego Fernández de Cevallos, triunfante en toda la línea en el debate presidencial, aceptó desinflarse.

Sola
Elocuenta ausencia de las multitudes

En 1988, el PAN se acogi√≥ a la candidatura de Manuel El Maqu√≠o Clouthier del Rinc√≥n, al que el panismo dej√≥ colgado de la brocha en su campa√Īa de denuncia contra el fraude salinista. En 2000, antes de que amaneciera, el PAN se top√≥ con la precandidatura¬† de facto de Vicente Fox Quesada quien, formalizado finalmente, lo hizo ingresar, a medias, a Los Pinos. En 2006, el PAN reingres√≥ por la puerta trasera al poder presidencial con Felipe Calder√≥n Hinojosa. En 2012 ¬Ņ?¬Ņ?¬Ņ?

Para 2012, el PAN, con precisi√≥n quir√ļrgica pinolera, hizo una purga de aspirantes, de suerte que s√≥lo quedaran en la lid dos miembros del gabinete calderoniano, una de origen, a la que se le premiaron sus oficios como coordinadora de la campa√Īa de Calder√≥n en 2006, Josefina V√°zquez Mota, y otro de reacomodo en la Secretar√≠a de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, entre los que se col√≥ el rival de Calder√≥n en las internas de 2006, y senador hostilizado con l√≠nea vengativa (por la burocracia panista), Santiago Creel Miranda.

Remando contra la corriente digitalizada, la frágil Vázquez Mota, sin embargo acorazada de bolsillo que libró el complejo machista típico de los panistas, se sobrepuso en la contienda interna al inducido fuego amigo disparado por Cordero Arroyo, identificado como candidato oficial, y las razonables-irrazonadas expectativas del ya experimentado en esos menesteres, Creel Miranda.

Siendo de derecha, V√°zquez Mota, obsesa de las encuestas contratadas por el mejor postor, empez√≥ su campa√Īa con el pie izquierdo desde que le contrataron el estadio azul -color emblem√°tico de su partido-, donde la muchedumbre hizo sentir su presencia, precisamente por su irritada y prematura ausencia.

Alguien busca la suplencia

Después, en cadena, se repitieron los baches -no estrictamente provocados por la erosión pluvial- en los que, no obstante, a Vázquez Mota ha sido puesta en remojo por los machistas que desearían su suplencia.

Vazquez Mota
Alguien quiere bajarla de la moto

Al margen de los incidentes en la agenda de V√°zquez Mota, se dir√≠a que normales en una campa√Īa de tama√Īa envergadura, se ha presentado un megadetalle que no se inserta en el cat√°logo de casualidades. En canal televisivo, alterno del duopolio, que en los meses previos estuvo empleando los servicios de una encuestadora que insist√≠a en la devaluaci√≥n de las expectativas del candidato de las izquierdas, pronto fue sustituido por otra que en 2006 le hizo el paro medi√°tico a la opci√≥n calderoniana.

Esa encuestadora, cuya irrebatible ‚Äúmetodolog√≠a‚ÄĚ se presenta diariamente en pantalla en tres l√≠neas: mil 150 consultados, miniperiodo de sondeo de 48 horas, margen de error 1/3 por ciento (qu√© tal), hab√≠a venido manipulando los resultados pretendiendo implantar impresi√≥n de que el combate final ser√≠a entre dos beligerantes: El priista enverdecido Enrique Pe√Īa Nieto y la se√Īora que se comunica con Dios.

Sumadas las torpezas de la coordinaci√≥n de la campa√Īa azul, a las que se agreg√≥ el desvanecimiento f√≠sico de la diminuta contendiente, la encuestadora de marras empez√≥ a dar un viraje a sus resultados. Coloc√≥ al originalmente desahuciado candidato de las sedicentes izquierdas, Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador, en virtual ‚Äúempate t√©cnico‚ÄĚ con do√Īa Josefina.

Un M√©xico ¬Ņdiferente?

Ese megadetalle ha sido potenciado y acompa√Īado con los t√≠picos rumores, algunos generados dentro de su propio partido o en las bancadas panistas en el Congreso, reminiscentes de la situaci√≥n de Luis Donaldo Colosio en 1994, de que la campa√Īa de V√°zquez Mota ‚Äúno levanta‚ÄĚ. El calentamiento clim√°tico en el interior del PAN se pronostica de marejadilla leve a pr√≥ximo maremoto, en el que la interfecta no encontrar√≠a puerto seguro. Cuando el r√≠o suena, dicen los rancheros, es que agua lleva.

Mal asunto, cuando se cre√≠a que la democracia ‚Äúa la mexicana‚ÄĚ est√° preparada para aceptar a una mujer en la presidencia de la Rep√ļblica, sobre todo si, en tanto tricolores y amarillos ofrecen desde el cambio a secas hasta el cambio verdadero y los gordillistas prometen un pa√≠s m√°s pr√≥spero, ella postula un M√©xico diferente, se supone que diferente al que han legado a nuestros compatriotas sus correligionarios antecesores.

 


 

Silabario del buen candidato

Abominación: Maldición, condena. Los compatriotas abominan la actual guerra mexicana que ha provocado más de 60 mil muertes. También repudian la demagogia.

Ambidextrismo: Capacidad de utilizar ambas manos. En arca abierta, hasta el justo peca. Algunos que ofrecieron ‚Äúrebasar por la izquierda‚ÄĚ a sus adversarios electorales, acostumbran ante las c√°maras de televisi√≥n firmar sus decretos con la mano izquierda.

Alcoholismo: Gusto consuitinerario por la mexicana alegría. Estado patológico causado por la absorción excesiva y prolongada en el tiempo de bebidas alcohólicas. Cada vez es más creciente la preocupación de los ciudadanos por la situación de la salud de los altos mandos del gobierno y tratan de saber si algunos de ellos se pasan en sus disipaciones, pero no hay poder humano que pueda liberar información al respecto. La respuesta oficial invariablemente es: Inexistente, aunque sólo se trate del inocente Prozac.

Altruismo: Vocación de interés por el prójimo. Como la filantropía, es más auténtico cuando el desembolso se puede deducir fiscalmente, como suelen hacerlo las trasnacionales del comercio que hacen caravana con sombrero ajeno a costa de los consumidores.

SilabarioAmnesia: Trastorno de la memoria, a veces simulado. Vg.: Hay quienes prometen inmediato auxilio a los damnificados de las sequ√≠as o los terremotos, pero cuando se cruzan ‚Äúlas reglas de operaci√≥n‚ÄĚ, mejor esperan otro desastre para embaucar a nuevas v√≠ctimas.

Androide: Autómata con figura humana. En México se usa el término para describir a los tecnócratas neoliberales. Se les dice robotizados. Es complicado saber si así nacieron o los fabricaron.

Armaged√≥n: Alegor√≠a demoniaca originada en las profec√≠as de Isa√≠as y Ezequiel¬† que anuncian el juicio final, una vez que el arc√°ngel sublevado contra Dios, Sat√°n, desencadena la √ļltima guerra no necesariamente contra el narco. Con base en ese tema, John Milton escribi√≥ El para√≠so perdido. El escenario se ubicar√≠a en Babilonia. Con frecuencia, algunos sacerdotes terroristas y escritores cat√≥licos, Testigos de Jehov√°, sobre todo, les asestan a los creyentes (malvados pecadores) esa imagen escatol√≥gica e identifican al M√©xico desenfrenado a causa de los desmanes televisivos como la Nueva Babilonia.

Autismo: Grave enfermedad mental. Se caracteriza, entre otras cosas, por la incapacidad para establecer relaciones afectivas con el ambiente circundante. Afecta a los pol√≠ticos encumbrados cuando sus electores los ponen hasta la madre pidi√©ndoles que cumplan sus compromisos de campa√Īa.

Cerebro (lavado de): Imposición de mandatos físicos y psicológicos con el fin de provocar en quien lo sufre desorganización intelectiva y emocional y hacerlo renegar de sus convicciones políticas y religiosas. Se practica en universidades extranjeras, particularmente las de los Estados Unidos, donde se inscriben mexicanos para obtener el cuero de cochi de maestrías, doctorados o, de perdida, un simple diplomado.

Cleptoman√≠a: Impulso irrefrenable que mueve a robar. Con independencia de siglas partidistas, ese padecimiento se vuelve pandemia entre los administradores p√ļblicos en cuanto pasan frente a una tesorer√≠a gubernamental.

Complejo (de inferioridad): Impulso que mueve al individuo a desviar su inferioridad compensándola con una actividad de tipo real o equilibrado. En los sujetos neuróticos puede darse una hipercompensación con características de comportamiento desequilibradas que se manifiestan, por ejemplo, en sus incesantes apariciones en los medios de comunicación.

Darwinismo: Teor√≠a debida a C. R. Darwin, seg√ļn la cual las especies animales, incluido el hombre, constituyen el resultado de la evoluci√≥n que determina la selecci√≥n natural. Para las iglesias que publicitan al hombre como rey de la creaci√≥n, esa es una teor√≠a inadmisible. En los Estados adictos a la discriminaci√≥n en el reparto de oportunidades y de la riqueza, como M√©xico, los soci√≥logos le denominan darwinismo social.

Man√≠a (de grandeza): Convicci√≥n de ser persona absolutamente excepcional. En M√©xico, esa es la primera desviaci√≥n sicol√≥gica que sufre los presidentes de la Rep√ļblica en cuanto toman posesi√≥n.

Pantofobia: Estado de miedo generalizado frente a cualquier cosa o situaci√≥n. Es pariente de la paranoia -grave enfermedad mental en la que se presentan a menudo man√≠as persecutorias o de grandeza. Ambos males se apoderan de los presidentes de la Rep√ļblica en M√©xico en el √ļltimo a√Īo de su gesti√≥n. As√≠ estar√° su conciencia.

Sociópata: Individuo que presenta tendencias antisociales, relacionadas con factores socioculturales así como constitucionales. Prohibido permitirles que se crucen la banda presidencial.

Suero (de la verdad): Sustancia que se introduce por la vía venosa y reduce el control consciente, permitiendo con ello conseguir información que de otro modo el sujeto no proporcionaría. Es más efectivo que el detector de mentiras. Sería recomendable su uso en los candidatos a la presidencia de México que se niegan a esclarecer su situación patrimonial y su origen.



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