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Edición 277

Porrazos al euro
REGINO D√ćAZ REDONDO

MADRID.- MACHACA Y MACHACA, el euro se ha convertido en el tonto del bote que recibe cachetadas por todos lados despu√©s de que naci√≥ privilegiado y ayud√≥ a millones para tener una vida mejor. Los pactos, los bancos y C√≠a. no parecen entender que la moneda √ļnica es la v√≠ctima y con ella los que ahora dependen de su estabilidad y que contribuyeron a fortalecerla.

Regino1

SU BELLA IM√ĀGEN es arrastrada por filias y fobias que la rodean. Las ex monedas nacionales (la peseta, el marco, el franco franc√©s) aguardan felices frot√°ndose las manos para volver al curso legal.

S√≥lo pensarlo da escalofr√≠o. Ser√≠a un retroceso de decenas de a√Īos. El pasado nacionalismo aut√≥ctono nos ense√Īa la cara con alegr√≠a y se dispone a brincar con sus patotas sucias para aplastar una uni√≥n que merece mejor suerte.

El descontrol es casi total. Se aprueban medidas parciales, de tiempo reducido y resultados imprevistos.

Resulta que nuestra elegante moneda com√ļn no es una panacea para nadie. Ahora es ideal de todos aunque engorda y flaquea seg√ļn las condiciones del momento.

En la UE nadie se acuerda ya del bienestar social. Hay que salvar el pellejo. Después, veremos qué ropa usamos, dicen los especuladores de siempre.

Para ellos, cuidar la piel significa obtener los mejores rendimientos a costa de los demás. El Casino Global pierde fuerza porque acaba de nacer el Continente Global para favorecer a unos cuantos, no importa que la decadencia del resto muestre su cara más esperpéntica.

Han pasado unas cuantas semanas y se oye por ah√≠, escondido pero presente, el rumor de otros ajustes necesarios. ¬ŅPara qu√©?. Pues con el fin de dar m√°s ox√≠geno al que tiene a su disposici√≥n el tanque lleno para prez de su rubia cabellera.

En la trastienda se esconde, avergonzado, el flaco de oro que se limita a tocar el piano en un burdel.

Vean si no tengo raz√≥n: en estos o los pr√≥ximos d√≠as, se aprobar√° ‚Äď ya es la en√©sima vez -sin discusi√≥n la nueva normativa para la zona euro: un impuesto bancario que recaudar√° 50 mil millones.

regino2
Fondista vapuleada

Con ello se exprimen los estómagos de los países débiles.

Otra caricia envenenada. El valor de moneda se reduce peligrosamente.

No hay que pensarlo mucho. ¬ŅCu√°l es el pa√≠s que m√°s aporta a la comunidad? Orondos, los alemanes afirman que el suyo. Pero resulta claro que con la devaluaci√≥n del euro son los beneficiados directamente porque sus ingresos provienen de las exportaciones.

Lo hacen en nombre de la seguridad continental.

Farsa que comienza a preocupar a sus propios creadores. Hay signos de que los capitales, los terribles capitales, miran ya sin disimulo a las naciones menesterosas porque los gritos de estas hieren la sensibilidad y los bolsillos de la sociedad de consumo.

Se trata de fortalecer la posici√≥n de los menos afortunados. Los poderosos se arrogan el derecho de echar migajas alrededor para que las palomas vagas y holgazanas del sur se entretengan y peleen entre ellas en peque√Īos corrillos y sin afectar a los de arriba.

El dinero tendr√° mejores trajes, caviar y champ√°n, si convence a los dem√°s que las gachas, los tacos y el aguardiente son buenos para la salud.

Los tambores de guerra comienzan a o√≠rse por todos los lugares. Primavera √Ārabe, Indignados, mini trabajadores insatisfechos - ¬°C√≥mo se atreven!- alteran las conciencias y empiezan a recibir miradas c√°lidas y m√°s codiciosas. Acaban de otorgarles el Premio Sajarov; la revista Time los exhibe como h√©roes y el Parlamento Europeo les da su lugar.

Emergen los inconformes de la Puerta del sol, de la Plaza Roja, de Wall Street, pese a la deslealtad de la City y a su representante político David Cameron.

En la costa oeste de Estados Unidos los Ocuppy son ya una fuerza indiscutible. Responden con manifestaciones pacíficas a las patadas desde los bellos y fructíferos puertos americanos.

Se extiende el movimiento que reivindica el dolor  y enarbola la bandera de la igualdad contra los invasores de las ideas o los verdugos del pensamiento. El Pensamiento Único representa  un hilo de sangre en la frente de quienes todavía no se han ahogado.

Metaf√≥ricamente nuestro Titanic podr√≠a evitar hundirse para que tengamos un happy end como en las pel√≠culas de anta√Īo.

Los macros problemas son m√°s. Los fraudes de lujo empiezan a conocerse. Naufragan los dirigentes impolutos en un mar contaminado por ellos mismos.¬† Pero esto, no detiene los ataques contra el humanismo europeo. El presidente del Bundesbank Jens Weidmann, se atreve a ironizar que ‚Äúlos pa√≠ses perif√©ricos son unos alcoh√≥licos en busca ansiosa por beber del Banco Central Europeo‚ÄĚ.

Nuestra zona est√° minada. La superficie donde Einstein invent√≥ su Teor√≠a de la Relatividad ya es cuestionada. Cada uno se permite depositar la basura en casa ajena. Siempre en la casa del vecino que est√° a punto de caer por el peso de los a√Īos y los empujones indiscriminados que recibe.

Sólo como aperitivo de una comida pantagruélica diremos que si no se detiene a tiempo el banquete caeremos fulminados.

El presidente de los industriales de Espa√Īa Juan Rosell, acaba de inventar el hilo negro y se sac√≥ de su bolsa bien forrada una proposici√≥n de miniempleos que ni siquiera es suya. Se la rob√≥ a Alemania cuando este pa√≠s¬† tuvo que dar trabajo a muchos millones, despu√©s de la ca√≠da del muro de Berl√≠n.

Don Juan, con aire paternalista, apunta que hay que crear trabajo aunque sea con renumeraciones peque√Īas.

Y lanza la iniciativa de pagar 400 ‚ā¨ al mes por labores de ocho horas diarias en donde sea.

As√≠ se ayuda, seg√ļn √©l, constri√Īendo a√ļn m√°s el canal de recuperaci√≥n de los que aceptar√°n, ‚Äúporque no hay otra‚ÄĚ, esta loable reivindicaci√≥n laboral.

Por lo tanto, nuestros cinco millones de parados se convertir√°n en conejillos de indias para los experimentos de los laboratorios contables en las grandes empresas nacionales.

Es que a la pobre democracia le siguen dando de porrazos hasta que resulte irreconocible.

 

 



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