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¡SÁLVESE QUIEN SEPA!

HÉCTOR CHAVARRÍA*
(Exclusivo para Voces del Periodista)      

Mas vale tenerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo.”
Sálvese quien sepa


   La supervivencia es un asunto serio...
AUNQUE MUCHAS PERSONAS -la mayoría-, no tienen ni la más mínima idea de lo que es eso, aunque en estos tiempos que corren deberían saberlo.
Cuando se menciona esta palabra mágica, la gente piensa de inmediato en el cine estilo Hollywood, y en Sylvester Stallone en el papel de John Rambo; en la cinta Primera sangre, y las dos que le siguieron, para terminar con la cuarta: John Rambo..., la cual se supone será la última de la ya larga y “reaganiana” serie de filmes los cuales nada tuvieron que ver, salvo en algunos detalles de la primera, con el excelente libro de David Morell, Primera Sangre, pero esa es otra historia...  
En cuanto a la supervivencia, el asunto va mucho más allá.
Porque la supervivencia no trata sólo de los cuchillos de diversos tamaños y formas, llenos con aditamentos curiosos y todo eso. Aquello es una parte digamos “más especializada”, tal vez incluso más militar y por consiguiente, eso es lo que el cine se complace en mostrar. Pero la supervivencia real, es algo mucho más serio.
Que nos interesa a todos y, que tiene una aplicación inmediata en nuestras vidas, aquí y ahora, todo el tiempo. En especial en estos días y lugares cuando la violencia e inseguridad parecen ser lo único válido y todas las personas, sin importar dónde se encuentren están o se sienten, en peligro constante.

Autoridades incompetentes
 
Cuando las autoridades carecen de la capacidad para defender a los ciudadanos y además les prohíben defenderse por sí mismos..., las guardias afuera y a bordo del transporte público y sus “revisiones” a los pasajeros no sirven para nada, salvo para molestar a los ciudadanos con sus cacheos que no sólo son ilegales sino que además sirven para que los “guardianes” de la ley “la hagan de tos” por cualquier cosa que a ellos en su muy limitada mentalidad, les parezca “arma”, aunque sea una simple herramienta.
En el pasado esto sirvió de pretexto para la “expropiación” de navajas suizas, tijeras de manicura, swiss cards..., y cualquier otro tipo de instrumento que a los geniales policías les pareciera un “arma” devastadora.
Decomisación que era para beneficio del propio “agente del orden” pues como esas herramientas son, digamos caras, revisar anticonstitucionalmente a los civiles era un buen momento para hacerse de unas cuantas y luego venderlas por ahí, o quedárselas ¿“pos pa’ eso uno es la utoridad...?
 
¿Quién resultó ser más ladrón?

Así que las próximas campañas de “seguridad” serán iguales, a menos que como ciudadanos hagamos algo por evitar el abuso, y cada nueva iniciativa de este tipo será pan con lo mismo porque a fin de cuentas muchas veces son los mismos policías quienes se dedican a asaltar en su tiempo libre.
Y, para que veamos su “eficiencia” ya comenzaron a cachear gente en los transportes públicos en especial en el Metro y a molestar con sus detectores, cuando no era esa la función que se anunció iban a tener... O sea, los rateros de uniforme ya están otra vez sobre las víctimas ciudadanas.
Y como siempre, enarbolando el pretexto de que algo como una navaja suiza es un arma, que está prohibida por la ley, porque la hoja es muy grande...
Cuando, para empezar, no existe tal ley en el código penal, ni en el reglamento de armas de la Defensa Nacional. En ninguna parte se habla de navajas, cuchillos o el  tamaño de las hojas... Punto.
Los militares prohíben la portación de sables, pero bueno imaginamos que ninguna persona en su sano juicio, andaría por la calle con un sable de caballería o una katana de samurai.
Aunque varias veces -en mi sano juicio-, yo me pasee en las barbas de “policías” y vigilantes idiotas, similares y conexos de los EUM, con una katana o un sable de caballería, y ni siquiera se enteraron...
El reglamento de Sedena, por su parte, se refiere casi exclusivamente a las armas de fuego, pero esa es otra historia...

¿Arma o herramienta?

Así que eso de “determinar” que es o no es un arma, se lo inventaron los propios policías para robar. Nomás pregúntese, si las navajas suizas fueran “armas” prohibidas: ¿Por qué entonces se venden libremente en todas partes?, ¿por qué cualquiera puede comprar en la ferretería o tlapalería de la esquina un cuchillo de monte? La razón es que no son armas, son herramientas. Que los ladrones de uniforme se empeñan en obtener, pero no comprándolas. Y de paso dejando aún más inerme a la población, como si no fuera ya bastante joda la amenaza constante de los asaltos, secuestros, etc.
Si las herramientas suizas -que incidentalmente si fueron diseñadas en origen para usos militares-, fueran “armas prohibidas”, entonces en la tienda esa de los buhitos, también venderían junto con ellas, automáticas Glok  o H&K de 9mm.
Así pues, amén de lo que tengan que decir al respecto los ñoños y gazmoños, es necesario que todos vayan aprendiendo como matar, o por lo menos como hacer daños muy dolorosos y de preferencia permanentes a quienes los agredan, a menos claro que deseen seguir siendo las víctimas de una horda de vivales...
¿Quiere seguir siendo la presa? Entonces encomiéndese a San Juan Diego, a la morenita del Tepeyac, al cuasi santo polaco y al papanazi gran inquisidor.
Después, camine por allá como un bendito ya que estará protegido por entidades celestiales, puede decírselo al “chompiras”, cuando le exija puñal o pistola en mano, cuanto lleva encima: Caite con todo pendejo aquí las das o...
Y dárselas no es garantía de que el “chompiras”, seguramente hasta la progenitora de chemo, no lo mate... Rendirse no sirve nunca. Pero, eso si, cuando lo maten, seguro se va directo al cielo, dondequiera que pudiera estar eso.
Entonces, si ese es su deseo; alcanzar la gloria del martirio... No lea esto. Lo que sigue podría condenar su alma...

Defensa civil

Para quienes no tengan vocación de mártir es lo siguiente: Vd. deberá hacer uso de las armas de la supervivencia.
Lo lindo de estas es que no son armas, pero igual se puede matar con ellas, pues lo que cuenta es la habilidad para usarlas, cualquier cosa puede ser un arma; Naked Kill, Krav Maga...
Peines, estilográficas, jeringas, cortadores de papel, cualquier objeto contundente que pueda ser empuñado; bastones, paraguas, agujas de tejer..., el único límite es la imaginación y, los supervivencialistas tenemos mucha, la supervivencia es; imaginación, conocimiento y aplicación.
El inocente paraguas debe usarse como un fusil con bayoneta buscando clavar la puntera metálica, de preferencia consiga uno de buena calidad, diseñado para ser usado como bastón, estos tienen la varilla principal, el mango y el regatón de acero o de madera muy dura. Los bastones de madera en verdad sólida son otra opción de arma inocente, además de elegantes.
Paraguas y bastones deben ser empleados de la siguiente manera; los primeros para punzar, en especial zonas blandas, y los segundos para golpear, en especial zonas sólidas y cuando lo haga, cualquiera de las dos cosas: ¡Hágalo fuerte! Sin compasión y la mayor cantidad posible de veces para asegurarse, en el mejor estilo del Krav Maga israelí, recuerde que el “chompiras” no sería misericordioso con usted.
El yawara es una de las armas más “inocentes” fue llamado el “bastón de rayo” aunque ni es un bastón ni tiene nada que ver con la electricidad.
En realidad es cualquier cosa dura, de tamaño mediano que pueda tomarse con la mano haciendo sobresalir dos de sus extremos a ambos lados como “puntas” para golpear; enrolle simplemente una revista, bien apretada y haga la prueba...
Las áreas para golpear son las sólidas: Cráneo, articulaciones, esternón costillas..., el efecto es relampagueante. En los puestos de los ambulantes venden  yawaras por unos pocos devaluados pesos, pero lo más curioso es que la mayoría de los vendedores no saben qué son y mucho menos como se emplean; los venden como llaveros, lo cual para los fines de la supervivencia, es muy conveniente...
Los policías dado su altísimo IQ, presumiblemente tampoco saben lo que es un yawara, pero para evitar contratiempos use como tal un bolígrafo lo bastante largo, fuerte, de preferencia metálico y recuerde que no sólo sirve para golpear; una presión repentina con la punta del yawara, tras la oreja produce un dolor casi insoportable, un golpe súbito y fuerte en la sien, mata.
Cargue un peine metálico y use los dientes para cortar como si fueran de una sierra úselo rápido para que sea efectivo, para las mujeres que sean jaladas por un agresor, el peine aplicado en la parte de debajo de la nariz es de acción relampagueante, también sobre los ojos, con cualquiera de los extremos además del “filo”...
Una jeringa común y corriente, cargada con vinagre es algo verdaderamente efectivo, ya sea que se eche el contenido a los ojos..., o que se inyecte. Por supuesto las agujas de acero para tejer no tienen que estar esterilizadas -la neta si las unta con excremento humano o de animal y, la deja secar; sé que suena sucio pero es muy efectivo y ha sido probado muchas veces, bueno los resultados pueden ser muy interesantes y un tanto cuanto malévolos-, así que si luego de la inoculación o el piquete, el “chompiras” se infecta con algo feo, y de preferencia mortal... Será un bien extra para la humanidad.
Ante la situación de total inseguridad y con la policía más interesada en revisar a los ciudadanos que en perseguir a los delincuentes, lo más apropiado es que los propios ciudadanos se armen, y ya que hay tanto miedo de las autoridades a una legalización de las armas de fuego (¿por qué será?), a pesar de ser este un derecho constitucional que ayudaría a eliminar delincuentes..., pues, como hicieron siglos ha en Okinawa, habrá que inventar las propias armas.
Con la ventaja extra de que estas las armas de supervivencia no están tipificadas.
Y, si se siguen estas sencillas indicaciones, entonces todos andaremos armados, pero recuerde que ya sea que porte un arma primitiva, improvisada o de alta tecnología lo más importante es y será siempre la disposición a usarla.
Y, si hay interés en esto, podremos seguir hablando de este tema, por varias entregas si así lo desean; para que conozcan otra serie encantadora de armas no convencionales.
Algunas por cierto, muy bonitas e inocentes...

Aplausos, armas que ya no quieran tener, comentarios o mentadas:
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•    Héctor Chavarría es instructor de supervivencia, socorrista de montaña, autor del libro:
Sálvese Quien Sepa, Escéptico Profesional, PNP, PNL.
Periodista, escritor y Académico de la SMGE, entre otras cosas…

 

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