Radioteca
Posada del Periodista
Voces del Periodista
Club de Periodistas
Voces del Periodista EnVivo
Voces del Periodista
Voces del Periodista
Buscar Autor o Artículo

PULSE LA TECLA ENTER
Números Anteriores
302
Voces del Periodista
301
Voces del Periodista
300
Voces del Periodista
299
Voces del Periodista
298
Voces del Periodista
297
Voces del Periodista
296
Voces del Periodista
295
Voces del Periodista
294
Voces del Periodista
293
Voces del Periodista
292
Voces del Periodista
291
Voces del Periodista
290
Voces del Periodista
289
Voces del Periodista
288
Voces del Periodista
287
Voces del Periodista
286
Voces del Periodista
285
Voces del Periodista
Ediciones anteriores
Voces del Periodista Edición 303
Voces del Periodista Edición 302
Voces del Periodista Edición 301
Voces del Periodista Edición 300
Voces del Periodista Edición 299
Voces del Periodista Edición 298
Voces del Periodista Edición 297
Voces del Periodista Edición 296
Voces del Periodista Edición 295
Voces del Periodista Edición 294
Voces del Periodista Edición 293
Voces del Periodista Edición 292
Voces del Periodista Edición 291
Voces del Periodista Edición 290
Voces del Periodista Edicion 289
Voces del Periodista Edición 288
Voces del Periodista Edición 287
Voces del Periodista Edición 286
Voces del Periodista Edición 285
Voces del Periodista Edición 284
Voces del Periodista Edición 283
Voces del Periodista Edición 282
Voces del Periodista Edición 281
Voces del Periodista Edición 280
Voces del Periodista Edición 279
Voces del Periodista Edición 278
Voces del Periodista Edición 277
Voces del Periodista Edición 276
Voces del Periodista Edicion 273
Voces del periodista Suplemento 273
Voces del Periodista Edición 276
Voces del Periodista Edición 275
Voces del Periodista Edición 274
Voces del Periodista Edición 272
Voces del Periodista Edición 271
Voces del Periodista Edición 270
Voces del Periodista Edición 269
Voces del Periodista Edición 268
Voces del Periodista Edición 267
Voces del Periodista Edición 266
Voces del Periodista Edición 265
Voces del Periodista Edición 264
Voces del Periodista Edición 263
Voces del Periodista Edición 262
Voces del Periodista Edición 261
Voces del Periodista Edición 260
Voces del Periodista Edición 259
Voces del Periodista Edición 258
Voces del Periodista Edición 257
Voces del Periodista Edición 256
Voces del Periodista Edición 255
Voces del Periodista Edición 254
Voces del Periodista Edición 253
Voces del Periodista Edición 252
Voces del Periodista Edición 251
Voces del Periodista Edición 250
Voces del Periodista Edición 249
Voces del Periodista Edición 248
Voces del Periodista Edición 247
Voces del Periodista Edición 246
Voces del Periodista Edición 245
Voces del Periodista Edición 244
Voces del Periodista Edición 243
Voces del Periodista Edición 242
Voces del Periodista Edición 241
Voces del Periodista Edición 240
Voces del Periodista Edición 239
Voces del Periodista Edición 238
Voces del Periodista Edición 237
Voces del Periodista Edición 236
Voces del Periodista Edición 235
Voces del Periodista Edición 234
Voces del Periodista Edición 233
Voces del Periodista Edición 232
Voces del Periodista Edición 231
Voces del Periodista Edición 230
Voces del Periodista Edición 229
Voces del Periodista Edición 228
Voces del Periodista Edición 227
Voces del Periodista Edicion 226
Voces del Periodista Edicion 225
Voces del Periodista Edicion 224
Voces del Periodista Edición 223
Voces del Periodista Edición 222
Voces del Periodista Edición 221
Voces del Periodista Edición 220
Voces del Periodista Edición 219
Voces del Periodista Edición 218
Voces del Periodista Edición 217
Voces del Periodista Edición 216
Voces del Periodista Edición 215
Voces del Periodista Edición 214
Voces del Periodista Edicion 213
Voces del Periodista Edición 212
Voces del Periodista Edición 211
Voces del Periodista Edicion 210
Voces del Periodista Edición 209
Voces del Periodista Edición 208
Edición 207
English Arabic French German Japanese Portuguese Spanish


Ver Otros Artículos de Este Autor

Troy Davis y lo que significa ser “inocente”

AMY GOODMAN

Amy3 TROY DAVIS, UN PRIOSIONERO sentenciado a muerte en Georgia, acaba de ganar una importante victoria contra su propia ejecución. El 17 de agosto, la Corte Suprema de Estados Unidos adoptó una resolución que obliga a un tribunal federal de Georgia a tomar en cuenta -por primera vez en un proceso judicial formal- nueva evidencia surgida luego de la condena de Davis y que podría probar su inocencia.

Es la primera resolución de este tipo adoptada por la Corte Suprema de Estados Unidos en casi 50 años. Increíblemente, el máximo tribunal estadounidense nunca ha dictaminado que sea inconstitucional ejecutar a una persona inocente.

La resolución establece que el “Tribunal de Distrito deberá recibir la prueba testimonial y determinar en base a los hechos si la inocencia del demandante queda claramente establecida mediante evidencia que no podría haber sido obtenida al momento del juicio”. La Corte llegó a esa resolución ante la sorprendente cantidad de testigos que se retractaron de los testimonios brindados en el juicio que condenó a Troy, acusado de la muerte de Mark Allen MacPhail, un oficial de policía de la ciudad de Savannah, Georgia, asesinado el 19 de agosto de 1989, cuando se desempeñaba como guardia particular. Siete de los nueve testigos civiles que habían identificado a Davis como el asesino de MacPhail retiraron sus testimonios originales, algunos incluso aduciendo que dieron su declaración bajo coacción e intimidación policial. Uno de los otros dos testigos civiles, Sylvester “Redd” Coles, fue acusado a su vez por otros de ser el verdadero asesino y se cree que habría señalado a Davis para salvarse a sí mismo.

Jimmy Carter La noche en que fue asesinado, MacPhail no cumplía funciones como agente de policía sino que trabajaba como guardia de seguridad particular en un local de la cadena de comida rápida Burger King. Al advertir que un indigente recibía una golpiza en el estacionamiento del local, Davis acudió junto a otras personas a ayudar al hombre. Entre los que acudieron también estaba MacPhail, que intervino y recibió un disparo mortal de un revólver calibre 38. Más tarde, el ahora presunto asesino Sylvester Redd Coles se presentó en la estación de policía acompañado de un abogado e identificó a Davis como el autor del disparo. La policía montó una espectacular búsqueda para capturar a Davis, difundiendo su foto en periódicos y canales de televisión. Davis se entregó y fue llevado a juicio. A pesar de que no existían pruebas físicas que lo vincularan al crimen, fue encontrado culpable de asesinato y condenado a muerte.

Jeffrey Sapp es uno de los testigos que se desdijo y su nuevo testimonio es ilustrativo de las demás retracciones. En su declaración jurada, Sapp dijo: “La policía (…) me presionó mucho para que dijera ‘Troy dijo esto’ o ‘Troy dijo aquello’. Querían que dijera que Troy me había confesado que había matado a ese policía (…) Me dejaron muy en claro que sólo me dejarían en paz si decía lo que ellos querían oír.”

Benedicto XVI A pesar de que siete testigos se retractaron de su testimonio original, la Junta de Libertad Condicional de Georgia se ha negado a conmutar la pena de Davis. Los tribunales aducen principalmente razones procesales para negarse a considerar las pruebas. Pero los pedidos de justicia para Davis llegan de muy diversas filas, desde conservadores como el ex congresista de Georgia y fiscal Bob Barr y el ex Director del FBI William Sessions, hasta el Papa Benedicto XVI, el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) y Amnistía Internacional.

En la resolución mayoritaria de la Corte Suprema, el magistrado John Paul Stevens señaló que “el gran riesgo que supone condenar a un hombre a muerte es sin duda justificación suficiente para la realización de una audiencia de prueba”. Sin embargo, el magistrado conservador Antonin Scalia -quien junto a Clarence Thomas fue uno de los dos miembros discrepantes- manifestó que el de Davis es “un caso perdido” y que “esta Corte no ha sostenido nunca que la Constitución prohíba la ejecución de un convicto condenado en un juicio justo e íntegro por más que tras presentar un pedido de habeas corpus haya logrado convencer a un tribunal de que ‘en realidad’ es inocente.”

Amy4 La ejecución de Davis ya fue programada y suspendida en tres oportunidades distintas. La última vez la suspensión llegó cuando estaba a sólo dos horas de recibir la inyección letal. Ahora finalmente tendrá su oportunidad de justicia. Con el apoyo resuelto de su hermana, Martina Correia (quien lucha también por su propia vida, víctima de un avanzado cáncer de mama), y de su sobrino de 15 años, Antone De’Jaun Correia, un joven activista por los derechos humanos, Davis bien podría vencer a la muerte. Su victoria podría dar lugar a un precedente jurídico que debería haberse sentado hace mucho tiempo en Estados Unidos: la inconstitucionalidad de ejecutar a una persona inocente.

———————————

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

Texto en inglés traducido por Laura Pérez Carrara y Democracy Now! en español, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy
¿Quién está en línea?
Tenemos 135 invitados conectado
Tenemos visitas de:

224
Voces del Periodista
273 Suplemento
Voces del Periodista
Números Anteriores
266
Voces del Periodista
267
Voces del Periodista
268
Voces del Periodista
269
Voces del Periodista
270
Voces del Periodista
271
Voces del Periodista
272
Voces del Periodista
274
Voces del Periodista
276
Voces del Periodista
277
Voces del Periodista
278
Voces del Periodista
279
Voces del Periodista
280
Voces del Periodista
281
Voces del Periodista
282
Voces del Periodista
283
Voces del Periodista
284
Voces del Periodista