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apunte

Las cruzadas de lo inocuo

En realidad no hay a quién irle. Cada uno se rasga las vestiduras según le va en la feria, o piensa que le va a ir; cada lado esgrime sus reclamos como si nunca antes hubiera transitado los caminos que sataniza.

Los partidos políticos mexicanos son la misma gata y sus pleitos de lengua no pasan de la figuración, son engaña bobos. Ello se ilustra de manera obvia, incuestionable, con sus alianzas y coaliciones de un día aquí y mañana lo contrario en otra parte.

En lo fundamental (que para ellos es la permanencia esquilmando al erario) siempre se pondrán de acuerdo.

wallstreet

Pero es parte del espectáculo que, como se sabe, tiene que seguir mientras haya quien se lo crea.

Por lo demás, se hacen unos a otros prácticamente lo mismo, dependiendo de tiempos y circunstancias, de las cuotas del poder delegado y la coyuntura.

Lo que ahora motiva la queja estentórea de unos, mañana hará presencia en los de enfrente, sin sombra de duda, y al final todos acaban en el carrusel departiendo su tajada del pastel nacional.

En ese orden de ideas se asume la queja, denuncia, acusación, por parte del PRI, de que Calderón está haciendo una “guerra sucia” con ataques preelectorales, como lo hizo el mismo PAN en el 2006 contra Andrés Manuel López Obrador.

Sin duda que lo está haciendo. Qué esperaban, si son sus mismas formas de operación (PRI y PAN) matices aparte.

De los pactantes…

Dijo el belicoso mandatario mexicano que en el PRI hay quienes piensan en pactar una vez más con el narco (lo que implica que, cuando gobernaron la federación, lo hicieron).

Se lamentaron los del monopolio tricolor y anunciaron que demandarán al presidente Calderón por sus “irresponsables y facciosas” afirmaciones.

Como acostumbra, el inquilino de Los Pinos que se sienten Chapultepec hizo sus declaraciones en Estados Unidos, al The New York Times, y también habló presumiblemente de más con actores políticos del vecino país.

AMLO01confirma

El senador sinaloense, Francisco Labastida Ochoa, señaló que Calderón “está obligado a dar los nombres” y a presentar denuncia en la Procuraduría General de la República (PGR) contra quienes, según asegura, pactaron con los narcotraficantes en el pasado.

De lo contrario “quedará como un hombre que utiliza el poder presidencial para una actividad política que no le corresponde”.

De hecho, sostienen en el PRI, se trata de un abierto ataque preelectoral en vísperas de la contienda presidencial.

Y la tandariola seguirá. Espere cartelera.

De los “indignados”…

Los referentes de la evidencia, como diría Francisco Lizárraga, son justificación suficiente para los indignados de todo el mundo, hartos de la avaricia capitalista, de la voracidad empresarial, del latrocinio bolsero y banquero, de la inequidad y la injusticia mundial, en suma.

Las implicaciones político-electorales de la protesta, y el riesgo de que se transforme en movimiento de mayores alcances, preocupan cada vez más a los políticos de todas partes.

Ya llegó a Estados Unidos (Ocupa Wall Street, se denomina) y tanto demócratas como republicanos se ven obligados a asumir una postura.

Para el reconocido analista, Inmanuel Wallerstein, se trata ya de un movimiento y lo califica como “el acontecimiento político más importante desde los levantamientos de 1968”. Coincido en la probabilidad de lo segundo pero, en lo que toca a su ubicación como un movimiento, tengo mis reservas.

labastida

De celosos y atarantados…

Como sea, puestos en el trance, las reacciones de los políticos van del apoyo (de lo soterrado a lo abierto) al rechazo tajante, como el expresado por el aspirante a la candidatura presidencial por el Partido Republicano, Herman Cain (afroamericano), quien acusó a los manifestantes de estar “celosos” por la riqueza y por el éxito obtenidos por los financieros de Wall Street.

Los protestantes se hacen pasar por “víctimas” y sirven como “distracción” a las políticas fallidas de Barack Obama, agregó Cain.

Los pobres, “explicó” el atarantado aspirante a la presidencia de Estados Unidos, son los únicos culpables de serlo y los inefables multimillonarios no tienen responsabilidad alguna por la disparidad de los ingresos en su país.

Otro republicano aspirante a la nominación, Newt Gingrich, dice que las protestas son una “guerra de clases” promovida por el propio Obama (que en ese partido califican de “comunista”) contra los ricos emprendedores y exitosos.

Por su parte, la ex líder de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi (del Partido Demócrata) opinó, con mucho cuidado, que los manifestantes “están enojados por no tener empleo” y “no poder proveer para su familia o entender cuáles eran sus perspectivas a futuro”.

Pero lo que en realidad inquieta, a unos y otros, es que la protesta de los “indignados” en Wall Street, se debe a la desigualdad en la distribución de la riqueza en su país, además de la corrupción y la avaricia del uno por ciento de los estadunidenses con mayores privilegios.

Lo mismo que sucede en todo el mundo capitalista, incluido los países dependientes, como el nuestro.

Y aquí también hay indignados.


El fracaso Sinaloa

No faltará el descargo mediático de la prensa “militante” de Sinaloa pero las evidencias, a menos que no se quiera verlas, están a la mano.

Promesas de campaña ignoradas, subterfugios de cumplimiento sólo aptos para ingenuos, continuidad en las dinámicas gubernamentales del burocratismo ocioso y parasitario, intolerancia que no soporta el maquillaje y una larga lista de despropósitos, son los signos del gobierno “aliancista” de Mario López, el del “cambiazo” anunciado con bombo y platillo, quedando en la pose inocua.

Además, y en obvio peor que las figuraciones y mitificaciones pretendidas, que los relumbrones inanes y el constante despliegue de ineptitudes (que de por sí son graves) los riesgos, reales y latentes, para el ejercicio democrático.

Al periodismo se le quiere en el lado militante, el de la danza de los millones con explicación de avión repuesto, en el apoyo incondicional y el halago desmesurado, o se le mantiene limitado y reprimido, con la censura de signos diversos.


Y que no lo hagan enojar

Este escribiente advirtió que la simpatía del gobernador López era un invento mediático y que pronto se vería su verdadera disposición. Lo que está sucediendo.

Así, el pasado 20 de octubre, a una protesta de mujeres en el municipio de El Fuerte, López respondió: “no acaben con mis ganas de ayudarlas”.

El grupo hizo alusión a la desatención del gobierno a sus reclamos y el enojo del mandatario fue la respuesta.

En posterior entrevista, abundó López: “creo que mucho está en la forma de pedir el dar, hay que saber pedir las cosas” y “mi obligación es de alguna manera conservar la figura de gobernador del estado, a un gobernador hay que tenerle respeto”.

Lo que no parece entender el gobierno del “cambio”, aparte de la noción del servicio público, es que el respeto se tiene que ganar.

Mientras todo sea festejos, bailecitos y porras serviles, el mandatario de Sinaloa está feliz y contento; si los reclamos llegan y se plantean con entereza, la “simpatía” deja su lugar a la realidad.

Dibujo

Tamborazos

-El PRD, perdido en la inconsecuencia, abona otro escándalo electorero interno a su descrédito.

-El tiempo pasa, vamos sobre el tercer mes, y del cobarde asesinato del periodista Humberto Millán Salazar, en el Sinaloa de la tranquilidad declarada, nada de nada, ningún “avance” en investigaciones prometidas.

-A este escribiente se le han hecho llegar “consejos” y “recomendaciones”. Que “hay que bajarle” a nuestras críticas al gobierno maloviano, nos dicen; que son peligrosos, agregan. Sin duda, ya se ha visto.

-De una “comisión” para discutir una torpe propuesta de Ley para el periodismo de “alto riesgo”, igual, nada.

-Y así van, de bochinche en bochinche.


Apunte

JORGE GUILLERMO CANO

(Exclusivo para Voces del Periodista)

Las cruzadas de lo inocuo

En realidad no hay a quién irle. Cada uno se rasga las vestiduras según le va en la feria, o piensa que le va a ir; cada lado esgrime sus reclamos como si nunca antes hubiera transitado los caminos que sataniza.

Los partidos políticos mexicanos son la misma gata y sus pleitos de lengua no pasan de la figuración, son engaña bobos. Ello se ilustra de manera obvia, incuestionable, con sus alianzas y coaliciones de un día aquí y mañana lo contrario en otra parte.

En lo fundamental (que para ellos es la permanencia esquilmando al erario) siempre se pondrán de acuerdo.

Pero es parte del espectáculo que, como se sabe, tiene que seguir mientras haya quien se lo crea.

Por lo demás, se hacen unos a otros prácticamente lo mismo, dependiendo de tiempos y circunstancias, de las cuotas del poder delegado y la coyuntura.

Lo que ahora motiva la queja estentórea de unos, mañana hará presencia en los de enfrente, sin sombra de duda, y al final todos acaban en el carrusel departiendo su tajada del pastel nacional.

En ese orden de ideas se asume la queja, denuncia, acusación, por parte del PRI, de que Calderón está haciendo una “guerra sucia” con ataques preelectorales, como lo hizo el mismo PAN en el 2006 contra Andrés Manuel López Obrador.

Sin duda que lo está haciendo. Qué esperaban, si son sus mismas formas de operación (PRI y PAN) matices aparte.

De los pactantes…

Dijo el belicoso mandatario mexicano que en el PRI hay quienes piensan en pactar una vez más con el narco (lo que implica que, cuando gobernaron la federación, lo hicieron).

Se lamentaron los del monopolio tricolor y anunciaron que demandarán al presidente Calderón por sus “irresponsables y facciosas” afirmaciones.

Como acostumbra, el inquilino de Los Pinos que se sienten Chapultepec hizo sus declaraciones en Estados Unidos, al The New York Times, y también habló presumiblemente de más con actores políticos del vecino país.

El senador sinaloense, Francisco Labastida Ochoa, señaló que Calderón “está obligado a dar los nombres” y a presentar denuncia en la Procuraduría General de la República (PGR) contra quienes, según asegura, pactaron con los narcotraficantes en el pasado.

De lo contrario “quedará como un hombre que utiliza el poder presidencial para una actividad política que no le corresponde”.

De hecho, sostienen en el PRI, se trata de un abierto ataque preelectoral en vísperas de la contienda presidencial.

Y la tandariola seguirá. Espere cartelera.

De los “indignados”…

Los referentes de la evidencia, como diría Francisco Lizárraga, son justificación suficiente para los indignados de todo el mundo, hartos de la avaricia capitalista, de la voracidad empresarial, del latrocinio bolsero y banquero, de la inequidad y la injusticia mundial, en suma.

Las implicaciones político-electorales de la protesta, y el riesgo de que se transforme en movimiento de mayores alcances, preocupan cada vez más a los políticos de todas partes.

Ya llegó a Estados Unidos (Ocupa Wall Street, se denomina) y tanto demócratas como republicanos se ven obligados a asumir una postura.

Para el reconocido analista, Inmanuel Wallerstein, se trata ya de un movimiento y lo califica como “el acontecimiento político más importante desde los levantamientos de 1968”. Coincido en la probabilidad de lo segundo pero, en lo que toca a su ubicación como un movimiento, tengo mis reservas.

De celosos y atarantados…

Como sea, puestos en el trance, las reacciones de los políticos van del apoyo (de lo soterrado a lo abierto) al rechazo tajante, como el expresado por el aspirante a la candidatura presidencial por el Partido Republicano, Herman Cain (afroamericano), quien acusó a los manifestantes de estar “celosos” por la riqueza y por el éxito obtenidos por los financieros de Wall Street.

Los protestantes se hacen pasar por “víctimas” y sirven como “distracción” a las políticas fallidas de Barack Obama, agregó Cain.

Los pobres, “explicó” el atarantado aspirante a la presidencia de Estados Unidos, son los únicos culpables de serlo y los inefables multimillonarios no tienen responsabilidad alguna por la disparidad de los ingresos en su país.

Otro republicano aspirante a la nominación, Newt Gingrich, dice que las protestas son una “guerra de clases” promovida por el propio Obama (que en ese partido califican de “comunista”) contra los ricos emprendedores y exitosos.

Por su parte, la ex líder de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi (del Partido Demócrata) opinó, con mucho cuidado, que los manifestantes “están enojados por no tener empleo” y “no poder proveer para su familia o entender cuáles eran sus perspectivas a futuro”.

Pero lo que en realidad inquieta, a unos y otros, es que la protesta de los “indignados” en Wall Street, se debe a la desigualdad en la distribución de la riqueza en su país, además de la corrupción y la avaricia del uno por ciento de los estadunidenses con mayores privilegios.

Lo mismo que sucede en todo el mundo capitalista, incluido los países dependientes, como el nuestro.

Y aquí también hay indignados.

El fracaso Sinaloa

No faltará el descargo mediático de la prensa “militante” de Sinaloa pero las evidencias, a menos que no se quiera verlas, están a la mano.

Promesas de campaña ignoradas, subterfugios de cumplimiento sólo aptos para ingenuos, continuidad en las dinámicas gubernamentales del burocratismo ocioso y parasitario, intolerancia que no soporta el maquillaje y una larga lista de despropósitos, son los signos del gobierno “aliancista” de Mario López, el del “cambiazo” anunciado con bombo y platillo, quedando en la pose inocua.

Además, y en obvio peor que las figuraciones y mitificaciones pretendidas, que los relumbrones inanes y el constante despliegue de ineptitudes (que de por sí son graves) los riesgos, reales y latentes, para el ejercicio democrático.

Al periodismo se le quiere en el lado militante, el de la danza de los millones con explicación de avión repuesto, en el apoyo incondicional y el halago desmesurado, o se le mantiene limitado y reprimido, con la censura de signos diversos.

Y que no lo hagan enojar

Este escribiente advirtió que la simpatía del gobernador López era un invento mediático y que pronto se vería su verdadera disposición. Lo que está sucediendo.

Así, el pasado 20 de octubre, a una protesta de mujeres en el municipio de El Fuerte, López respondió: “no acaben con mis ganas de ayudarlas”.

El grupo hizo alusión a la desatención del gobierno a sus reclamos y el enojo del mandatario fue la respuesta.

En posterior entrevista, abundó López: “creo que mucho está en la forma de pedir el dar, hay que saber pedir las cosas” y “mi obligación es de alguna manera conservar la figura de gobernador del estado, a un gobernador hay que tenerle respeto”.

Lo que no parece entender el gobierno del “cambio”, aparte de la noción del servicio público, es que el respeto se tiene que ganar.

Mientras todo sea festejos, bailecitos y porras serviles, el mandatario de Sinaloa está feliz y contento; si los reclamos llegan y se plantean con entereza, la “simpatía” deja su lugar a la realidad.

Tamborazos

-El PRD, perdido en la inconsecuencia, abona otro escándalo electorero interno a su descrédito.

-El tiempo pasa, vamos sobre el tercer mes, y del cobarde asesinato del periodista Humberto Millán Salazar, en el Sinaloa de la tranquilidad declarada, nada de nada, ningún “avance” en investigaciones prometidas.

-A este escribiente se le han hecho llegar “consejos” y “recomendaciones”. Que “hay que bajarle” a nuestras críticas al gobierno maloviano, nos dicen; que son peligrosos, agregan. Sin duda, ya se ha visto.

-De una “comisión” para discutir una torpe propuesta de Ley para el periodismo de “alto riesgo”, igual, nada.

-Y así van, de bochinche en bochinche. ( Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla ).

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