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Ausencia de cultura marítima errores y consecuencias de un país altiplano
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Edición 426

 42614

Ausencia de cultura marítima

errores y consecuencias

de un país altiplano

Hugo Sergio Gómez Smith

La construcción de México como nación progresista cobijada por el mito de una Revolución, transita por varias etapas.

Una de las m√°s importante sin duda es el curso hist√≥rico de los n√ļcleos urbanos, que alejados de las costas han ido delineando un pa√≠s altiplano donde prevalece la falta de una cultura mar√≠tima en todos los √°mbitos: desde el gobierno hasta un sector empresarial que concibe los negocios que surgen en este medio como empresas raras, de capital intensivo y alto riesgo. A la vez es notoria la falta de cultura mar√≠tima en aquellos que deciden el rumbo de la econom√≠a, lo que ha llevado a una planeaci√≥n centralista, considerando a los puertos y costas desde una perspectiva terrestre, sin otro fin que el intercambio del transporte mar√≠timo al terrestre. El resultado de esta falta de incentivos y conocimientos del tema mar√≠timo ha determinado el destino hist√≥rico de grandes n√ļcleos urbanos alejados del mar sobre los que giran los sectores productivos diversos que carentes de una pol√≠tica industrial, se centran en las maquiladoras, sin mas valor agregado que la mano de obra. Pero primero habr√≠amos de reflexionar lo que en voz de algunos autores‚Ķ

¬ŅQu√© significa el t√©rmino Cultura?

La cultura es un conjunto complejo de creencias, valores y conceptos compartidos que permite a un grupo dar sentido a su vida y le proporciona instrucciones sobre cómo vivir. (B. Fay, Contemporary Philosophy of Social Science, Oxford, 2000).

Las culturas nos permiten construir la realidad en la que vivimos, generalmente a trav√©s del significado que le damos a los s√≠mbolos, transmitidos en el lenguaje... Las culturas son compartidas ...son anteriores a quienes se educan en ellas. Las culturas existen tanto objetiva como subjetivamente: son objetivas porque se preocupan por las cosas materiales: dan forma a estilos de vestimenta, comida, arte, m√ļsica... y son subjetivas porque se preocupan por las interpretaciones individuales: existen en la mente y permitirnos dar sentido al mundo que nos rodea. (W. Kidd and A. Teagle, Culture and Identity, New York, 2012).

De ah√≠ que el desconocimiento y promoci√≥n del desarrollo litoral nuestro pa√≠s lo podemos representar en datos duros: el producto interno bruto (PIB) de los estados costeros mexicanos representa solo el 27 por ciento lo que contrasta con naciones como Estados Unidos cuyas ciudades costeras representan el 78 por ciento de su PIB; pero un factor determinante ha sido sin duda la conformaci√≥n geogr√°fica de su desarrollo urbano: las grandes ciudades se ubican en el altiplano, mientras en las costas se han desarrollado puertos que otrora fueron peque√Īos poblados como Manzanillo, L√°zaro C√°rdenas, Salina Cruz, mientras que otros pa√≠ses como Brasil, incluso Per√ļ, Argentina han desarrollado grandes ciudades costeras. O bien si queremos ver hacia otros continentes: Barcelona, Valencia, Amberes. etc. Son grandes puertos. Resultado: sus cadenas de abasto son mas cortas; hay menos contaminaci√≥n por su transporte. Las exportaciones e importaciones son mas simples. Y pudiera haber m√°s, quiz√°.

Pero ¬Ņqu√© tanto ha pesado la ausencia de la promoci√≥n de los asuntos mar√≠timos en el desarrollo del pa√≠s? Veamos c√≥mo se han materializado las transformaciones hist√≥ricas. Sin duda habr√° un espectro de posibilidades que analizar; pero por cuesti√≥n de espacio nos reduciremos a las ostensibles‚Ķ

La geografía, limitante para el cabotaje

La morfolog√≠a de pa√≠s limita el transporte costero o de cabotaje que bien podr√≠a ser un desfogue del terrestre. Los r√≠os de nuestra naci√≥n no son navegables y con una orograf√≠a similar a la andina, cruzada por monta√Īas que caen en cascada hacia el mar han obligado a construir largas carreteras para conectar puntos dispersos de sinuosos peligros. Sus causes, son s√≥lo un gran resumidero para la contaminaci√≥n que tiene sus ejemplos m√°s notables en el R√≠o P√°nuco, Lerma y el de Coatzacoalcos. No existe la posibilidad de complementar las comunicaciones con una red de canales intracosteros como Estados Unidos o Europa. El √ļnico intento reciente que se registra la historia fue all√° por 1995, el fallido experimento demag√≥gico del ex gobernador de Tamaulipas, Manuel Cavazos Lerma, quien quiso construir, a un costo multimillonario, el Canal Intracostero de Tamaulipas, una v√≠a paralela al mar que conectar√¨a aguas de Estados Unidos, una obra por dem√°s disparatada que en nada hubiera inducido el progreso.

De la época de Colonia a la Modernidad, la herencia que recibió el México actual en el rubro de las comunicaciones fue pírrica. En siglos de dominación y ocupación, los intereses que siempre vieron al país como un botín, orientaron puertos y caminos, sólo para el saqueo de las riquezas, creando un centro organizador giraría entorno a su Capital, desde donde se movería tanto la política como de la economía, con un solo eje portuario que nacía en Veracruz.

A su llegada al poder, tras setenta a√Īos de guerras fraticidas a Porfirio D√≠az, no le qued√≥ m√°s remedio que llamar la atenci√≥n de los capitales del mundo a cambio de conceder inusitadas canonj√≠as siempre mayores que otras naciones. Entreg√≥ sin limitaciones suelo y subsuelo sin pago de contraprestaciones ni gravamen que compensara la explotaci√≥n irracional y por supuesto las v√≠as de comunicaci√≥n que las compa√Ī√≠as norteamericanas concesionarias trazaron de manera tal que se conectara a los mercados nacionales con la econom√≠a del sur de aqu√≠ que al paso de los a√Īos cobr√≥ relevancia el transporte terrestre que mueve el 85 por ciento de las exportaciones hacia ese pa√≠s.

Así, los puertos crecerían bajo la visión de proveer a un altiplano cada vez más voraz, cuya expansión demográfica se elevó exponencialmente en las épocas posteriores a la Revolución Mexicana con la inmigración de millones de campesinos a las ciudades de Monterrey, Guadalajara y por supuesto la Capital del País, creado un centro hegemónico que movería la economía en ese sentido. Lo que marcaría la pauta para un pobre crecimiento portuario, que a diferencia de otras naciones tan alejadas del su principal mercado, como Brasil y Argentina, sí logran desarrollar enormes ciudades-puerto que facilitan su abasto. Con una alta dependencia del transporte marítimo.

Si alg√ļn m√©rito hay que concederle a L√≥pez Portillo durante su gesti√≥n es de haber intentado orientar el crecimiento industrial del pa√≠s hacia los puertos. Copiando modelos de Jap√≥n y otras naciones formul√≥ el plan de los Distritos Industriales que tendr√≠a como ejes los puertos de Coatzacoalcos (Laguna del Osti√≥n) Altamira y L√°zaro C√°rdenas, Michoac√°n, donde se desfogar√≠a el crecimiento de estos grandes n√ļcleos urbanos a los cuales hoy en d√≠a es mas dif√≠cil proveer de servicios b√°sicos. Este proyecto de 1979, que ahora solo recuerdo, es punto sobre el cual la presente administraci√≥n debiera meditar.

Consecuencias y errores del pasado que pesan en el presente

1.- Si bien nuestro pa√≠s cuenta con la Universidad Aut√≥noma de M√©xico, es notable la ausencia de las asignaturas que fomenten una econom√≠a basada en la explotaci√≥n mar√≠tima racional, lo cual se extiende tambi√©n a las universidades privadas. Faltan c√°tedras especializadas que permitan desarrollar la visi√≥n mar√≠tima para explotar las riquezas litorales y planear mejores actividades como la pesca de manera sustentable. Destaca como una de las consecuencias de la reciente prohibici√≥n por parte de EE.UU. de permitir a los buques pesqueros de hacer escala en sus puertos por falta de una visi√≥n sustentable debido a la deficiente cultura de los pescadores.Las √ļnicas escuelas donde se imparten temas mar√≠timos son las escuelas n√°uticas abocadas a formar t√©cnicos para tripular buques mercantes: Existe un abandono de las siete regiones mar√≠timas de M√©xico por la falta de una gran universidad mar√≠tima que aborde en su seno la grave problem√°tica social de las poblaciones rivere√Īas.

2.- La ausencia de centros de estudios especializados sobre temas mar√≠timos no permite nutrir al gobierno de bases de datos fiables para la planeaci√≥n de planes pol√≠ticas y programas. De haber contado con estudios especializados sabr√≠an que nuestro pa√≠s gana poco o nada-en caso de materializarse el Corredor Trans√≠tsmico de Tehuantepec, pues est√° basado en la esperanza de quitar 10 por ciento de la carga al canal de Panam√°. Pero partiendo del supuesto imaginario que se lograse ¬ŅQu√© ganar√≠a M√©xico? D√©jeme decirle algo. Panam√° con el cruce de estos buques por esta v√≠a cobra anualmente m√°s de 3,800 millones de d√≥lares de peaje de 13500 buques. O sea, es un gran negocio para ese pa√≠s, considerado el m√°s pr√≥spero de Centro Am√©rica. Mientras aqu√≠ en M√©xico que ha fundado esa empresa en los posibles ingresos por movilizar cargas de trasbordo, sin tomar en cuenta que recientemente Honduras abri√≥ una carretera que tiene el mismo fin y ya est√° en trato con las lineas navieras. Luego entonces no ganar√≠a nada pues las cargas de trasbordo no pagan aranceles ni generan actividades complementarias que son las que movilizan la econom√≠a regional Y el gran ingreso de los puertos viene de los aranceles que cobra al comercio exterior. Solo las aduanas mar√≠timas ingresan del total el 52 por ciento de los 736 mil millones de pesos del ingreso total de las aduanas. O sea, un puerto es un instrumento del comercio exterior local no al servicio de teceros pa√≠ses. As√≠ que lo √ļnico que se quedar√≠a en nuestro pa√≠s ser√≠a la contaminaci√≥n y el deterioro de las v√≠as de comunicaci√≥n. Ante la ausencia de desarrollo social de esta regi√≥n tender√≠an a emularse escenarios como el de puerto de L√°zaro C√°rdenas con la frecuente paralizaci√≥n de actividades.

3.- Es notoria en la planeación portuaria la importación y traslación de conceptos de otras culturas como la europea, pues se han querido insertar en el sistema nacional, conceptos como: Las Carreteras del mar, el Transporte Marítimo de Corta distancia y las marcas de garantía de los puertos, sin estudios premilinares que el haber sido desarrollados para aplicarse en contextos económicos distintos al de México demandarían muchas adecuaciones, pues los primeros funcionan en Europa debido a que los 27 países de la Comunidad Europea no tiene restricciones aduaneras, mientras en Mèxico los puertos nacionales carecen de espacios con regulaciones propias del cabotaje y tanto el tráfico internacional como el nacional son tratados de la misma manera: Ahora que tocante a la Marca de garantía el concepto de Administración Portuaria Integran fue modificado, sin un proyecto determinado por el de Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA): Finalizó así de tajo la marca de ganada desde 1994 en un mundo donde los puertos son considerados grandes empresas que se mueven bajo esos parámetros al servicios de las líneas navieras internacionales.

4.- Existe un extendido dogmatismo histórico en todas las esferas del mundo marítimo de México que ha llevado a considerar que solo los capitanes son aptos para ocupar los cargos difectivos tanto de la marina mercante como de los puertos, lo cual se ha extendido actualmente al ámbito de las mujeres, que si bien lograron escalar puestos ejecutivos paradojicamente aplican la misma norma discriminatoria donde se ha dejado a un lado a los técnicos que son los ingenieros mecánicos navales para dar paso a una visión un tanto errónea de querer manejar todos los ambientes dirigidos por marinos con la misma visión de la tripulación de un buque. Un capitán al mando y los demas como personal subalterno

¬ŅY la cultura mar√≠tima?

Desafortunadamente, despues de este repaso hist√≥rico cabr√≠a preguntar a nuestro entorno educativo, ¬Ņqu√© cultura mar√≠tima heredaremos a las nuevas generaciones si algunos personajes que toman decisiones ni siquera saben nadar pues han vivido siempre en el altiplano? Un cambio pasar√≠a por la ruptura de moldes y tradiciones at√°vicas muy dif√≠ciles de quebrar. Los grandes pa√≠ses mar√≠timos que crecieron, ricos en quehaceres mar√≠timos est√°n en el Mediterraneo y el norte de Europa; pero la clave est√° en sus universidades. Si hubiese dentro de la UNAM o bien, si hubiera inter√©s en trasformar el obsoleto sistema de educaci√≥n n√°utico de M√©xico en un gran sistema universitario mar√≠timo que atendiera a cada regi√≥n litoral con una visi√≥n orientada a explotar sus fortalezas en pro de la econom√≠a nacional ver√≠amos que las regiones costeras pasar√≠an a ser el soporte del PIB. Hoy se invierte en programas para el campo mientras se abandona a los pescadores rivere√Īos que son igual de importantes para buscar formar marinos en serie para una inexistente marina mercante que no ve la luz al final del t√ļnel.

¬ŅQu√© hubiese pasado en Estados Unidos si su futuro presidente Teddy Roosevelt no hubiera sido en su juventud, un voraz lector del capit√°n Alfred Thyler Man, quien ser√≠a nombrado profesor del War College de Newport (Rhode Island) que desde esa tribuna fue imponiendo una visi√≥n de la importancia del Poder Mar√≠timo para un pa√≠s ¬ŅC√≥mo hubiese tomado la decisi√≥n de construir y asumir el control del Canal de Panam√° que ese pa√≠s tuvo por casi cien a√Īos aun pagando el costo mas alto de la historia; m√°s que Florida, Nuevo M√©xico y los otros territorios juntos? ¬ŅQu√© vio ah√≠ que otros no pod√≠an ver? ¬ŅQu√© hubiera sido de Inglaterra sin su flota naval? Sin duda el primer paso est√° en cultivar un pensamiento proactivo al mar, para que vaya permendo en la sociedad el pensamiento mar√≠timo y que se diseminara mediante periodistas especializados; cineastas, escritores como V√≠ctor Hugo que escribi√≥ Los trabajadores del Mar, investigadores laborando en centros especializados. Si no fu√©semos tan inocentes y dej√°semos de ver todas las estructuras administrativas como si fuese un buque, ver√≠amos lo que Teddy Roosevelt vio ah√≠. La construcci√≥n de una naci√≥n pr√≥spera e independiente. Somos Incapaces de distentir con las altas esferas del gobierno en aras de conservar una silla y la comodidad de un escritorio, o bien solapamos las acciones y censuras a quienes disentimos. La educaci√≥n en M√©xico no se ha planeado para construir un pa√≠s cuyo desarrollo social ser√≠a protegido por el Estado, sino para alinearse a la coyuntura pol√≠tica del momento. Solo hay que ver alrededor.

 



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