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Edición 412

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BUHEDERA

Guillermo Fárber

ESTE PUENTE Guadalupe Reyes del año pasado, me dejó a un kilo de tener que ser protegido por Greenpeace. / “Hermoso auto, patrón.” “Gracias, Pepe, si sigues trabajando con la misma dedicación y empeño con que lo has venido haciendo, algún día podré comprarme uno todavía mejor.” / Mijo, usted que estudió ingeniería civil, dígame en qué fecha cae el próximo puente. Mire pa, este año ya se acabaron/ Si ya saben que me escapo, ¿pa’ qué me atrapan?: el Chapo. Pos ora, a ver si te fugas del penal gringo.

INVENTOS

¿Cuáles han sido los mayores inventos de la humanidad? ¿La rueda, el fuego, la agricultura, la ropa, la vivienda, las medicinas, la sociedad, el condón? 

Yo creo que, aunque importantes, ninguno de esos. Los mayores inventos de la raza humana fueron el lenguaje y el dinero. El lenguaje nos sirve para intercambiar ideas; el dinero, para intercambiar cosas. ¿Y de qué otra forma puede describirse toda sociedad, sino como un espacio de intercambios infinitos? 

El ser humano ha llegado a serlo gracias a una multitud de inventos, descubrimientos, logros y apoyos. Pero esos dos, el lenguaje y el dinero, son los esenciales y básicos. La Torre de Babel deshilachó el lenguaje y sólo el tiempo lo ha podido poco a poco ir integrando en unos cuantos idiomas centrales mientras cientos han venido desapareciendo. Hoy tan sólo tres idiomas (chino, español e inglés), de los siete mil que quedan, acaparan la cuarta parte de la población mundial. 

En cuanto al dinero, lo que hoy pasa por tal no es dinero real (oro y plata) sino un sustituto bastardo sin valor verdadero: el dinero fíat, virtual, meros dígitos de papel o electrónicos.

SERVICIO

ACABO DE IR al centro de servicio Samsung en la calle Mariano Escobedo, colonia Anzures de esta Corruptitlán de mis Pecados. Está en la planta baja de un edificio moderno e “inteligente” que tiene treinta pisos arriba y ocho sótanos de estacionamiento abajo. El centro de servicio es amplio, cómodo, ordenado, grato y ofrece “Exclusivo Servicio Personalizado”. Todo abierto, limpio, silencioso. Se transpira eficiencia, profesionalismo, seriedad; sientes al instante que resolverán cualquier problema técnico que les lleves. 

Las batas blancas de los empleados se ven congruentes pues éste es una especie de hospital para equipos electrónicos: televisores, celulares, audífonos y demás. Conforme los clientes van llegando, toman un turno y esperan sentados a que los llamen por su número. Hay pantallas en las paredes avisando a qué escritorio debes acudir y cómo van los turnos. Todo muy primer mundo; todo muy Feng Shui (aunque es coreano y no chino). En medio hay una cafetera para que los clientes en espera puedan saborear una aromática taza de humeante infusión. 

Sólo hay un detalle: la cafetera tiene pegado un letrero encima que reza NO SIRVE. No hay límites para las ironías de esta vida.

LA CAJA DE LOS MILAGROS

UN ADOLESCENTE Amish y su padre visitaron la ciudad por primera vez. Dieron una vuelta por sus calles maravillados por los diferentes lugares de interés. Finalmente llegaron a un centro comercial. Todo era nuevo, todo era sorprendente, pero lo que más les llamó la atención fueron dos puertas plateadas que se abrían y se cerraban completamente solas. 

El chico preguntó: "¿Qué es esto, padre?" El padre (que jamás había visto un ascensor) respondió: "Hijo, no he visto en mi vida nada igual, no tengo la más mínima idea." Mientras el niño y su padre miraban con asombro, una anciana en silla de ruedas tomó el ascensor. Las puertas se abrieron y la señora entró en esa pequeña habitación sin ventanas. Las paredes se cerraron y el niño y su padre vieron cómo los pequeños números situados en la parte superior de las paredes se iluminaron secuencialmente, de ida y vuelta.


Un minuto después las luces volvieron a iluminarse, las paredes se abrieron de nuevo y una hermosa joven de 24 años de edad salió del ascensor. El padre, sin apartar los ojos de la joven, dice en voz baja a su hijo: "Chico, ve a buscar a tu madre."

OOOOOOMMMMMM

RECUERDA meditar cuanto puedas, cuando puedas.

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