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PARALAJE III
De las diversas formas de la violencia en una
sociedad enferma

POR JOSÉ MANUEL OROZCO GARIBAY
(Exclusivo para Voces del Periodista)

En dos breves páginas hago algunas reflexiones. No forman parte de la inteligencia simple. Ni siquiera de la mezcla de inteligencia con cultura, o de la mucha inteligencia. El entendimiento se obnubila. Incoa de golpe intuiciones cinematográficas que pasan con la velocidad del rayo. Y apenas vislumbra el duro proceso de la destrucción que recorre la experiencia de sangre y alma que va al vacío de nuestra existencia. Todos los días. Todo el tiempo. Pues lo que se enferma es el cuerpo social; y eso nos enferma a todos. De modo que si el cuerpo social es violento, todos nos volvemos violentos.

Por eso voy a diferenciar entre la violencia privada y la violencia en los escenarios públicos. La contradicción entre los escenarios consta de una coherencia perfecta. Porque la primera es consecuencia de la segunda. El resultado es la indiferencia. La soberbia. El cinismo. Que expresa lo que he llamado "el mundo del no valor", en mi libro Persona y Comunidad. Comienzo por las formas de la violencia privada. Sigo con la violencia social. Y ofrezco algunas cifras periodísticas.

I) La violencia privada

Hemos escuchado hablar de la familia que no funciona. Los sistemas que organizan la vida familiar se convierten en instituciones degradantes con más frecuencia de la que nosotros suponemos. El padre está ausente la mayor parte del tiempo; tiene ganar la vida en un País donde las oportunidades son escasas, los sueldos bajos, el desempleo mayúsculo. La madre vive una realidad triste de multiplicación de la resistencia, educación de los hijos, olvido de la alegría, de su cuerpo, tolerancia absoluta al dolor; o es la madre frívola que sólo se ve a sí misma, se dedica a su oficio e interés olvidando a los hijos, y siempre en conflicto con el marido. Los hijos viven solos y a solas. El encierro es mayor en los hogares conservadores que son cerrados, o en los hogares que son conservadores aunque se digan liberales. Encierro porque esos niños no pueden ir a las calles. El mundo del afuera se ha vuelto violento. Entonces tienen que apelar a juegos violentos en la televisión, los videos, los juguetes. Y dedicar muchas horas a llamar la atención de padres que les dedican poco tiempo. Llantos y miedos, desafíos o trastornos. Adolescencias que se alejan de la familia. Y en muchos casos adicciones, alcohol, derivaciones. Bares o discotecas de muerte. Universidades mercado donde se enseña lo que quiere el alumno porque es el que paga; formación de técnicos y muerte de las humanidades.

El significado de la palabra "pensar" está perdido. Porque ya no piensa la madre. Tanto la maltratada como la frívola. El padre no piensa sino en resolver las urgencias del día, a gritos, con aspavientos, mendigando un reconocimiento que no obtiene en ninguna parte. Sexos en crisis. Parejas desviadas o diversas. Muerte lenta del compromiso de amor, amistad. Respetos que forman parte de la estela del pasado. Hoy guardamos rencores, le echamos en cara al ‘amigo’ lo que nos molestó de algo que aparentemente estaba olvidado. Reclamamos una atención total. Pero en la incuria soez de la frase de Nietzsche "Oh enemigos, no hay enemigos", que invierte la de Aristóteles "Oh amigos, no hay amigos", lo que se trasluce es un una denuncia de que el enemigo enfrente juega a quererte mucho (mientras hagas lo que espera que hagas de acuerdo a la identidad que construye de tu persona), y muy pronto te denigra o maltrata porque no puede querer lo que percibe como violento. Y los amigos son los que contamos con los dedos; siempre traicionan. Por eso es que la amistad vive un tránsito hacia el régimen de las utilidades. Usamos a unos o a otros. Pero no nos integramos de veras.

Lo anterior arroja a las calles gente sin palabra. Soledades por todos lados. Caras sonrientes que solamente ocultan una intención desconocida. El mundo virtual de la simulación está en todos lados. Ya ni siquiera la comunicación se vuelve radical, profunda. Es monólogo. Espacio de circunstancia. Velocidad de tiempos exiguos si no es que perdidos. Y entonces nadie tiempo verdadero para nadie.

Las máquinas deseantes consumen. Prostitución simulada en mensajes por teléfono a cambio de mujeres semidesnudas que ‘platican contigo’ para que creas que ‘entras en posesión’ de lo que la moralina censura. Esquizofrenia, pues en la programación se incluyen misas, pastores, telenovelas donde lo importante es ver el engaño, el adulterio, o a mujeres asesinas que matan porque ya no soportan el machismo de hombres que las matan en vida; en otros canales hay noticieros que no informan, películas muy agresivas, hospitales y casos de emergencia donde sangre, enfermedad, salvamento de casos horribles invaden de nervios al televidente, y al cabo de sesiones babiecas conductores que no saben hablar, ‘expertos’ que hablan de todo y no saben nada, gente de ‘izquierda’ que vive como la gente de la derecha, gente de la derecha que se dice ‘cristiana y de manos limpias’ pero practica un fascismo racista en su oficio de comentar, gobernar, dirigir, manipular la conciencia de millones.

La tentación de evadir tanta miseria lleva al alcohol. Mujeres y hombres jóvenes esperan con ansias el jueves para perderse en las cervezas que pueden pagar. Convierten el sexo en canje de valor de uso de carnes que se contagian sidas, u otros males, sin que les importe nada. Y otros entran al mercado de la droga que mantiene vivos a esos cárteles cuyo trabajo es hacer ganancias exorbitantes a costa de la salud de millones de mentes perdidas. Los sicarios, traficantes, políticos, empresarios, lavadores de dinero, que están en ese negocio tienen vidas privadas que apestan, pero van por la vida como si tal cosa, como si fueran gente de ciudad, de civilidad, común y corriente. Y cada vez más corriente.

La frescura se pierde. Ropa cara. Maquillajes, coloretes, trajes de seda, coches gigantes o camionetas espantosas, dispendio. Simulación de vida que se vive cuando el profesor no enseña lo que debe. Cuando enseña y lo acusan de exigente. Hace función de jefe con base en la denigración. Comulga católicamente para aplastar en nombre de Dios al que no piensa como él o ella. Y pasa de largo, sintiendo que es el mejor de los hombres sin reflexionar en el vacío de su propia vida.

Esa es la violencia privada de nuestro tiempo.

2) La violencia social

Aunque ya dijimos algo de ella en el apartado a anterior, nos falta. La violencia que destruye el tejido social. La del mundo del afuera donde las reglas se incumplen. Las leyes se forcluyen. La incapacidad de responder por el otro es una cadena de irresponsables. Los sucesos de basura, ruido, lucha por los espacios vehiculares, ofensas, tornan la resistencia una pútrida prueba de sobre vivencia. Los hacinamientos más humanos suman rostros cansados, tristes, cabizbajos, en metrobuses, metro, camiones. En las calles la gente mal vestida, los andrajosos en las periferias del centro de la ciudad capital. Flacos enfermos, pedigüeños del peso para la estopa, el tiner o aguarrás, más alcohol. Marchas de protesta que nadie escucha. Solamente interrumpen el tránsito. Una Policía vejada y mal pagada que hace su trabajo moviendo los brazos y silbando, como si eso resolviera el problema de la concentración. Y comidas rápidas donde pululan bacterias que matarían a cualquier ser humano pero no a los mutantes de la miseria del tercer mundo.

Mientras eso se dice, describe, apunta, los guetos donde se refugia la gente son clubes, casas, escuelas, coches, antros, esferas que van de una a otra sin pasar por el afuera. El afuera canibalístico o cánico de una pulsión que se llama muerte en vida. Por desamor a la patria. Por corrupción arriba. Por impunidad. Por ese vaciamiento que contiene y no sostiene un embudo donde abajo hay 50 millones de pobres. En medio, una clase que ya perdió su elegancia. Y arriba, sátrapas que se adueñan de la riqueza que generan nuestros impuestos. El estado no es estado. No es estable. No es la quietud prometida de la democracia, el sentido, el tiempo de vida y el sosiego. Es la simulación cívica de una convivencia donde todos queremos ganar algo de vida a costa de lo que sea, de quien sea. Pues ya nadie escucha. Oímos lo nuestro, ponemos atención poco. Nos ligamos al ‘otro’ porque nos conviene. Y si queremos, queremos que a los nuestros no les pase nada. Creamos redes vinculares de supervivencia.

Al terminar esta nota, cínicos cocinan la entrega del País. Los chinos dibujan la paloma de la paz matando a los tibetanos. George W. Bush va a las olimpiadas a aplaudir a sus atletas de alberca mientras los atletas de la muerte matan a cientos de civiles en Irak, y cuatro mil soldados han fallecido. Sonríe estúpido desde el fondo estúpido de la mentira. Y los nidos de pájaro de hacen de acero en un mundo donde las especies están en extinción, comenzando por la especie ‘hombre humano que tiene la mano con sinceridad y sin rencores’.

3) Pocas cifras

De acuerdo a datos del Banco Mundial, cada día han muerto 4.4 mexicanos promedio en lo que va del sexenio de Felipe Calderón. Esa tasa duplica el número de muertos en Irak. Ya van cuatro mil muertos. El gobierno mexicano gasta 100 mil millones de dólares en el combate al narcotráfico con resultados magros. La deuda externa asciende a 73 mil 635 millones de dólares. De modo que mientras pagamos la deuda y despilfarramos dinero en un combate que no ganamos, los soldados exponen su vida y la de los civiles. Se reportan 47 militares muertos, entre ellos un coronel y un general. Eso por no hablar de cifras reales. La Secretaría se Seguridad Pública y la Procuraduría General de la República no se ponen de acuerdo.

En Tabasco se han perpetrado 40 secuestros en el año 2007, mientras llevan 60 en lo que va de este año. En el Estado de México se ha incrementado en 62 por ciento el número de secuestros que ahora asciende a 60 en lo que va del 2008, mientras el total en el 2007 fue de 72. En Chihuahua algunos hablan de 600 casos. Por no olvidar la violencia brutal en Sinaloa.

Hay más de ocho mil empresas que ofrecen seguridad privada, y en sus filas trabajan delincuentes. Muchos entran a la cárcel por haber robado un pan, se vuelven expertos dentro del penal, y cuando egresan son asesinos. Los grandes políticos que llegan a la cárcel (generalmente por vendetas sexenales), salen librados pronto. ¿Alguien recuerda a Ahumada Kurtz? ¿Raúl Salinas? Y tantos más que pagan fianzas, dan dinero, o se repente se nos dice que "no son culpables".

El Instituto Nacional de Acceso a la Información manda a la reserva el caso de los hijos de Marta Sahagún, Vicente Fox no rinde cuenta del mal uso de los excedentes de PEMEX. Salinas se retrata feliz en la boda de de la hija de Beltrones, al lado del límpido espectro llamado Carlos Romero Deschamps.

Al final, una definición propia: la violencia es la descomposición del espíritu que lesiona el sentido de la vida, enferma el cuerpo y fragmenta los vínculos sociales, de la familia a la sociedad, a través de un continuo que disuelve la identidad, la entidad, el ser que responde por el otro. Nos deja solos contemplando la esquizofrenia de nuestro tiempo. Solamente lo social, lo grupal, la organización de resistencia, la lucha social, la denuncia, la voluntad de verdad, el jugar la vida al ganarla, y la prudencia que sabe alejarse de la agresión, pueden dar sentido al sin sentido. Todo se resolvería se todos amaran a México.

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 Edicion 192
EDITORIAL

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VOCES DEL DIRECTOR
MOURIS SALLOUM GEORGE

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EL RETORNO DEL GRAN LEVIATÁN
ABRAHAM GARCÍA IBARRA

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SOJO AL INEGI
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GOLFO DE MÉXICO, BAJO ACECHO
HUMBERTO HERNÁNDEZ HADDAD

Pag. 9
EL HAMBRE, AZOTE DE LA HUMANIDAD
MANUEL MAGAÑA CONTRERAS

Pag. 10
LA LUPA POLÍTICA

"LA INICIATIVA BELTRONES"
ALFREDO JALIFE-RAHME

Pag. 12
DE LAS DIVERSAS FORMAS DE LA VIOLENCIA
JOSÉ MANUEL OROZCO GARIBAY

Pag. 14
PENA DE MUERTE
PEDRO ECHEVERRÍA V.

Pag. 16
BITÁCORA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Pag. 18
EL GOBIERNO DE GEORGIA, AL TRIBUNAL DE LA HAYA
ABRAHAM GARCÍA IBARRA

Pag. 20
BAJO LA LUPA POLÍTICA

DETRÁS DE OSETIA DEL SUR
ALFREDO JALIFE-RAHME

Pag. 21
"EL GUERRERO PERFECTO"
TOM BURGHARDT

Pag. 22
ADOLFO LÓPEZ MATEOS
ALFREDO PADILLA PENILLA

Pag. 24
CAMPAÑA PREOLÍMPICA DE TEMOR E INSEGURIDAD
MICHEL CHOSSUDOVSKY

Pag. 25
EVO MORALES ALCANZA RÉCORD
HUGO MOLDIEZ

Pag. 26
DENUNCIA DE UN COMPLOT

Pag. 27
RETOBOS EMPLUMADOS

VIRGILIO EN AVENIDA REVOLUCIÓN
PINO PÁEZ

Pag. 27
A FUEGO LENTO

EL FOX GUANAJUATIZADOR
ENRIQUE PASTOR CRUZ CARRANZA

Pag. 29
A TRAVÉS DE MIS CRISTALES

DER DEUTSCHES AHNENERBE
HÉCTOR CHAVARRIA

Pag. 30
LA ESQUINA DEL ESCÉPTICO...

LA MAL ENTENDIDA OUIJA...
HÉCTOR CHAVARRÍA

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POBRE MÉXICO
VICENTE MONROY

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ESFERA HUMANA

ENRIQUE CASTILLO-PESADO

Pag. 32
CÓMO HACER RESPETABLE EL EXTERMINIO NUCLEAR
JAMES PETRAS

Pag. 34
CONVOCATORIA XXXVIII CERTAMEN NACIONAL DE PERIODISMO

 

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