La economía neoliberal, dogma en pleno choque con la
realidad, está en picada y arrastra al mundo a la frustración como lo
demuestran la crisis mundial alimentaria, los desplomes financieros como la
desaceleración económica en los Estados Unidos, el desempleo global, las
absurdas medidas de los países europeos para impedir que las masas
hambrientas que proceden de África, América y Asia penetren sus fronteras,
los desplomes bursátiles en naciones como México, que en el 2008 registra
una pérdida de 550 mil millones de pesos en la Bolsa Mexicana de Valores.
2008 es crucial para el futuro de la humanidad, con una
economía neoliberal, tecnócrata, globalizadora y macro-económica en
desconcierto. Los hechos así lo demuestran, con el monopolio tecnócrata
mundial de los víveres, ante lo cual los nacionalismos se reavivan y
vivifican en todos aquellos países víctimas de la avaricia macro-económica
que es la nueva forma de esclavitud.
En Europa, los gobiernos de esos países, practicantes de
una política de avestruz -se espantan ante la oleada de multitudes de
migrantes que tocan a sus puertas- y anuncian severas e inhumanas medidas
punitivas para cerrarles el paso y mantener así sus ínsulas de privilegio
rodeadas de la miseria, resultante de la desigualdad entre países
neoliberales opulentos y los desempleados que a lo más que pueden aspirar en
sus lugares de origen es a convertirse en maquiladores, con salarios de
miseria.
En México, la crisis provocada por las recetas
neoliberales de los tecnócratas que parecen no tener noción de Patria,
empiezan a inquietar y a volverse insolubles.
México, inmerso en la crisis
En México, donde la aplicación del neoliberalismo
tecnócrata, macro-económico y neoliberalizador ha sido abusivo a costa de la
soberanía nacional, la independencia económica y el bienestar de los
mexicanos, se sufren los efectos de la crisis globalizadora, puesto que se
ha hecho totalmente dependiente en lo económico a la nación mexicana, previa
destrucción de su planta productiva y la gradual entrega de nuestros
recursos y riquezas naturales, a las corporaciones extranjeras.
Un año después de que estallara la crisis hipotecaria en
los EU. denominada subprime, la Bolsa Mexicana de Valores sufrió una
contracción del 12 por ciento y ha acumulado pérdidas que totalizan más de
550 mil millones de pesos en su valor de capitalización, "lo que redujo de
casi 4.45 millones, 3.92 billones de pesos en los últimos doce meses", según
información del Banco de México, difundida el pasado 8 de agosto.
En La Jornada, el mismo día fue fue
publicada la apreciación de Jesús Rodríguez Vargas, profesor de carrera de
la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México, en el
sentido de que el impacto en la BMV "parece menor frente a las pérdidas que
por 468 mil millones de dólares ha dejado en el sector financiero global,
según los datos de Bloomberg al 25 de julio, el primer
aniversario de una debacle hipotecaria que en muy poco tiempo se transformó
en crisis de liquidez bancaria, bursátil u financiera, en medio de presagios
de una desaceleración inmediata y una recesión o una depresión productiva".
Como si se tratara de fichas de dominó, como si fuese
algo propio de los clásicos "castillos de naipes", la desaceleración
económica en los Estados Unidos, originada por la virtual quiebra financiera
desde el ámbito de la recesión inmobiliaria, en todas las regiones del mundo
se ha sufrido una cadena de desaceleraciones económicas, porque en esto
radica una de las desventajas de la macro-economía tecnócrata que hace
dependientes a las naciones que han aceptado incondicionalmente, la economía
global.
La inflación signo de estos tiempos
Para saber lo que ocurre en el mundo de la macroeconomía,
continuemos ejemplificando con la realidad amarga que empobrece gradualmente
a la mayoría del pueblo mexicano, en contraste con las grandes fortunas que
crecen día a día, entre el sector favorecido de los oligarcas dueños de las
cúpulas de mando.
Analistas privados especializados hacen saber que para fines del presente
año, la inflación girará alrededor del seis por ciento, o más, porque al
gasolinazo decretado a principios de año, se añaden el incremento
al gas y la eliminación gradual del subsidio a la gasolina, hasta
equipararlo con el "estándar" de precios mundial, como si en nuestro país al
trabajador se le pagara lo mismo que en las naciones de primer mundo.
En el recuento de datos sobre la realidad que existe en
México, en materia de inflación, destaca el hecho de que "no ha tenido
impacto alguno el plan oficia anunciado por el presidente Felipe Calderón,
en materia de control de precios en renglón de productos básicos". Por el
contrario, la información recabada señala que durante la administración
calderonista el poder adquisitivo del salario del trabajador apenas llega al
39 por ciento, lo que refleja de inmediato la serie de apremios económicos y
estrecheces de la economía familiar, porque al lado de la depreciación del
salario del obrero, ahora, la canasta básica ha subido de precio, en
aproximadamente un 40 por ciento.
Encarece la canasta básica
En el caso de la canasta básica en México, se puede decir
que en base a datos de la Procuraduría Federal del Consumidor, en diciembre
de 2006 su costo, con 42 productos, se ubicó en 818.44 pesos, lo que indica
que una persona que gana el salario mínimo debe destinar 134:81 horas de
trabajo. O sea, 16.8 días de laborar en jornadas de ocho horas.
En julio de este año, un trabajador tiene que destinar
187.7 horas de trabajo; es decir, 23.4 días de trabajo para que pueda
adquirir la misma canasta de 42 productos básicos destinados al sustento
familiar.
En lo que va del presente año, el precio de la canasta
básica pasó de mil 104.63 pesos en enero, a mil 230.83 en el último día del
pasado mes de julio, lo que quiere decir que hay una diferencia del 11.4 por
ciento, mientras la clase trabajadora sólo recibió una "mejora" en su
salario del cuatro por ciento.
La Asociación Mexicana de Estudios para la Defensa del
Presupuesto Familiar, a través de Olga Ortega Macías, dice estar de acuerdo
con los puntos de vista de la Confederación Nacional Campesina en el sentido
de que "si bien es cierto que el alza en el precio de los víveres es un
fenómeno mundial producto del acaparamiento de los productos alimenticios
por parte de corporaciones internacionales ligadas estrechamente a la
tecnocracia neoliberal, globalizadora y macro-económica, no deberíamos tener
productos alimentarios tan caros, si no hubiese sido destruida la planta
productiva en el campo, para favorecer con nuestras compras a los
hambreadores neoliberales".
Se pronuncia porque el presidente Felipe Calderón
enmiende el yerro en que incurrió el ex presidente Vicente Fox al
desmantelar nuestra producción agrícola. "Debe dar apoyos a los campesinos
mexicanos, para que los ejidatarios y los comuneros produzcan los alimentos
agropecuarios para que sean el sustento de los mexicanos, sin necesidad de
recurrir al mercado mundial para la compra de víveres, porque esto es un
derroche en el que se puede incurrir, ahora que hay excedentes petroleros,
pero, ¿qué vamos a hacer si, como se dice, para el año próximo empezarán a
desplomarse los precios del petróleo? ¿Con qué dinero vamos a comprar?
Entonces, lo que necesitamos es volver a sembrar el campo mexicano".

El hombre es mercancía para el neoliberalismo
La crisis en que se hunde gradualmente el neoliberalismo
estriba en que la tecnocracia, precisamente, considera al hombre como
mercancía. La justicia social no existe para la macro-economía globalizadora
clásica y por ello, la miseria de millones de seres humanos es un dato que
no dice mayor cosa para las trasnacionales y opta por alcanzar las ganancias
más considerables.
En México, donde los gobiernos panistas se han entregado
incondicionalmente a la implantación del neoliberalismo tecnócrata y
globalizador, las administraciones de Vicente Frox y Felipe Calderón no han
mostrado mayor interés en cuanto católicos que dicen ser, en la vigencia de
la Encíclica Rerum Novarum, que habla de justicia social para
la clase obrera.
Mucho menos se interesan por los principios redentores de
la Revolución Mexicana que, en materia de rescate social de obreros y
campesinos, tiene puntos coincidentes con la Doctrina de la iglesia
Católica.
Revolucionarios como dicen serlo los lideres del control
político en las cámaras de senadores y de diputados, Manlio Fabio Beltrones
y Emilio Gamboa Patrón, que "cohabitan" con el PAN, tampoco muestran interés
en la vigencia de los postulados de la Revolución Mexicana, tanto en materia
agraria como en cuestiones obreras.
La misma despreocupación neoliberal-tecnócrata que se
muestra en México, es la misma que tiene vigencia en naciones de centro y
Sudamérica, África y Asia,
En una reunión reciente entre investigadores de la
Universidad Nacional Autónoma de México, fue establecido el 10 de agosto por
uno de los principales ponentes, Armando Bartra, que "el problema está en
que el neoliberalismo ha convertido en mercancía al hombre, la naturaleza y
el dinero, con lo cual distorsiona sus propios mecanismos económicos
internos, desarticula los patrones de producción social y violenta el
metabolismo medio ambiente-sociedad"
El nacionalismo resurge y vitaliza
Hasta panegiristas de la globalización económica
tecnócrata, como Robert J. Samuelson, admiten que uno de los "talones
de Aquiles" de la globalización neoliberal es el despertar del nacionalismo.
Ello, indudablemente, se debe a la política agresiva contra la vida de los
países "no desarrollados" o en "vías de desarrollo" que realiza la
tecnocracia macro-económica, incluyendo acciones para despojar a los países
de su correspondientes patrimonios culturales
Samuelson, en su comentario publicado en la revista
News Week en español, del pasado 21 de julio, página 31, dice
textualmente: "los países se están volviendo más interdependientes y
nacionalistas. Esta combinación inflamable puede llevar a la inestabilidad".
Esta afirmación de un defensor a ultranza de la
macro-economía neoliberal tecnócrata, es toda una revelación y explica el
porque los gobiernos sujetos a las directrices de la globalización
económica, entre ellos los que han firmado "tratados de libre comercio", son
especialmente agresivos contra los grupos de oposición y hasta incurren en
planes parea adiestrar a ,los cuerpos policíacos en torturadores, como acaba
de trascender recientemente en el caso de León, Guanajuato, donde Vicente
Frox es tenido como el "cacique mayor" de la entidad guanajuatense.
El mismo Samuelson considera que ante el choque
neoliberal y los nacionalismos en el mundo, "no existe garantía para el
futuro". Esto, porque -subraya-, "debemos reconocer que sus bases -de la
globalización económica -, intelectuales y políticas se han debilitado y que
los problemas prácticos trascienden el debate del libre comercio versus
proteccionismo".
El temor a esos nacionalismos, de parte de los
globalizadores e injerencistas en los asuntos internos de las naciones, se
puede advertir en las numerosas escenas que se transmiten por la vía
satelital en diversas naciones del planeta, donde las fuerzas policíacas
equipadas con vestimenta muy similar a la de los gorilas del "Planeta de los
Simios", la emprenden a golpes contra luchadores sociales que se manifiestan
en defensa de sus derechos ciudadanos y de la nación a la que pertenecen.
El petróleo, espada de dos filos
Otro obstáculo que se le presenta a la tecnocracia
internacional globalizadora es el precio del petróleo. Es un detonante que
puede estallar en un sentido, o en otro. En el caso de México, el alza al
petróleo favorece a los mexicanos. Sin embargo, como la capacidad de
refinación de, petróleo mexicano es de un 40 por ciento, en promedio, dicha
alza nos repercute, por la necesidad de importar gasolina, porque los
gobiernos neoliberales, como el de Carlos Salinas de Gortari, en vez de
construir más refinerías, desmanteló desmantelaron la que se encontraba en
los límites de las delegaciones Miguel Hidalgo y Azcapotzalco.
La economía neoliberal, en muchos aspectos, se encuentra
desfasada. Esto mismo pone en riesgo a las naciones que a la globalización
económica pertenecen.
Por ahora, con el sobreprecio del petróleo, la
administración calderonista ha podido salir adelante para la compra de
víveres en el mercado mundial, pero, ¿qué ocurrirá si como dicen diversas
versiones, el año próximo se desplomará el sobreprecio de ese combustible?
Los precios altos son producto de la manipulación macro
económica. Se trata de algo artificial, que en el momento menos esperado
puede desplomarse. Por ello, lo que le conviene a México es conservar "el
oro negro", como su principal recurso para que sea la palanca del
desarrollo. Con la misma riqu4eza económica que genera el combustible, pero
sin la carga de tener que subsidiar al Estado para cubrir deficiencias
impositivas, se pueden construir varias refinerías. De no hacerlo así, de
insistir en la "privatización" para entregar el recurso a los intereses
extranjeros, la globalización nos jugaría una cruel broma que nos hundiría
todavía más en la miseria, en caso de que se permita la entrada de
corporaciones macro-económicas a la explotación e industrialización del
petróleo mexicano.
Como el agua y el aceite
La colisión entre los nacionalismos en el mundo y la
globalización económica es algo inherente al futuro de la humanidad en la
búsqueda de caminos dignos para el género humano y la sociedad.
La globalización económica no persigue una meta de
bienestar, sino de predominio mundial con base en cuestiones meramente
materialistas. La trascendencia de los valores del nacionalismo que
pertenece a cada país en el mundo, están en proceso de resurgimiento.
Mientras, la economía de mercado lleva a las naciones por el camino de la
miseria y la dependencia bajo déspotas corruptos hundidos en un mundo de
privilegios, mientras la mayoría en muchos países, sufren la explotación.
Esta cadena de males un día dejará de ser, bajo la acción nacionalizadora de
la gente de bien.