Los legisladores del PAN y el PRI, con desparpajo
indescriptible, no ocultan las asombrosas coincidencias entre la "Iniciativa
Calderón -que hizo agua ante la opinión pública y el mismo Congreso- con la
entreguista "Iniciativa Beltrones": una genuina "iniciativa Calderón Lite"
que intenta rescatar del naufragio a la reforma del Ejecutivo.
Aunque cuenta mucho la ficha biográfica de los actores
políticos -porque no estamos tratando con clones ni robots, sino con
personalidades vinculadas a poderosos intereses plutocráticos, partidistas,
grupales y hasta foráneos- no abordaremos los antecedentes nada virtuosos
del actual líder del Senado y autor de
la iniciativa tan entreguista como la de Calderón;
tampoco ahondaremos en su profunda relación y estrecha colaboración que
presuntamente mantiene Beltrones Rivera con John Dimitri Negroponte, el zar
del espionaje de EU.
Ahora bien, sería el colmo, pero tampoco habría de
asustarse que así fuera, que la "Iniciativa Beltrones"; es decir, la
privatización tangencial y la desnacionalización obscena del "nuevo Pemex",
sea la "Iniciativa Negroponte" (o mejor dicho "ponte negro"), lo cual no
parece nada descabellado.
Llama poderosamente la atención que en la clasificación
anual de las principales 500 empresas globales de la revista Fortune, Pemex
haya sido eliminada de la sub-clasificación de "Refinación de Petróleo",
donde dominan las principales trasnacionales anglosajonas de hidrocarburos y
hasta la pirata española Repsol (cuyo país de origen prácticamente no cuenta
con hidrocarburos), para ser colocada premonitoria y deliberadamente en la
sub-clasificación degradada de "Minería Extractiva y Producción de Crudo".
Así las cosas, es evidente que EU ha decidido la división
de tareas del "nuevo Pemex", emasculado a su mínima expresión; es decir,
plenamente balcanizado, como una vulgar empresa extractiva que serviría de
"valet parking" a las trasnacionales gallegas y texanas que se quedarían con
el valor altamente agregado de la refinación. además de otras tareas mas
remunerativas que las primitivamente extractivas. La balcanización del
"nuevo PEMEX" va en contra de la tendencia de "integración vertical", de
optimización de las funciones de extracción y refinación que justamente
conjugan las trasnacionales anglosajonas.
En realidad, la actividad extractiva del emasculado
"nuevo Pemex" se centraría en tierra continental y, quizá, en aguas someras,
para dejar, como se desprende de la interpretación hermenéutica de las
iniciativas gemelas de Calderón y Beltrones, la extracción en aguas
profundas y ultra-profundas a las trasnacionales gallegas y texanas bajo la
falacia de que México carece de tecnología. Queda claro que aún la tarea de
extracción es también cercenada: en tierra para el "viejo Pemex" y en aguas
profundas(y quizá hasta en las someras) para las trasnacionales gallegas y
texanas. Así que podemos vaticinar que Pemex será todavía más degradado en
un futuro nada lejano en la sub-clasificación de "Minería Extractiva y
Producción de Crudo".
Las iniciativas gemelas de Calderón y Beltrones concretan
en última instancia el acuerdo secreto de integración energética tripartita
del ASPAN (Asociación para la Seguridad y la Prosperidad para América del
Norte) que firmó Fox de espaldas al Congreso y a la nación el 23 de marzo de
2005 (en Waco,Texas), con el primer ministro Paul Martin, de Canadá, y Baby
Bush (quien no necesita presentación). Tal acuerdo secreto de integración
energética tripartida se acopló al Grupo de Trabajo de América del Norte (North
America Energy Working Group, NAEWG) y ambas sellan fehacientemente el marco
de referencia de donde se derivan y abrevan las entreguistas iniciativas
gemelas de Calderón y Beltrones.
No podemos soslayar que tanto el Ejecutivo (Calderón)
como el Senado (Beltrones) aprobaron la criminal ley de biocombustibles que,
según el Banco Mundial, es la causal en un 75 por ciento del alza de los
alimentos al desviar el trigo y el maíz para convertirlos en etanol.
Por lo visto, tanto Calderón como Beltrones desean que
los mexicanos coman motores en lugar de tortillas. Cabe señalar que la
aprobación de la criminal ley de biocombustibles en México forma parte de
los "tareas de energía" del NAEWG, como confesó recientemente Samual Bodman,
secretario bushiano de Energía, quien al parecer le dio "línea" a Calderón y
a Beltrones, ya sea directamente, ya sea indirectamente (¿a través de
Negroponte o del texmex Tony Garza, embajador de EU en México?.)
Las coincidencias entre las entreguistas iniciativas
gemelas de Calderón y Beltrones son pornográficamente pasmosas, a grado tal
que los lúcidos analistas han demostrado que la "iniciativa Beltrones" ha
plagiado, sin modificar siquiera las comas, textos íntegros de la Iniciativa
Calderón. En forma mas estructurada, las coincidencias versan sobre la
inimputabilidad del sindicato (Léase: el pestilente Pemexgate de los
priístas Labastida Ochoa, curiosamente presidente del Comité de Energía del
Senado, y Romero Deschamps, el líder del corruptísimo sindicato de Pemex),
la emisión de los bonos ciudadanos (que marcan el inicio de la
bursatilización y desmantelamiento financiero nacional de Pemex), los
contratos por desempeño, la exploración de aguas profundas, la adecuación de
la Ley Orgánica,la Comisión Nacional Reguladora del Petróleo (otro ente
burocrático y costoso al estilo de la inoperante COFETEL) etcétera.
Beltrones, un ex espía de la Secretaria de Gobernación
con varios cadáveres en el closet (v.gr. el asesinato de Luis Donaldo
Colosio), sobreestima que puede engañar a todo el mundo todo el tiempo y,
sobre todo, a personalidades mas capacitadas, inteligentes y éticas que él,
al pretender una serie de cambios que, de hecho, descuartizan a Pemex en
cuatro pedazos, perdón, "filiales", además de la colocación de "consejeros
profesionales" en el consejo del "nuevo Pemex" y de sus cuatro sub-paraestatales
"descentralizadas "(las célebres "filiales"). Beltrones, quien votó a favor
de los biocombustibles (una propuesta de Calderón), pretende darle atole con
el dedo a la nación y a los especialistas mediante la "nueva ley para el
financiamiento de la transición energética" que edulcora la
desnacionalización neoliberal de Pemex.
Los analistas abusados y avezados han señalado la
apertura a la iniciativa privada en exploración de crudo y gas, mediante
"contratos de servicios" que niegan ser de "riesgo". Los "contratos de
servicios" son otra trampa mas de la iniciativa Beltrones que no merecen
perder el tiempo y que son muy similares a los controvertidos "contratos de
servicios múltiples", mediante los cuales las empresas piratas españolas se
han apoderado de casi al cuarta parte del gas mexicano. ¿Cual sería la
diferencia entre los "contratos de servicios múltiples" que ejerció Fox
hasta el cansancio ,con los "contratos de servicios" a secas de Beltrones?
La desnacionalización y/o privatización(técnicamente
conocida como "liberalización"; es decir, la privatización radical y
desregulada al estilo del thatcherismo británico y el reaganomics
estadounidense, es tangencial y le da la vuelta a la Constitución mediante
la modificación a la ley reglamentaria del artículo 27 constitucional en el
ramo del petróleo, con el fin de facultar por decreto (¡super-isc!) al
Ejecutivo para que establezca "organismos descentralizados con carácter
estratégico, filiales (¡extra-sic!) de Pemex", que contraten con terceros
las obras y servicios para la refinación, la construcción de ductos y el
transporte, almacenamiento y distribución de hidrocarburos y sus derivados.
Ni más ni menos que la privatización por la puerta trasera mediante el
Caballo de Troya de las "filiales".

John Dimitri Negroponte. |
La balcanización del "Nuevo Pemex" se concreta así a
través de la tramposa creación de "filiales" que "estarán dotadas de plena
autonomía de gestión (¡super-sic!) y presupuestaria (¡super-sic!),
incluyendo la regulación (¡super.sic!) para la contratación de obras,
adquisiciones, arrendamientos y servicios".
Se puede llegar al caso que las "filiales" deglutan a la
matriz y hasta sean las verdaderas encargadas en llevar a cabo la
privatización y la desnacionalización neoliberal del "nuevo PEMEX" a través
del ruco de la adición burocrática del artículo cuarto de la ley
reglamentaria del 27
constitucional en el ramo del petróleo. Hay que reconocer
que no falta ingenio legal y justamente los abogados corporativos de las
trasnacionales anglosajonas Shell y ExxonMobil -se nos susurra al oído
-fueron los encargados de haber redactado las iniciativas gemelas de
Calderón y Beltrones. No es ninguna novedad: es lo mismo que han ejecutado
las trasnacionales en otros países ocupados militarmente o controlados
financieramente.
Beltrones está peleado con el diccionario cuando utiliza
neciamente la palabra "modernización", que significa, de acuerdo al The
Oxford Universal Dictionary Illustrated, "la característica de los tiempos
presentes". Hoy justamente la verdadera "modernización" -no la
"anti-modernización" de Beltrones y sus acólitos, como el michoacano
Ascencio "Chon" Orihuela, que la repiten sin ton ni son- es la
desprivatización, la renacionalización y la reestatización de los
hidrocarburos en el mundo, en flagrante contraste a la desnacionalización
neoliberal de Pemex que operan en forma subrepticia las entreguistas
iniciativas gemelas de Calderón y Beltrones bajo el paraguas del ASPAN
(Asociación para la Seguridad y la Prosperidad para América del Norte).
Tanto Calderón como Beltrones (quien se nos susurra es accionista de peso de
una cadena de televisión de tres siglas y quien se ha dado el lujo de
colocar a palafreneros por doquier, como ,también se nos susurra ,es el caso
obsceno de "Cero" Gómez Leyva, ascendido al estrellato después de su infame
entrevista entreguista e Raúl Salinas de Gortari -un aliado de Beltrones- en
la cárcel de Almoloya) cuentan con un impresionante equipo de propagandistas
a sueldo, ya no se diga del control absoluto de los multimedia, para
pretender engañar a la nación mediante la demagogia retórica de que Pemex
"no se privatiza", sino que simplemente "se moderniza".
Existen profundas fallas estructurales y conceptuales en
la desnacionalizante iniciativa Beltrones, pero ninguna más atroz como la
privatización de la exploración, extracción y producción en aguas profundas
y ultra-profundas, que constituye la verdadera carta oculta de los
supercherías de las entreguistas iniciativas gemelas de Calderón y
Beltrones.
Perturba la ligereza con la que los desnacionalizadores
neoliberales de Pemex, tanto del PAN como del PRI, manejen las cifras de las
reservas en aguas profundas: la secretaria de Energía del gobierno panista,
Georgina Kessel ha proclamado la cantidad de 100 mil millones de barriles,
Calderón jura que existen 60 mil millones, y Jesús Reyes-Heroles González
Garza, director de Pemex, reduce ambas a 40 mil millones. Como se nota, la
diferencia entre Calderón y su empleada es de 40 mil millones que, a un
precio módico de 100 dólares el barril, arroja un enorme diferencial de
cuatro millones de millones de dólares (trillones en anglosajón); es decir,
más de cuatro veces el PIB de México. La diferencia entre Calderón y su
empleado de Pemex es de 20 mil millones de barriles; es decir, al mismo
precio de 100 dólares el barril, contabilizaría dos millones de millones dd
dólares (trillones en anglosajón); es decir, el doble del PIB de México.
Estas cifras alegres resaltan en todo su esplendor la poca seriedad, para no
decir ligereza, sobre las reservas en las aguas profundas de parte de tres
entidades del Poder Ejecutivo panista. Tenemos que reconocer que estas
"¡"aguas profundas" no se entrometió Beltrones quien tiene mejor oficio
político que todos los panistas juntos. El pecado capital de Bletrones no es
su indiscutible talento poltico, que otros cotejan con la perversidad del
noveno círculo del infierno dantesco, sino su presunto entreguismo
incondicional a los circuitos de espionaje de EU, con mayor ahínco a John
Dimitri Negroponte, lo cual pondría "negro" a cualquiera.
Más aún: el periódico británico The Independent asevera
que en la parte mexicana del Golfo de México se encuentra la tercera reserva
del continente americano, detrás de Venezuela y Canadá. Se desprende que
existe una enorme riqueza de hidrocarburos en las profundidades del Golfo de
México, por lo que antes de empezar a regalar a diestra y siniestra,
mediante licitaciones de los bloques con los dados y dedos cargados, sea más
conveniente conocer con precisión razonable la cuantía de reservas en las
aguas profundas en el Golfo de México, para no arrepentirse después de su
entrega alocada.
A nuestro juicio, el verdadero nombre del juego, que
resguardan las dos iniciativas gemelas de calderón y Beltrones, se llama
"aguas profundas": el genuino "tesoro" de la propaganda gubernamental
panista.
Más allá de toda la propiedad y operatividad de los
hidrocarburos en tierra firme y en aguas someras (es decir, de poca
profundidad en la costa), lo que desean las trasnacionales gallegas y
texanas es controlar los bloques que serán licitados en forma discrecional
en las profundidades del Golfo de México y que incrementarían de inmediato
sus reservas mermadas, aumentarían sus activos y elevarían su cotización en
las bolsas de valores especializadas de Nueva Cork (NYMEX) y Londres (IPE).
Como Pemex carece de "tecnología" (que no es nada del
otro mundo ya que es alquilable y los técnicos mexicanos la podrían aprender
en un lapso máximo de tres años, como nos ilustraron nuestros amigos
ingenieros de PETROBRAS, la pionera en el ramo), entonces la "modernización"
de Beltrones cedería la exploración, extracción y producción de las aguas
profundas a las trasnacionales gallegas y texanas.
Lo más grave reside en que se estaría regalando la mayor
parte de las reservas de los hidrocarburos de Pemex que se encuentran en el
Golfo de México: bajo el cuento chino de la ignorancia tecnológica de
México, se trata de facto de un traslado catastral de dominio de las aguas
profundas y ultra-profundas mexicanas a favor de las trasnacionales gallegas
y texanas.
En forma tramposa, Beltrones se hinca ante la
"modernización" de las "innovaciones tecnológicas" (con especial dedicatoria
a la exploración de aguas profundas), al permitir contrataciones "sin
licitación" (¡super-sic!) mediante procedimientos acrobáticos de
contratación por "invitación "restringida"(sic) o "adjudicación directa" (¡super-sic!).
Traducido al español: debido a la falta de "innovaciones tecnológicas" del
"nuevo Pemex", entonces no existe más remedio, en aras de la "modernización"
de Beltrones, que entregar la exploración, la extracción y la producción de
los hidrocarburos de las aguas profundas del Golfo de México a las
trasnacionales gallegas y texanas. Esta es la suprema trampa de las
entreguistas iniciativas gemelas de Calderón y Beltrornes volcadas en el
bazar para beneficiar abultadamente a las trasnacionales gallegas y texanas
y sin importarles un comino la balcanización de Pemex. Ahora bien: si la
entrega se vuelve inevitable debido a a hipoteca foxiana y panista del
ASPAN, les damos un consejo: en aras de las "innovaciones tecnológicas",
aducidas por Beltrones, mejor donar (a no confundir con el "Hoyo de la
Dona") los hidrocarburos de las aguas profundas a las anglosajonas
ExxonMobil y Shell, superdotadas tecnológicamente (por solidaridad
latinoamericana sería mas óptimo Petrobras) que a la pirata parasitaria
española Repsol que carece de tales dotes técnicas. Aún en la imperante
clepto-kakistocracia hay que ser lo menos ineptos posibe.
