|
1.- El intenso debate que han generado durante las
últimas semanas las iniciativas presentadas ante el Congreso para decidir el
rumbo de la reforma de la industria petrolera mexicana, ha puesto en el
centro de la atención política internacional la importancia que tienen los
recursos alojados en el Golfo de México para el desarrollo económico de sus
Estados ribereños.
2.- Sobre la peligrosa situación ecológica que está
surgiendo con la aparición y crecimiento de una zona de aguas muertas en el
Golfo, el periódico The New York Times fijó su posición esta
semana con un interesante editorial titulado "Muerte en el Golfo de
México". (Ver editorial "Death in the Gulf of Mexico", edición del lunes
4 de agosto de 2008).
3.- Desde hace treinta años, en la desembocadura del río
Mississippi fue detectada una extraña zona muerta del Golfo por falta de
oxígeno, que al principio era del tamaño del Lago Ponchartrain ubicado en
Nueva Orleans, pero ha estado creciendo sin parar desde entonces, hasta el
punto de que el año pasado llegó a ser del tamaño del estado de Nueva Jersey.
4.- Para este año, los científicos calculan que esa zona
llegará a ser del tamaño del estado de Massachussetts, sin que en esas aguas
pueda sobrevivir forma alguna de vida. Hipoxia es el nombre técnico de ese
fenómeno, que consiste en la disminución del oxígeno hasta el punto en que
ningún organismo puede sobrevivir en esas aguas.
5.- Los científicos han encontrado que la causa principal
de esta degradación ambiental es la acumulación del nitrógeno agrícola y de
algunos productos químicos que ruedan en los drenajes urbanos, que provienen
de las zonas agrícolas y los centros industriales, alimentando algas que
consumen el oxígeno y se desintegran en el Golfo de México, hasta el grado
de transformarlas en aguas no aptas para sostener formas de vida. Ese ciclo
es un mecanismo natural y está creando una zona antinatural de desastre.
6.- Los científicos consideran que este problema es un
resultado de la agricultura moderna a base de fertilizantes nitrogenados, y
han encontrado que en el invierno la zona muerta tiende a disiparse pero
regresa en la primavera, con aguas que no albergan ninguna forma de vida y
desde lo profundo despiden el olor del sulfato de hidrógeno. Este año,
durante la primavera, la zona sin vida creció de manera extraordinaria,
mostrando la paradoja de las corrientes de fertilizantes lavados que llegan
hasta el Golfo para fertilizar lo que es una zona muerta.
7.- Tratar a los océanos como si fueran basureros tiene
un costo muy alto y precisamente en la desembocadura de varios ríos de los
Estados Unidos comienza a verse el tamaño de los daños ecológicos causados.
8.- La contradicción económica que este fenómeno plantea
requiere la atención urgente y de largo plazo de los tres gobiernos
ribereños en el Golfo, que son Estados Unidos, México y Cuba. Los tres
países tienen la obligación de hacer del Golfo de México una zona que
produzca salud y vida, en vez de depredarlo como si fuera un centro de
desechos agrícolas e industriales que terminará por causar daños
irreparables a la salud humana.
9.- La riqueza productiva de los campos agrícolas de
Estados Unidos fertilizados con nitrógeno y la fuerza industrial de sus
fábricas terminan por enviar un saldo de muerte ecológica a unos cuantos
cientos de kilómetros con aguas rodadas en el Golfo de México.
10.- La importancia estratégica de las aguas y lechos
submarinos de ese gigante económico dormido que es el Golfo de México
requiere ir pensando en la creación de un organismo de vigilancia
trinacional integrado por México, Cuba y Estados Unidos, que lo defienda,
que cuide su ecología y que tenga las facultades legales suficientes para
sancionar a quienes le causen daños, ya sea que lo hagan intencionalmente,
por negligencia o por ignorancia. Toda acción que preserve la ecología del
Golfo de México será a favor de la salud y el bienestar de la humanidad.
Como también podrá ser en contra de la especie humana dejar que lo
conviertan en un basurero tóxico. |