El presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo, aseguró
que tiene "serios" indicios de la preparación de un complot para derribar a
su gobierno que asumirá el próximo 15 de agosto, los cuales, afirmó, ya se
están investigando.
El plan buscaría provocar el desabasto de combustible,
cemento y medicamentos en hospitales públicos, así como dejar a
instituciones estatales en pésimas condiciones y sin presupuesto para
debilitar a las nuevas autoridades en el comienzo de su gestión.
Lugo dijo a la prensa que integrantes de la coalición que
liderea cuentan con informaciones sobre el presunto boicot que estaría
impulsado por sectores que se sienten amenazados por el cambio de signo
político del gobierno.
El futuro jefe de gabinete, Miguel López Perito, precisó
que cuenta con documentos y grabaciones de conversaciones "comprometedoras"
que formarían parte de un boicot, los cuales serán divulgados luego de que
toda la información sea analizada.
Explicó que las evidencias serán puestas a disposición de
las autoridades pertinentes. "Hay pruebas válidas para abrir un proceso
criminal", resaltó.
López Perito interpretó el presunto complot de "intento
por generar un clima de incertidumbre e inestabilidad, así como de demandas
y críticas hacia el nuevo gobierno". No obstante, pidió a la población
tranquilidad al señalar que todo está controlado.
Lugo se impuso en los comicios celebrados en abril
anterior con 40 por ciento de los votos, con lo que puso fin a más de seis
décadas ininterrumpidas de gobierno del Partido Colorado.
Aunque no quiso dar detalles, López Perito no descartó que algunos de
colaboradores del presidente saliente, Nicanor Duarte, o miembros de su
partido estén involucrados en el supuesto boicot.
Rosario Riveros, lideresa del Partido Colorado, leal a
Duarte, vaticinó la semana pasada que "Lugo no va a durar seis meses".
Por otra parte, Lugo se enfrenta a críticas, incluso
dentro de su coalición, por las designaciones de presidentes y directores en
dependencias públicas, además de la del futuro canciller Alejandro Ahmed,
aún embajador paraguayo en Líbano, investigado por expedir visas sin
autorización durante la guerra de Israel con Hezbollah.