Don Jelipe: Te lo dije Camilito que como fuera...
o como dentro, me haría de la grande, pero sin nadita de albur ¿ehhh?,
porque si albureas te cuento uno de gallegos.
Camilito: No me galleguéis, Felipazo de Jesú, que
la madre patria te pue’dá un coscorrón. La hizimos, joder, con la
sillota que me debéis calentá pa´l 2012, como si estuvierais empollando
al Féni...
Don Jelipe: ¿Al qué, Camilito?
Camilito: Al Féni, ¡ostias!, al pajarraco ése que
volvió encenizao tras una mafufa fumá que le dio Fernánde de Cevao.
Don Jelipe: En cambio a mí no se me ceba nada,
¿qué tal nos fue en la Cámara de Diputados, y en Energía y ‘ora en el
mero-mero balconzote desde donde me pongo a lucir mi súper generalato al
estilo del gran mariscal Agallón Mafafas? Cuánta sabiduría hay en la
dialéctica visionaria del enorme filósofo Manolín: Fíjate qué suave.
Camilito: Agradecío’toy al santísimo señó de
Compostela, lo mimito que al también señorón Maseco, quien podrá tené
seco el epíritu pero nunca la cartera, ¡rediez!
Don Jelipe: Pos ¡reveinte! por si las moscas que
luego mosquean el moscabado. Juar-juar-juar. Me eres simpático Camilito,
por campechano.
Camilito: ¡Jolines! sí que soy de Campeche, mis
gasolineras que, como vosotros decís, son un titipuchal, y en titipuchal
me dan la nacionalidá.
Don Jelipe: No te puedes quejar, Camilito,
aunque los que ya andan de quejumbrosos son tus trabajadores, nomás
porque no les das salario ni menos prestaciones. ¡Abusivos! no se
conforman con los propinones y las olidotas gratis de gas con que a
diario aspiran un paraíso.
Camilito: Así’e la canallada, Felipazo de Jesú,
to’o lo quieren sin mové un deo. Recordareis lo desagradecío que son con
don Hernán, ¡canastos!, ni porque los enseñó a hablá, y les hizo el favó
de regalarles una afinadita generacional en sus generosos meneos con la
Malinche.
Don Jelipe: Cierto, Camilito, así son los que no
son criollos. Ya vez, quieren que te desaloje de Bucareli, na’más por
los trafiques que te permití en la Sener y en mi diputación. Hasta con
tu reverendo padre se meten esos híbridos de la Negra Angustias y el
Pípila. ¿No andan divulgando que la PGR, le abrió una investigación hace
un lustro por lavado de dinero? ¡Chismosos! Y no conformes, pretenden
que te corra del Palacio de Covián como si no fueras recomendado del Rey
Juan Carlos, míster Bush y los carnalotes de las novedosas siete
hermanas que chapopotean de buenotas! ¿Qué saben ellos de política
internacional y diplomacia, si sólo se la pasan en las calles de
argüenderos? Ya verán la mala obra que hago con Obrador.
Camilito: Calmaos, Felipazo de Jesú, que to’o e
cosa de usá la táctica de la ostra y el garañón: mucha concha pa’la
crítica y mucha macana pa’lo criticone, ¡arza!
Don Jelipe: Pos sí, Camilito, pero eso ya está en
práctica. Tú mismo en una entrevista que le concediste al Faro de
Vigo reconocías entusiasmado la calentadota sin musa que le dimos a
Flavio Sosa... pero ¡caray! eso que a uno le digan pelele y espurio, pos
también sin musa calienta.
Camilito: ¡Por las chaparras chaparreras de mi
generalísimo! tranquilizaos, Felipazo de Jesú, no la reguéis que los
jardineros ya fizieron de las aguas, ¡corcholatas!, pensá que nadie, ni
André Manué o Sataná jamá han dicho que en sus accione pacífica lo
crucial e’ que no acompletéis el sesenio, y en aquel diciembre¡ te
dejaron abierta la puerta de atrá pa’que juraras hasta el perjurio, ¡josú!,
que te lo dice Camilito, al que ya agarró Obradó de trebol pa’mutilarle
toítos los resuello. Hay que reconocé el hecho aunque te peleleen o
espuriolicen, ¡por las glorias de Cagancho! que tú debía’tar lleno de
gratitú, casi como lo’stá Salina con Cuatemo. No olvidéis que poquito ha
en Bolivia cayeron más presidentes que borrachos en un quince de
setiembre. ¡Reflexioná equipao de ostra y garañón!
Don Jelipe: Lo entiendo, Camilito, no obstante,
da harta muina que no dejen a uno vender petróleo a gusto.
Camilito: De qué os preocupáis si la energía
ya’stá vendida y la reforma comprada, ¡diantres!, to’o marcha a paso
redoblao.
Don Jelipe: Sólo por esas animadotas, Camilito,
te voy a invitar unos buches de charanga, nada más para que el gaznate
sepa que el incendio no es una maldición.
Camilito: ¡Ese’e Felipazo de Jesú! ¡Por
las bombas de Uribe! que ma’contento me pongo yo de mirate felí.
Don Jelipe: Salucita, Camilito por el Real
Madrid, ¡no!, mejor por el Celta de Vigo ¿y pa’cuándo te harás de un
nuevo Celaya o la Chichimeca Oncena de Galicia? ¡Juar-juar-juar! Y quien
quita que si ya les quitamos PEMEX también nos hagamos del botín de oro.
Camilito: Felipazo de Jesú, ¿el botín de oro?
¡Migajones! que vosotros ni a pichichis llegáis, ¿de verdá creéis que
algo del botín dejó Vicente, sea vajilla de plata, peltre o unicel?,
¿qué botín heredaría Hildebrando, el cuñao más envidiao de la Nueva
España? ¡Apurémonos a vendé las aguas profundas y las de horchata antes
de que se las pirateen en una gárgara! ¡Por las resurrecciones del
viagra!, acabemo de poné en barata lo’mare que nos faltan por disecá.
Don Jelipe: Ora sí Camilito, ya te receté una
buena charanguiza, ¡juar-juar-juar!, te están sudando las orejísimas
como si vinieras de escuchar los secretos del diluvio. Estás más
trolebús que una alucinación encamionada en el paradero.
Camilito: ¡Dejaos de paraderos que ninguno’stá en celo!
Don Jelipe: Échate otro trago de charanga,
Camilito, que equivale a beber directito del soplete.
Camilito: ¡Alpargatas! que ese vinillo ya ni
quema, Felipazo de Jesú. E’ mucho ma’fuerte el de la Rioja que no arde
mas cómo hace escupir llamaráas.
Don Jelipe: Salú, Camilito, por Janitzio y Apatzingán.
Camilito: Mejó brindemo en honó de Trafalgá y la Covadonga.
Don Jelipe: pus... por lo que sea, ¡pero digamos glu-glu!
Camilito: Sé castizo, Felipazo de Jesú, que
sonáis más indio que el señó Fernánde.
Don Jelipe: ¿Diego?
Camilito: ¡Por las uñas enterrá del Manco de
Lepanto! ¡No! yo no digo de Diego que me cae en la mera punta de
Diamante, me refiero a Emilio Fernánde. ¡tú sí que’stás chalao, Felipazo
de Jesú!
Don Jelipe: ¡Épale, Camilito!: no se te olvide
que con todo y que te traje de encomendero... yo soy tu jefe, el que le
inyecta tempestades al chicharrón, y el que te asoció en las ofertotas
del aire y de la luz, ¡yo soy el que te brinda sin brindar la purísima
luz del tuétano!
Camilito: Perdoná, Felipazo de Jesú, no os
esponjeis que ni zacate hay. Y ya que os referís a energéticos, ¿sabéis
quién desperdicia el combustible de forma más intensa e insensatamente
improductiva?
Don Jelipe: No lo sé, Camilito, ¿quién osa
despilfarrarlo si yo lo abarato en ganga?, ¿acaso serán los latigazos,
los azotes del Señor contra el lomo azul que disfraza de relámpagos?
Camilito: No os azotéis que estáis más
destanteado que un acarreado sin matraca. Oíd una revelación, Felipazo
de Jesú: Quien desperdicia el combustible en la forma más intensa e
insensatamente improductiva... ¡es el regimiento de artilleros en el
Metro!
Don Jelipe: Juar-juar-juar.
Camilito: ¡Por los pelos rasurados del sobaco!
imaginaos si esa energía se canalizara con inteligencia patroná,
vosotros los mexicanos en una alianza estratégica con Repsol... ¡seríais
dueños de la más importante fábrica de sputniks!
Don Jelipe: ¡Y hasta de Ivancar!.
Camilito: La razón está con vos.
Don Jelipe: Y ya que hablamos de voladas,
Camilito, los chismosos aquéllos andan rumorando que tu secuestro de la
década anterior fue un cuentote del tamaño de Jenkins, el anglosajonazo
que tuvo de chalán a Espinoza Iglesias, se inventó el extranjero un
rapto y a Carranza le sacó una millonada a costillas del erario,
costillar tan zafado que ni alcanzó para la construcción de otra Eva.
Camilito:¡Por las cacarizas profecías del metate!
de eso más vale callá, Felipazo de Jesú, no vaya siendo que en alguna
grabación secreta le llegue información al sucesor del Mocha’oreja ¡que
conmigo tendría pa’divertirse un papalote!
Don Jelipe: Cierto, no le rasquemos una urticaria
a la comezón. Menos bla-bla y más glu-glu: ¡salucita, Camilito!
Camilito: ¡A la suerte nada rejega de los cuñaos!
Don Jelipe: Ta’güeno, por Hildebrando que la
libró con toda la red y la famiglia.
Camilito: Felipazo de Jesú, el incendio se
renueva, ¡eructo un arsenal de fogatas!
Don Jelipe: ¡Ya se finiquitó la charanga!
¡Carraspeo lumbre como si me habitara un averno! ¡Córrele, Camilito que
ahí vienen Las Adelitas con la resucitación de Lázaro y Juan
Charrasqueado! ¡Nos quieren popotear! ¡Juímonos que con ellos andan Los
Tariacuri y Amalia Mendoza que le anda por chillarnos una Amarga navidá!
Camilito: ¡Por la santísima nuca de un decapitao!
¡Las ostras, Felipazo de Jesú, las ostras y el garañón que esta lengua
me calcina un pronunciamiento!