1.- La manera en que se inició el debate sobre la
situación de la industria petrolera mexicana fue precipitada por la
publicación del documento llamado "el diagnóstico de PEMEX". En vez de
presentar ese supuesto diagnóstico, el gobierno federal debió hacer una
auditoría integral a esa empresa de la nación, para poder determinar su
verdadera situación técnica, administrativa y financiera.
2.- La deuda de PEMEX es un asunto de la mayor
importancia para la salud económica de México y no está debidamente
explicada. Los PIDIREGAS se han convertido en una especie de hipoteca
silenciosa sobre el petróleo y la electricidad que gradualmente empiezan a
dejar de ser de la nación.
3.- ¿Cómo fue posible llegar hasta este extremo de
debilitamiento, que podría llevar a México a perder la propiedad nacional de
sus recursos estratégicos? Todo comenzó en 1982 con la aplicación en México
de una doctrina económica conocida como "el decálogo del Consenso de
Washington".
4.- ¿Porqué en México? Porque nuestro país fue
seleccionado como un laboratorio para el ensayo de las políticas económicas
de "shock" que son conocidas mundialmente como "el neoliberalismo". Un grupo
de economistas mexicanos fue seleccionado en 1982 para aplicar ese modelo,
ocupando posiciones desde el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado.
5.- ¿Cómo fue posible que esos economistas que querían
modernizar al país no se dieron cuenta del daño cuantioso que las políticas
federales le estaban causando a PEMEX? Esa explicación tendrán que darla,
tarde o temprano, los propios funcionarios involucrados, principalmente
quienes han sido presidentes de la República y directores generales de
PEMEX.
6.- Sobre ese extraño error de conducción económica que
podría acarrear la pérdida de la propiedad nacional de los hidrocarburos, la
electricidad y los recursos hidráulicos, acaba de publicarse una reseña
jurídica y legislativa que documenta y demuestra la existencia de un
proyecto deliberado para el desmantelamiento de PEMEX, narrado con toda
precisión en el libro titulado "El Petróleo y PEMEX. Despojo a la Nación" de
Manuel Bartlett Díaz y Víctor Rodríguez Padilla. (Editora y Encuadernadora
Cosmos, S.A. de C.V., impreso en marzo de 2008).
7.- Mientras tanto, al cierre del primer trimestre de
2008, Petróleos Mexicanos registró caídas de 7.8 y 12.5 por ciento en la
producción y exportación de hidrocarburos, respectivamente, además de
reportar un alza de 34 por ciento en la importación de gasolinas. Eso
significa que la extracción de crudo entre enero y marzo de este año
disminuyó a un promedio de 2 millones 911 mil de barriles diarios en
comparación a los 3 millones 568 mil del año pasado.
8.- El debate sobre el futuro de PEMEX ocurre en el
momento en que el precio del petróleo mexicano está a punto de cruzar la
barrera de los 100 dólares , al alcanzar esta semana el récord histórico de
96.38 dólares por barril, mientras que el
Petróleo Intermedio de Texas (WTI), de referencia en Estados Unidos, alcanzó
los 117.48 dólares por barril. No cabe la menor duda de que el petróleo y el
gas guiarán la agenda de la política y la economía mundial por varias
décadas. La decisión que México tome es clave para decidir su futuro.
9.- La importación de gasolinas aumentó 34% en este
primer trimestre. Ello ha despertado a quienes se habían olvidado de PEMEX
Refinación y sin tener los estudios previos de impacto ambiental comienzan a
señalar posibles lugares sin medir las consecuencias ecológicas y de salud
pública. Por ejemplo, si se construyera en Tabasco una refinería se tendrá
que calcular el efecto tóxico que tendrá en los cuerpos de agua, en suelos y
subsuelos, así como en la salud pública de los tabasqueños, dada la
agresividad tóxica de las descargas industriales de las refinerías, muchas
de ellas carcinogénicas.
10.- Un factor adicional para considerar en el debate
petrolero es la inminente llegada de una ola de volatilidad en los precios
de los productos agrícolas, que ya se inició en Asia, donde en 6 meses se ha
triplicado el precio del arroz. La reforma del sector energético mexicano
deberá servir para crear un sistema agro-alimentario que asegure la
estabilidad de la oferta interna de alimentos. Tener petróleo, gas y agua
debiera permitir a México construir un sector agropecuario que genere
riqueza permanente. 