
Un tesoro se encuentra en el fondo del mar y los piratas
ya le tenemos el ojo bien puesto. La recompensa: un mejor futuro para los
vividores de la política comenzando, claro está, por los líderes sindicales
y trabajadores de PEMEX, siguiendo con los directores en turno de la
paraestatal, los políticos, diputados, senadores, secretarios de Estado,
subsecretarios y oficiales mayores, obviamente los gobernadores, sus
séquitos, parientes y amigos y finalmente, los millones de burócratas
sindicalizados.
Nunca antes los mexicanos habíamos enfrentado un reto mayor. Nadie sabe
cuántos somos, ni cuántos se han ido al otro lado a ganarse la vida. Dicen
que somos 107 y 10 se han largado pero bien podríamos ser 125 millones y que
se hayan ido 15 millones más porque ya hay tantos en la miseria y ocultos en
las tinieblas que es difícil saber con exactitud. Pero lo que si es seguro
es que ya somos cinco millones y pico de burócratas, de nosotros dependen
millones de personas y tenemos que alimentarlas, vestirlas, pasearlas,
divertirlas y demás.
Pero además, hemos sido muy ineficientes y corruptos. Hoy más de la mitad de
la población económicamente activa trabaja en la informalidad y no paga
impuestos; somos el país latinoamericano que menores impuestos recauda y
necesitamos el petróleo porque de lo contrario, tendríamos que aumentar el
IETU a 90 por ciento a los contribuyentes cautivos, una chichi que ya casi
nos acabamos.
Hemos dado al traste con industrias completas: la juguetera, la textil, la
de los plásticos, la acerera, industrias que generaban millones de empleos
bien pagados y remunerados. A base de permitir el contrabando y fomentar la
piratería acabamos con miles de empresas y negocios, muchos de ellos que
tenían décadas de existir. Por eso se han ido tantos a vivir fuera y ahora
la novedad es que no solo se va la mano de obra no calificada, la cual
abunda porque fuimos incapaces de educar a nuestro pueblo, sino que ya
también se van los pocos calificados que teníamos.
El campo lo hicimos pinole, fuimos autosuficientes en todo, hoy día somos
deficitarios en todo, convertimos a México en el mayor importador de
alimentos del mundo. Pero no solo ahí fallamos, también en crear
infraestructura entre otra, petrolera y hoy importamos el 40 por ciento de
la gasolina que consumimos porque somos incapaces de refinar nuestro propio
petróleo.
Contaminamos, más allá de cualquier reparación posible, todo el sureste del
país que era un paraíso, el IXTOC y tantos otros pozos que descuidamos
generando serios desastres ecológicos que nunca limpiamos del golfo de
México y acabamos así con una de las riquezas pesqueras más importantes del
mundo. Ahora queremos contaminar también nuestras aguas de alta mar.
Somos tan idiotas, que hasta hoy sólo fuimos capaces de
sacar petróleo de la flor de la tierra y pequeñas profundidades y como nos
robamos hasta el último centavo, no planeamos para el futuro que ya nos
alcanzó. Por eso esta campaña publicitaria, para decirles una de dos, o le
entra capital privado a PEMEX o les vamos a tener que exprimir más impuestos
y dar peores servicios porque nosotros ni de broma nos apretamos el
cinturón, por algo somos vividores de la política. Pero como ya nos alcanzó
el destino y tenemos que invertir en PEMEX para sacarle nuevas chichis al
país y poder seguir mamándonos sus recursos y somos un país primitivo y sin
tecnología propia, queremos traer extranjeros para que nos ayuden a
encontrar la chichi aunque a cambio les compartamos la chichi para que ellos
mamen su parte.
Si fuesen sinceros, eso es lo que deberían decir los
miles y miles de spots en Radio y TV que la paraestatal ha lanzado
para promover la exploración petrolera en aguas profundas absorberá hasta 70
por ciento de los 218 millones de pesos que Pemex gastará este año en
publicidad. La petrolera se justifica: "Es un tema importante para el país"
Yo insisto: Lo mejor es dejar el petróleo enterrado. Si los heroicos
mexicanos lo logramos sacar del subsuelo, solo unos lo van a disfrutar y a
las futuras generaciones, que se las lleve la tristeza. Yo opino que mejor
se lleve la tristeza a todos los vividores de la política, los mismos que
han destrozado al país y que si los dejamos, lo van a acabar aún más porque
no tienen llevadera. Con tantos Mouriños y Bejarranos, lo mejor es que el
petróleo se quede en el subsuelo.
Ese tesoro sólo va a seguir siendo tesoro si los piratas no llegan a él. Si
llegan, se va a convertir en excremento... 