El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el
neoliberalismo están llevando a la quiebra de la nación mexicana. El 13 de
enero de 1995, cuando se formalizaba el "rescate" y en una reunión a puerta
cerrada en Washington, entre el secretario del Tesoro de los Estados Unidos,
Robert Rubin, y el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, Estados
Unidos propuso "privatizar" PEMEX.
Eran los días siguientes en la época de transición del
gobierno de Carlos Salinas de Gortari y los primeros meses de la
administración de Ernesto Zedillo, cuando se propuso tal cosa. Por tanto,
dicha "privatización" tiene como finalidad atender los requerimientos
hegemónicos de los grandes intereses financieros internacionales, a costa de
que los mexicanos perdamos nuestro principal recurso natural y la pérdida de
la independencia y la soberanía nacional
Desde entonces, con mayor énfasis el endeudamiento
artificial de PEMEX, para comprometerlo con el proceso deliberado de
descapitalización que está llevando a la ruina a nuestro principal recurso
natural, pese a sus cuantiosos ingresos que de no serle quitados por la
administración federal, serían suficientes para costear su desarrollo y la
adquisición, sin compromiso alguno para la soberanía mexicana, de la
tecnología más avanzada, sin necesidad de comprometer nuestra independencia
como nación
Pero la "privatización" que se pretende no es otra cosa
que el regreso a la situación existente durante el porfirismo, o sea, la
explotación petrolífera extranjera, por encima de la soberanía mexicana y el
despojo de dicho patrimonio a los mexicanos.
El origen, la quiebra salinista
La administración neoliberal de Carlos Salinas de Gortari
fue un fracaso en lo económico y lo social, por haberse apoyado cien por
ciento a los dictados del FMI, el BM y el sistema neoliberal,
macro-económico y globalizador exento de justicia social, por lo cual, los
mexicanos, en su inmensa mayoría, hemos empobrecido como consecuencia del
enriquecimiento de los pocos, sobre la miseria del la clase media, los
obreros y los campesinos como resultado del agudo desempleo y la pérdida del
poder adquisitivo de nuestra moneda, al ser desmantelado el aparato
productivo nacional en la industria y el campo, para "abrirnos" a la
invasión de la producción extranjera y la elaboración en México, por parte
de empresas no mexicanas, a una exportación que crea la falsas imagen de
progreso, porque lo que se vende, no es nuestro.
En estas condiciones, ante una población mayoritaria
empobrecida, a cambio de las grandes fortunas amasadas por ",los nuevos
ricos", favorecidos del salinismo, la crisis económica afloró a finales de
la administración neoliberal y antirrevolucionaria de Carlos Salinas.
Crisis, devaluación y préstamo
La crisis económica del salinismo fue tan grave que al
producirse el cambio de administración con el inicio del período
presidencial de Ernesto Zedillo, se presentó la ineludible necesidad de
devaluar el peso ante el dólar de 4.06 pesos a más de 6.30, carestía que se
acentuaría después.
Tan critica dejó la economía Carlos Salinas de Gortari,
que el entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, decidió
otorgar un "rescate" urgente para salvar la economía mexicana, por un monto
de 51 mil millones de dólares, lo cual despertó las ambiciones gringas por
la "privatización" del petróleo mexicano.
El 13 de enero de 1995, cuando se reunieron a puerta
cerrada el incipiente secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Robert
Rubin y el presidente de la Reserva Federal, Alan Grenspan, anunciaron "la
venta del paquete de rescate financiero a México, anunciado el jueves 12 de
enero, por el presidente Clinton.
Fuentes informativas procedentes de Washington hicieron
saber el sábado 14 de enero de ese año de 1995, cuando ya era inocultable el
fracaso económico y social de Carlos Salinas, que "varios legisladores
argumentaron que la ayuda a suministrarse, según el plan de Clinton, de
contar con el respaldo del petróleo mexicano y de acuerdo al senador
demócrata por Conecticuc, Joseph Lieberman, los funcionarios del Tesoro
aseguraron que ese er5a ya un elemento sobre el cual se estaba trabajando,
en la negociación con los mexicanos".
Con el paso del tiempo, estos acontecimientos adquieren
su auténtico significado, dado el empeño de la administración calderoniana
por "privatizar" el "tesoro" que es petróleo mexicano, para recatarlo de las
"aguas profundas", con la participación de los "piratas" de las
corporaciones trasnacionales, entre ellas: Royal Dutch, Shell, Chevron,
Texaco, Repsol, Anadarco Petroleum, Transocean INCA, etc
El "Grupo de los 7" y México
Para el otorgamiento de dicho préstamo intervino el
"Grupo de los 7" integrado por las naciones más ricas del mundo como son,
Estados Unidos, Canadá, Italia, Inglaterra, Francia, Japón y Alemania. El 4
de febrero de 1995, reunidos sus representantes en Toronto, Canadá, "dieron
su bendición" en forma unánime, al paquete de rescate propuesto por Clinton,
de 51 mil millones de dólares para México, impulsado por los Estados
Unidos".
Después de dos días de conversación, los ministros de
finanzas y banqueros centrales de Alemania, Francia, Gran Bretaña, Japón,
Italia , Estados Unidos y Canadá, expresaron los esfuerzos realizados para
"el rescate" financiero de México que sufría una severa crisis económica y
social una vez concluida la administración salinista.
Paul Martin, ministro de Canadá, manifestó su beneplácito por el acuerdo
adoptado.
El sábado 14 de enero de ese año de 1995, la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público que "las cuentas por cobrar derivadas de las
exportaciones petroleras, se darán como garantía de los créditos negociados
por México, con el gobierno de los Estados Unidos". Rechazó que el Gobierno
de México "daría en prenda el patrimonio petrolero para obtener los mayores
apoyos internacionales pactados en el acuerdo financiero de América del
norte y que serán utilizados para superar la actual crisis". Hubo críticos
que argumentaron en el sentido de que tales declaraciones, para conocer lo
que realmente quedó pactado, sería entender lo contrario a lo dicho por
hacienda, o sea, que "el gobierno daría en prenda el patrimonio petrolero
mexicano".
Es evidente la comisión de errores
La forma ruinosa que en la etapa del neoliberalismo se ha
manejado al país -después de consumado el "milagro mexicano" en la época del
desarrollo estabilizador en que el país creció a un ritmo que llegó hasta el
8.7 anual, con inflación del 2.8 por ciento promedio a base de un eficiente
desarrollo con nuestra planta productiva nacional en el campo y la ciudad,
un mejoramiento salarial real del 9 por ciento anual y sin devaluación, de
1958 a 1970-, lo revela enfáticamente la participación de Italia, Alemania,
Francia, Japón e Inglaterra, en el otorgamiento del crédito por los 51 mil
millones de pesos para sacarnos de la crisis a la que nos lanzó la
globalización económica.
Es difícil de aceptar que a medio siglo de concluida la
Segunda Guerra Mundial en 1945, México estuviese a punto de la quiebra
nacional y que los cinco países citados en el párrafo anterior, estén
enlistados dentro de las siete naciones más ricas del mundo. Esto, porque 50
años atrás, México estaba en la cúspide económica durante el régimen del
general Manuel Ávila Camacho y al terminar la conflagración bélica en ese
entonces, precisamente Italia, Francia, Japón, Alemania e Inglaterra,
concluyeron su participación en la guerra, hundidos en la miseria.
Medio siglo después -y tal situación continúa-, esas
naciones se levantaron "de la lona", como se dice coloquialmente para
figurar dentro de las más opulentas del orbe. En tanto, por los errores
cometidos por el neoliberalismo en perjuicio del pueblo de México, seamos
nosotros los que sufrimos la miseria y no ellos.

Zedillo: el amor a los uniformes militares. |
Han tenido gobierno patriotas
¿Está acaso la diferencia de lo anterior en que dichos
países han sido gobernados por autoridades patriotas y en el caso nuestro, a
partir del neoliberalismo, hemos carecido de gobernantes que realmente
sirvan a sus representados y a la nación a la que pertenecen?
Todo parece indicar que las autoridades neoliberales
mexicanas todo les puede interesar, menos el patriotismo y el bien de
México. Su afán, más bien se orienta a servir a los intereses extranjeros
que nos causan daño.
Expliquémonos: Alemania, Francia, Italia, Japón e
Inglaterra, juntos, esos países tienen menos superficies y recursos y
riquezas naturales que nosotros los mexicanos. En conjunto, esos países que
terminaron en la miseria en 1945, como consecuencia de la Segunda Guerra
Mundial, suman una superficie total de un millón 702.757 kilómetros
cuadrados, con una población que se aproxima a los 400 millones de
habitantes. México, en contraste, tiene una extensión territorial de un
millón 972 mil 547 kilómetros cuadrados u una población ligeramente superior
a los 100 millones de personas.
Nuestra situación, en materia de superficie y recursos
naturales, resulta muy superior a la que las cinco naciones poseen. Japón,
por ejemplo, en apenas 370,073 kilómetros cuadrados, aglutina a cerca de 120
millones de habitantes. Es increíble que los gobernantes neoliberales, de
1970 a la fecha, nos hayan hundido en una miseria que no se explica, puesto
que estamos dotados por la naturaleza de grandes recursos.
Hasta en lo demográfico se ha propalado el desorden,
porque los cinco países mencionados que forman parte del "Grupo de los 7"
-las naciones con mayor éxito económico y social -, no son víctimas del
gigantismo urbano - salvo Japón-, como el de nosotros en la Zona
Metropolitana de la Ciudad de México.
¿Qué explicación entonces, ante el absurdo de ser un país
privilegiado en recursos y tener la necesidad de importar alimentos -lo que
no ocurrió en la época del desarrollo estabilizador de la Revolución
Mexicana-, .y tener ahora en el ingrato momento que padecemos, por fallas de
nuestros gobernantes, la necesidad de importar alimentos, acumular una de
las mayores deudas del mundo y vivir del comercio callejero y como
"indocumentados" que al buscar trabajo en los Estados Unidos se juegan la
vida?
¿Matar la gallina de los huevos de oro?
Dentro de su demencial antipatrotismo, los gobiernos
neoliberales que padecemos proyectan, ni más ni menos, que "matar la gallina
de los huevos de oro" de los mexicanos, porque eso, y no otra cosa, sería la
"privatización del petróleo mexicano para entregarla a los "piratas" a los
que se les proyecta autorizar para que se lleven "el tesoro del petróleo
mexicano" que yace en el fondo de las aguas marítimas profundas, como si los
mexicanos, para el aprovechamiento de esa riqueza, tuviésemos que enajenar a
lo que jamás debemos renunciar, o sea, nuestros recursos naturales
estratégicos y básico para la conservación de nuestra independencia y
soberanía nacional.
Los especialistas del grupo "macro-economía
pertenecientes al equipo de Mauro Jiménez Lazcano, en el número más reciente
de su órgano oficial, se afirma que "la privatización de PEMEX equivaldría a
un despojo a la nación mexicana por más de un millón de millones de dólares.
Los excedentes petroleros durante el sexenio de Fox fueron de 350 mil
millones de dólares. En los dos años de Felipe Calderón, los excedentes
petroleros sumarán más de 60 mil millones de dólares. No hay un informe
escrito del uso y destino de los excedentes petroleros del sexenio de Fox ni
del primer año de Calderón".
"La privatización de PEMEX seria el gran despojo al
pueblo mexicano, peor que el FOBAPROA. El FOBAPROA impuso una carga a la
población por 100 mil millones de dólares, cuyos intereses se pagan a los
banqueros, anualmente, 50 mil millones de pesos, por acuerdo del Congreso"
.Andrés Manuel López Obrador, el principal defensor de
nuestro petróleo, afirmó recientemente que "si se nos quita el petróleo, se
nos quita la posibilidad de emprender el desarrollo independiente. Esto
implicaría un retroceso que metería al país en una situación de violencia.
Sólo quedaría por delante luchar por la recuperación de estos bienes, pero
sostengo que sería muy difícil, costaría mucho por razones geopolíticas. El
volver a hacer la expropiación después de que entreguen el petróleo a las
compañías extranjeras, costaría mucho.
"La emancipación de pueblo y el rescate de la soberanía
sería algo muy difícil de recuperar, Sería muy irresponsable abrir la puerta
y vulnerar principios de soberanía", subraya el ex candidato presidencial.
Romper con FMI, BM Y TLCAN
"Han sido las recetas neoliberales y monetaristas del FMI
y del Banco Mundial, las que han llevado a México al estancamiento económico
y el establecimiento de un estado de pobreza permanente de su población",
afirmó Michel Chossudovsky, economista canadiense, entrevistado por el
director general de "Macro-Economía", a su paso por México.
Subraya lo siguiente que es clave para el bienestar de
los mexicanos: "Con la riqueza petrolera de México, no tiene porque seguir
obedeciendo los dictados del Fondo. Es inaceptable la desigualdad económica
y social que priva en México. Urge a México iniciar una nueva etapa de su
desarrollo económico y social, independiente, que procure el bienestar de su
población. Es necesario que México adopte un papel de igualdad y dignidad
frente a los Estados Unidos y Canadá"
Otra afirmación de Chossudovsky es la que sigue: "No hay
que olvidar que hay una guerra en Afganistán y otra guerra en Irak con fines
de apropiación de grandes reservas de petróleo y gas; entonces ¿qué no harán
las trasnacionales para adueñarse del petróleo mexicano?".
Consecuentemente, la "privatización" del petróleo sería
el más grave daño que se le pueda aplicar a los mexicanos. Seria traicionar
a México. 