Mouriño: costos
Está saliendo carísimo el empeño en mantenerlo en ese
cargo. Implica regalar, hoy, el control político nacional al PRI; en 2009,
el Congreso al PRD; el 2012, la presidencia a López Obrador. Al parecer, el
presidente Felipe Calderón está dispuesto a pagar esos estratosféricos
costos. Yo, como ciudadano mexicano, no lo estoy y exijo que Mouriño sea
removido por el bien de la patria, de este gobierno y de la sociedad toda.
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Mouriño: riesgos inecesarios. |
CONTRERAS
Era un tipo tan afecto a llevar la contra, que murió
apuñalado en un tiroteo. (Recuerdo a Julio, amigo chileno que vive en EU y
da cursos en todo el mundo. No le gusta ir a Chile porque sus compatriotas
son contreras irremediables. Era común que él llegara a las 8:30 de la
mañana, y saludara: ¡Buenos días! Y de inmediato uno de los asistentes
exclamara: ¡No estoy de acuerdo!)
"POLUCIÓN"
El Vaticano ya la clasificó como "nuevo pecado".
Obviamente, se refiere a la contaminación y tiene toda la razón del mundo.
Nada más que llamar "pollution" a la contaminación es correcto en inglés,
pero no lo es en español. En español "polución" significa "eyaculación"" (y
"onirogma" es una "polución nocturna"). Pero bueno, sé que al casteyanqui o
espanglish es ya imparable.
MARTE Y VENUS
Ecuaciones de la felicidad matrimonial: Para ser feliz con un hombre
tienes que entenderlo mucho y quererlo un poquito. Para ser feliz con una
mujer, tienes que quererla una barbaridad y no intentar entenderla.
DINERO DE PAPEL
En la película Lawrence de Arabia (David Lean,
1962: una de las muy contadas películas de toda la historia sin figuras
femeninas; antes de Peter O'Toole, en uno de los roles más brillante de la
historia del cine, Albert Finney y Marlon Brando rechazaron el protagónico)
hay una escena memorable (una entre docenas): aquella en que Auda abu Tayi
(Anthony Quinn: Antonio Rodolfo Quinn Oaxaca, hijo de una soldadera de la
Revolución, 1915-2001), tras la toma del puerto de Akaba y su consiguiente
saqueo (1917, en la vida real), descubre con enorme frustración que ahí no
hay oro, sólo cofres repletos de billetes turcos. Le reclama furioso a
Lawrence qué clase de burla es esa, que en vez de dinero de verdad sólo hay
papeles. Lo que a ojos de ciudadanos actuales, embrutecidos por el engaño
financiero global, podría parecer una rabieta de un individuo primitivo,
pronto resultará premonitorio: hasta los financieros más tozudos llegarán a
la convicción (de hecho ya están llegando; ¿o quiénes crees que están
atesorando hoy en secreto toneladas de oro?) de que en efecto los billetes
(de cualquier nombre, origen y denominación) no son más que papeles, y que
el dinero de verdad, el que tronará sus chicharrones en la mega crisis que
ya comenzó hace ocho meses en EU, serán los metales preciosos: oro y plata.
ÚLTIMOS DESEOS
Platican tres amigos en un funeral. Uno de ellos dice: "A
mí me gustaría que en mi sepelio la gente me mirara y dijera: Fue un hombre
destacado y un líder en nuestra comunidad.'" Otro dice: "A mí me gustaría
que me vieran y dijeran: Fue un gran hombre y un mejor amigo." El tercero
dice: "Pues yo quisiera que me miraran y dijeran: Parece que se está
moviendo."
PRINCETON
Ben Bernanke es el cacagrande de la Fed de EU (la torre
de control del Casino Financiero Global), y quien está tomando las
decisiones perfectas para mandar cuanto antes al dólar al basurero de la
historia. Por eso es cada vez más intensa la versión de que los dólares
gringo y canadiense, y el pesito mexicano, serán todos sustituidos por el
"Amero", oooooooooootra moneda más de papel. Dice un furioso analista
gringo: "Este bulbo oscuro llamado Bernanke, que al parecer nada sabe de
economía, era el jefe del Departamento de Economía de la universidad de
Princeton..." Bueno, no es de extrañar tal aberración: también el inefable
Manuel Camacho Solís hizo ahí la maestría en asuntos públicos.
Pecado de enriquecimiento excesivo
Benito 16 acaba de catalogar este nuevo pecado mortal,
entre otra decena (sigue olvidado el Mandamiento Once: "No desearás la mujer
de tu prójimo en vano"). Se me ocurre un cuento. Llega un dictador mundial
infinitamente poderoso (como no soy) e infinitamente irracional e inhumano
(como sí lo soy), y ordena: quienquiera que en lo personal tenga más de diez
millones de dólares, en cualquier forma (efectivo, casas, acciones, vía
prestanombres, etc.), será fusilado sin averiguaciones, componendas ni
dilaciones. ¿Cómo puede nadie justificar que "necesita" más de diez mega
bilimbiques verdes? Y diez todavía se me hace mucho.
BUDITA BONAVENA
Por mayor que sea el agujero donde caigas, sonríe.
Todavía no hay tierra encima.
LOS TOROS DESDE LA BARRERA
Los teóricos geniales del "hubiera" económico (el hubiera
es el pendejativo del verbo haber), han sostenido por décadas que la Gran
Depresión de los años 30 en EU no habría sucedido si se hubieran aplicado
tales y cuales medidas "contracíclicas" de corte keynesiano. Dichos teóricos
implicaban, ergo, que los economistas de entonces (o los políticos que
tomaban las decisiones importantes en esa coyuntura) eran unos imbéciles
redomados, cuando la solución "era tan sencilla, estaba al alcance de la
mano, bla, bla, bla". Uno de esos teóricos llenos de autoconfianza en que
ellos sí-sabían-cómo-hacerlo (Zedillo dixit), era Ben Bernanke, que como
jefe del Departamento Económico de la universidad de Princeton, estudió
largamente aquella catástrofe de hace 80 años, y estaba seguro de que a él
la amenaza "le pelaría los dientes de ida y vuelta", por decirlo en términos
técnicos. Bueno, ocurre que ahora Bernanke es el mero jefe de la Fed gringa,
o sea, está en la silla mayor de la cabina de control del Gran Casino
Global, errrrr, digo, el sistema financiero mundial. Fue a él a quien hace
ocho meses, por el flanco del mercado subprime de hipotecas, le explotó la
bomba cuya detonación, astutamente, su antecesor Alan Greenspan eludió
después de haberla engordado como loco durante 18 febriles, exuberantes,
demenciales años. Ahora Bernanke está aplicando las recetas que según él
abortarían cualquier amenaza de truene... y está fallando miserablemente, lo
cual algo dice de Princeton (donde también Manuel Camacho hizo su maestría).
Por lo demás, sus "remedios mágicos" son tan novedosos como soñar en
colores. Son dos medidas elementales y cotidianas en el recetario de todos
los bancos centrales del universo, desde que se inventaron esos engendros
del diablo burlón: manipular la tasa de interés y emitir circulante. Esto
es, dicho en crudo, crear más "dinero" de la nada y regalarlo a la raza
("desde un helicóptero", según dijo Bernanke en discurso célebre). En sus
términos, "inyectar liquidez". Y eso funcionó antes, durante décadas, cuando
se infló artificialmente la economía con burbujas una tras otra (bursátil
primero, inmobiliaria después, y ahora quisieran una de infraestructura,
pero ya simplemente el truco no da para más). Pero el problema es que ya
hace mucho que el truco dejó de estar en la liquidez; ahora el broncón es de
solvencia: no es que mi apuro sea que no tengo con qué pagar la cuenta de la
cantina hoy que no abren los bancos (total, voy a un cajero automático y
saco lana), sino que no tengo dinero ni en el banco ni en la casa, a todos
mis amigos y a la empresa debo dinerales, tengo hipoteca vencida sobre la
casa, todas mis tarjetas de crédito hasta el tope, no he pagado las últimas
tres mensualidades del auto, soy miembro distinguido del Buró de Crédito, me
he jineteado los IVAS de todos el año, ya me cortaron el teléfono, el cable
y la luz, etcétera. ¿Juan Charrasqueado? No, EU. Es el retrato financiero de
EU. Le debe todo a todos. Subsiste nomás por la benevolencia de sus
acreedores (China, Japón, EAU, UE, los sauditas... ¡hasta México!).
BUDITA BONAVENA
Vive todos y cada uno de tus días como si fuera el último
de tu vida. Un día acertarás. 