Trasnacionales gringas - como las que quieren apoderarse
de nuestro petróleo con la complicidad de infidentes senadores y diputados
neoliberales del PRI-PAN- han puesto a la venta tres islas mexicanas de Baja
California Sur, Jalisco y Quintana Roo. Se trata de las denominadas Cerralvo,
en el Mar de Cortés; Isla Manglar, entre Puerto Vallarta y Manzanillo, en la
llamada Costa Dorada del Pacífico y Cayo Venado, santuario para la
reproducción del manatí, respectivamente.
Tales ofertas directas de la trasnacional gringa
Private Island que violan las leyes mexicanas y nuestra soberanía
nacional, difundidas en portal de internet, es denunciada en la Agenda
Política de México, con base en información condensada de Fernando Meraz,
difundida desde el 6 de diciembre del 2006, con el título original de
"Tres Islas mexicanas a la venta por internet".
Dichas gangas de Private Island son el anticipo de
lo que puede ocurrir si en el Senado de la República y la Cámara de
Diputados, los legisladores infidentes del prianismo, aprueban la llamada
"reforma energética", con la cual se proyecta desnacionalizar nuestro
petróleo, a los 70 años de que expropiara para beneficio de los mexicanos,
el entonces Presidente de la República, general Lázaro Cárdenas, este
recurso nacional propiedad de todos los mexicanos; no del grupo legislativo
que ahora da las espaldas a la nación mexicana y está dispuesto a poner tan
valioso patrimonio en manos de corporaciones extranjeras que, al ser dueñas
del energético, por la vía de "concesiones", tendrían capacidad para
inmiscuirse en los asuntos internos de México, tal como lo hacen en
Venezuela dichas corporaciones extranjeras.
Legisladores que subastan al país
Encabezados por Manlio Fabio Beltrones Rivera, Santiago
Creel Miranda y Francisco Labastida Ochoa en el Senado de la República y por
Emilio Gamboa Patrón, Ruth Zavaleta -que "ha traicionado a su partido el.
PRD, para hacer causa común en los infidentes del PRI-PAN, y el panista
Héctor Larios Córdova, el Congreso de la Unión se apresta a dar lo que se
estima "sería la puntilla" tanto al pueblo de México, como al país mismo y a
la Revolución mexicana, con la aprobación de la "reforma energética", para
desnacionalizar el petróleo mexicano.
Poner en manos de intereses extranjeros el petróleo
mexicano, sería incurrir en un retroceso histórico que nos colocaría en los
tiempos del porfirismo, cuando las empresas extranjeras no sólo se
aprovechaban de nuestro petróleo, sino además influían en las cuestiones
internas del país que únicamente corresponde conocer a los mexicanos.
Se viola la soberanía nacional
En relación a la puesta a la venta de las tres islas
mexicanas por trasnacionales gringas, es obligado mencionar que en la Ley
General de Bienes Nacionales se establece que "todas las islas, cayos y
arrecifes del territorio mexicano integran la zona federal marítimo
terrestre, bienes nacionales de uso común, y por lo tanto, inalienables e
intransferibles"".
En la Agenda Política de México se hace saber que "la
venta de esas islas quebranta la Ley Federal del Mar, promulgada en 1986,
como reglamentaria del artículo 27 Constitucional, para establecer derechos
de soberanía y jurisdicción sobre costas e islas comprendidas en la zona del
Mar Territorial Mexicano".
Anti-mexicana Reformas al Artículo. 27
Las reformas de Carlos Salinas al artículo 27
Constitucional, para "privatizar" el ejido; es decir, que saliera a la venta
al mercado de la tierra, han provocado el acaparamiento de la tierra en
manos de extranjeros, incluso. A partir de entonces empezó el
empobrecimiento de la clase campesina del país y a buscarle salida a su
miseria, por lo cual empezó el fenómeno social de los "indocumentados" que
se van a los Estados Unidos arriesgando sus vidas a manos de la gendarmería
de la "bordel patrol" en la línea limítrofe entre México y la nación
norteamericana.
En las reformas al 27 Constitucional se establecieron
trampas para que trasnacionales extranjeras puedan comprar tierras incluso
en zonas prohibidas, como las que están cer4ca de la frontera, las playas,
etc., y según lo vemos ahora, hasta pueden comprar islas. Para ello
requieren d e la complicidad de empresarios mexicanos antipatriotas
En la "Agenda Política de México se establece que "las
reformas a las Leyes para la venta de terrenos costeros a extranjeros,
permiten esas operaciones, pero todos los ordenamientos establecen una zona
restringida de 50 kilómetros, desde la costa, o 100 si es de la frontera,
pues ya es territorio estratégicamente limítrofe y de salvaguarda nacional".
"Sin embargo -prosigue nuestra fuente informativa-, para
los abogados de bienes raíces esta legislación no es obstáculo porque si la
propiedad se encuentra en zona restringida puede también ser escriturada
directamente a favor de nuestro cliente extranjero... a través de n
fideicomiso o de una asociación mexicana. Las formas de asociación,
fideicomiso y otras son tantas y "tan ampliadas" que comprar cualquier
terreno en México es una operación relativamente sencilla, mediante "los
contactos y los amigos adecuados".
Con las reformas al artículo 27 Constitucional, la
propiedad en el campo y cerca de las playas está cambiando a favor de
extranjeros, se afirma.
Sitios paradisíacos, las islas en venta
De las islas que "están a la venta" en la forma descrita,
cabe decir que la Isla Cerralvo, en Mar de Cortés, se ubica dentro del
sistema que comprende diversas especies en peligro de extinción. Entre
ellas, la ballena azul, el lobo marino, el "tiburón-ballena", el lobo
marino, la orca, el "tiburón-martillo" y la mantarraya, además de incontable
número de especies pequeñas que vienen a refugiarse aquí para no perecer.
Cuenta la isla Cerralvo con 360 kilómetros cuadrados, a la altura de La Paz,
Baja California Sur. En la oferta de Private Island se asienta que
"es ofrecida" en iguales condiciones, a través de Baja Waterfront Real
Estate.
Tratándose de la Isla Manglar, ubicada frente a Puerto
Vallarta y Manzanillo, en el área privilegiada de la Costa Dorada del
Pacífico, se ofrece como "un paraíso de dos y medio acres, cuyo precio, de
acuerdo con la página electrónica, está sujeto a negociación".
La Isla Venado tiene 303 hectáreas y es una reserva
federal en resguardo de Quintana Roo. "Es promovida" en cuatro millones de
dólares por Private Island on line", que promete ventajas adicionales
, entre ellas la comunicación con una península de un mil 457 hectáreas que
se vende aparte y que describe como algo ideal para edificios en condominio
y otros proyectos turísticos.
De acuerdo con la información contenida en "Agenda
Política de México", Private Island opera a través de la empresa
Mayan Rivera Real Estate, la venta de Isla Venado. Como no
aparece dicha empresa en los registro, se le tiene como "una empresa de
paja".
"Privatización,", sinónimo de desnacionalización
Desde la época prehispánica se remonta la historia del
petróleo en nuestro país., cuando tuvo mucho uso el chapopote, como incienso
masticatorio y medicinal. Los mismos conquistadores usaron este producto
natural para calafetear sus barcos y las primeras ordenanzas Reales sobre
Minería en la Nueva España, expedidas en l783, se refieren muy especialmente
a los "bitúmenes y jugos de la tierra" , mismos que quedaron sujetos al
mismo régimen de los metales .
En1863, el sacerdote tabasqueño Manuel Gil y Sáenz
descubrió yacimientos de petróleo en San Fernando, a poca distancia de
Tepatitlán, Tabasco y destiló aceites que utilizó para el alumbrado de la
parroquia. Envió 10 barriles a los Estados Unidos con el fin de
comercializar el producto, pero fue incosteable aquello.
Posteriormente, el 6 de julio de 1865, Maximiliano emitió
una Ley de Minería que incluyó conceptos concretos sobre el petróleo, lo que
se considera la primera legislación moderna sobre el tema. En el estado de
Veracruz, después de la guerra de secesión en los Estados Unidos, se
estableció Adolfo Autrey, de nacionalidad norteamericana y origen irlandés.
Explotó los yacimientos de la Constancia y produjo "aceite luminante" en un
alambique construido por otro estadunidense de apellido Bond. El 128 de
julio de 1884 se asoció con Ignacio Huacuja, quien aportó 20,000 pesos como
socio capitalista para explotar "las canteras" chapopoteras en la región de
Papantla, Veracruz. Produjo "petróleo luminante" de grana aceptación en los
Estados Unidos. Más tarde, la propiedad de Autrey por la Lond Oil Trust.
Corp. Con la participación del ingles Cecil Rodees , fundador de la Mexican
Oil Corp.
Con mejores técnicas y con mercados sumamente favorables,
Dohney Pearson iniciaron la primera gran etapa de la explotación en grande
del petróleo en México. Nuevas explotaciones de otorgaron durante el
porfirismo en "chapopoteras" de diversas regiones veracruzanas.
Nacionalización de nuestro petróleo
El petróleo, en virtud de las concesiones otorgadas a
corporaciones extranjeras durante el porfirismo, determinó que esta riqueza
nacionales tuviera prácticamente fuera de los dominios de nuestro país. Las
trasnacionales, sobre todo las dedicadas a la explotación petrolera,
incurren en el vicio de entrometerse en los asuntos internos de las naciones
donde disfrutan de concesiones. Por eso, "privatizar" el petróleo es
sinónimo de desnacionalización de esta industria cuya materia prima
pertenece al pueblo.
El 18 de marzo de 1938, el Presidente de México, Lázaro
Cárdenas, expidió el decreto presidencial que nacionalizó nuestro petróleo.
En el marco de una serie de abusos por las empresas extranjeras afectadas,
dentro de ellos, la situación injusta de los trabajadores mexicanos.
Ahora que se tiene la experiencia de que aprovechándose
de reformas al artículo 27 Constitucional, corporaciones ofrecen en ventas
islas mexicanas y que se proyecta "privatizar" nuevamente el petróleo, lo
que nos condenaría a volver a los tiempos del porfirismo, es oportuno
recordar el documento de la nacionalización petrolera mexicana, para que nos
sirva de punto de referencia en estos momentos en que infidentes del PRI-PAN
pretenden hacer "comulgar" a la opinión pública con las "ruedas de molino"
de un retorno de las corporaciones trasnacionales en el ámbito de lo
petrolero.
A reserva de que las autoridades correspondientes hagan
precisiones sobre la mencionada "venta de islas" ubicadas en las
jurisdicciones de Baja California Sur, Jalisco y Quintana Roo, debe
establecerse que tal hecho constituye una advertencia sobre lo que son
capaces las trasnacionales a las que se les otorgan concesiones y se les
permite adquirir propiedades en contra de la soberanía nacional.
El petróleo mexicano ha sido, el motor del desarrollo
nacional, no obstante que se ha abusado de esta industria, porque un gran
porcentaje de sus utilidades se dedica a financiar el gasto nacional, lo que
ha limitado su desarrollo y hoy es pretexto para abrirle las puertas a la
inversión extranjera de poderosas corporaciones que, una vez que se les
permiten explotación de los recursos naturales incurren en la grave ofensa
de intervenir en los asuntos internos de las naciones concesionarias.
Las reformas al artículo 27 constitucional es causa de
que en el campo mexicano, muchos campesinos estén perdiendo sus tierras, al
verse obligados a venderlas a empresas que corresponden al neolatifundismo
propiciado por el Tratado de Libre Comercio.
Surgen los grandes terratenientes ligados a
inversionistas extranjeros que se convierten paulatinamente en dueños de lo
ue antes fue de ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios.
Vicente Fox, mismo, es ejemplo de ello y por las reformas
al 27 Constitucional, de acuerdo a las informaciones que han trascendido,
tiene en su poder 900 hectáreas que durante su sexenio repartió el entonces
Presidente de México, Lázaro Cárdenas a ejidatarios de San Francisco del
Rincón, Guanajuato.
En Chiapas, inversionistas extranjeros adquieren
propiedades sin limite, incluso en la zona zapatista, gracias a las reformas
salinistas que están propiciando la formación de monopolios en el agro
mexicano y la expulsión del campesinado mexicano a los Estados Unidos, para
encontrar alguna forma de sobrevivir como trabajador indocumentado agrícola.
La "privatización" que se pretende de parte del sector
infidente en el Congreso de la Unión no es necesaria, porque el saneamiento
de las finanzas de Petróleos Mexicanos, el combate real a la corrupción que
allí se ha producido, y el desproporcionado financiamiento fiscal petrolero
para el gasto público deben ser objeto de corrección, antes de optar por la
venta del petróleo mexicano a la inversión extranjera que es el instrumento
de la nueva forma de coloniaje de la macro-economía globalizada, antípodas
del nacionalismo que necesitamos esgrimir para salvaguardar nuestro progreso
con justicia y la soberanía nacional en el ámbito de la dignidad.