
1.- Con la recesión económica que se ha iniciado en los
Estados Unidos ocurrirán cambios profundos en la economía y también en la
política de ese país. Sin embargo, en lo que se refiere a la estrategia de
México para sacar adelante a la economía productiva y mantener tasas de
crecimiento aceptables, el tiempo transcurre y ni siquiera se ha aceptado el
hecho de que esa peligrosa recesión ya comenzó.
2.- El desajuste económico de los Estados Unidos se
inició hace 30 años y varios académicos de las más prestigiadas
universidades estadounidenses lo vienen examinando desde hace varios años.
Uno de ellos, Robert B. Reich, profesor de la Universidad de California en
Berkeley, ha expuesto esta semana los datos duros que explican la situación.
3.- En su editorial titulado "Totalmente gastados"
(Totally Spent por Robert B. Reich, publicado en The New York
Times, edición del miércoles 13 de febrero de 2008), este
distinguido economista explica con franqueza los orígenes y las alternativas
de esta crisis que alcanzará repercusiones mundiales.
4.- La primera causa que señala este académico, que
también fue secretario del Trabajo durante el gobierno de Clinton, consiste
en que asistimos a la culminación de tres décadas donde los consumidores
estadounidenses gastaron más allá de sus posibilidades reales. Ese ciclo ha
terminado y los consumidores se están quedando sin posibilidades de crédito
para seguir financiando sus gastos.
5.- La solución de fondo a este problema es devolver a
los consumidores el poder adquisitivo que han perdido y que estaban
sustituyendo por la vía del crédito, el cual incluyó convertir las hipotecas
de sus casas en una especie de alcancía para refinanciarse con los bancos,
lo cual ha terminado en una debacle financiera al reventarse la burbuja
hipotecaria.
6.- Mientras el gobierno de los Estados Unidos ya empezó
a buscar una solución para esos desajustes económicos, en México se ha
perdido un tiempo valioso en discutir si es cierta o es solo aparente la
recesión que afecta a nuestros vecinos y que sin duda tendrá efectos en la
economía mexicana y en los casi 20 millones de mexicanos que radican en la
Unión Americana.
7.- Ante ese panorama recesivo es necesario diseñar en
México un programa económico nacional que alivie los efectos en los
consumidores y que estimule la capacidad de generación de empleos en los
sectores productivos. No hacerlo significaría recibir el impacto económico
de la recesión estadounidense sin ninguna medida precautoria, con un aumento
en la tasa de desempleo, un descontrol en el nivel de precios y una caída en
nuestras exportaciones.
8.- Por eso en estos momentos, es de la mayor importancia
revisar la actuación de la industria petrolera para fortalecerla. Una
reciente investigación del Ing. José Luis Apodaca, muestra que las cifras
globales de PEMEX en el año 2007 fueron así: tuvo ingresos por 100 MMD
(miles de millones de dólares), lo que representa un 12.5 por ciento del PIB
nacional que fue de 800 MMD. O sea, PEMEX representó un octavo del PIB
nacional.
9.- De esos 100 MMD que recibió PEMEX, se gastó 40 MMD
así: 11 MMD en la operación; 11 MMD en gastos de inversión, para amortizar
obras y pagar intereses sobre créditos recibidos; y 18 MMD se gastaron para
importar gasolinas. Los 60 MMD que le quedaron de sus ingresos, se
transfirieron al Gobierno Federal para cubrir el gasto social y la nómina
federal.
10.- PEMEX ha estado suscribiendo en los últimos 10 años
contratos de financiamiento con empresas privadas nacionales y extranjeras
por 70 MMD. El esquema utilizado es el denominado Pidiregas creado por
Ernesto Zedillo, que implican pagos de amortización e intereses diferidos a
mediano y largo plazo. Por esos PIDIREGAS en los próximos 25 años, PEMEX
deberá pagar más de 150 mil millones de dólares por los créditos recibidos.
La importancia del petróleo está aumentando justamente por la volatilidad
financiera que empieza a verse en los Estados Unidos. Por ello, petróleo y
finanzas son la clave para que México pueda superar con éxito este ciclo de
cambios económicos internacionales. 