La muerte de Marcial Maciel -acusado insistentemente de
pederasta- el pasado 30 de enero, ha sido como una especie de "caja de
Pandora". Muchas incógnitas que rodean la existencia del controvertido
religioso, creador de la organización llamada Los Legionarios de
Cristo" -hay quien la llama los "millonarios de Cristo"-, empiezan a
despejarse y a arrojar claridad sobre el inquietante tema que llana de
vergüenza a quienes se han involucrados en él.
Ahora se sabe, por revelaciones hechas en el libro
Las prodigiosas aventuras de los Legionarios de Cristo,
del especialista Alfonso Torres Robles -en 1945 se conoció públicamente la
primera acusación de pederastia contra Maciel-, que el monje denunciado como
pervertidor de niños encomendados a su cuidado, fue apoyado abundantemente
en España, para la difusión de su imperio "legionario", por el mismo
generalísimo Francisco Franco y por la alta aristocracia en ese país.
En México, después de superar la primera acusación de
violación del menor Luis de la Isla, oriundo de Querétaro, se ganó la
amistad del presidente Miguel Alemán, al grado de que uno de sus hijos,
Jorge, fue alumno de Maciel, fundador de la Legión el 3 de enero de 1941, en
el número 30 de la calle de Turín, en la Ciudad de México. Maciel salió
impune ante la falta de carácter del obispo de Cuernavaca, Francisco
González Arias, quien lo ordenó sacerdote en forma irregular, según los
conocedores del tema..
La Falange, hacedora de su imperio
Más identificada con los grandes negocios que con la
religión, la organización de Maciel encontró la oportunidad de extender su
influencia en más de 20 países, a partir del viaje que emprendió a España,
para establecerse allí. El 2 de octubre de 1946, un año después de la
acusación de violación del niño Luis de la Isla, cubrió el recorrido a la
península española, a bordo del buque "Marqués de Comillas" encabezando el
grupo de 34 seminaristas, rumbo al puerto de Bilbao.
Se sabe que por la intervención del Opus Dei, de
José María Escribá de Balaguer y Albás -organización religiosa dedicada
también a atender a las clases ricas y macro-ricas-, Claudio Güel, marqués
de Santander y dueño de la "Compañía Trasatlántica Española", donó los
boletos.
La España franquista resultó ser el factor definitivo
para el crecimiento de los "legionarios" puesto que, de acuerdo a lo que
ahora trasciende y se confirma en la obra del escritor Alfonso Torres
Robles, fue la suficiente ayuda económica del generalísimo Francisco Franco,
su gobierno, la Falange y la aristocracia española. Tuvo acceso Maciel a los
favores de las principales familias. Esto, desde luego, con el visto bueno
del Opus Dei, porque en otra forma no lo hubiera logrado.
Se hizo público y notorio que el ministro de Justicia,
Antonio María de Oriol y Urquijo, fue el conducto para el establecimiento de
las mejores relaciones entre Marcial Maciel y las familias más acaudaladas,
pese a que, según el legionario Alejandro Espinosa, el rector de la
Universidad de Comillas, padre Francisco Baeza, y el director espiritual,
padre Lucio Rodríguez, advirtieron las desviaciones de Maciel a través de
distintos medios, "como la confesión y la dirección espiritual".
Como en los tiempos de Rasputín
en el decadente imperio zarista
Con el obvio apoyo del generalísimo Francisco Franco y de
la cúpula de la Falange, las relaciones de Marcial Maciel penetraron los
estratos altos de la sociedad española, al igual que lo hiciera el monje
Grigori Yefimovich, conocido como Rasputín, quien
materialmente sedujo a la aristocracia en los tiempos de los zares, cuy
imperio estaba ya en decadencia.
Fue de tal impacto la influencia de Marcial Maciel entre
la aristocracia franquista, que cinco de los hijos del patriarca Ignacio
María de Oriol y Urquijo abrazaron la vida religiosa: Juan Pedro, Santiago,
Alfonso e Ignacio, en tanto que Malen fue consagrada a Regnum Christi,
brazo secular de los "legionarios de Cristo", al cual pertenecen Marta
Sahagún y sus hijos, los tristemente célebres hermanitos Bribiesca, acusados
de enriquecimiento súbito y cuantioso, durante el sexenio de Vicente Fox.
Se dice que Malen Oriol vive actualmente en México donde,
con base en los últimos datos, y salvo cuestiones de última hora, "es la
encargada del Colegio del Bosque". Hay que añadir que una hija más de la
acaudalada familia, es Carmelita Descalza.
Otros apellidos de gran poder económico que contribuyeron
a la extensión del imperio de Marcial Maciel son los Ybarra, Díaz Bustamante
y Primo de Rivera.
El mismo rey Juan Carlos de Borbón figura a la cabeza de
los grandes favorecedores del expansionismo de los "legionarios", cuya
influencia llega a más de 20 países, principalmente en México España, Chile,
Irlanda, Italia, los Estados Unidos, etcétera.
Las cifras sobre el crecimiento que ha alcanzado la
organización creada por Marcial comprenden un equipo de 500 sacerdotes,
pertenecientes a 40 nacionalidades que laboran en aproximadamente 20 países
. Se da una cifra de dos 500 seminaristas y más de 50 mil miembros de
Regnum Crhisti. Disponen de 145 colegios privados. Se afirma que hacen
funcionar también escuelas para niños pobres a través de "Mano Amiga", así
como 21 institutos superiores, 630 centros de apostolado en 92 poblaciones,
según los datos del escritor Alfonso Torres Robles.
El rey Juan Carlos y las infantas Cristina y Elena,
presiden iniciativas de Regnum Christi y gustan de ostentarse como
colaboradoras de los "legionarios".
Asesores de José María Aznar figuran también en las obras
de los "legionarios", con base en la serie de informaciones que han
trascendido con motivo de la muerte de Marcial Maciel, quien fue condenado
por el Papa Benedicto XVI, después de la serie de acusaciones de pederasta
que se le hicieron con alarmante frecuencia, a "vivir en retiro", desposeído
de la facultad de oficiar misa e impartir sacramentos; o sea, de hecho fue
objeto de una suspensión a divinis, que muchos especialistas han
llegado a interpretar como algo equiparable, prácticamente, a la excomunión.
Monterrey, baluarte macielista
En México, la Ciudad de Monterrey es baluarte macielista.
El poder de seducción del presunto pederasta se puede medir por el caso de
la acaudalada dama, ya fallecida, la señora doña Flora Barragán de Garza, de
quien, según declaraciones de su hija Flora Garza Barragán, publicadas en el
número 1631 de la revista Proceso, el pasado 3 de febrero, su
mamá, Flora Barragán, "entregó a Maciel 50 millones de dólares, la mitad de
su fortuna, para que apuntalara su cofradía a nivel internacional".
Asevera: "Era increíble como mi madre le abría la
chequera al padre Maciel. Le tenía una fe ciega, quizá porque era muy guapo,
o con mucho carisma, pero siempre le dio lo que quiso. Y a fin de cuentas
terminó abandonándola, hasta que ella murió, a los 95 años. Murió pensando
en él, pidiendo que la saludara pero él no se dignó. La abandonó después de
haberle donado como 50 millones de dólares, si no es que más, a lo largo de
medio siglo".
En la entrevista a Proceso dijo Flora Garza
Barragán que su madre enviudó a los 41 años y Maciel le impidió que se
casara.... "Maciel empleó un método de seducción similar al que usaba para
obtener recursos, sobre todo de viudas: Maciel es un hombre maligno, muy
astuto y que ha manejado la cuestión sicológica perfectamente bien".
Es por demás significativo que tanto el Opus Dei,
como Los Legionarios de Cristo", que son organizaciones
religiosas creadas para ejercer su radio de influencia entre los sectores
acaudalados acostumbren acercarse a las mujeres viudas, dejadas, divorciadas
y abandonadas por el marido, siempre y cuando sean ricas, para convencerlas
de que con sus fortunas, "pueden ganar el cielo si realizan obras de
caridad, ya sea en el caso de ¡legionarios", como de opusdeístas..
Otra característica de ambas agrupaciones se refiere a la
búsqueda de aspirantes a la vida religiosa, consistente en seleccionar
determinados rasgos físicos como el hecho de que sean bien parecidos, de tez
blanca, facciones agradables, de ojos verdes o azules, porque así se pueden
conseguir mejores donadores de medios económicos.

Juan Pablo ll lo mantuvo bajo palio. |
Heridas que no se han cerrado
En México, el nombre de la organización fundada por
Marcial Maciel sonó fuerte cuando, a mediados de 1983, trascendió que en el
"Instituto Cumbres" de las Lomas de Chapulepec, el subprefecto, Eduardo
Enrique Villafuerte Casas Alatriste fue acusado de violación de
aproximadamente 40 menores pertenecientes a ese plantel.
Según las informaciones publicadas entonces, Casas
Alatriste admitió "ante el Ministerio Público" ser autor de más de 30 casos
de violación de niños entre .los 8 y los 14 años de edad. También se supo
entonces que el director del "Instituto Cumbres" protegió al responsable
para que escapara de la justicia.
No obstante estas acusaciones, los "legionarios" en 1984,
además del "Instituto Cumbres" y la Universidad Anáhuac, poseían en el país,
otros planteles educativos destinados a la clase acomodada, como en
Saltillo, Coahuila; el Colegio San Patricio; en Monterrey; el "Instituto
Cumbres"; de Fresnillo, Zacatecas; el Colegio Irlandés y en Lomas Hipódromo,
en la ciudad de México, etcétera.
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Acusaciones que hablan a la conciencia
A través de lo que ha escrito y de declaraciones
reiteradas de parte de Alejandro Espinosa, legionario que se dice víctima de
Marcial Maciel, se ha establecido que la primera acusación de pederastia
fueron, como está mencionado líneas arriba, el año de 1945, cuando el señor
de la Isla entregó al controvertido monje a sus hijos Carlos, Francisco y
Luis, para que los formara y pertenecieran a su orden. A los dos años, Luis
abandonó la institución, víctima de una acentuada tristeza que llamó la
atención de su progenitor.
Espinosa relata que el padre interrogó a su hijo sobre
los motivos de su lamentable estado de ánimo y al confesarle del abuso que
con él cometió Marcial Maciel tomó taxi de Querétaro a Cuernavaca para
denunciar al presunto pederasta ante el obispo que lo ordenó sacerdote,
Francisco González Arias, quien le impuso una pena que no se cumplió.
Esto fue preludio de la terrible realidad que vendría
después o sea la impunidad para los pederastas y la indefensión de los
menores ante los corruptores dentro de una sociedad que no reacciona ante
este grave mal.
Al continuar con la relación de acusaciones de pederastia
a Marcial Maciel, se presentan en 1948 las denuncias de los jesuitas
Francisco Javier Baeza y Lucio Rodríguez. Espinosa destaca que el fundador
de los "legionarios" sobornó a jefe de Correos de Comillas, para que
interceptara la correspondencia de ambos clérigos con El Vaticano e impedir
así que, por la vía postal llegaran las acusaciones a Roma. Menciona
Alejandro Espinosa que en 1954 nuevas acusaciones de pederastia obligan al
Vaticano a vigilar de cerca la conducta de Maciel. El jueves 11 de octubre
de 1956, el prosecretario del Santo Oficio, cardenal Alfredo Ottaviani,
ordena una investigación, pero se dice que para entonces el acusado de
pederasta ya tenía entre sus cómplices a los cardenales Giuseppi Pizzardo,
Prefecto de la Congregación de Seminarios y Universidades, y a Incola Canali,
gobernador del Vaticano, quienes "estancaron el caso".
"En 1976, Juan José Vaca -legionario-, abatido por su
relación pecaminosa con Maciel, deja la ‘legión’ y se une a la diócesis de
Rockville Center, en Long Island, Nuevq York. Confiesa a un sacerdote en
1983, la experiencia pecaminosa que torturaba a su alma" .Sigue la relación
con base en la misma fuente: El padre Félix Alarcón, nacido en Madrid,
ingresó en 1949, a los 19 años de edad, a la "legión" y la . abandonó en
1966 por la casa señalada. En 1983, Juan José Vaca abandona el sacerdocio,
"al no encontrar la paz interior después de que lo atacó Maciel. José Barba
restablece el contacto perdido con Juan Manuel Fernández Amenábar quien fue
recluido en el Sanatorio Español, en 1990. Para entonces su fe estaba
deteriorada por la experiencia amarga con Maciel y abandona la orden de
Maciel en 1992, igual que Alejandro Espinosa.
La violación en los años iniciales de los ochenta, causó
revuelo en el ánimo de la opinión pública de México. Sin embargo, ningún
castigo se produjo a nivel civil y tampoco en lo eclesiástico.
La niñez, indefensa ante pederastas
Resulta preocupante comprobar que la niñez en general
está indefensa ante los ataques de los pederastas. Tal parece que hay un
poder oculto que los hace inmunes ante las acusaciones de sus víctimas, ya
sea en el terreno civil y penal como en el religioso.
El reciente caso de Sukkar Kuri, acusado de pederasta por
la periodista y escritora Lydia Cacho Barreiro, lo viene a demostrar
palpablemente.
Al cardenal Rivera Carrera, arzobispo primado de México,
no se le ha podido llevar a los tribunales civiles y religiosos, porque en
una u otra formas los cargos de encubrimiento del sacerdote Nicolás Aguilar,
acusado de violar más de 90 niños, no han merecido que un juzgado se ocupe
del asunto. Se dice que egresados del Opus y los "legionarios" que
controlan el Poder Judicial son los que dan impunidad a pederastas.
Tratándose de Lydia Cacho, las presiones que se han
ejercido contra ellas son impresionantemente terribles, sobre todo al ser
capturada en Quintana Roo, por judiciales poblanos, quienes violando todas
las garantías y cuestiones jurisdiccionales policíacas, se le apresó, para
conducirla a la capital del Estado de Puebla y en prisión, se le torturó
sicológicamente, al amenazarla de ser violada tras de las rejas. Todo porque
escribió el libro Los Demonios del Edén, en el que denuncia
una red internacional de pederastas.
En el ámbito de lo religioso, la complicidad del cardenal
con Nicolás Aguilar y las muestras de apoyo a Macial Maciel son hechos que
irritan a los creyentes y desprestigian la labor pastoral del prelado que
tiene a su cargo una de las diócesis grandes del mundo.
Marcial ¿A los altares? ¿Al infierno?
Por declaraciones hechas a los medios informativos,
sabemos que el grupo de ex "legionarios" que acusan a Marcial Maciel de
haber abusado sexualmente de ellos, está dispuestos a seguir adelante con
sus señalamientos, para que se haga justicia.
Afirma Alejandro Espinosa que la lucha que han emprendido
con la denuncia de pederastia en que aseguran incurrió el monje de Cotija,
no termina por el hecho de que el presunto atacantes de niños para disfrutar
de ellos sexualmente en contra de toda regla moral y legal, haya dejado de
existir.
Espinosa tiene dicho que los afectados están dispuestos a
llegar hasta los tribunales de El Vaticano y de la Organización de las
naciones Unidas (ONU), para que se haga justicia. La acusación va contra la
orden de Los legionarios de Cristo, por encubrimiento. En este
sentido, las cosas van para largo. Independientemente del resultado que
obtengan tanto Alejandro Espinosa, como sus compañeros de desgracia, en
medio de esta pelea está la necesidad de que se de vida al insoslayable
derecho de la niñez a ser defendida de los ataques de los pederastas, mismos
que por incurrir en esta clase de ilícito, destrozan la vida de ser humanos
que llevados por su espiritualidad, buscan la salvación eterna y encuentran
el camino del infierno porque se les destrozan todas sus ilusiones.
No se trata aquí de emitir aquí una absolución y tampoco
una condena,. El papel del periodista es el de servir a la sociedad a través
de la información. Nos limitamos a transcribir las palabras de Cristo
contenidas en el capítulo XVIII versículo 6, del Evangelio de San Mateo: "Más
quienes escandalizaren a estos niños que creen en mi, mejor seria que se
colgasen del cuello una de esas piedras de molino que mueve un asno y así
fuese sumergido en lo profundo del mar".


Parecia un verdadero hombre de dios. |