Tomar entre las manos ese pequeño aparato llamado
"control remoto", oprimir el botón, y abrir la puerta a un mundo ficticio,
lleno de fantasías e ilusiones, es un comportamiento cotidiano
característico de los tiempos que hoy nos tocan vivir. Nuestros ojos
incrédulos se dejan seducir, y atrapar por imágenes, luces y colores;
lagrimas, risas, llanto; amor, pasión y erotismo; por esos pequeños pedazos
de vida de cualquiera, de todos y de nadie.
La caja mágica, la caja idiota, a través de sus
proyecciones es responsable de la fijación de ideas y conceptos dentro de la
sociedad, ha formado criterios y desvanecido esperanzas, ha reforzado roles
de hombres y mujeres, ha juzgado, enseñado, tomado fuerza, y se ha
convertido en punto de partida para personas débiles, acostumbradas a ver y
escuchar que es lo que deben hacer y como deben actuar.
La más clara representación es a través de las
telenovelas, ese fenómeno social y cultural latinoamericano que se ha
arraigado desde hace más de 60 años en la intimidad de los hogares, entrando
por las amas de casa, reforzándose en los adolescentes y perturbando a los
hombres que gustan de observar el fútbol acompañados de una cerveza fría.
Las telenovelas nos "enseñan" del amor, de la ira, de la soledad, del
triunfo, del fracaso, de expresiones y contextos que parecen cercanos pero
que están fuera de nuestro entorno; para las personas resulta demasiado
fácil dejarse llevar y pensar que "la vida es como la presentan en
televisión", no es extraño mirar en las calles de la ciudad a cientos de
adolescentes que portan el vestuario de los protagonistas, sin importar cuán
exagerada y recargada es la realidad proyectada, sin tomar en cuenta los
patrones materialistas que se están arraigando.
"Las estúpidas no van al cielo" o la versión light
"Las tontas no van al cielo", magna producción entre Televisa y el estado de
Jalisco, es lo último que llegará a los televidentes. La entidad invertirá
una gran cantidad de recursos maquillándolos con un tinte de bondad al
asegurar que es promoción turística y que es más eficiente invertir en ese
tipo de publicidad, que pagar comerciales o programas de difusión.
Jalisco pone un ejemplo muy claro sobre esta
conveniencia: el gran éxito obtenido por "Destilando amor" trajo fuertes
ingresos a Televisa y a la entidad, ya que según un comunicado del gobierno
estatal "duplicó la afluencia turística en la zona de Tequila y el paisaje
agavero, así como el incremento en las ventas de la bebida por excelencia
del estado".
Dejándonos seducir por el tema, surge entonces la
historia, el relato de una mujer llamada "Instituto de las Mujeres de
Jalisco", chica bondadosa, sensible, que creció con el fin de ayudar. Vive
acomplejada por el desprecio de su padre, pero aun así lucha por demostrarle
que su existencia no es inútil. En un desesperado intento por llamar la
atención reclama un aumento al presupuesto asignado para este año.
Él, Emilio, hombre apuesto y respetado, padre devoto y
tradicionalista, fiel a sus costumbres y creencias, negó el apoyo a su hija,
un jugoso negocio estaba en puerta y Emilio no lo dejaría pasar, porque
hasta en las mejores familias siempre hay preferencias.
Televisa, la hermana mayor de Emilio, mujer grande,
ambiciosa, de proyecto firmes, acaparadora, acostumbrada a ser siempre la
número uno, ofreció a su hermano algo a lo que no podía negarse, que
combinaba beneficios económicos y sociales, pero que en el fondo terminaría
con la vida y propósitos de su hija. Las palabras aun retumban en los oídos
de IMJ, cuando sin querer escuchó la conversación: "Así todos saldremos
ganando, se ayudará a las mujeres necesitadas, madres solteras o víctimas de
violencia y al mismo tiempo se mostrarán los teléfonos y las oficinas para
que ellas asistan, se expondrán las bondades de la entidad, muchos la
visitarán y esto traería inversiones, dinero y gran asistencia a las
dependencias del gobierno, esto es oro puro y esta en tus manos tomar la
decisión"
Sabiéndose favorecida, Televisa ofreció realizar una
campaña más eficiente que invirtiendo en los planes del IMJ.
Esta es la trama, en la vida real uno se pregunta: ¿Para
qué crear un instituto de ayuda a las mujeres al que no se le va invertir lo
suficiente? En tal caso es mejor que se desaparezca y no se haga una burla
de sus funciones. Lo que se necesita en este y otros gobiernos es otorgar el
peso verdadero a las instituciones y concederles las facilidades para que
puedan realizar su trabajo, es totalmente absurdo fundar organismos solo
para justificar gastos con la bandera de equidad de género.
Las decisiones controvertidas han abundado dentro de las
administraciones panistas al frente de tierras tapatías. Hace algunos años
llegó a mis oídos el comentario de que en Guadalajara no se podía usar
minifalda por que se distraía a los hombres que sólo querían realizar su
trabajo, pensé que era un chiste, un comentario misógino emulando al ex
gobernador de Chihuahua, Francisco Barrios, cuando justificaba la muerte
masiva de mujeres por la vestimenta y el calzado, pero al sumergirme en el
mundo de la información descubrí que fue un mandato del entonces gobernador
y ahora Secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas Jiménez.
Pasaron los años y la crítica de los panistas se centro
en los espectaculares. La película Colombiana "Rosario Tijeras" presentó su
promocional con la imagen de un hombre y una mujer, ambos desnudos, algo que
a la sociedad jalisciense, según sus gobernantes, ofendía.
Aunado a esto un personaje controvertido como Tomás
Coronado Olmos, actual procurador del estado, y Martín Aguirre Aguirre, ex
funcionario municipal, saltan a los reflectores, envueltos en un trama de
corrupción, abuso sexual de menores, tráfico de influencias, pederastia,
pornografía infantil, prostitución, y secuestro, todo ello contrario a la
imagen conservadora de la ideología panista, a la que pertenecen y en la que
se refugian para obtener poder político.
Esta novela no ha terminado, la justicia aun no ha
aparecido, y las chicas que fueron violadas continúan viviendo en medio del
temor de recibir represalias, Martín Aguirre Aguirre se encuentra prófugo y
el Procurador despachando desde una oficina los asuntos ríspidos,
relacionados con delincuencia organizada y otros con inseguridad. Al parecer
Tomás Coronado continúa impune por la protección de "Emilio" quien en una
especie de loquera, prefirió creer ciegamente en él y hacer de lado las
denuncias, dejándose encantar por la idea de un "complot". Por cierto,
también decidió no promocionar el uso del condón olvidando que las muertes
por sida, papanicolao, sífilis o herpes van en aumento; sin mencionar los
embarazos no deseados.
¿Qué pasará con Instituto de las Mujeres de Jalisco?,
¿continuará su lucha por el presupuesto?; ¿Emilio recapacitará sobre la
inversión para la promoción, volteará y mirará hacia los intereses de los
jaliscienses? Preguntas que sólo se resolverán en el próximo capítulo de
"Los gobernadores no van al cielo".