Para los analistas de la derecha en México, ésta aparece
en su inicio como un archipiélago de grupos políticos, por cuyos canales se
mueven élites regionales que aspiran a influir en la integración del poder
en México por los dos medios que reconoce el sociólogo alemán Max Weber: por
medio de los mecanismos electorales previstos por las leyes ad hoc, y por
medio de la integración soterrada a los equipos del poder de miembros de las
élites ahora rebasadas por la nueva burguesía de los negocios ilícitos.
El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales sobre el que ha prevenido
Pierre Hillard, de la Red Voltaire (Hacia la construcción de
una comunidad de América del Norte), entra en la escena para privatizar,
mediante su control de los círculos panistas, todo lo que es aún
privatizable. Una mirada a los grupos de derecha es necesaria para explicar
los motivos de los cambios que han abierto el paso al CMAI.
Felipe Calderón Hinojosa alcanzó la presidencia de la
república por la acción de grupos elitistas descritos en el libro Cuba
88, obra de Luis Calderón Vega, grupos nacidos en la Unión Nacional
de Estudiantes Católicos que entre 1937 y 1939 intervinieron en la formación
de la organización secreta denominada la Base, como se revela en la
comparación de los nombres de quienes intervinieron en la UNEC con los de
los cuadros medios panistas activos hasta los años sesentas. Sus herederos
siguen siendo el motor del PAN y de la nueva variable del neopanismo ligada
al CMAI, que acaba de reinstaurar Felipe Calderón para preparar la
privatización de los energéticos.
Las élites panistas han dejado de confrontarse con las
que el partido oficial (PRI) en sus distintas etapas formó en los años
transcurridos de 1929 fecha de su fundación hasta 2000, cuando el PAN ganó
la presidencia de la república. El nuevo establishment ha
abierto el camino al modus operandi de élites priistas que conviven muy a
gusto con las impulsadas por el PAN, aunque en el inner circle del
presidente Felipe Calderón se mueve una élite de estructura clánica, que va
de José María Basagoiti, de quien se rumorea que es el empresario fundador
de El Yunque, a César Nava, ex secretario particular de
Calderón y desde hace unas semanas flamante secretario general del PAN.
Este nuevo entreveramiento elitista ha podido surgir
porque su contraparte, la socialdemocracia latinoamericana, la mexicana en
especial, ha quedado dliluida en el social liberalismo, lejos aún de la
fórmula democrática, fragilizada además por la debilidad de la clase obrera
y de las organizaciones sindicales y deslegitimada por su renuncia a la
transformación social. La Fundación Friedrich Ebert en México, por ejemplo,
se dedica a dar lecciones a los sindicatos mexicanos sobre como ser buenos
movimientos globalizadores en lugar de fomentar al menos el espíritu
reformista entre la alta burocracia sindical.
Con su izquierda mediatizada por la corrupción, que está
mucho más generalizada en México que en los países del norte, como dice José
Vidal-Beneyto, la derecha mexicana encuentra el campo propicio para manejar
las cosas a su antojo. De tal mamera y a falta de una opción política más
servil frente a los intereses anglosajones, la derecha mexicana prepara el
terreno para privatizar los energéticos, para poner los sistemas de
seguridad y los dispositivos de defensa de la nación a merced de la
estrategia de seguridad norteamericana y del Comando norte, y para reprimir
a propios y extraños dentro de las fronteras nacionales. Los pactos secretos
en los que se consagra el sometimiento de la élite política norteamericana
tiene cada día más agujeros porque la mística mentirosa del combate al
terrorismo (un terrorismo que sólo existe en la mente perversa de la familia
Bush y los suyos) será abatida con un gobernante de nuevo tipo, incapaz de
ver en las élites derechistas mexicanas a cómplices en potencia.
Conformación de las élites reaccionarias
En los altos cargos de la administración pública
mexicana, en cualquier etapa de la historia moderna, han sido inevitables
ciertos apellidos, como De Teresa, Legorreta, Ortiz Monasterio, Sodi, Reyes
Retana, Ruiz de Chávez, Vicencio, cuyas figuras actuantes jamás alcanzarían
el poder por la vía electoral, pero que en cambio aseguran sus vías de
acceso por los mecanismos exclusivos de las élites. Éstas pululan en las
sociedades de ideas, numerosas aún aunque sus ideas sean escasas, en los
partidos políticos de todos los tamaños y en los grupos de presión que si
bien la teoría política los diferencia de manera tajante de los partidos
políticos, esa diferencia tiende ahora a hacerse invisible. Esta
clasificación de los grupos de derecha mexicanos que figura en wikipedia es
la que mejor expresa las ambiciones diseñadas bajo la forma de principios y
valores:
* La derecha conservadora, interesada en la preservación
de ciertos valores morales de la tradición católica, tal como eran
reivindicados por las corrientes influidas por los conservadores españoles
como Ramiro de Maeztu, Juan Vázquez de Mella, Juan Donoso Cortés, José
Antonio Primo de Rivera. Bajo estas vertientes ideológicas fueron emplazadas
en México las organizaciones católicas, secretas o no.
* La derecha liberal, defensora del liberalismo económico
y generalmente opuesta a la acción del Estado como regulador de la actividad
de los particulares; a esta corriente pertenecen los nuevos grupos secretos
unificados de 1968 en adelante bajo el auspicio de ideólogos como Leo
Strauss, satanista nietzscheano importado del bunker neoliberal bushista. El
Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales, lobby sionista de México, es el
mayor tentáculo del bushismo en México para la privatización y para
comprometer a la nación en los engranajes "antiterroristas" de los
straussianos. Al respecto se recomienda la lectura del artículo citado de
Pierre Hillard, aparecido en el Réseau Voltaire.
* La ultraderecha es el término peyorativo usado por
militantes de izquierda para describir a grupos que sostienen versiones
extremas de los dos anteriores puntos y esfrecuentemente acusada de influir
y orientar en los gobiernos panistas en términos caracterizados por las
"teorías de la conspiracion". La corriente hispanista se ha debilitado en
beneficio de la que deriva de los animadores de la Sociedad Mont Pélerin,
formada en México bajo el auspicio del gobierno Ernesto Zedillo (1988-1994).
La wikipedia expresa, no obstante, que esta
clasificación es insuficiente porque no incluye a todos los grupos mexicanos
de derecha. Por ejemplo, a conservadores mexicanos célebres como el
hispanista Lucas Alamán, que fueron partidarios en el periodo inicial del
México independiente del proteccionismo económico y de un sistema financiero
al servicio de la acumulación racional de riqueza. La derecha mexicana como
categoría social es, en parte, una construcción histórica que obedece a la
asunción del poder por los liberales del siglo XIX y que se consolidó
durante las primeras décadas del siglo XX con el presidencialismo
posrevolucionario. No ha hecho escuela Alamán entre los derechistas del
momento si bien hay uno que otro por allí que se reclama de su causa.
Contundente es el psicoanalista Fernando González al
situar esta diversidad en su libro vital para la comprensión de la guerra
cristera (Matar y morir por Cristo Rey, editado por la UNAM en 2001) como
cultura: "...son, pues, distintas culturas católicas funcionando, pero
también entreverándose. Cultura(s) católica(s) que permite(n), al mismo
tiempo las catacumbas y la vida pública, de la cual se ha hablado y escrito
muy poco hasta la fecha". El también sociólogo doctor González explica por
primera vez en un libro el origen de las organizaciones católicas de
carácter secreto que localiza en la U (Unión de Católicos Mexicanos),
fundada por el sacerdote Luis María Martínez -que en 1936 sería ungido
arzobispo primado de México-, y por Alberto Abascal, padre de don Salvador
abascal, quien habría de ser un fundador de la Unión Nacional Sinarquista. A
ella perteneció también Mauro González, padre de Efraín González Luna,
futuro integrante del equipo de fundadores del PAN, entre otros.
Del monarquismo al republicanismo conservador
Cuando la rebelión independentista de corte popular (por
la extracción social de su tropa más que por su orientación política, afín a
los realistas autonomistas por lo menos en el principio), los mismos grupos
referidos apoyaron la lucha independentista como es el caso de Los
guadalupes protegidos por el cura José María Morelos en cuanto la
Constitución de Cádiz fue ratificada en España para aplicarse también en sus
dominios. Al ver amenazados sus privilegios en la medida que la constitución
gaditana era bastante liberal en comparación con el estado anterior de la
ley, la élite aristocrática novohispana se mostró favorable a separar a la
colonia de la metrópoli. Por ello, cuando la revolución popular (cada vez
más radical, como lo muestran los documentos producidos por José María
Morelos y Pavón y los diputados del Congreso de Chilpancingo) estuvo a punto
de desaparecer (1813), algunos de aquellos que en un principio habían
combatido a los insurgentes adoptaron la bandera independentista.
Organizaciones de derecha en el México moderno
El pensamiento animador del militantismo católico
sobrevive un siglo y desemboca en la guerra cristera de 1926 a 1929. Las
asociaciones secretas fundan la verdadera naturaleza de la insurrección y de
quienes la prepararon, como es el caso del eminente jesuita que algunos
dicen que es francés y otros belga, Bernardo Bergöend. De tal manera, por la
ingerencia jesuítica se explica la continuidad entre lainsurrección cristera
y la formación de la Unión Nacional Sinarquista en México en 1937 "por la
Falange Española, al servicio de los nazis", quienes, según la ciencia
ficción política de Mario Gill, aparentemente tiraban de los hilos; por la
compañía de Jesús, opino yo porque sólo ésta podía aspirar a que sus
acuerdos jesuítico-masónicos trazados con el gobierno no fuesen alterados
por una nueva sublevación cristera. La nueva sublevación después de esos
acuerdos aún secretos de 1929 era un riesgo que los jesuitas no deseaban
afrontar. De allí que fuese necesario mediatizar a los cristerios no sin
antes delatar al gobierno a sus reductos más radicales que fueron sometidos
a una gran represión y al asesinato. Motivo por el cual en 1937 fueron
arincanados en la UNS, donde el apostolado de la oración sustituyó al
apostolado de las armas.
Los cristeros intransigentes se habían negado a aceptar
la política de reconciliación ordenada por el Vaticano. A los empecinados
insurrectos los encabezaba nada menos que Bernard Bergöend, quien había sido
el arquitecto sinarquista de la insurrección cristera. Él había fundado en
los años veintes la Liga la OCA (Organización–Cooperación–Acción), que en
los treintas se convirtió en la Base secreta de la Unión Nacional
Sinarquista y del PAN, partido que ahora tiene en sus manos la presidencia
de México.
De 1933 a 1934 se creó el Consejo Falange–Iglesia, a
partir de la OCA, también conocido como el Consejo de la Hispanidad, o
simplemente como La Base. Según Jean Meyer, la Unión Nacional Sinarquista
era la Sección 11 de La Base. La sección obrera se llamaba Operarios
Guadalupanos, controlada por Antonio Santa Cruz, a quien el historiador
Meyer se refiere como el jefe de La Base. Entre 1934 y 1938 ocurrió en
México otra insurrección cristera menos intensa, y en 1937, en medio de esta
guerra, se formó oficialmente la Unión Nacional Sinarquista.
El puente ideológico - religioso entre los cristeros y la
Unión Nacional Sinarquista se deja ver claramente en dos libros. El primero,
escrito por el sacerdote benedictino Alcuin Heibel, publicado en febrero de
1943, titulado Sinarquismo: La esperanza de los pobres
de México. Esta es una apología del sinarquismo y un encubrimiento
de los nexos entre el sinarquismo, los nazis y la Falange Española; pero por
otro lado, destaca el vínculo entre el sinarquismo y los elementos
franquistas en la Iglesia.
Heibel caracteriza al sinarquismo mexicano como un movimiento social
cristiano. "El sinarquismo ha sido un acontecimiento natural y cristiano".
Es un "movimiento completamente cristiano y mexicano".
Como tales, "los sinarquistas no están conectados con
ningún 'ismo", de Rusia, Alemania o España". "Los sinarquistas no son
antiestadounidenses, y ciertamente no son nazis ni falangistas". "De 1935 a
1940, la mano de hierro implacable de Cárdenas, en estrecha alianza con la
izquierda totalitaria parecía querer extinguir la vida mexicana (sic). El
pueblo, que se negó a perecer, reaccionó con toda la fuerza de su alma,
procurando algo que le pusiera fin a la anarquía revolucionaria. El 23 de
mayo de 1937, fundaron el sinarquismo". Este es el período de la segunda
insurrección cristera, o "la Segunda" que de 1934 a 1938 combatió a la
educación denominada socialista", sobre la que sólo hay un libro
especializado, que fue editado por la Universidad Autónoma de Puebla.
El otro texto es Sinarquismo: ¿un fascismo
mexicano? de Jean Meyer, quien a diferencia de Heibel, sí
caracteriza como fascista a la Unión Nacional Sinarquista, concluye que los
sinarquistas eran fundamentalmente "populistas nacionalistas y católicos".

Friedrich Von Hayek acompañado de Ed Faulner,
presidente
de la Heritage y asesor de Ronald Reagan. |
¿Qué es el sinarquismo?
Sinarquismo es el nombre que adoptó en el siglo 20 una
secta francmasónica conocida con el nombre de martinista, que se basaba en
el culto del emperador Napoleón Bonaparte. Lo que significa que el
martinismo aportó el capitulo esotérico del fenómeno sociopolítico que sería
reconocido con el nombre de bonapartismo, la concepción fascinante del
gobierno. En sentido contrario a lo que han supuesto de buena fe muchos
estudiosos, el sinarquismo mexicano, obra fundamental del jesuitismo, no es
una derivación del proyecto martinista, tal como se deduce de los vínculos
sucesivos que van del fascismo tecnocrático francés a la UNS. El nivel
limitado de las investigaciones historiográficas hasta el momento no permite
decir otra cosa, si bien la convicción de la maestra Marivilia Carrasco es
en favor de que esa relación histórica sinárquica con la UNS sí existe.
Un análisis de Executive Intelligence Review EIR parece
ser convincente cuando habla de un vínculo entre la synarchie y la UNS. Sin
embargo, Marivilia Carrasco si bien está de acuerdo en la existencia del
proyecto sinárquico adoptado por los tecnócratas franceses en plena Segunda
Guerra Mundial, niega que sea demostrable la hipótesis de los sinarcas que
habrían figurado en el gobierno de Vichy (que duró de julio de 1940 a agosto
de 1944) con la UNS formada en 1937, antes de que el gobierno de Petain se
constituyera.
"El sinarquismo tecnocrático y martinista fue el rasgo
central de la organización de los gobiernos fascistas de Italia, Alemania,
España, y de Vichy y Laval en Francia en ese período, y también se extendió
por México, y por toda América Central y del Sur, como un conducto español
del partido nazi. El Partido Acción Nacional (PAN) de México nació con
síntomas de esta infiltración. Y ahora los seguidores del finado Leo Strauss
y de Alexandre Kojève son típicos del mismo". Esta aseveración de EIR es
igualmente indemostrable por no haber evidencia de que los gobiernos
fascistas hayan cargado con la influencia sinárquica.
¿Es posible que los integrantes del tecnocratismo francés
se hayan encaramado en el poder en el gobierno de Vichy con los fascistas?
Hay quienes dan en Francia respuesta positiva a esta pregunta pero sin
evidencias serias.
La posible conspiración secreta tiene realmente sobre las
facciones nominalmente izquierdistas como entre las de extrema derecha que
están bajo la influencia del consejo editorial del Wall Street Journal, la
Sociedad Mont Pélerin, el American Enterprise Institute y el Instituto
Hudson, y la mentada extrema derecha integrista al interior del clero
católico. La autoridad subyacente detrás de estas sectas es una red
contemporánea de bancos privados siguiendo el modelo veneciano medieval
conocido como fondi. La conspiración del denominado sinarquista Banque Worms
por EIR en la época de la guerra en 1940, tan sólo es típica del papel de
tales intereses bancarios que intrigaban a la sombra de varios gobiernos
fascistas de entonces.
Los sinarquistas surgieron de unos antecedentes, según
wikipedia y EIR, enraizados entre los círculos inmediatos de Napoleón; los
oficiales veteranos de las campañas bélicas napoleónicas diseminaron el
ritual de la secta por todo el mundo. Georg Wilhelm Friedrich Hegel, un
apasionado admirador de la imagen del primer Bonaparte como emperador, fue
el primero en ofrecer una doctrina fascista del Estado. Los escritos de
Friedrich Nietzsche le sumaron a la teoría de Hegel la doctrina del terror
dionisíaco del hombre–bestia, de los movimientos y regímenes fascistas del
siglo 20. Los ideólogos fascistas más notables de esta academia después de
la Segunda Guerra Mundial son Leo Strauss de la Universidad de Chicago,
quien fue la inspiración de los actuales ideólogos neoconservadores
estadounidenses y el copensador de Strauss en París, Alexandre Kojève.
La Base reorganizada.
Así como la UNS sigue existiendo hasta hoy, también
existe la Base, que según algunos autores controla a los sinarquistas y al
PAN y que se supone que aún está viva porque nadie ha extendido su fe de
defunción; es un hecho que en 1955, tres años después de que James Jesús
Angleton mandara a William F. Buckley, Jr. a montar la primera oficina de la
CIA en la Ciudad de México y un año después de la reorganización de la UNS
que describe Mario Gill, la Base se reorganizó para convertirse en la
Organización Nacional de El Yunque (ONY). Esta aseveración no
parece encajar con la realidad: no hay continuidad cronológica entre ambas
entidades clericales.
Tampoco hay acuerdo con esta interpretación que del libro
del militante comunista Mario Gill da EIR.. Quienes formaron la Base nada
tuvieron que ver con el grupo de difícil identificación denominado El
Yunque, de manufactura reciente, que por cierto no reúne las
características de una organización secreta, que son: compromiso exaltante
de no identificar la propia militancia, la militancia de otros en el mismo
núcleo y no mencionar los objetivos de la asociación. Quien es militante de
una organización que se ciñe a estas normas forma parte de una organización
secreta y obviamente el denominado Yunque no lo es porque todo el
mundo conoce como tales a sus miembros en todas partes.
Lo que al parecer ha sucedido es que a raíz del Concilio
Vaticano II en 1965, surgió el conflicto entre dos facciones. La primera es
la de los Tecos de Guadalajara que atacaba a los papas que
patrocinaron y emprendieron las reformas del Vaticano II avaladas por el
servicio secreto exterior israelí. Ésta es la facción de la Sede
vacante, título evocador del jesuita Joaquín Sáenz Arriaga,
que rechazó las transformaciones litúgicas emprendidas por el papa Paulo VI,
quien siendo secretario de Estado de Pío XII quedó comprometido en la
operación anglosajona de espionaje y sabotaje denominada Stay Behind o
Gladio.
Esa denuncia de la complicidad del cardenal Montini,
futuro Paulo VI con las redes de Gladio la hizo Mary Ball-Martínez en su
libro Undermining the Catholic Church. El hijo del fundador de la Unión
popular, Anacleto González Flores fue el reconocido jefe doctrinario de los
tecos. Esta facción la controla el cabecilla de una familia rica del Bajío,
Antonio Leaño Álvarez del Castillo, propietario de la Universidad Autónoma
de Guadalajara. Esa aseveración es evidencia recogida por Alvaro Delgado
para incluirla en sus libros. El grupo derechista de Guadalajara se
enfrentaría con la derecha de Puebla personificada en el Frente
Universitario Anticomunista y el MURO, entre otras cosas por diferencias
teológicas.
En el estado de Jalisco y en su capital Guadalajara,
Carlos Cuesta Gallardo, también antiguo miembro de la Unión Nacional de
Estudiantes Católicos, en los años treinta formó un grupo denominado Tecos,
que serían los fundadores de la Universidad Autónoma de Guadalajara. Los
Tecos son una organización semisecreta, formada asimismo por
jesuitas, lo mismo que el MURO, cuyos miembros son conocidos de todos en la
capital tapatía. Sin embargo, esta organización jugó un papel fundamental en
el despliegue de la Operación Gladio y luego del Irán-contra de los
anglosajones, actuando al lado de la Iglesia de la Unificación, del
Reverendo Moon, en la represión de la izquierda en América Central.
Otras vertientes
La mayor parte de los grupos que se reclaman de la
derecha política en México se supone que tienen como hilo conductor el
proyecto de conciliar el catolicismo conservador con el pragmatismo
neoliberal apoyado en el fundamentalismo protestante y judío. De hecho ha
dejado de existir el integrismo católico que era la equivalencia del
fundamentalismo protestante y sobre todo como consecuencia de la adopción,
por la extrema derecha mexicana, del formulario económico y financiero
anglosajón. Grandes gupos empresariales e industriales como la Confederación
Patronal de la República Mexicana (Coparmex), el Consejo Coordinador
Empresarial (CCE), la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra)
y la Confederación Nacional de Cámaras Industriales no son indiferentes a
este proceso.
Un reconocido dirigente nacional del PRI, autor de un
libro sobre el liberalismo que había sido miembro de la Base sinarquista,
apoyó el nacimiento del Movimiento Universitario de Renovadora Orientación
(MURO), grupo de la extrema derecha universitaria de los años sesenta, de
acuerdo con el testimonio que dio Luis Felipe Coello, el brillante
economista y editor que había presidido a la extrema derecha universitaria
en 1961. El MURO contó también con el apoyo del presidente de la república
Gustavo Díaz Ordaz y del arzobispo de Puebla Octaviano Márquez y Thoriz. El
efímero presidente del priismo había sido militante de la Base del
sinarquismo.
A continuación se menciona agrupos que generalmente se
identifican como de derecha; aunque ustedes podrán juzgar por la variedad y
divergencia en objetivos de estos grupos que la categoría de derecha como
tal carece de un significado unívoco.
Partido Acción Nacional
(PAN) 1939. Agrupamiento de fuerzas regionales cuyos
ascendientes fueron con frecuencia familiares de dirigentes del Partido
Católico Nacional; de la Unión Nacional de Estudiantes Católicos y de la
Base, la organización secreta jesuítica que protagonizó, asimismo, el
nacimiento de la Unión Nacional Sinarquista. También intervinieron en la
formación del PAN las élites aristocráticas y las sobrevivencias nobiliarias
regionales, que fácilmente han sido barridas con la implantación del
capitalismo neoliberal, efectuada con el concurso de los panistas de nuevo
cuño que tomaron por asalto la estructura partidista en un largo proceso
comenzado en 1976. Con aquellos fundadores concurrieron profesores
universitarios y profesionistas encabezados por don Manuel Gómez Morín.
Don Manuel, lo mismo que don Vicente Lombardo Toledano
dirigente fundador del Partido Popular, se caracterizaban por su lealtad a
las instituciones revolucionarias y al nacionalismo. Esto quedó claro cuando
don Manuel siendo en 1944 asesor jurídico de don Eduardo Suárez, delegado
mexicano a las conversaciones en Brettonn Woods que condujeron a la creación
del Fondo Monetario Internacional, apoyaron sin cortapisas el modelo
financiero naciente basado en el oro como traductor de las transacciones
comerciales entre los países.
Respecto del PAN, el ya fallecido don Rafael Calvo Serer,
miembro fundador del Opus Dei en España nos dio una opinión
importante en una tecnocracia católica que apoya al franquismo (algunos de
ellos miembros del Opus Dei que apoyaban el proyecto monárquico franquista)
puede identificarse a la ideología calvinista de los presbiterianos, que
están seguros de que la riqueza es un premio que reciben por designio divino
los virtuosos".
Se puede extrapolar lo dicho para España por nuestro
entrevistado con lo hecho por los integrantes de la antigua derecha
universitaria en México, promotora desde diversos organismos empresariales y
organizaciones sectoriales católicas del denominado neopanismo y luego del
neoliberalismo: son calvinistas funcionales un día bautizados en la Iglesia
católica. Se creyeron actores de la globalización y fueron globalizados.
Llegaron al poder y desmantelaron la economía nacional.
Quienes conocimos a esos actores juzgamos que son los
responsables del desastre financiero y económico del país y que, además, han
sido incompetentes para reorientar la educación y crear la élite financiera
capaz de sortear la crisis sistémica que el modelo económico globalista
generaría tarde o temprano, y que ya está a la vista.
El propósito de incluir el capítulo de las organizaciones
"secretas" mexicanas, tal como se han comportado y comprometido con
asociaciones internacionales a lo largo de su historia, han desembocado en
proyectos internacionales identificados en otras partes del mundo como parta
de un nuevo orden, proyecto del que asoman el Rito escocés, la organización
Moon y los servicios de inteligencia anglosajones, la organización Mont
Pélerin y la socialdemocracia.

Organización Nacional del Yunque
Si esta organización efectivamente existe, como lo han
denunciado varios periodistas, es decir, como organización secreta, sería la
responsable de haber torcido el antecedente hispánico de la derecha mexicana
integrista, de haber preferido las orientaciones del fundamentalismo
económico de los economistas judíos Friedrich Hayek y el satanista
nietzscheano Leo Strauss, y de haberse puesto al servicio de los intereses
geoestratégicos del fundamentalismo genocida norteamericano. Al respecto,
hay varios análisis de la Sociedad Mont Pélerin y sus propósitos publicados
por la Red Voltaire (http.www.voltairenet.org), como han sido expresados
desde su reunión fundadora de Suiza y de cómo fue establecida en México
auspiciada enel gobierno Zedillo por el nefasto economista Luis Pazos.
Movimiento Universitario de Renovadora Orientación
MURO. Nacido en la Universidad Nacional de México y
extendido a varias universidades privadas en la capital mexicana en 1961;
fue su aparición un síntoma del terror que sembró en la clase media alta la
Revolución castrista; quedó desmantelado en 1968 después de esporádicas
apariciones, si bien multitudinarias, a favor del gobierno del presidente
Gustavo Díaz Ordaz. A partir de 1969 sus antiguos militantes dan el paso a
la nueva derecha neoliberal, partidaria de la desregulación de la economía y
las finanzas, siguiendo el modelo de la Sociedad Mont Pélerin y el culto
satánico de Leo Strauss Después del desplazamiento de sus cuadros
profesionales a los cargos medios y superiores de los centros empresariales,
adoptó la ideología neoliberal, cristiana renacida (reborn christians) -
judía y con ella alteró la trayectoria social cristiana del PAN. Sus
militantes encaramados en el poder, donde se han engolosinado, son
responsables del desastre de la economía nacional por negligencia en el
manejo de los asuntos públicos desde el año 2000.
El MURO participó de manera decisiva en el movimiento
estudiantil de huelga de 1966 que consiguió la renuncia del rector de la
Universidad Nacional de México, Ignacio Chávez; así quedó desmembrado el
diseño jesuítico de la Federación Universitaria de Sociedades de Alumnos que
habría suplido con la protección de Chávez a la Federación Estudiantil
Universitaria. La FEU desde años atrás era el canal comunicativo entre el
gobierno y el movimiento estudiantil. Al lado del MURO participó en la
huelga la extrema izquierda del momento, generando así un fenómeno de doble
ideología que sería característico de los dispositivos cibernéticos y las
ecuaciones de control social puestos en marcha por la operación Gladio.
Se repetiría el diseño de la doble ideología con la
coalición de grupos denominado Vertebra, que encabezó el dirigente
empresarial Carlos Abascal a fines del siglo XX. Calderón reorganiza su
gobierno para hacer reformas anti nacionales
Dice el Movimiento de Solidaridad Iberoamericana en su
boletín Reseña Estratégica que Felipe Calderón ha comenzado el año
administrativo con una significativa reorganización de su Gobierno, cuya
novedad es fortalecerlo designado a miembros de su equipo personal de
trabajo en puestos decisivos de la política nacional. El caso más notable,
es la designación como titular de la estratégica Secretaría de Interior del
joven de origen español Juan Camilo Mouriño, quien se hizo poderoso siendo
el jefe de la coordinación de asesores de la Presidencia en el transcurrido
primer año de gobierno. Los cambios alcanzaron a la social y políticamente
relevante Secretaría de Desarrollo Social, con la designación de Ernesto
Cordero, quien venía fungiendo como subsecretario de egresos de la
Secretaría de Finanzas.
German Martínez, el nuevo presidente del partido político
en el poder, el PAN, es también parte del equipo personal del Presidente. Se
espera que habrá otros cambios. Lo relevante es que se trata de una
reorganización de direccionalidad política para lograr dos reformas que
afectan estratégicamente el futuro del país: la energética y la laboral.
Privatizar las fuentes de energía y restringir al mínimo los derechos de la
clase trabajadora.
No obstante que el nuevo alto cargo de Interior ha
repetido que no se pretende privatizar las estratégicas industrias
energéticas nacionales, PEMEX y la Comisión Federal de Electricidad, la
verdad es que sí promueven desde las oficinas del gobierno, a sectores
legislativos y empresariales, una "apertura a la inversión privada"
para cumplir el cometido de la globalización neoliberal
de imponer una abdicación de la responsabilidad del Estado en la inversión
en dichos sectores, logrando con ello, de facto, una privatización que por
mecanismos que le dan la vuelta a las disposiciones constitucionales.
El nombramiento de Juan Camilo Mouriño ha despertado la
máxima suspicacia política sobre la constitucionalidad de su nombramiento,
pues es del todo oscuro si se trata de un mexicano por nacimiento o por
naturalización. De acuerdo con las leyes fundamentales del Estado, sólo
puede aceptar el cargo al que lo elevó Felipe Calderón si es mexicano por
nacimiento, lo cual al parecer no es el caso.
La suspicacia es mayúscula, toda vez que los prósperos
negocios de la familia Mouriño en el estado de Campeche donde se asentaron,
están vinculado a la industria petrolera con amplias ramificaciones en
España. En aquel país, por su lado, también existe desde varios años atrás
la sospecha en torno a la actividad empresarial del padre, si bien sólo ha
quedado en ello.
Juan Camilo Mouriño se unió al destino político de Felipe
Calderón Hinojosa con mucha anticipación, cuando en la a la LVIII
Legislatura de 2000 a 2003 siendo el segundo el coordinador de la fracción
panista en la Cámara de diputados, el primero fue presidente de la Comisión
de Energía desde donde impulsó la discusión por la reforma constitucional
que permitiera la inversión privada en PEMEX y CFE. Fue designado
coordinador general de Asesoría y Enlace Institucional de la Secretaría de
Energía, cuando Calderón Hinojosa fue titular de ésta, después fue nombrado
subsecretario de Electricidad de esa dependencia, cargo al que ambos
renunciaron en 2005. Antes de ser el encargado de la Oficina de la
Presidencia (dic.2006-enero 2008) fue coordinador general de la precampaña
de Felipe Calderón y en la campaña presidencial; en marzo de 2005 quedó como
vicecoordinador.