
El epílogo de un año suele comentarse en los
itinerarios del lugar común: "Qué rápido se fue", "no se sintió", "duró
menos que un carraspeo"... Y a escuchar luego a Tony Camargo que nunca
olvida lo viejo y a prepararse alpinista rumbo a la cuesta de enero en
el Monte de Piedad, para sucumbir después emboletado al seductor alarido
del coyote.
No es empero la rapidez anual la que impresiona pues
el tiempo -ya lo predijo Sor Juana- resulta implacablemente cruel, el
greñudo de la víspera será el calvario en cuya cima sólo se aposenta el
más desolado reflector. Jamás reposan los relojes, aunque se les deje
mancos, aunque en forma continua el horario se les retrase, aunque
reviente la cuerda y el número sea desalojado con una espátula...
siempre conducen puntualitos a la ineludible meta de una polvareda.
Evocación sumaria
Los clásicos asientan que quienes conformamos la
muchedumbre hacemos re-cuentos de la desprendida hoja del calendario,
antes de asearnos el alma con la inutilidad de lo extemporáneo; se
acuerda uno de lo que atañe al tumulto, y dizque igual de tumultuarios
nos deslizamos por el tobogán de la desmemoria, quesque en amnesia
permitimos que el depredador de hace un ratito, retorne en otra sigla y
con diferente máscara pero con la misma efectividad de sus tarascadas.
Y del añito recién cafeteado, o mejor dicho
tequileado, uno hace un corte de la Corte, un recorte de la embirretada
supremacía que al gober precioso lo mantuvo intacto en su belleza con
finísimas argumentaciones moldeadas en supremo plagio contra don Mario
Moreno. Oiga asté, joven, no hay derecho de meterse con el derecho,
porque queda uno bien chueco, chato, y no exonero pos no’stamos en
enero, y la rima sin rimel despinta un irigote, ¿cómo la ven desde’ay,
changuitos?, y si están bizcos me miran al doble o al cubo o a la cubeta
que ya’s hora de los brindis, ¡salú!
Antes, otros entogados de la máxima instancia de
"justicia" resolvieron que los tiburones de bombín de la Banca no
cometían anatocismo, esto es, que el crédito sobre crédito, que el
interés redundante trepado al interés, no perjudicaba, pese al
desmentidero en un titipuchal de suicidios.
Más atrás todavía, un titular de la Suprema, Carlos
del Río, criticó a reporteros por el empecinamiento de preguntar
"futilidades", respecto a la libertad otorgada por un juez al junior
acapulqueño Alejandro Braun Díaz, hijo, jijo de pudientísimo hotelero,
asesino y violador de una niña de nueve abriles. Papito compró amparote.
Amparito compró papote.
En distinta fecha no muy separada, Polo Uscanga
denunció que otro ser de la supremacía a nivel defeño, Saturnino Agüero,
le ordenó votar con el abajeño y caligulesco pulgar de las
condenaciones, en perjuicio de dirigentes del entonces Sindicato de
Trabajadores de Ruta-100, mandato originado por el re-¿gente? Espinosa
Villarreal. El denunciante terminó victimado en un crimen perfecto de
Estado, donde los fantasmas dictaminan el disparo desde la nebulosidad
de un escritorio.
La gula de don Jelipe
Don Jelipe se zampó glotonísimo el 2007, entró de
nuevo a la casa de los "representantes" populares, entregó su "informe"
y dio sonrisotas al mayoreo, mientras la "oposición" se retiraba a
cumplir profesionales menesteres con los hermanos Atayde.
El señor Calderón logró sus propios presos políticos,
amistosamente se encamotó con Mario Marín, fotografiándose además
cuadernísimo juntito a Draculises Ruiz, en el dual lucimiento de los
colmillos.
Más que un error, lo arribita descrito significa la
debilidad del señor Hinojosa, su astenia en los reinados de El Hueso es
evidente, por eso se disfraza de generalísimo, pretende calcificarse con
la constelación de cinco estrellas. No es capaz el de la panificadora de
tocar trácalas gobernadores ni con discursivas bolitas de migajón, menos
impulsar auditorías a Gutiérrez Cortina, el dueño de GUTSA que zopilotea
de frac las carreteras, ni a don Vicente, a doña Martita a o los
geómetras bribiesquísimos que con excelencia aprendieron de Arquímides
el uso repapaloteador de las palancas.
Es tan gris don Jelipe que de plano no sale en los
días de gran contaminación, paque no le impongan el no circula. Varias
veces en diferenciados derroteros perdió en Michoacán, ‘onde recibió la
primera nalgadita de la vida, salió plúmbeo y vencido con todo y su Juan
Colorado que impío contra los tímpanos colectivos canturreó. Triunfó no
obstante en la buena, manque millones sostengan que a la mala.
No pudo el presi del empleo con el trabajo ni con el
peso de las tortillas, sin embargo, apetitoso festinó lo acaecido
amurallado de verde olivo en la intimidad de sus banquetes.
Queremos pan, no PAN
Don Marcelito se vio atareado en su jefatura,
inspiróse en otros carnalitos: los hermanos Gasca con el fin de ampliar
la popularidad que lo conduzca a la grande en el siguiente sexenio. El
pretérito inmediato le fue muy productivo con mucho circo, poco pan y
harto PAN con el que simula pelearse en escaramuzas de vodevil,
PANcrasio para combatir a tres caídas en un sketch contra el señor
Lozanito, el que ayer fue del PRI, ahora es panista y mañana quizá del
PRD.
Ofició de zocalino padrinazo de quinceañeras, instaló
pequeñitas catedrales del panzazo y las patinadas, mas en la catedral
grandota -al lado de los Chuchos, obradoristas y el ‘ñor Noroña- pidió
perdón al cardenal, por los que fueron a rezar letanías que no estaban
en su libreto.
Expropió vecindades dejando en la intemperie a la
pobreza, asimismo, hay que decirlo, por primera vez se intentó enfrentar
a la jauría metálica del asfalto y se otorgaron respaldos a los más
necesitados, así sea en los estacionarios renglones del mero paliativo.
Contrastante en apariencia es Ebrard Casaubond en los meandros de
Polakia: se define "izquierdista" ahogando con el abanico de una
mano sus mismísimas carcajadas, a la par que destierra indigentes,
aherrojándolos en variados municipios, en una actitud semejante a la de,
por ejemplo, la dictadura militar argentina, en especial con el general
facho Domingo Bussi, quien a los menesterosos de Buenos Aires los
depositaba hasta las esquinadas calderas de Tierra del Fuego.
Contradictoria actitud la del jefe de gobierno
nada más por encimita, puesto que en el fondo busca y rebusca cómo
allegarse la simpatía de oligarcas, sectores medios y proletarios. Sabe
que su ancestral camachismo es insuficiente, le urge la creación de una
base social, establecer vínculos con la cúpula del perredismo que, en
las cercanías del 2012 cuando sea inevitable la separación y el choque
con don Andrés Manuel, lo catapulte hacia la búsqueda de la más grande,
dicho esto sin ninguna doble connotación.
El masticadísimo chiclote de la "democracia"
En masticadora epidemia pulularon los "demócratas" en
el año fenecido. Incluso el señor Ugalde se confeccionó su aureola y se
fue renunciado, se fue re enunciado, como un santón que al final se
apodera de las nubes y las arpas.
Hay un texto acerca de esta "democracia", respecto a
"... Todas estas bellezas democráticas, todas esas grandes palabras
(...) han perdido hoy su mágico atractivo y su significación para el
pueblo", escrito hecho en el Campamento Revolucionario de Milpa Alta y
signado, entre otros, por el gran Zapata.
¿Se podría de entrada desencomillar esta "democracia"
en que ministros de la Suprema Corte de "Justicia" perciben emolumentos
que bordean los 500 mil pesos mensuales?, cantidad ínfima en comparación
con viáticos, bonos y demás "estímulos", estipendios también soeces los
que se llevan otros "tribunos" y polakos de elevado pedigrí, puestos
conseguidos en las susurrantes oscuridades de La Grilla.
Don Luis Carlos dejó el IFE enriquecido y
enronquecido de tanta "democracia" en un salpicador diluvio de comillas.
A su antecesor, el señor Woldenberg, lo han querido trepar al pent house
de los santuarios, pero ¿no fue el entonces presidente Zedillo quien
anunció el triunfo de don Vicente, relegando a la autoridad electoral a
ser un repetidor muñeco de ventrílocuo? ¿Se actuó acaso con la
diligencia requerida por la gravedad de los "Amigos de Fox" en que había
harto dinero, en particular foráneo, más lavado que la escafandra de los
buzos?
¿No subió a la presidencia don Ernesto sobre los
escalones de un cadáver? ¿No fue por ventura, por desventura más bien,
impuesto por Carlos Salinas "coordinador" en la campaña del señor
Colosio? ¿Por qué no asistió el señor Zedillo a Lomas Taurinas en Baja
California a la que define como terruño de su elección? ¿A qué se debió
que la coordinación en ese acto donde se ultimaría al candidato priísta
fue legada en exclusividad a José Murat y Jorge Schiaffino? ¿No ha hecho
el señor Ponce de León un espléndido negocio con su transición
"democrática"? ¿Y su puesto ejecutivo en trasnacionales que en ganga
vendió tras la enfebrecida conjugación del verbo privatizar? ¿El aura de
inocencia "democrática" con que hoy se desenvuelve no es un
amontonamiento de añicos por la protesta imborrable de los muertos de
Acteal y Aguas Blancas?
Cuánta razón la de los zapatistas, esa "belleza
democrática" es de puros silicones. En las carpas de la robótica la
"democracia" es un pronunciamiento que babea un torrencial, en tanto en
sindicatos, barrios, ejidos... el sistema, el régimen, sin muchas
sutilezas interviene para preservar charros a la antigüita y erigir
charros cibernéticos. La democracia sin comillas y bien apellidada es
horizontal, se festeja en año venidero desde abajo, su crecimiento se
detecta cuando los libadores de la alta se tambalean en la celestial
celebración de sus azoteas.