Amigas, amigos.
Muchas gracias por acompañarnos en esta edición del XXXVII Certamen
Nacional de Periodismo, fundado por Antonio Sáenz de Miera y Fieytal
hace ya casi 57 años. Con hondo beneplácito les digo que el premio es
recibido por la comunidad periodística de toda la república mexicana e
incluso más allá de nuestras fronteras, con gran interés. Recibimos
6,656 propuestas, muchas pero muchas gracias tanto a ciudadanos como a
comunicadores estamos seguros que esta convocatoria en buena medida se
debe a que este certamen nació de periodistas por periodistas y para
periodistas, totalmente independiente de subsidios, patrocinadores y de
cualquier otro tipo de injerencias políticas o económicas.
Queridos amigos cada uno de estos 6,656 trabajos
fueron analizados con respeto y acuciosidad por el H. Jurado
Calificador, Ellos son: Ángel Trinidad Ferreyra, Alfredo Jalife-Rahme,
Yuri Servolov, Abraham García Ibarra, Oscar del Rivero, Juan Amael
Vizzuet, Miguel Ángel Ferrer, Alfredo Padilla Penilla, Francisca
Saavedra, Manuel Magaña Contreras, Francisco José Bernal, Martha Duran
de Huerta Patiño, Héctor Chavaría, Jesús Salmerón Acevedo, Rafael
Freyre, Gabriel Vargas, Tere García Ruíz, Fernando Fuentes Muñiz, Rubén
Esaud Ocampo, Félix Fuentes, Rosa María Chumacero, José Manuel Orozco
Garibay, Arturo Kemchs, Fausto Fernández Ponte, José Alberto Villasana,
Jorge Santa Cruz, en coordinación con Mouris Salloum George,
comunicadores del más alto prestigio, renombre y calidad moral, lo cual
es garantía de la legitimidad de los premios que se otorgan y de que ha
sido, es y será, entre los pares; es decir, un reconocimiento de
periodistas para periodistas y por periodistas.
Es el primer Certamen de Periodismo en América. Por
eso, el día de hoy nos congratula que nuestras delegaciones hermanas,
nacionales e internacionales, enlacemos la palabra que nos ha de unir en
todo tiempo.
En estos momentos el mundo invertido cobra realidad.
Se invierte el sentido de la transparencia. La idea republicana de una
franca y clara separación de poderes se pervierte, la defensa de los
derechos humanos se empantana, o en el mejor de los casos se torna
opaca. Los poderes fácticos determinan las inercias del poder público,
cuyas políticas se orientan a proteger intereses de capital generalmente
monopólico y no siempre nacionalista. Muchas veces la opacidad determina
que no sepamos quién establece los parámetros de la gobernabilidad. Como
nunca, los reclamamos sociales siguen vigentes. La demanda de justicia
social sigue vigente.
Debemos recordar que la ética periodística no
consiste únicamente en proteger la libertad de expresión, sino en dar
cumplimiento a los principios de respeto a la tolerancia y libre juego
de las ideas: Todos debemos escucharnos.
Que se multipliquen las plumas, las voces, que no se
aniquile jamás lo múltiple, lo diferente. La otredad del que disiente.
Para asombro de los detractores del periodismo comprometido, hay voces y
plumas que se muestran, que dicen, que afirman y sostienen su verdad.
Mientras haya Lydias, seres humanos tratados como productos y no como
personas, contubernios, pederastia, silencio ante los reclamos de
justicia, decisiones ominosas con fines políticos, mientras prevalezca
un esquema de dominación darwnista, en donde incluso la labor pastoral
de la verdadera iglesia sea silenciada para dar expresión a una
jerarquía opulenta.
La voz del periodismo, al lado de la academia, los
intelectuales consientes, la política de vida, será posible si no
olvidamos en dar voz a lo sin voz, si no olvidamos de reencontrar lo
profético: la promesa de una democracia por venir, de la justicia por
venir, de la política al servicio por la vida por venir.
Millones de ojos y voces nos gritan la pobreza, el
campo abandonado, la migración de los refugiados económicos, que exigen
de nosotros queridos compañeros, una labor de bioperiodismo, en la
voluntad de colaborar a enderezar un poco el mundo invertido de lo que
llamamos tanatopolitica.
Deseo pues, reiterar esta fiesta de esperanza del
compromiso social que emana de los 6.656 trabajos recibidos de los
diversos medios de comunicación nacionales e internacionales.
Es en esta casa, que es ágora publica a la que
autoridades en Derechos Humanos internacionales han denominado el
"Templo de la Libertad", es donde florecen las más variadas ideas y es
que, desde las divergencias se transita hacia las convergencias.
En otra tarea el Club de Periodistas de México,
trabaja para beneficios de sus socios, pero también para quienes no lo
son a través de la Fundación Antonio Sáenz de Miera Fieytal I.A.P.,
apoyando a quienes necesitan cobijo, abrigo y calor, en la Casa Hogar
"La Posada del Periodista" se alberga a personas de la tercera edad,
principalmente a periodistas y sus familiares que requieran de techo,
alimentación, vestido y medicamentos, así como espacios recreativos y
sobre todo amor, ello, sin tomar en cuenta filiaciones laborales o
políticas. Aprovecho la oportunidad para agradecer a las instituciones,
personas físicas y morales que nos acompañan el la difícil pero
alentadora tarea de procurar felicidad a los demás y a quienes
rendiremos, publico reconocimiento el próximo 1º. de marzo, al celebrar
ya, ocho años de compartir la vida con personajes que alumbran La Posada
del Periodista.
Con el animo de que la palabra cambie una realidad
lacerante y en pos del bien común, como seres comunitarios, hermanados
en el amor a la verdad a través de nuestro trabajo cotidiano y en honor
a los periodistas desaparecidos, vejados, asesinados, acallados
laboralmente y preciosamente agredidos, es que no debemos perder la
brújula, no perdamos el sentido de la vida, no perdamos el amor a
México.
¡Viva el Club de Periodistas de México!
¡Viva el Certamen Nacional de Periodismo!
¡Viva México!
*Secretaria General del
Club de Periodistas de México A.C.
Patrono Presidente de la
Fundación Antonio Sáenz de Miera Fieytal I.A.P.