Pecados capitalistas; pecados socialistas
Dicen mis amigos capitalistas que a los socialistas sólo
los motiva el pecado de la envidia: ¡qué asco! Dicen mis amigos socialistas
que a los capitalistas sólo los mueve el pecado de la avaricia: ¡qué asco!
En fin, sendos pecados capitales. ¿Cuestión de preferencias pecaminosas,
entonces, nada más?
¿Y ENTONCES?
¿Qué onda con los cinco otros pecados capitales? En
cuanto a la soberbia, la vida se ha encargado de bajarme los humos hasta
niveles casi franciscanos. La ira, ya me da flojera. La gula ya está
sumamente atenuada por mis preocupaciones alimentarias y mis dietas
naturistas. La lujuria, ¡hombre!, todavía me ataca de vez en cuando (muy de
vez en cuando, y ya nunca de manera incontrolable). ¡Ah, pero la pereza! La
pereza, ¡cómo la disfruto! Lástima que la persecución de la chuleta diaria
(es un decir, ya no pruebo carne de cerdo) me obliga a pedalear a diario en
busca de las quincenas (lo que técnicamente se conoce como "andar en
friega"). O sea que el único pecado que todavía disfruto como enano (y cada
vez más) me lo tienen prohibido los doctores (en economía.)
LUJURIA
Sobre este oficio básica pero no exclusivamente
horizontal*, recordé la advertencia de La Rochefoucauld: "Es risible que los
viejos se vanaglorien de haber dejado los vicios, cuando son los vicios los
que los dejaron a ellos." (*¿No es acaso "acostarse" sinónimo de "tener
sexo" o "hacer el amor"?)
IRA
Meditando sobre esta debilidad amarilla, recordé aquel
chiste sobre un pistolero joven que llega medio beodo y entra buscando
camorra en una cantina del lejano oeste. Pleito quería el pelao. Pero aparte
del cantinero gordo con cara de aburrimiento que se espanta las moscas con
la mano, sólo hay un parroquiano sentado en el salón: un milenario vejete
cadavérico que ni se inmuta cuando el tipo entra gritando con voz
aguardentosa: "¡Busco un macho con quien darme de balazos!" El pistolero se
le acerca al vejete a grandos y ruidosos trancos con el pistolón en la mano
mientras le espetaba en pleno rostro: "¿¿¿Y Tú que me ves, imbécil???" El
vejete, sin mirarlo siquiera, tan sólo murmura suavemente: "Límale la mira."
Ante esa calma el pistolero enfurece aún más y acerca aún más su rostro al
del vejete y le brama: "¡¿Qué dijiste, idiota?!" Sin mover un músculo, el
vejete repite: "Que le limes la mira." A punto de un colapso de furia, el
pistolero sacude la pistola a unos centímetros de la nariz del vejete y
ruge: "¡¡¡Explícate, animal!!!" El veje, todavía imperturbable, dice
despacio: "Verás. Cuando yo tenía tu edad también andaba de buscapleitos por
todas partes. Todo el tiempo estaba peleando y todo el tiempo ganaba. Hasta
que un día me encontré con un tipo más rudo que yo que me tiró la pistola de
un balazo, me tumbó al suelo a punta de puñetazos y me dejó clavada mi
pistola en salva sea la parte. Y lo que más duele es la mira. Por eso te
recomiendo: límale la mira..."
SOBERBIA
Supongo que debo tener cierto consuelo al comprobar que
esta sola vida me ha bastado para reducir considerablemente mi egolatría
original. Imagino que con tan sólo un centenar de reencarnaciones más
quedaré listo para nacer como swami hindú levitante. Soy afortunado, pues.
Imagínate que en vez de nacer como Guillermo Fárber hubiera nacido como
Porfirio Muñoz Ledo o cualquier político normal: me faltarían como mil
reencarnaciones o más para domar mi ego. ¡Qué flojera!
PEREZA
La mejor ilustración de esta delicia del dolce far niente
es aquel cuento del mazatleco que desde su hamaca le grita desfallecidamente
a su mujer: "¡Vieja... tráeme el suero anti alacrán!" La mujer saca
rápidamente la ampolleta del botiquín, prepara a toda prisa la jeringa y con
ella en la mano corre hacia el tipo. Le pregunta: "¿Dónde te picó?" El tipo
responde lentamente y sin alterarse: "Todavía no, pero ahí viene por la
pared el cabrón."
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La Rochefoucauld. |
CONDUSEF
Me dice Joaquín López, maestro universitario e
historiador: "El mero mero de la CONDUSEF es un mazatleco de apellido Levín.
Aunque suena fabuloso tener un paisano que esté en posición de podernos
ayudar, la verdad es que si cualquier mexicano tiene algún asunto que
arreglar tiene que acudir a una especie de PROFECO bancaria, y los
mazatlecos tenemos que acudir a Culiacán a presentar querella contra estos
desplumadores porque aquí en la marisma simplemente no tienen oficina. Yo
tuve la experiencia amarga de no poder actuar contra la burocracia de Bancomer por
un cargo indebido a mi tarjeta de crédito. Sucede que las sucursuales pueden
'venderte' y entregarte una tarjeta, pero si la quieres cancelar tienes que
pasar horas para que un chilango escondido detrás de un teléfono te atienda
y trate por todos los medios de que aceptes los cargos habidos o por haber.
La única opción y consuelo que me dejaron fue un periodicazo, pero el cargo
todavía me duele. Como bien expones, el servicio de protección de la
CONDUSEF es peor que el de la PROFECO." Bueno, Óscar Levín Coppel ya no es
el director de la Condusef; ahora lo es Luis Pazos (los conozco a ambos: al
Levín desde hace 55 años; a Luis, desde hace nada más 25). Pero el nombre
del burócrata en turno es irrelevante. Lo relevante es el verdadero objetivo
de los organismos. Y el único verdadero objetivo de la Condusef (Comisión
Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras)
fue, ha sido y será alcahuetear, cachondear y proteger al Cártel Bancario
(mayoritariamente extranjero) mediante la burocratización, complicación,
encarecimiento, ralentización y en general neutralización de las
irritaciones ciudadanas ante los abusos, intrusiones y atropellos sin fin de
esos ogros atrabiliarios, insaciables y regurgitables llamados bancos.
HUMORISTAS
Lo dijo ese gran humorista que fue Will Rogers
(1879-1935): "Ser humorista no es nada difícil: tienes a todo el gobierno
trabajando para ti."
MEJOR NO NACER
No lo dice un nihilista resentido, sino la más alta
autoridad espiritual de occidente: "Y pensé entonces que los muertos son más
afortunados que los vivos, que esos que gozan aún de la vida; mas saqué la
conclusión de que más dichoso que el uno y que el otro es aquél que aún no
viene a la existencia, que aún no ha visto las maldades que acá bajo el sol
se practican." (Eclesiastés 4) Y yo recuerdo a mi sabio amigo el Hernán,
presidente vitalicio de AMASIJOS: Asociación de Matrimonios Sin Hijos.
Congruente con esa actitud existencial, el Hernán se ha convertido en
experto tanatólogo.
ANSIAS
Sobre el mismo tema, seguramente recuerdas los versos de
Teresa de Jesús: "Ven, muerte, tan escondida / que no te sienta venir, /
porque el placer de morir / no me vuelva a dar la vida." (Esta cuarteta
también se registra como "Cantar anónimo - siglo XVII). También Santa Teresa
de Ávila: "Vivo sin vivir en mí, / y tan alta vida espero / que muero porque
no muero."
WILL ROGERS
Otra frase suya sobre alusiva: "Si vives tu vida
correctamente, la muerte no es más que una broma en cuanto a eso de tenerle
miedo."
¡ÁI TE HABLAN, FOX!
Felipe González acaba de declarar que: "Los ex
presidentes son como los jarrones chinos: grandes en los departamentos
pequeñitos donde se les supone un cierto valor. Nadie se atreve a romperlos
y echarlos a la basura. Sin embargo, estorban en todos sitios. Así que uno
tiene que medirse mucho y ser muy prudente para no estar en todas partes."
Lo cual recuerda la célebre expresión de Grover Cleveland (presidente de EU
1885-1889 y 1893-1897): "La pregunta sigue vigente: ¿Qué debemos hacer el
país con sus ex presidentes? A veces creo que la sugerencia de Watterton es
digna de considerarse: 'Sacarlos al patio y fusilarlos a todos'." Y sobre el
mismo tema decía con nostalgia David Dwigth Eisenhower (presidente
1953-1961): "¡Oh, ese tierno título de 'ex presidente'!"

Aplausos y chiflidos: gfarberb@yahoo.com.mx