Hoy como nunca deben revisarse los procedimientos que
utilizan los dueños del balón en el manejo de la Selección Nacional, la
mayor, porque es indiscutible que los intereses extracancha están arrasando
a todo mundo; al mismo Hugo Sánchez que, pese a su gran personalidad y
mentalidad triunfadora, ha sido rebasado por la exigencia que encabeza la
televisión comercial y que, obviamente respaldan los principales directivos,
de reclamar que el Tri triunfe ¡siempre!
Se han complicado tanto las cosas en el manejo del equipo
nacional, al grado de que pocos son los que analizan el aspecto
futbolístico. Se habla y se escribe mucho con base a aspectos personales y,
claro, el blanco preferido sigue siendo el director técnico nacional. Es el
"deporte favorito" de los mexicanos de tirarle como al negro de feria, al
entrenador tricolor en turno.
Y Hugo Sánchez, que había soñado con cambiar esa
tradición, queriendo convencer primero a los jugadores de prepararse a
fondo, renunciando justamente a sus tradicionales conveniencias, como son
las vacaciones de rigor y los entrenamientos "normales", es decir, sin
forzar la maquina, se equivocó y desde los primeros días en que se juntó el
grupo para la Copa de Oro en Estados Unidos, las protestas y las peticiones
de los jugadores "europeos" de "permisos especiales", enrarecieron el
ambiente.
La mentalidad de los ases argentinos como Riquelme o
Leonel Messi ha sido auténtica cachetada para los jugadores mexicanos como
Carlos Salcido, Pavel Pardo y Ricardo Osorio que renunciaron a jugar la Copa
América, porque "necesitaban descansar".
Hugo Sánchez, como técnico es obvio que les respalde,
pero conociendo al Pentapicichi no dudamos que haya accedido a una petición
de "muy arriba" para llevar la fiesta en paz.
Más aún, si vamos a fondo de esta situación, tendremos
que considerar que en el medio futbolístico están decenas de personajes que
no quieren perder las canonjías que tuvieron en la pasada administración, en
la que La Volpe fue un verdadero monigote, que hizo concesiones a mas no
poder, todo respaldado por los dirigentes de la televisión que son
finalmente los mismos de la FMF.
Esos personajes "lavolpistas" claro que quieren tronar a Hugo que les
hizo la vida de cuadritos y han buscado la revancha. Eso se ve a mil leguas
de distancia.
Los jugadores mencionados, además de Oswaldo Sánchez y
Rafael Márquez, son el bloque que ha creado ese mal ambiente.
Y ya entrados "en gastos", nadie nos quita el mal
pensamiento de que en el juego ante Argentina, donde todo mundo esperaba el
gran salto del equipo nacional, el error de Oswaldo Sánchez en el gol que
abrió el camino al triunfo pampero fue a propósito.
Obvio, en esa jungla de intereses, nadie comentó ese
punto futbolístico. Imposible quedarse con el comentario de que solo "fue un
error", cuando sabemos que Oswaldo es un portero con gran experiencia y que
justamente por eso lo respetó Hugo como titular. Ese gol provocó la
desesperación natural. Hugo como técnico se la jugó.
Cierto, todos le criticamos que sacara a Gerardo Torrado,
pero en ese momento, los que saben de fútbol, reconocen que no había otra
que lanzarse por el empate. Confió en el "Venado" Medina, que es un gran
jugador en el Guadalajara, pero simplemente no respondió. Lo mismo que Omar
Bravo, el campeón goleador mexicano, el ariete tapatío que se supone era el
relevo ideal de Jared Borgetti fue peor, porque una vez más se comprueba que
hay jugadores que son muy buenos en sus equipos, pero se ponen la verde y
simplemente son otros.
Pero lo que si queda como una gran duda es la actitud
perdedora de Oswaldo y del mismo Rafa Márquez que en el momento más
apremiante del partido, cometió esa obstrucción que se marcó como penalti y
que decretó ese exagerado 3-0.

Oswaldo Sánchez. |
Varios periodistas uruguayos y chilenos comentaron en
sus diarios estas pifias sospechosas de los dos veteranos mexicanos.
Pero aquí en México no se dijo nada al respecto, porque
repetimos, son tantos los intereses que la disparidad exagerada de las
criticas llega al absurdo de leer "sesudos" artículos de periodistas que de
fútbol saben lo que yo de mecánica cuántica, pero que juzgan a Hugo Sánchez
con una ligereza patética. No saben que quien los alcanza a escuchar o leer,
se burlan de lo lindo de lo que dicen.
Lo realmente peligroso y conflictivo es lo que señalamos
al principio, de que se ha entronizado ese pernicioso triunfalismo. Se
entiende que para los medios de comunicación es indispensable que la
Selección Nacional triunfe, porque de esa manera los patrocinadores le
entran con generosa alegría con los anuncios y claro el público se
entusiasma. Eso es normal y entendible. Pero de eso a querer que siempre se
gane, como sea, es absurdo y, lógico, imposible.
Hugo Sánchez ha realizado un trabajo contra corriente. Pero ha aplicado
su enorme conocimiento y logró transformar ese conformismo que se prohijó en
la era anterior, donde se perdía y se perdía, pero se explotaba absurdamente
esa paradoja deportiva de que "se jugó muy bonito fútbol".
En este inicio de la Era Hugo Sánchez, hablando con bases
futbolísticas, se pusieron precisamente los cimientos de un fútbol puramente
mexicano, con el estilo de pelea y calidad, de garra y creatividad.
UN ACIERTO LO DE NERY CASTILLO
Los que tanto criticaron a Hugo por haber insistido en
traer a Nery Castillo, jugador sensacional del Olimpiakos de Grecia que
nació en San Luis Potosí, pero se fue muy pequeño a Uruguay -patria de su
padre del mismo nombre-, se tuvieron que tragar sus comentarios, porque Nery
ha sido un elemento sensacional para el Tri.
Lamentablemente para el partido ante Argentina Nery jugó
disminuido por el golpazo que le dieron los paraguayos en su rodilla. Hasta
el último momento Hugo decidió ponerlo a jugar, pero era notoria su baja
física.
Pero en los balances finales que debieron hacerse, seguro
que destacó esa aportación de buen fútbol de Nery Castillo y del olfato de
Hugo Sánchez como técnico nacional.
Y repetimos, las bases ya están puestas, porque a partir
de ahora ya se sabe quienes responden. Nery es la punta de lanza, de eso no
hay duda, de la nueva generación de tricolores.
Porque es innegable que ahí están ya listos para el
relevo Memo Ochoa, Johnny Magallón, Fausto Pinto, Jaime Correa, Juan Carlos
Cacho, Fernando Arce y obviamente varios chamacos del equipo sensación de la
Sub 20 como Giovanni dos Santos, Carlos Vela, Antonio Blanco, Héctor Moreno,
"Pato" Araujo, César Villaluz. Bueno, todos esos chavos que nos tienen
asombrados.
NO SÓLO HA SIDO CHUCHO RAMÍREZ
Desde que la Selección Sub 17 ganó el título mundial de
su especialidad hace un par de años en Perú, señalamos que el trabajo
realizado por Jesús Galindo Zárate, presidente de la 2ª División y
responsable directo de la organización de visoria y selección de talentos y
de su colega Enrique Silva Terán -no todo en la FMF es negro ni malo-,
presidente de la 3ª División, que respaldaron en todo momento a Chucho
Ramírez, director técnico responsable directo del trabajo de cancha, es una
realidad que, si se mantiene en esa ruta, propiciará un verdadero cambio.
Insistimos en este punto, de resaltar que no todo se
concreta en un solo hombre, porque ciertamente el mérito de Chucho Ramírez
como entrenador y forjador del grupo de jugadores es total, pero negar que
ha habido dirigentes -como los mencionados: Galindo Zárate y Silva Terán-
que aportaron un trabajo de "obra negra" de la que no se ve, pero que es
vital y definitiva en el éxito.
Y como señalamos, el proceso ha seguido una línea de
disciplina futbolística. El mismo Hugo Sánchez ha respetado los tiempos y la
independencia del trabajo de su amigo de toda la vida, Chucho Ramírez.
Alguno de esos acomplejados envidiosos de Hugo Sánchez
quiso "amarrar navajas" con Chucho, pero lo que no sabía el chavo reportero
de TV Azteca, es que ambos son amigos desde que vivían en la Jardín
Balbuena, o sea desde niños. En resumen amigos, el reto para Hugo Sánchez va
más allá de la cancha. Y si no tiene el respaldo de los dueños del balón, va
a ser muy difícil que imponga el orden y la disciplina.
Esas deserciones que ha habido de los "lavolpistas"
Salcido, Pardo, Osorio y en la Copa América de Rafa Márquez, claro que son
focos rojos para lo que pretende Hugo.
Se sobreentiende que Sánchez Márquez defienda a los
mencionados jugadores, señalando que hubo un acuerdo previo y que es justo
darles descanso, porque prefiere tener jugadores que quieran estar a los que
no.
Pero ustedes lo van a ver en lo futuro: no los volverá a
llamar, al menos que esos intereses extracancha de los que les hablamos, de
los patrocinadores que exigirán la presencia de ellos, entonces si se vendrá
abajo su plan.
A Hugo le van a seguir tirando por todos lados, por ello
es que si no cuenta efectivamente con el respaldo de los directivos, por muy
bueno que sea, o se somete a esos intereses o se va.

Nery Castillo. |
¿DE VERDAD NO LO VERÁN LOS DUEÑOS?
Por más que le damos vueltas no se puede aceptar que
Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego, los zares no sólo de la
televisión, sino los que ordenan y controlan a todo el fútbol, sean
directivos torpes y que no vean la necesidad que tiene la Selección Nacional
de establecer un sistema de Trabajo a mediano plazo.
Ya no hablamos de otros dueños del balón, empresarios tan
poderosos como los nombrados, como el todo poderoso del cemento del mundo,
Lorenzo Zambrano, o bien el extrovertido, pero sin duda un gran negociante
como Jorge Vergara, sin dejar de mencionar a un genio de la administración
deportiva como lo es Jesús Martínez.
Todos ellos, repito, son hombres de reconocida capacidad
de primer nivel en el mundo de los negocios. Es imposible albergar la idea
de que no vean lo que es conveniente para la Selección Nacional. Saben muy
bien y por eso eligieron a Hugo Sánchez, que es el hombre ideal para llevar
a los primeros planos al Tricolor.
Pero algo falla. ¿Será la política informativa?
Le preguntábamos la semana pasada a un estimado amigo de
TV Azteca, funcionario cercano a Salinas Pliego y le manifestamos nuestra
extrañeza del declive en la información futbolística del canal del Ajusco.
¿Qué no se dará cuenta Salinas Pliego del ridículo que están haciendo sus
chavos, de cara bonita pero de escaso cerebro que comentan los partidos de
México en la Copa de Oro y de la Copa América? Creen que gritando, estilo
Javier Alatorre, ya tienen un gran estilo. ¿No se darán cuenta que fastidian
al telespectador?
Lo mismo en Televisa, donde siguen despreciando a la experiencia.
El aficionado al fútbol se confunde. Sobre todo porque
esos chavos se atreven a hablar como si realmente fueran unos expertos.
Por ahí hay algunos sectores de la empresa, como los
colegas de Estadio W, donde la sensibilidad periodística de Francisco Javier
González se hace patente al invitar a verdaderos expertos, ex jugadores
ahora convertidos en entrenadores que si saben de fútbol y sobre todo saben
darse a entender.
Uno escucha al maestro Carlos Reinoso y mis respetos. Y
ni que decir Manuel Manzo que toca los puntos finos del fútbol y que es
imparcial en sus señalamientos. Lo mismo que Tomás Boy que aunque no estemos
de acuerdo en varios de sus conceptos, es un hombre de fútbol que sabe lo
que dice.
Y ni que decir de Jorge García Núñez, que es de esos
directores técnicos cultos que es de la legión de desperdiciados,
precisamente por ser un hombre preparado.
Lástima que su programa sea de cable, en Sky,
porque de haber pasado en la televisión abierta, hubiera sido un cañonazo
hasta para la publicidad.
Pero miren amigos, todo este asunto de la política
informativa es un punto pendiente de los dueños del balón. Tendrán que darle
una atención profesional, porque no puede ser seguir fomentando ese ambiente
irreal, donde como se esta viendo, solo provoca enfrentamientos y lo peor,
puras frustraciones a la hora buena.
